
¿Quién no ha querido fundar una familia, casarse y ver crecer a sus hijos mientras intenta salir de una rotonda en Leganés? Rubén Santos (@rsantosn) destapa la fauna de conductores que pueblan este invento del demonio.
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A
Bueno, hoy tenemos.
B
¿Quién es este muchacho?
A
No te lo he presentado a ti. Se lo presenta a Javier Ruiz.
B
Pero a ti esa sonrisa.
C
Sí, guapo, pero además me hace dudar de mi heterosexualidad.
A
Por duda, que se llama Rubén Santos.
B
Hola, Rubén, ¿Qué tal?
C
Hola, ¿Qué tal?
A
¿Otra vez estás pesado hoy?
C
Madre mía, no salgo de aquí.
A
Es que hoy estrenamos sección de Rubén Santos. Sí, hemos dicho. Tenemos cinco minutos posibles porque gracias a que nos Has dejado tú 5 minutos hasta las tantas.
B
A ver si dejo 6.
A
Es el ensayo. Vamos a hacer el ensayo de la sección de Rubén.
C
Esto es una prueba.
A
Se montó en una montaña rusa este año en directo para contentar al Sina. ¿Fuiste tú?
C
Fui yo, fui yo.
B
Ay, Señor.
A
Así que vive y no ha renunciado.
B
Algo que yo nunca habría hecho ni por alto.
A
Bien enfadado. Y. Pues no sé viene a hablar de eso. No tengo ni idea, Rubén, de qué vienes enfadado.
C
Yo vengo enfadado con la vida. Buenos días a todos. Hola, ¿Qué tal? ¿Cómo estáis? Menos a los que no ponen los intermitentes en las rotondas, a vosotros ni ola, ni agua, ni nada. Antes de nada, Gaby, ¿Me pones música para enfadarme, por favor?
A
Sí, pero espérate un momento. Antes de nada, que Javier Ruiz también se quiere apuntar a escuchar esto.
C
Javier Ruiz, enfádate con nosotros.
A
Hola, buenos.
C
Aquí estoy, aquí estoy, aquí estoy.
B
Escuchando.
C
Estaba escuchando. Vamos. Con devoción y a robo. Venga, ven a enfadarte. Hoy vengo a hablar y a estresarme de este gran invento de la ingeniería civil que nació, se supone, para agilizar el tráfico, pero que en realidad yo creo, Begoña, que se creó para poner a prueba nuestra salud mental. ¿Hablas de la rotonda? Ese infierno.
A
Somos el país de la Rotonda.
C
Total, es verdad. Es una ruleta rusa con señales de tráfico donde sabes cómo entras, pero no sabes si vas a salir vivo o si vas a salir con el coche hecho una ñapa. Antes de entrar en pánico, te voy a dar un dato histórico, porque estoy cabreado, pero soy generoso, ¿Vale? Y es. ¿Sabes quién diseñó todo esto? ¿Quién fue? Un francés o sorpresa para nadie. Se llama Eugène Henard y fue en 1907. No creo que siga vivo.
A
¿Y este señor cómo llegó a la conclusión de que la rotonda era lo ideal?
C
Pues yo creo que fue una prueba de error. Y para mí fue un error, claramente. Pero bueno, él ¿Qué pasa si en vez de cruzar la calle en línea recta, hacemos que la gente dé vueltas en círculos como hámsters en una rave? Vamos a ver qué pasa aquí. Y yo creo que de ahí salió la primera rotonda. Creo que fue su. Su procedimiento mental. Quiero pensar esto. Desde entonces, la rotonda no deja de expandirse por Europa, por España. Es como una plaga. Tenemos muchas más rotondas que bares. Sin duda. De hecho, Hay pueblos con 20 habitantes, que los hemos cruzado todos, que tienen cuatro rotondas y dos semáforos apagados.
A
Hay un libro. Ay, ahora no me acuerdo quién lo escribió, pero tuvimos aquí en un año. No sé si estabas tú, JF.
B
Yo me estoy enfadando.
A
Que eras enfadado.
C
La música me ayuda, Pero yo te enfado.
A
El libro hablaba sobre las estatuas que hay en las rotondas.
C
Claro, claro. Bueno, bueno. Esto es otro rollo. Madre mía.
B
Te voy a dar un dato muy rápido. Perdón. Yo estudié ingeniería de caminos.
C
¿Haces tú las rotondas?
B
Mi asignatura. No he dicho estudié Ingeniería de Caminos. Mi asignatura favorita en quinto fue Ingeniería de Tráfico.
C
Te vas a enfadar muchísimo.
B
Y era de rotondas, de semáforos. Y las rotondas es lo mejor que hay. Y alguien que ha conducido muchos miles de kilómetros en Estados Unidos razónamelo.
C
No, no podéis dejar que me enfade yo con cosas. Son mis enfados.
A
Luego lo que tiene que decir es que razonar.
C
Luego me tiene que contraenfada.
B
Un día especial. Rotondas. En vez de crítico musical.
C
Rotondas. Bueno, si puedo seguir ya. Gracias.
A
Pero lo de las rotondas, tienes toda la razón del mundo, Rubén. Porque cuando tú sales de la autoescuela, te dicen cómo hay que coger una rotonda, Pero cuando la coges, en la práctica así no funciona.
C
No, nunca funciona así.
A
Es todo al contrario, porque todos los demás conductores te pitan.
C
Ahora vemos especialmente estos conductores que va a estar la rotonda. Como estábamos hablando, no sólo una infraestructura, es un aula, es un escenario, es un zoo lleno de volantes donde puedes observar en su hábitat natural las distintas especies de conductor español. Y vamos a repasarlas todas. Además, tengo música documental. Gaby, música documental. A ver, en la sabana. No voy a empezar tan alto. En una rotonda perdidos en la espesura de Tomelloso, encontramos varios especímenes que se juntan para beber agua de una de esas fuentes que están por el medio precisamente, y que adornan su interior. El primero en aparecer es el indeciso. Entra sin tener ni idea por dónde va a salir. Y lo sabes porque va a diez por hora con el intermitente puesto en las cuatro salidas. Puesto, quitado, puesto, quitado, puesto, quitado. Es Morse, que no os enteráis. Te está mandando una señal de socorro y tú no tienes ni idea de cómo descifrarlo.
A
Soy yo. Y no sabes.
C
Te has perdido.
A
No sabes por dónde hay que salir.
C
Se acerca sigiloso, el improvisador, se mete en el carril interior por si acaso y dos segundos después se da cuenta de que su salida es la primera. Entonces hace lo que hace todo español en apuros, que es cruzar tres carriles a la vez de golpe. No mira, no avisa, no tiene miedo. Él actúa. Y si te atreves a recriminarle, te pitará y levantará el brazo amenazante. Esa rotonda es suya. Deja de decirle nada. Es suya. Viene de lejos, que lo veo venir. El veterano del Seat Panda viene con el parachoques sujeto con cinta aislante multicolor y la ITV caducada desde el gobierno de Aznar. Da igual lo que diga el código de circulación, ese conductor tiene prioridad siempre. Recuérdalo. Siempre. Él y mi favorito, que es el filósofo de la vuelta eterna, que lleva ya media vida ahí dentro porque no se atreve a cambiar de carril para salir. Lo reconoces porque ya se sabe la rotonda de memoria. Saluda a los mismos coches, Ha hecho amigos ahí dentro, ha construido una familia en esa rotonda, ha visto a sus hijos crecer, tiene su trabajo. Su primer hijo se sacó la carrera de arquitectura en la quinta vuelta. María, su hija mayor, se independizó en la vuelta número 90 y su mujer, Nieves, le pidió el divorcio en la vuelta 150. Le dijo que necesitaba a alguien con más decisión. Nuestro conductor está destrozado dando vueltas una rotonda en Leganés intentando llegar a la playa desde el 95. Ánimo, Paco, un día saldrás de esta.
A
Me siento muy identificada.
C
Y por último, el gran jefe final es el enigma. El intermitente es un accesorio decorativo. Su mano izquierda nunca ha tocado esa infernal palanca. Su brazo apoyado en la ventanilla no tiene fuerza ni capacidad de moverse para accionar esa dichosa palanca intermitente. La vida es demasiado dura como para encima tener que encender una maldita luz e indicar dónde narices vas.
A
Exacto.
C
Esto sería documental.
B
Me he enfadado, pero me ha gustado mucho.
A
Está genial. Me gusta.
C
Bueno, solamente quiero decir que olvidéis todo lo que es el código de circulación, que tú entres y te tires para adelante y que ya saldrás en algún momento. Feliz día a todos menos a los que no usan esos ítems.
A
Y si no pasa nada Si lo haces 7 veces la rotonda, o sea,
C
está para eso eras como Paco dentro.
A
Claro que sí. Oye, que nos vamos. ¿Y nos vamos a dónde? Al boletín de las 12. JF, ¿Te quedas? Sí. ¿Te quedas?
C
Sí, sí, me quedo.
B
Pero pon el intermitente al salir, por favor.
A
Más de uno en onda cero.
In this comedic and relatable segment of "Más de uno," Rubén Santos debuts his new section, channeling his indignation at a truly Spanish nemesis: the roundabout. Through humor and sharp observation, the team dissects why roundabouts ("rotondas") are so frustrating, unraveling their quirks, history, and the quintessentially chaotic behavior of drivers navigating them. The tone is light-hearted, blending information with sketch-style satire.
"¿Sabes quién diseñó todo esto? ¿Quién fue? Un francés o sorpresa para nadie. Se llama Eugène Henard y fue en 1907. No creo que siga vivo." (C, 02:01)
"Tenemos muchas más rotondas que bares. Sin duda. [...] pueblos con 20 habitantes... tienen cuatro rotondas y dos semáforos apagados." (C, 02:31)
Rubén adopta el tono de documental de naturaleza para clasificar los “especímenes” que se encuentran en cualquier rotonda española.
Momentos clave y personajes memorables:
"Entra sin tener ni idea por dónde va a salir. Y lo sabes porque va a diez por hora con el intermitente puesto en las cuatro salidas. Puesto, quitado, puesto, quitado. Es Morse, que no os enteráis. Te está mandando una señal de socorro." (C, 04:25)
"Se mete en el carril interior por si acaso y dos segundos después se da cuenta de que su salida es la primera. Entonces [...] cruza tres carriles a la vez de golpe. No mira, no avisa, no tiene miedo. [...] Esa rotonda es suya." (C, 04:44)
"Parachoques sujeto con cinta aislante multicolor y la ITV caducada desde el gobierno de Aznar. [...] Ese conductor tiene prioridad siempre. Recuérdalo. Siempre." (C, 05:03)
"[...] ya se sabe la rotonda de memoria. Saluda a los mismos coches, ha hecho amigos ahí dentro, ha construido una familia en esa rotonda [...] su mujer, Nieves, le pidió el divorcio en la vuelta 150." (C, 05:16)
"El intermitente es un accesorio decorativo. [...] Su brazo apoyado en la ventanilla no tiene fuerza ni capacidad de moverse para accionar esa dichosa palanca." (C, 06:01)
"Olvidéis todo lo que es el código de circulación, que tú entres y te tires para adelante y que ya saldrás en algún momento. Feliz día a todos menos a los que no usan esos ítems." (C, 06:28)
Sobre los conductores indecisos:
"Te está mandando una señal de socorro y tú no tienes ni idea de cómo descifrarlo." (C, 04:28)
Sobre el filósofo de la vuelta eterna:
"María, su hija mayor, se independizó en la vuelta número 90 y su mujer, Nieves, le pidió el divorcio en la vuelta 150. [...] Ánimo, Paco, un día saldrás de esta." (C, 05:29)
Sobre el uso del intermitente:
"El intermitente es un accesorio decorativo. [...] La vida es demasiado dura como para encima tener que encender una maldita luz e indicar dónde narices vas." (C, 06:04)
Conclusión con retranca:
"Feliz día a todos menos a los que no usan esos ítems." (C, 06:28)
El episodio mezcla información, experiencia personal y retranca muy española. El tono es irónico, costumbrista y muy cercano al oyente, apuntando a la cotidianidad con guiños y exageraciones cómplices. Si alguna vez te has sentido frustrado en una rotonda, este segmento convierte esa frustración en una parodia colectiva.
Para quien no haya escuchado el episodio: este resumen te ofrece una radiografía humorística de uno de los grandes pequeños dramas del tráfico español, desde su historia y expansión hasta la fauna que lo habita. Como Rubén diría, “ánimo, Paco, un día saldrás de la rotonda.”