
Mercedes, una fiel oyente de Más de uno, ha remitido una carta dirigida a Jorge Freire para que le trate de aconsejar sobre la preocupación que le provoca el pensamiento que una pareja de amigos ha empezado a introducir dentro de su hijo.
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Carlos
Si, es que la vida es un dilema. Es un dilema permanente, es un dilema moral. Plantean opciones y tienes que elegir una y nunca sabes cuál es la correcta, o casi nunca. Y para eso tenemos en el programa a Jorge Je Freire, que es el responsable de Nudos Georgianos, este espacio en el que atendemos a los dilemas morales de nuestra audiencia y les damos respuesta. ¿Qué tal, Jorge? Buenos días.
Jorge Freire
Pues muy bien, Carlos, te veo muy filosófico esta mañana. La vida es un dilema.
Carlos
La vida es un dilema.
Jorge Freire
La vida es un dilema. Sí, sí. Yo creo, fíjate, cada día pienso más bien lo contrario. Aquello que decía Cervantes de andar a humo de pajas. No hay que pensar tanto. Hay unos versos de Bartrina que dicen Si quieres ser feliz, muchacho, como dices, no analices, no analices. Es mejor no pensar tanto, ¿Verdad? Si das vueltas al tarro solo puedes.
Carlos
Tiene que pensar eres tú. Tienes que pensar en los oyentes, tienes que pensar en sus.
Jorge Freire
No quiero analizar problemas, por supuesto, y pienso todo el día sobre todo en la afligida oyente que nos ha mandado un dilema como todos los que nos llegan, harto espinoso y por supuesto ya muy alejado de las fiestas de Navidad. La teoría del niño y de estas cosas que ya hemos dejado felizmente atrás. Si queréis lo escuchamos.
Carlos
Le hemos puesto voz al dilema de nuestra oyente que responde al nombre de oyente.
Mercedes
Querido Jorge, le escribo profundamente preocupada por unos amigos, una pareja encantadora en lo personal, pero que ha decidido declarar la guerra total a la educación moderna, empezando por la de su hijo de 10 años. El niño, como todos, va al colegio, pero no porque ellos quieran, sino porque la ley les obliga. Como no pueden educarle exclusivamente en casa, lo que hacen es compensar lo que ellos llaman imposición jacobina del Estado enseñando al niño en casa exactamente lo contrario de lo que aprenden el colegio. Impugnan, por ejemplo, la teoría de la evolución. Al niño le dicen que el hombre no viene del mono y que a lo mejor el señor Darwin hablaba de experiencia propia. Tampoco creen que existieran los dinosaurios y le explican que en todo caso no serían tan grandes. Le cuentan que la Tierra más que redonda es una cosa así como abombada. Y cosas aún peores. Si en biología les enseñan el sistema circulatorio. En casa le corrigen diciéndole que la sangre no da vueltas, que eso sería un despilfarro y que el corazón está ahí para dar impulso moral, no para andar bombeando como una máquina socialista. Sobre la reproducción, evitan lo que ellos llaman guarradas innecesarias para contarle que los niños llegan cuando entre sus padres hay amor verdadero y respeto. El resultado es que el niño vive en un cisma pedagógico y sus profesores están escandalizados. En matemáticas se niega a aceptar los números negativos, le dice a sus compañeros que los terremotos son avisos y ha empezado una campaña para que no se vacunen contra el tétanos. Sus padres, por supuesto, están encantados. Dicen que el niño tiene criterio propio. Yo, en cambio, empiezo a temer que llegue a la adolescencia creyendo que Copérnico fue un masonazo y que el microscopio es una herramienta ideológica. Así que le pregunto, Jorge, ¿Dónde acaba la libertad de los padres y? Y empieza el derecho del niño a no vivir creyendo que la tierra es casi plana y Darwin un mercachifle. Un saludo, Mercedes.
Carlos
Mercedes es nuestra oyente. ¿Como dice?
Jorge Freire
Ojo cuidado, Mercedes.
Carlos
¿Ojo cuidado?
Jorge Freire
Que no ojo cuidado. En fin, no, quiero decir que es complicado. Este pobre niño cismático que se encuentra entre Roma y Aviñón, o sea, que lo han metido en un búnker alpino. Los padres se convierten en doctores universales. Lo tienen entre la ilustración y el oscurantismo y así no se puede.
Carlos
Ya, pero ¿Qué se hace entonces en una situación como esta?
Jorge Freire
Una medida expeditiva es lo único que se puede hacer. Bueno, por lo pronto dejadme deciros algo.
Carlos
Como desperdicia Delta Force para sacar el niño de ese matrimonio, ¿Qué pasa?
Jorge Freire
Pues hay veces que tiempos recios exigen medidas recias. Las burbujas. El problema que tienen las burbujas es que hacen olvidar que la realidad tiene aristas muy afiladas y el signo de todas burbujas es terminar pinchando. ¿Y entonces qué sucede con ese niño que se queda a la intemperie y desprovisto de herramientas para manejarse? Hay que exponer a los niños, no.
Alberto
Meterlos entre algodones ni encarcelar la paternidad de los niños. Incluso se podría quitar.
Jorge Freire
Y luego el expeditivo soy yo. Pregunto, pregunto. Estos hijos de escayola al final se rompen el primer soplo de realidad. Los niños no son reliquias bizantinas que haya que custodiar cuando se hacen ad hominems. Perdonad el excurso de algunos autores, cuando Darwin era un mono, Galileo era un masonazo. Yo el otro día hice una lista, en fin, cosas que hago, una lista de algunos de mis autores favoritos por esta cosa de que hay que separar autor y obra, y llegué a la conclusión, todos los autores que me gustan eran personas reprobables. Sí, Byron era una especie de depredador sexual, Rimbaud, gran poeta, traficante de armas, Heidegger era nazi, Sartre era stalinista, Freud era cocainómano. Aquí no se libraba nadie. Hay una canción muy divertida de Astrud que se llama Todo nos parece una mierda, en que hacen un recorrido por poetas y hablan fatal de todos y dice Garcilaso era un usurero y Rosalía una ludópata. Pero es mentira, No es verdad, Garcilaso no era un usurero, era un militar, era un cortesano. Y Rosalía de Castro, que yo sepa, nunca fue ludópata, no le gustaban los juegos sexual. Pero eso es otra cosa. Perdón, sí, es otra cosa, pero eso no es ludopatía.
Carlos
No, no, al contrario.
Jorge Freire
No, pero lo que voy es que al final de todo, pero a todo autor le podemos sacar punta, o sea, de todos podemos decir cosas que hoy nos parecen proscribibles y sin embargo tampoco hace falta enmendarles la plana. Y luego, por otro lado, esto de los niños, convertir a los niños en sujeto de un experimento libertario, yo creo que esto esconde siempre sospechas paranoides hacia la realidad, esto de que el Estado los adoctrina.
Alberto
¿Esto ocurre de verdad en Estados Unidos sobre todo, no?
Jorge Freire
En España ya sabéis que está prohibido el homeschooling, entonces no se puede renunciar a la educación pública. Por eso estos se quejan de que es una imposición jacobina y tal, y lo máximo que puedes hacer es adoctrinarlos tú aparte. Entonces decirle que los dinosaurios no eran grandes y que la tierra era plana.
Alberto
Aunque Dios existe, se puede decir. Entonces podrías decir, bueno, pero si un.
Jorge Freire
Colegio religioso también se lo dirán. Claro, claro, claro. Y tú puedes decir lo contrario y el niño puede hacer caso omiso de lo que digan en clase.
Alberto
Totalmente.
Jorge Freire
Un terreno pantanoso. Yo creo que lo peor de estas cosas no es tanto sobre proteger al niño, sino encima contarle la milonga esa de sportu. Claro que no es por tu bien. A mí hay una anécdota que me gusta muchísimo, que me hace mucha gracia. Ya sé que no parece muy sexy, una anécdota de visigodos, pero ya sabéis que cuando murió Alarico, lo enterraron en el curso de un río, en la región de la Calabria, en el río Busentino. Y entonces lo enterraron con todo el botín que habían robado del saqueo de Roma. Entonces desviaron el río, desviaron el curso del río, y en la fosa pusieron toneladas de plata y de oro de lo que habían robado en Roma. Pero he de aquí que pasaron los siglos y mucha gente ha querido ir ahí para encontrar el tesoro, entre ellos Himmler, el jefe de las SS, enviado por el Führer, y no encontró nada en el año 37. Entonces mucha gente lo está buscando. Mucha gente lo está buscando, y resulta que nadie sabe dónde está ese tesoro, porque a los sepultureros, después de hacer la obra, les rebanaron el cuello. Claro, y les sabéis demasiado. Yo creo que esto es igual, pero añadiendo despué es por vuestro bien, os rebanamos el gaznate, pero es por vuestro bien, no queremos que sepáis demasiado.
Carlos
Hombre, la preocupación no la tuvieron nunca más.
Jorge Freire
Bueno, es verdad, no tuvieron la preocupación, pero no podemos hacer eso con nuestros hijos.
Alberto
De los niños no me quedó claro.
Jorge Freire
Bueno, hay muchas medidas parentales. No, no, no estoy en contra, pero los PIN parental y todas esas variantes son tentativas de rebanar el intelecto de nuestros hijos para que se mantengan. Pin parental, acuérdate.
Alberto
¿Cómo que acuérdate?
Jorge Freire
Claro, eso son tentativas de mantener a los niños en la inocencia forzosa toda la vida.
Alberto
El PIN parental, ¿Tú crees que es eso o defenderlos?
Jorge Freire
¿Cómo defenderlo? Tratan de mantenerlos en un estado de inocencia ajena a la razón del mundo, digámoslo así.
Carlos
El PIN parental era lo de que los padres decidan lo que no se les puede enseñar en clase.
Jorge Freire
Eso es. Que no se le cuente a los niños ciertas. Claro, eso es. Que los profesores no les sitios, que no se traumaticen porque les hablen de la evolución del sexo, de estas cosas. Y eso es lo que muchos padres hacen, que es en el fondo, preservar en una especie de burbuja impermeabilizada.
Carlos
Entonces, a nuestra oyente, que se llama Mercedes, que rebane.
Jorge Freire
Pues que dejen de rebanar ella dice.
Carlos
¿Qué debe hacer con estos amigos? Ella dice amigos. No sabemos si a lo mejor dice que son bellísimas, su propia experiencia, son bellísimas personas y que son sus amigos. ¿Qué tiene que hacer ella con los? Les puede intentar, por ejemplo, censurar su comportamiento.
Jorge Freire
Hombre, quizá puede hacer una cierta labor de zapa. A lo mejor les puede dejar caer. Quizá podría infiltrarse por las cesuras de esa casa, algo de luz, o mandarle.
Alberto
Un enlace con la sección de ese programa de hoy.
Jorge Freire
Pues mira, sería una buena forma. Yo creo que este programa siempre es formativo. Nosotros tenemos esta tentativa de ilustrar, de hacer mejores personas a los oyentes.
Carlos
Puede regalar el DVD de la película de Spencer Tracy del juicio del mono, que no se llama El juicio del mono, se llama.
Jorge Freire
Sí.
Carlos
¿Cómo se llama la película?
Alberto
¿Abre caderas, no? Ahora no sé.
Carlos
Ya luego Algo del viento. Se llama la película, pero que todo el mundo la conoce como El juicio el mono, que es una situación real que se produjo en una localidad de Estados Unidos que al final acabó siendo un enfrentamiento, como si fuera. Bueno, fue un juicio, pero en realidad acabó siendo un enfrentamiento respecto de qué se debe enseñar a los niños en clase y hasta dónde llega la libertad del profesor. Si los padres, por ejemplo, son creacionistas.
Jorge Freire
Claro, eso es.
Carlos
Y entonces se queja muchísimo que les enseñe a Darwin la teoría de la evolución. ¿Quién tiene ahí la?
Jorge Freire
Mi opinión es que la libertad del profesor debería ser infinita. Incluso para reprobar. Sí, por supuesto, por supuesto. Para reprobar a los padres. Y si los padres son unos negligentes, incluso para decir públicamente, mira, tus padres son unos auténticos negligentes. Yo creo que habría que recuperar La herencia del viento. La herencia del viento es de esos nombres difícilmente recordables.
Carlos
Se llama la película El juicio el mono. Bueno, ¿Que? ¿Te tienes que ir?
Jorge Freire
Bueno, pues me voy. ¿Me voy o me echáis?
Carlos
Nunca, eso nunca. Que disfrutes, Jorge Freire, de lo que queda del jueves. Mañana te escuchamos con Cantizano.
Jorge Freire
Muy bien, aquí estaré.
Carlos
Estupendo. Hasta luego. Ahora enseguida viene Alberto a Parici y nos habla de su biblioteca y de los asuntos de la ciencia.
Episode: El nuevo dilema de Jorge Freire: Qué puedo hacer si mis amigos están criando a su hijo bajo nociones capciosas
Date: January 15, 2026
Host: Carlos Alsina
Guest: Jorge Freire
Notable Contributors: Mercedes (oyente), Alberto
In this episode, Carlos Alsina y Jorge Freire abordan un dilema moral planteado por una oyente, Mercedes, quien siente preocupación por la educación que unos amigos están dando a su hijo en casa, contradiciendo activamente la enseñanza científica y racional que recibe en la escuela. El debate aborda los límites de la libertad parental en la educación, el derecho de los niños a una instrucción verídica y el peligro de criar “niños de burbuja”. El tono es irónico y filosófico, mezclando humor con análisis social profundo.
Mercedes describe la preocupación por una pareja de amigos que inculca a su hijo ideas contrarias a la ciencia y el sentido común:
Cita destacada (Mercedes, 02:33):
“El resultado es que el niño vive en un cisma pedagógico y sus profesores están escandalizados… ha empezado una campaña para que no se vacunen contra el tétanos. Sus padres, por supuesto, están encantados. Dicen que el niño tiene criterio propio. Yo, en cambio, empiezo a temer que llegue a la adolescencia creyendo que Copérnico fue un masonazo y que el microscopio es una herramienta ideológica."
Mercedes plantea la cuestión central:
“¿Dónde acaba la libertad de los padres y empieza el derecho del niño a no vivir creyendo que la tierra es casi plana y Darwin un mercachifle?” (03:38)
“Tratan de mantenerlos en un estado de inocencia ajena a la razón del mundo, digámoslo así.”
La vida como dilema
“La vida es un dilema. Sí, sí. Yo creo, fíjate, cada día pienso más bien lo contrario... No hay que pensar tanto.”
— Jorge Freire (00:45)
Sobre la educación en casa
“Los padres se convierten en doctores universales. Lo tienen entre la ilustración y el oscurantismo y así no se puede.”
— Jorge Freire (03:47)
Parábola del tesoro visigodo
“Yo creo que esto es igual, pero añadiendo después: es por vuestro bien, os rebanamos el gaznate, pero es por vuestro bien, no queremos que sepáis demasiado.”
— Jorge Freire (07:16)
Sobre el PIN parental y la sobreprotección
“Eso son tentativas de mantener a los niños en la inocencia forzosa toda la vida.”
— Jorge Freire (08:02)
Propuesta a Mercedes
“Quizá puede hacer una cierta labor de zapa. A lo mejor les puede dejar caer. Quizá podría infiltrarse... algo de luz, o mandarle un enlace con la sección de ese programa de hoy.”
— Jorge Freire (09:03)
Sobre la libertad docente
“La libertad del profesor debería ser infinita. Incluso para reprobar... para decir públicamente, mira, tus padres son unos auténticos negligentes.”
— Jorge Freire (10:02)
El episodio examina con humor y profundidad la tensión entre la libertad de los padres para educar y el derecho de los niños a recibir una educación verídica y adaptativa al mundo real. Jorge Freire apuesta por infiltrar luz, sensatez y pluralidad en los entornos más cerrados, defendiendo el papel de la escuela y la libertad de los profesores para corregir desvíos perjudiciales. Todo ello, sin perder el tono irónico y la reflexión filosófica.
Recomendado para:
Quienes buscan explorar los límites entre educación, libertad y responsabilidad social, con una dosis de humor y aguda observación contemporánea.