
Alfredo Flores ha explicado a Carlos Alsina cómo se encuentra la situación en la provincia andaluza, foco del debate público después de la muerte de dos guardias civiles durante la persecución de una narcolancha.
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Contando desde las 6 de la mañana que a diferencia del debate anterior en el que sobre todo se habló de vivienda, de sanidad pública, de la privatización o no privatización de la gestión, en el debate de ayer apareció o surgió inevitablemente, creo yo, un elemento nuevo que tiene que ver o que guarda relación con lo que ocurrió el fin de semana pasado en Huelva, que fue la muerte de dos guardias civiles en la persecución de una narcolancha. Apareció el asunto del narcotráfico, del aumento del narcotráfico singularmente en la provincia de Huelva y y de lo que el presidente andaluz, por ejemplo, entiende que es una falta de medios, responsabilidad del gobierno central. Hoy hay algunas crónicas bien interesantes en los periódicos y alguna de ellas me he hecho eco a las 8 y media de la mañana respecto de qué es lo que ha cambiado para que Huelva se haya convertido en un lugar estratégico para las mafias del narcotráfico, para las organizaciones criminales que a su vez no sólo están cada vez traficando más con cocaína que en otros tiempos y de manera más activa, sino también más violenta y con mayor dota de armas y de armamento para poder combatir a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Me dejáis que salude Alfredo Flores, que es el fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Huelva y que conoce bien la materia, como podemos imaginar. Señor Flores, buenos días.
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Buenos días Carlos, buenos días.
A
Buenos días. Gracias por atenderme esta mañana. ¿Qué ha cambiado y cuándo ha empezado a cambiar la situación del narcotráfico en la provincia de Huelva? Esta percepción, que a lo mejor no es una percepción sino una realidad que tenemos de que ha aumentado no solo el narcotráfico en la provincia sino la violencia de las organizaciones criminales que están detrás del narcotráfico.
B
Claro, es más que una percepción, las percepciones son subjetivas, pero cuando se vienen apoyando los datos que nosotros año tras año hacemos costar en la memoria que elabora la delegada antidroga, lo vamos viendo, es decir, ahí damos datos objetivos, número de detenciones, número de aprehensiones, volumen de lo aprendido, es decir, desde al menos seis, siete años. El salto es cualitativo. El salto es cualitativo porque evidentemente yo además siempre digo, yo llevo casi 35 años destinado como fiscal en Huelva, por tanto no tiene nada que ver, no tiene nada que ver el narcotráfico que nosotros vivía en los años 90 al principio de los años 2000 con el que existe ahora, pero está documentado en datos de la memoria de la Fiscalía Antidrogas. No son percepciones subjetivas ni valoraciones interesadas. Hay datos que realmente ponen de manifiesto ese salto cualitativo, que es muy preocupante,
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en la cantidad de droga con la que se trafica y en la cantidad de armas de que disponen estas organizaciones criminales.
B
Claro, claro, claro. Es que efectivamente, en los últimos años, y en la memoria se explica bien, es decir, al pasar muchas organizaciones o mezclar el tráfico de hachís con el tráfico de cocaína, el valor económico de un cargamento de cocaína les determina establecer unas medidas de seguridad mucho más potentes. Y en esas medidas de seguridad empiezan a aparecer armas de guerra con un potencial lesivo muy grande. Eso se ha detectado, hay intervención de esas armas de guerra y por tanto, es una cuestión que nos preocupa, lógicamente.
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¿Y ha habido una evolución? Si. Las mafias, las organizaciones criminales disponen cada vez de más medios y de más personal para poder hacer su actividad criminal. ¿Ha habido una evolución semejante por parte del Estado a la hora de dotar de medios? Siempre pensamos en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Policía, Guardia Civil, pero también está ahí la Fiscalía y también está el poder judicial. ¿Ha habido una evolución similar o no?
B
Sí, un matiz me lo va a permitir. No me gusta cuando se distingue Poder Judicial de Fiscalía. La Fiscalía está integrada en el Poder Judicial por mandato constitucional, se lo admito. El matiz yo tengo que hacer, me lo va a perdonar, pero siempre tengo que hacer ese matiz. Lo malo sería distinguir o diferenciar o enfrentar. No estamos todos en el mismo barco. La Fuerza y Cuerpos de Seguridad son el primer escalón en la investigación y en la lucha. Y luego va todo el Poder Judicial, donde evidentemente están los jueces de instrucción y estamos los fiscales. Es verdad que siempre el crimen va por delante, es algo histórico, pero lo que se trata es que esa delantera que nos llevan sea la mínima. Por tanto, hay que aumentar los medios personales y materiales para. Pero lo venimos diciendo, no solo respecto a la Fuerza y Cuerpos de Seguridad, porque si no reforzamos lo que es la respuesta judicial, la respuesta de los tribunales y la respuesta del Ministerio Fiscal, el tapón, el cuello de botella, para conseguir en plazos razonables sentencias condenatorias y ejecutar esas sentencias para lanzar ese mensaje del principio de represión y de la prevención del derecho penal, estaremos fracasando. Le comento un dato, Carlos. Esta semana yo he terminado las alegaciones al Real Decreto de ampliación de la plantilla del Ministerio Fiscal Andalucía. En el borrador son 38 plazas de fiscales en Huelva solo iba una. No parece razonable porque si no, si hay más eficacia policial, luego retrasaremos mucho la respuesta judicial. Claro, enjuiciar hechos de esta naturaleza cuatro, cinco, seis años después es un fracaso. No estamos dando una respuesta rápida y contundente. Por tanto, los medios siempre vamos a necesitar más medios, nunca va a ser una excusa para hacer nuestro trabajo. Pero lo que está claro es que los medios tienen que ir a lo que es el ámbito de Fuerza y Cuerpo de Seguridad y al ámbito de la justicia penal.
A
Una pregunta que voy a hacerle tiene que ver no solo con los medios, sino con los protocolos de reacción, porque hay guardias civiles, policías que se sienten casi incapacitados precisamente porque no pueden disparar ni siquiera cuando hay una reacción tan contundente por parte de los narcotraficantes. No sé si se pueden cambiar o no esos protocolos de reacción.
B
Los protocolos, yo siempre digo lo que está en la ley, la Ley Orgánica de Fuerza y Cuerpos de Seguridad, que es una ley antigua, ciertamente es una ley antigua, establece cuáles son los principios para la utilización de las armas y es el riesgo grave que los agentes que están actuando en un determinado momento sufran un riesgo grave para sus personas, las de compañeros o las de terceras personas. Esa es la ley, no es ya un protocolo. Los protocolos pueden desarrollar las leyes, pero evidentemente el principio de proporcionalidad en la utilización de las armas deriva directamente de la ley. Podemos reflexionar sobre si una ley del año 86 merece la pena, Merece la pena debatirla, darle una vuelta, escuchar a todo el mundo y ver si efectivamente eso puede regularse de otra manera. En todo caso, yo creo que la Fuerza y Cuerpo de Seguridad son los primeros que son muy, muy prudentes y muy reacios a la utilización de un arma de fuego porque saben las consecuencias. Saben las consecuencias, pero evidentemente hay veces, tenemos en Huelva algún ejemplo donde se han utilizado y donde era evidente que era un caso de legítima defensa o que era un caso donde estaba plenamente justificada la utilización de ese arma. Ya digo, no es una cuestión de protocolo. Rubén, Para mí es una cuestión de la aplicación de la ley. En fin, las numerosísimas sentencias que se pronuncian sobre esas cuestiones. Es complicado, es complicado porque evidentemente, incluso en ese caso, frente a un fusil de asalto automático, la utilización de la pistola reglamentaria va a poder tener poca eficacia. Casemiro, es cierto eso es cierto.
A
Una cuestión, ¿Por qué en su opinión se ha producido este aumento espectacular de la entrada de droga por el sur de España? Y si se ha producido un desplazamiento que antes parecía que era Cádiz, la zona, la costa gaditana por donde normalmente entraban estos alijos hacia Huelva. Esas dos cuestiones qué me tiene que
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decir esto sí nosotros ya lo veníamos advirtiendo hace tiempo, es decir, al reforzarse la presencia de la fuerza y cuerpo de seguridad y al reforzarse también judicialmente la provincia de Cádiz, el crimen organizado busca otros lugares que entiende que le son más factible realizar esa actividad criminal. Y el desplazamiento lógicamente, lógica es hacia la zona de Málaga y Almería, que también sufren una gran presión, y hacia la zona de Huelva. Son zonas de litoral muy próximas. La costa de Huelva además es una costa que en gran parte está protegida por legislación específica medioambiental, poco urbanizada, con lo cual tiene muchos sitios donde les resulta más fácil. Pero por eso a veces el establecer compartimiento estanco, el establecer zonas estancas, no. Si el crimen organizado se mueve donde lo tenga más fácil. Ellos entienden que le es fácil la descarga en Andalucía, el almacenaje en Andalucía para la distribución luego a nivel nacional o a nivel europeo y utilizan todas las ventajas que entienden que tienen. Se irán desplazando siempre donde ellos consideren que le puede ser más fácil realizar esa operación. Pero es una cuestión que evidentemente se viene advirtiendo desde hace tiempo.
A
La última pregunta es de Pilar Velasco.
C
Sí, fiscal, buenos días. Cuando se le pregunta al Gobierno. Buenos días. Por la muerte de estos dos guardias civiles, le preguntamos por los datos, por el refuerzo, por los agentes. Ponen sobre la mesa el plan especial de seguridad del Campo de Gibraltar, que empieza en 2018, que es verdad que tiene mayor inversión, que también se aumenta el número de agentes. ¿Está usted diciendo que este plan especial de seguridad del Campo de Gibraltar no llega lo suficiente, que hay que aplicarlo también a Huelva y que se ha quedado, pues bueno, encajonado, por decirlo de alguna manera en Cádiz?
B
Vamos a ver. Precisamente, precisamente porque es un campo de actuación centrado, perdón, en el Campo de Gibraltar, la zona limítrofe no es que no se haya extendido, sí se ha extendido en parte, pero no tanto como en el Campo de Gibraltar. Es decir, la lucha contra el narcotráfico tiene que ser algo global. Por eso me refería a no establecer por un lado el Campo de Gibraltar, por otro lado la costa malagueña, por otro lado el litoral de Huelva. Tiene que ser algo global. Si se ha visto que efectivamente al reforzar el Campo de Gibraltar hay un desplazamiento, evidentemente habrá que pensar en ampliar ese campo de actuación y ampliar los medios. Pero la batalla de los medios siempre es lo que comentaba, es decir, todos los que trabajamos hace muchos años en la justicia penal siempre vamos por detrás. Es imposible. ¿Por qué? Porque el crimen organizado maneja cantidades ingentes de dinero, por tanto puede tener acceso a la última tecnología, puede tener acceso y evidentemente a ellos la ley. Ellos no juegan con la aplicación, lo que decía Rubén, con los límites de la ley. Ellos no tienen límites legales. La justicia penal en un país como España, claro que tiene límites penales. Somos un Estado de Derecho, tenemos que cumplir la ley. Por tanto siempre van a ir por delante. Lo que se trata es que por delante sea lo mínimo y que no
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se produzca ese cuello de botella que decía usted antes. Hay más dotación policial y hay más éxitos policiales, eficacia policial. Pero luego llega el momento de la justicia y ahí los fiscales son los mismos que había hasta ese momento, los jueces son los mismos que había y se va acumulando el trabajo y se va dilatando la resolución de los asuntos.
B
Claro, Carlos, y eso produce una enorme frustración, primero a la Fuerza y Cuerpo de Seguridad, es decir, una investigación policial exitosa, con aprehensiones, con detenidos, claro, en el momento son causas muy complejas, además con más de 20 investigados, muchos de ellos en prisión preventiva, con lo cual la causa tiene que acelerarse, pero hay muchas defensas, muchos recursos, muchas cuestiones. Entonces si nos vamos ahí a cumplir incluso los plazos de preventiva, a tener que enjuiciar esos hechos cinco o seis años después, pues claro, produce una enorme frustración, porque luego cuando celebramos esos juicios, pues en muchos casos ya necesariamente hay que aplicar las dilaciones indebidas. Entonces genera mucha frustración en la Fuerza y Cuerpo de Seguridad, nos genera a nosotros una enorme frustración y a la sociedad también. Si esto ocurrió hace no sé cuánto y ahora con estas condenas, claro, porque ha pasado tanto tiempo que las condenas no pueden ser más altas.
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Ahí sí hay una sensación de impunidad que no se corresponde con la realidad, pero que.
B
Claro, pero ahí sí vamos a lo que yo decía al principio. Yo las sensaciones. Si alguien que se dedica al crimen organizado tiene sensación de impunidad, me estupendo por él, pero desde luego, la sensación de impunidad no va a venir nunca porque nosotros no lo persigamos. Mejor, peor, con menos medios. Con más medios lo vamos a perseguir. Con lo cual, impunidad en el sentido de, mire usted, el Estado y la justicia penal es incapaz de perseguir esa conducta. Eso no es cierto. Ya le digo. Mejor, peor, nos equivoca, somos humanos. Pero si esa persona tiene esa sensación de impunidad, peor para él, porque seguramente, seguramente también su cara de sorpresa será mucho más grande el día que sea detenido y puesto a disposición judicial.
A
Alfredo Flores, fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Huelva. Gracias por habernos atendido esta mañana y por este rato de conversación, fiscal.
B
Gracias a todos.
A
Un abrazo, señor Flores.
Podcast: Más de uno
Host: Carlos Alsina (Onda Cero)
Episode: El fiscal jefe Alfredo Flores explica el "salto cualitativo" que ha dado el narcotráfico en Huelva: "El crimen siempre va por delante"
Date: May 12, 2026
In this episode, Carlos Alsina interviews Alfredo Flores, the chief prosecutor ("fiscal jefe") of the Provincial Court of Huelva, to analyze the alarming rise in drug trafficking and associated violence in Huelva, Spain. The conversation follows the recent death of two civil guards during a drug boat chase, prompting a deep dive into the region's transformation into a narco-trafficking hub, the state’s efforts to counteract organized crime, and persistent challenges for law enforcement and the judicial system.
[01:18–02:50]
Flores describes a "qualitative leap" in drug trafficking in Huelva over the last 6–7 years.
The increase is not merely a perception but supported by data: more detentions, greater drug seizures, and a marked uptick in both scale and violence.
The nature of trafficking has evolved dramatically from the 1990s and early 2000s.
"El salto es cualitativo…no tiene nada que ver el narcotráfico que vivía en los años 90…con el que existe ahora, pero está documentado en datos de la memoria de la Fiscalía Antidrogas."
— Alfredo Flores [01:49]
[02:50–03:37]
Organizations now combine hashish and cocaine trafficking, increasing the value of shipments and prompting them to arm themselves with military-grade weapons.
The presence and seizure of such weapons is a new and worrying phenomenon.
"Empiezan a aparecer armas de guerra con un potencial lesivo muy grande…hay intervención de esas armas de guerra y por tanto, es una cuestión que nos preocupa."
— Alfredo Flores [03:10]
[03:37–06:19]
Law enforcement faces a criminal enterprise that continuously innovates, often outpacing the state in resources and adaptability.
Flores stresses the importance of reinforcing judicial and fiscal resources, not just policing.
Delay in judicial proceedings can mean cases are tried years after the crimes, weakening deterrence and frustrating all involved.
"Siempre el crimen va por delante, es algo histórico, pero lo que se trata es que esa delantera que nos llevan sea la mínima."
— Alfredo Flores [04:21]
"Enjuiciar hechos de esta naturaleza cuatro, cinco, seis años después es un fracaso."
— Alfredo Flores [05:36]
Only one new prosecutor position proposed for Huelva is highlighted as insufficient given the growing caseload.
[06:19–08:44]
Current laws, notably from 1986, may need to be reassessed to better empower law enforcement, but any reform must respect proportionality and prudence.
Even justified use of weapons is rare and cautious due to legal consequences.
"Frente a un fusil de asalto automático, la utilización de la pistola reglamentaria va a poder tener poca eficacia."
— Alfredo Flores [08:20]
[08:44–10:38]
As policing increased in Cádiz, traffickers shifted to less policed areas like Huelva.
Huelva’s underdeveloped, environmentally protected coastline makes it attractive for smugglers.
The adaptability of organized crime means enforcement efforts in one zone often simply displace the problem.
"El crimen organizado busca otros lugares que entiende que le son más factible realizar esa actividad criminal."
— Alfredo Flores [09:16]
[10:39–12:36]
Expansion of the 2018 “Plan Especial de Seguridad del Campo de Gibraltar” has been insufficient for Huelva.
Anti-narcotics efforts must be global and not confined to specific regions, as criminal organizations move flexibly.
Criminal organizations have vast resources and no legal restrictions, unlike the state.
"La lucha contra el narcotráfico tiene que ser algo global…"
— Alfredo Flores [11:24]
[12:36–14:45]
Delays in legal proceedings cause frustration for police, prosecutors, and the public, creating a perception (but not the reality) of impunity.
However, Flores asserts the system eventually catches up with criminals, and the real impunity is not present.
"La sensación de impunidad no va a venir nunca porque nosotros no lo persigamos…Con más medios lo vamos a perseguir."
— Alfredo Flores [14:01]
This episode provides a sobering, data-driven perspective on how drug trafficking has evolved in southern Spain, with Huelva now on the front lines. Alfredo Flores describes systemic challenges in fighting organized crime, calls for global strategic responses, and underlines the resilience and commitment of the justice system despite limited resources. The conversation dispels some misconceptions about impunity, emphasizing ongoing prosecution efforts—no matter how daunting the criminal innovation cycle may be.