
Esta es una de las grandes preguntas a las que ha intentado dar respuesta la ciencia paleontológica desde hace años. Alberto Aparici ha tratado de dar respuesta a esta cuestión a través de su biblioteca, convertida en esta ocasión en una selva tro...
Loading summary
A
Damos la bienvenida en este programa, como cada jueves, a esta hora, a Alberto Aparici. Buenos días, Alberto.
B
Hola, buenos días. Buenos días.
C
¿Qué me perdí la semana pasada?
A
Pues habló muchísimo de lo mal que hablamos en los medios de comunicación de la ciencia. Sí, desde su sección en un medio de comunicación estuvo por poniéndonos a caldo, qué falta educación.
B
Esa es una visión bastante deformada. Yo hoy di unas cuantas recomendaciones y por el camino se mencionaron algunas prácticas que no deberían ser imitadas, pero si alguien se dio por aludido, pues ya cuesta.
A
Fue terrible, fue terrible. Y no sé si incidiendo en este asunto resulta que por segunda semana consecutiva quieres seguir hablando de estas cuestiones. Yo creo que estás perjudicándote bastante, pero bueno, es una invitación que te hago a que reflexiones.
B
Pues no, no voy a hablar de estas cuestiones esta semana, porque esta semana me come la cabeza. No puedo pensar en otra cosa. Un acertijo, un enigma que no es mío, sino de mi biblioteca.
A
Un acertijo de tu biblioteca, la biblioteca de tu vecino, que los oyentes saben que no es tuya, que es a quién pertenece tu biblioteca. El vecino.
B
Bueno, el vecino que yo sepa no es el que ha hecho esto, pero yo os doy los hechos, que es que esta mañana la biblioteca ha amanecido como con un cartel en la puerta, que no suele. La puerta suele ser una puerta sin nada. Y el cartel dice recuerden entrar bien erguidos, no se olviden de dónde vienen. Eso es como que nos amonesta, un poco críptico, quizá. Sí, no se entiende lo que quiere decir. Exactamente. Así que yo os propongo que para resolverlo entremos sin más dilación en la biblioteca.
A
Entre por.
B
¿Te parece que empuje yo?
A
Sí, empuja, empuja, o sea, vamos allá, empuja más porque.
B
A ver, venga, espalda, espalda bien recta. No se os ocurra ir encorvados bajo, ni tampoco.
A
No, tonó, nada especial. Tu biblioteca sigue siendo la biblioteca que era, con sus estanterías, sus filas de.
B
Libros que ve aquí, pero se escucha algo raro, ¿No?
C
Como si estuviéramos en un bosque o algo así.
B
Bueno, yo creo que para encajar todas las piezas de este acertijo igual hay que mirar las estanterías, como siempre, que es donde están las cosas. Así que, a ver, por aquí yo veo. Ah, mira. Humanos de Lluís Quintana. Murci que este es un libro que va de cómo la genética nos ayuda a reconstruir la historia de nuestra especie. Muy interesante libro.
A
Puede que tengamos un patrón ya, porque aquí veo Hombres fósiles, de Kermit Pattinson.
C
Seguimos sin saber a qué venía lo de caminar erguidos.
B
Bueno, la respuesta va a estar en el atril. Ya sabes que la biblioteca pone en el atril el libro que es importante de verdad, para que no nos perdamos. Y este libro es un conocido del programa. Porque si te acuerdas, el año pasado ya hablamos de él. Es un libro que se llama Paso a paso, de Jeremy de Silva. Está en español también. Y tiene un subtítulo que yo creo que ya nos va a hacer entender todo, que es Cómo caminar erguidos nos hizo humanos.
C
Eso tiene que ver con el cartelito. ¿Puedo abrirlo?
B
Sí, sí, claro. Dale, dale.
A
Como suena.
D
Cuando era estudiante, pasé un mes observando chimpancés en Uganda. Allí los vi por primera vez caminar a dos patas. No hace falta ser un experto para ver que ellos no se mueven como yo lo hago. Mantienen las rodillas flexionadas y la espalda encorvada. Los humanos no andamos agachados. Nos erguimos. Nuestras piernas están extendidas y la espalda recta. Caminamos con mucho más garbo que un chimpancé. Y además gastamos menos energía. Somos eficientes. Eficientes sí, pero rápidos, no. El mismísimo Usain Bolt no podría escapar de un león ni atrapar un conejo. Al apostar por las dos patas, renunciamos a algo que otros animales sí el galope. ¿De dónde salió esta extraña forma de locomoción que nos hizo humanos?
B
Una pregunta muy, muy, muy pertinente. El libro está muy bien. Os lo recomiendo por segunda vez ya en este programa. Y ya sé también por qué nos lo pone la biblioteca en el atril. Porque es que apenas hace 10 días se ha publicado un artículo científico de estos, que yo lo tengo en el radar, que nos da una pieza más de este puzle. Estamos un poquito más cerca de saber cuándo empezamos a caminar erguidos. Y sobre todo, por qué Cuando bajamos.
A
De los árboles no era eso.
B
Bueno, efectivamente, es verdad que más o menos coincidió con esa época. Pero que bajáramos de los árboles y que camináramos erguidos. No se sabe si tiene que ver. Bueno, vamos a explicarlo un poco más en detalle. Nuestros antepasados efectivamente, eran arborícolas, los primates vienen de los árboles. Pero en África hubo un cambio climático hace unos 8 millones de años que hizo que fuera más árido el terreno, y los bosques estos húmedos, básicamente se fragmentaron y desaparecieron y se transformaron en sabanas, en algo parecido a lo que vemos a día de hoy. Y ahí es cuando nuestros antepasados tuvieron que bajar de los árboles, porque se quedaron sin árboles mayormente. Entonces, en el siglo XX, esto que acabas de decir era la explicación favorita de todos los científicos, que al pasar a caminar por el suelo, el bipedismo nos daba ventaja y había, digamos, una plétora de hipótesis de por qué el bipedismo era tan bueno y de que si servía para otear sobre la hierba de la sabana para transportar los bebés, porque perseguíamos a las manadas de herbívoros y así llevábamos a los bebés en los brazos. Bueno, todo esto resultaron ser historietas, no eran hipótesis científicas particularmente probables, digamos. Y ahora que sabemos un poquito más, tenemos más fósiles, nos hacemos una pregunta que yo creo que es más pertinente, que es la ¿Se hicieron bípedos nuestros antepasados porque bajaron de los árboles o fue al revés, o pudieron bajar de los árboles porque antes ya caminaban sobre dos patas? Claro, y por eso pudieron caminar por el suelo.
A
Igual, para que nos orientemos todos, ¿Podrías decirnos más o menos a partir de qué antepasado nuestro se supone que ya empezamos a caminar?
B
Vale, sí, sí. Esto además, bueno, más o menos se sabe más o menos. De hecho, la mayoría de los que la gente le va a sonar ya está claro que eran bípedos. En particular todos los Homo, Homo neanderthalensis, Homo erectus, que lo lleva además en el nombre, Homo habilis, todos los Homos, todos esos eran bípedos. Pero hace 50 años eso no estaba tan claro. Si le hubieras preguntado en los años 70 a los científicos, hay muchos que te habrían dicho que el bipedismo era una cosa de hace dos días, de hace a lo mejor 500.000 años como mucho, porque lo veían como algo tan humano que tenía que ser prácticamente exclusivo de Homo sapiens. Y hubo un fósil que se descubrió en esa época, en los años 70, que lo cambió todo. No fue un fósil de un Homo, fue un fósil de un Australopithecus, que es la especie anterior al primer Homo. Bueno, de hecho fue una Australopithecus en femenino. Se descubrió en el año 1974 y la llamaron Lucy. Que a la gente le suena. ¿Lucy, no? Lucy tenía un cráneo muy pequeñito, lo cual animaba a pensar que no era muy listo. Esto a día de hoy es discutible. Pero en cambio, cuando mirabas, en lugar del cráneo, mirabas las piernas, veías que las piernas eran 100% bípedas, que Lucy ya caminaba a dos patas hace más de tres millones de años. Con lo que esta idea de que el bipedismo era reciente se fue a la porra. El bipedismo resulta que era muy antiguo.
A
Pero una cosa, ¿Pero cómo se sabe mirando un fósil que caminaba a dos patas?
B
Bueno, hay varias cosas que los paleoantropólogos pueden mirar. En el caso de Lucy, yo creo que es una de las más diagnósticas, que es que miraron el ángulo valgo de la rodilla. ¿Qué significa eso? Pues significa que si nos fijamos, nuestras piernas no bajan verticalmente desde la cadera al suelo. No son una recta que haga 90 grados. En realidad la primera mitad de la pierna entra para adentro, acercando las rodillas al eje del cuerpo, y luego ya la tibia sí que baja recta hasta el suelo. Y esto nos permite, cuando estamos caminando y tenemos solo un pie en el suelo, mantener el equilibrio. Si las piernas son rectas, es como que te desequilibras al intentar mantenerte con un solo pie. Y en el caso de Lucy, resulta que tenemos el fémur y tenemos la tibia. Y esto es lo que permitió saber que sus rodillas se metían hacia adentro y por lo tanto caminaba a dos patas.
A
Estoy apuntando aquí esto que me cuentes qué cosas que estoy haciendo. Como un dibujo de la tibia.
B
Exacto, eso. Si lo buscan en Internet, verán ahí el dibujito clarísimamente más fácil que en la radio.
A
Entonces, hace tres millones de años, Lucy ya caminaba como nosotros. Y antes de eso, ¿Qué había? ¿Qué pasaba?
B
Bueno, pues en los años 90, pasaron 20 años, se encontró otra especie que un millón de años más antigua que esa, que se llama Ardipithecus. Es como el padre de los Australopithecus. Vivió hace 4,4 millones de años. Bueno, los ardipitecos tenían un cráneo todavía más pequeño, que de hecho es básicamente mismo tamaño que los chimpancés, incluso un poquito más pequeño. Y la cadera apuntaba de nuevo a que caminaba a dos patas. No tenemos ahí tanto el fémur y la tibia, lamentablemente. Pero sí tenemos otra cosa, que es el pie. Y cuando miramos el pie vimos que tenía una cosa que nosotros no tenemos, que es un dedo gordo oponible, como el pulgar de nuestras manos, o sea, sus pies eran como manos, estaban pensados para agarrarse a algo, lógicamente para agarrarse a ramas. Entonces Ardipithecus era un bípedo que debía pasar mucho tiempo en los árboles y por eso necesitaba ese pulgar oponible. Y de eso hace 4,5 millones de años, que es mucho después de que desaparecieran los grandes bosques. Así que de repente hay dudas de si la desaparición de los bosques fue lo que nos convirtió en bipedo de verdad.
A
¿Es un giro de guión esto?
C
¿Las pelvis no se han utilizado también para saber este tipo de cosas?
B
La de las mujeres sí, pero lo que pasa es que eso es menos diagnóstico. Quiero decir, la pelvis te habla de cómoda, salud, pero no tanto de cómo camina. Una cosa y la otra están relacionadas.
C
Según cómo caminas, das a luz.
B
Claro, una cosa y la otra están relacionadas. Está bien mirarlo, pero lo ideal es mirar las piernas. Ahí es donde está la información. Correcto.
C
Siguiente pregunta.
A
Ah, no, estaba diciendo que había un giro de guión. No sabemos si fue al bajar de los árboles o ya éramos bípedos antes de bajar de los árboles. ¿Y si desaparecen los bosques? No desaparecen. ¿Entonces que? Las preguntas están muy bien, pero habrá otras para responder a las preguntas. ¿Pues tendremos fósiles también más antiguos que Lucy, que nos permitan saber las respuestas o no?
B
Pues ahí es cuando de repente pasa una de estas cosas que pasan a veces en paleontología, que es que el registro fósil nos hace un regate y hay una especie de agujero negro entre hace 5 millones de años y hace 14 millones de años. Un agujero negro muy largo, no se sabe muy bien por qué, pero parece que la geología de África en esa época no generaba suelos en donde se preservaran bien los fósiles. Hay menos fósiles en general, no solo son fósiles humanos. Pero en medio de ese agujero, la suerte es que tenemos un puntito de luz. En el año 2001 aparece en Chad un fósil de hace 7 millones de años, un fósil que no es tan famoso y que es el protagonista de este artículo del que quiero hablar hoy, que se llama Sahelanthropus. Es el hombre del Sahel, el Sahelánthropus. Bueno, pues Sahelánthropus es más o menos de la misma época que nuestro linaje se separó de los chimpancés. De hecho, lo que se descubrió fue simplemente un cráneo que es del mismo tamaño que el de un chimpancé.
A
Esto no vale para nada. Es un cráneo, no son las piernas.
B
Ya lo hemos dicho que las patas son lo ideal. Pero ojo, porque hay una cosa en el cráneo que te habla de la postura, que es que el cráneo tiene un agujero para que salga la columna vertebral. Ese agujero se llama el foramen magno. Es un nombre súper bonito. Foramen magno. Bueno, pues nosotros como caminamos erguidos, tenemos el foramen magno debajo del cráneo, porque la columna vertical, la columna vertebral, sale en vertical. Un perro, en cambio, como está horizontal la columna vertebral, pues va a tener el foramen en la nuca, en la parte de atrás. Bueno, pues había que mirar el cráneo de Sahelanthropus y resulta que el foramen estaba abajo. Estaba en la parte.
C
Ya caminaba a cuatro patas. Digo, a dos patas, perdona. Y hace siete millones de años de esto.
B
Bueno, y aquí es donde viene la noticia esta de hace unos días. Porque en 2020, y después de un culebrón importantísimo, que si tenemos tiempo luego contamos algo, se hizo público que además de este cráneo, en 2001 se había encontrado también un fémur. En realidad un pedazo solo era el fémur, sin los dos extremos, que los dos extremos son muy importantes. Era la parte recta del hueso. Bueno, pues este trozo de fémur es el que se ha analizado ahora en el año 2026. Han tardado 25 años. Y en el estudio encuentran en ese fémur señales de bipedismo. Lo que pasa es que, claro, como sólo es un trozo de un fémur y tal, son señales muy sutiles. Por ejemplo, han encontrado una protuberancia que sirve para anclar el ligamento iliofemoral. ¿Qué narices es eso? Pues es un ligamento que junta el fémur con la cadera y que es importante para caminar a dos patas, porque impide que nuestro torso se vaya para atrás. Nosotros cuando estamos de pie, a lo mejor podemos inclinarnos hacia delante, pero no hacia atrás. No tenemos la misma flexibilidad. Bueno, pues de hecho, este ligamento es el ligamento más largo y más fuerte del cuerpo humano. Bueno, pues este fémur de Sahelanthropus tiene la protuberancia, tiene esa protuberancia que sirve para que se inserte de manera más firme este ligamento, que ha de ser fuerte. Y por lo tanto, los autores argumentan que hace siete millones de años, cuando todavía estaban desapareciendo los bosques africanos, nuestros antepasados ya estaban adaptados, ya tenían el ligamento para poder andar a dos patas.
A
Bien, vale, o sea, a ver si lo he seguido todo bien y mis notas son correctas. El Sahelanthropus, este Sahelanthropus, caminaba dos patas, pero no había bajado de los árboles, no le había dado tiempo a bajarse.
B
De los árboles, o como mucho estaba empezando a bajar de los árboles. A ver, hay que tener cuidado porque estos fósiles son mucho más fragmentarios que los de Australopithecus o incluso los de Ardipithecus. Entonces estamos ahí como sacando el máximo partido de lo poquito que tenemos. Si queremos afirmar más, lo que necesitaríamos es tener restos mejores de Sahelanthropus o de cualquier otro simio de esa época. Por ejemplo, no tenemos el pie, por lo tanto no podemos mirar lo que sí hemos mirado en Ardipithecus. No sabemos si tenía el pulgar oponible, lo cual sería prueba de que era arborícola, o si tenía otro tipo de pie, por ejemplo. Tampoco tenemos la rodilla completa, tenemos solo un trozo del fémur, con lo que tampoco podemos mirar el ángulo valgo, lo que habíamos mirado para Lucy. Entonces, digamos que gracias a esa Helantropus, este agujero negro del registro fósil ya no es tan negro. Pero la verdad es que estaría bien una linternita para poder ver más cosas. Y el artículo nos viene a recordar que seguramente el bipedismo en nuestra familia es muy antiguo, y que los árboles seguramente jugaron un papel en el desarrollo de ese bipedismo. ¿Pero qué papel fue? ¿Fue que empezamos a caminar a dos patas en las ramas? Pues eso todavía no está claro.
A
Sería maravilloso.
B
Es una historia bien interesante de cómo al principio pensábamos que ser bípedo tiene mucho que ver con ser muy moderno, y en realidad nos damos cuenta de que ser bípedo es como en Avatar.
C
Que van caminando por los árboles.
A
Oye, y lo del culebrón que has dicho antes, que no nos lo has contado, ¿Qué minuto tiene para el culebrón Sí, es verdad?
B
Pues os hago un resumen. A ver esto. En la excavación en 2001, se encontró el cráneo. Se identificó inmediatamente como importante. Y luego se encontraron otros pedazos de hueso que parece que a primera vista se liaron y pensaron que era de un animal. Una becaria en el año 2004 estaba ahí mirándolo y se lo enseñó otro científico. Y eso está feo, porque los científicos que no han desenterrado los huesos por deontología, no deberían tener acceso a los huesos. Y ese científico este hueso es de un primate, este hueso. Entonces, inmediatamente todo el mundo empezó a ostras, tenemos un fémur también de Sahelanthropus. Pero el líder del grupo es una persona muy posesiva, muy problemática. Es un científico francés que aún vive, tiene ochenta y pico años. Y a partir de ese momento decidió que no le iba a enseñar el fémur a nadie, que si no lo había descubierto él, que esto no se podía enseñar. Y por eso hasta 2020 no se llegó a describir por primera vez. Y hasta 2026 no se llegó a publicar este estudio.
C
¿Científico francés que se murió, no sé pregunto?
B
No, no, no. Sigue vivo. Sigue vivo. Michel Bruné se llama. Es un gran científico, pero es una persona extremadamente problemática. Hay un artículo en The Guard, cuenta toda la historia del fémur. Y os lo recomiendo, se puede encontrar muy fácil.
A
Enviamos un saludo cariñoso desde aquí a este francés, por si acaso nos está escuchando. Alberto, a París. Y que tengas un buen jueves y un buen fin de semana. Y nos encontramos la próxima, si tú quieres.
B
Pues sí. Muy bien. Nos vemos.
A
Aquí estaremos. Adiós, Alberto.
B
Hasta luego.
D
Adiós.
A
Cuatro minutos. Contamos las noticias del mediodía.
This episode dives into the evolutionary mystery of bipedalism—when and why humans began to walk upright on two legs. Carlos Alsina and Alberto Aparici explore the most recent scientific findings, focusing on the ancient hominid Sahelanthropus, and reveal how new fossil analysis is reshaping our understanding of human evolution.
[03:07]–[03:51] quote reading from Jeremy de Silva’s "Paso a paso" about chimpanzee vs. human walking, highlighting our unique efficient but slower two-legged gait:
"Mantienen las rodillas flexionadas y la espalda encorvada... Caminamos con mucho más garbo que un chimpancé. Y además gastamos menos energía. Somos eficientes. Eficientes sí, pero rápidos, no. El mismísimo Usain Bolt no podría escapar de un león ni atrapar un conejo. Al apostar por las dos patas, renunciamos a algo que otros animales sí: el galope." (D, 03:10)
A recent scientific article brings a crucial update: we are closer to knowing when and why we stood up ("Una pieza más de este puzle...").
Lucy (Australopithecus, discovered 1974):
Ardipithecus (found in 1990s):
Pelvis vs. Leg Bones:
Fossil Gap: A “black hole” in the fossil record between 5–14 million years ago.
"Nosotros como caminamos erguidos, tenemos el foramen magno debajo del cráneo... un perro lo tiene en la parte de atrás." (B, 10:57)
Recent Breakthrough:
Remaining Questions:
“El líder del grupo es una persona muy posesiva, muy problemática. [...] Y a partir de ese momento decidió que no le iba a enseñar el fémur a nadie...” (B, 15:13)
On science communication (meta):
“Habló muchísimo de lo mal que hablamos en los medios de comunicación de la ciencia.” (A, 00:23)
On efficiency vs. speed in evolution:
“El mismísimo Usain Bolt no podría escapar de un león ni atrapar un conejo... renunciamos a lo que otros animales sí: el galope.” (D, 03:17)
On discovering our bipedal roots:
“El registro fósil nos hace un regate y hay una especie de agujero negro entre hace 5 millones de años y hace 14 millones de años.” (B, 10:00)
On scientific drama:
“Un científico francés que aún vive, tiene ochenta y pico años... decidió que no le iba a enseñar el fémur a nadie...” (B, 15:10)
| Timestamp | Segment Summary | |-----------|----------------| | 01:03 | Introduction to the show's core theme: "erguidos" humans | | 03:07–03:51 | Reading from "Paso a paso" on human vs chimpanzee walking habits | | 05:17 | Questioning the link between loss of forests and bipedalism | | 06:10 | Analysis of Lucy (Australopithecus) | | 08:12 | Introduction of Ardipithecus | | 10:00 | The fossil gap and Sahelanthropus introduction | | 10:57 | Foramen magno as evidence of bipedalism | | 12:00 | The recent femur study and ligament evidence | | 14:48 | The scientific “culebrón” about the Sahelanthropus femur |
The episode combines scientific rigor, clear explanations, and lighthearted banter—Alberto Aparici demystifies complex paleontological topics in a spirit of curiosity and gentle humor, while the hosts interject with practical questions, asides, and witty remarks ("Enviamos un saludo cariñoso desde aquí a este francés...").
The episode traces humanity’s long, tangled road to walking upright, spotlighting the pivotal yet fragmentary evidence locked in ancient bones. With the latest analysis on Sahelanthropus, science continues to piece together the origins of bipedalism, but the puzzle is far from complete—calling for more fossils, fewer scientific rivalries, and ongoing curiosity.