
Hoy 7 de enero es el dia mundial del sello postal. En la actualidad un sello es una realidad casi olvidada, pero en la actualidad supuso un invento revolucionarioal estadarizar una forma de pago y comunicacion entre lugares muy diversos. Javier Traite ...
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A
Más de uno en Onda Cero, la mañana de la radio.
B
Estoy seguro de que los Reyes Magos le habrán traído magníficos regalos a Javier. Traité a nuestro historiador porque habló muy bien de los Reyes Magos, que lo escuché yo la semana pasada.
C
Es verdad que le dejó bien en.
B
El programa, o a lo mejor. Pues a lo mejor no, a lo mejor le han dejado magnífico carbón por haber estado pinchando ilusiones aquí en el programa. Todo podría ser. Buenos días, Javier, ¿Cómo estás?
A
Buenas. Pues todo podría ser. Hola los dos. Me libre, me libera el carbón, eso sí, cosa que agradezco, porque la verdad es que yo tengo un trauma con esto desde niño. En una cabalgata se me ocurrió una vez de crío robar un trozo de carbón de la carroza de carbón. Lo cojo, le pegué un bocado pensando que era azúcar y era de quemar, o sea, qué asco. La boca negra, la cara de tonto, mi madre diciendo pero niño, tampo te.
B
Pasa por robar, te diría tú Claro.
A
Hombre, ¿A quién se le ocurre? Bueno, en fin, con lo cual, dejemos atrás ya todas estas memorias traumáticas, dejemos el periodo vacacional, que ya lo hemos sobado bastante. Regresemos al año ordinario.
B
Lo has vuelto a hacer, no lo.
A
Dejar el diente a un trozo de carbón.
C
¿A qué sabes?
A
Exact. Una sensación como absolutamente asquerosa. Fíjate que yo he sido fumador muchos años, pero incluso eso era más asqueroso que todos los años de ceniza en la boca. Bueno, en fin, qué asco. Nada, dejemos ya todos estos temas, que eso, que el año ordinario tiene cosas suficientemente curiosas de las que hablar. ¿Por ejemplo, Pues hoy que? ¿Siete de enero? Pues yo no sé si sabéis que hoy es el Día Mundial del Sello Postal.
C
¿No, Pero queda algo en el mundo sin tener su día Mundial?
A
Es que hay de todo. Hay un Día Mundial para absolutamente cualquier cosa. A veces es un poco casi que cachondeo, parece que pierde sentido, pero claro, por otro lado, a mí estos días la verdad es que me gustan porque nos hacen a veces pensar, reflexionar sobre cosas en las que normalmente no le damos ni idea pensada además, porque claro, ¿A quién le importan hoy los sellos postales? La verdad es que salvo a los coleccionistas, a casi nadie, muy poca gente compra sellos para enviar cartas. Personalmente, cuando envía los paquetes o lo que sea, ya te lo hacen en la oficina de correos te ponen los sellos que hagan falta. No pensamos en los sellos, algo que está ahí, que aún se usa, pero que ya es prácticamente un fósil de otra época en la que la gente enviaba cartas manuscritas. Un mundo que murió con el email, con el smartphone, con la mensajería instantánea. Sin embargo, en el momento de su aparición, la verdad es que esto fue una auténtica revolución que cambió por completo la forma de comunicarse de la gente corriente.
B
¿Pero por qué? ¿Por qué tuvo tanto impacto? ¿Qué tenía de especial ese papelito pegado.
A
Ahí que se chupaba y se pegaba? Claro, aparte de la diversión, claro. Pues la forma de pago y la estandarización de las comunicaciones. Porque pensemos una lo que son mensajes y cartas, esto se está enviando desde siempre, desde que se inventó la escritura. Pero claro, los formatos y la manera de llevarlo, gestionarlo, no siempre había sido lo óptimo. En Mesopotamia se estaba escribiendo en tablilla de barro, o sea, ojo, cuidado que escribas una carta larga, se te cae en el pie y te quedas ahí. El saber ocupa muchísimo lugar. Entonces, claro, el soporte. Pero el soporte es una cuestión que una vez ya desarrollas el papel o el pergamino, pues ya no tiene importancia, porque eso es ligero y aceptablemente fiable. ¿OK? De hecho, es más fiable el papel y el pergamino que lo digital. Un problema que nos preocupa a los historiadores es que dentro de 200 años, de todo nuestro mundo digital va a quedar cero para poder estudiarlo. Mientras que el papel y el pergamino nos está resistiendo milenios. Ahí tenemos un problema gordo en el que hay que pensar. Sí, sí, esto es un problema muy gordo que. Que nos preocupa, porque va a ser muy complicado estudiar nuestro presente desde el futuro, porque será imposible. Va a ser muy complicado. En fin, con el papel esto no tienes problema. Pero tienes un segundo problema con el correo, que es el transporte. ¿Cómo lo llevas de lado a lado esto? Pues bueno, desde mensajeros a caballo hasta gente a pata con el tiempo, transporte motorizado, tren, otros vehículos que aceleran la recepción. OK. Pero el tercer problema es cómo lo pagas. El mantenimiento sistema. Si quieres tener un correo, alguien tiene que pagar a mensajero. No lo vas a tener esclavizado, si no, se te escapa medio camino. Cuando el rey o el noble quieren enviar un mensaje, ellos tienen un lacayo a sueldo tienen un mensajero para hacerlo. Pero ¿Qué pasa cuando la tía Juani le quiere escribir a su hermano Ramonchu, que vive en otra punta del país, a ver cómo le va la vida, cómo están los hijos? Eso no lo paga el rey.
C
No, eso ya. Al riñón de cada uno.
A
Claro, es el riñón de cada uno. Pero ¿En base a qué? El método más habitual solía ser que lo pagara el destinatario una vez lo recibía y según los kilómetros que hubiera recogido.
C
Es como el cobro revertido, ¿No?
A
Claro. ¿Cuál era el problema? Dependías de las tarifas, del mensajero, de la distancia y sobre todo de cómo te pillara el bolsillo cuando llegara el mensaje, que era un cacao. Todos sabemos la alegría que nos hace que nos llegue una multa o alguna cosa de estas, que a veces siempre molesta. Pero hay veces que dices ostras, este mes me pilla fatal. Pues justo este mes te escribe tu madre una carta desde hace 500 km. Y madre mía, mamá, ya. Escríbeme en Navidad. Claro. ¿Qué pasó entonces? En 1835 hubo un profesor y reformador inglés, Rowland Hill, que se empezó a interesar por la cuestión y a darle el coco. Hay un mito muy extendido, una de estas tontadas que tanto nos gustan, que dice que la inspiración, siempre que hay una historia tan bonita, normalmente siempre es falsa. Dice que estaba en una posada este hombre y llegó un cartero y le dio la carta a la posadera y ella leyó el remitente y le dijo el cartero y muchas gracias, pero es que soy muy pobre, no tengo dinero para pagarte, o sea que toma la carta. Y el cartero ya lo cogió, se iba a ir. Entonces Gil le supo mal y oiga, señora, ya se la pago yo le pagó la carta. El cartero gracias. Le dejó la carta y se fue. Y la mujer entonces le si es que no hacía falta, porque es el sistema que tengo montado con mi familia para comunicarnos sin pagar ni un duro. Nos enviamos cartas de una casa a la otra y cada miembro de la familia escribe una parte de la dirección en el exterior. Entonces el destinatario, cuando la ve, con leer la dirección por fuera sabe que todo el mundo está vivo y está bien. Devuelven la carta porque dentro no había absolutamente nada.
B
Tema muy ingenioso es que familiar más brillante.
A
Es que está muy bien, claro, el hambre aguza el ingenio, siempre se dice. Claro, está muy bien la historia es 100 % apócrifa. Hay versiones alternativas, pues que es un hombre que estaba en la guerra, que le escribe a su prometida, que está en casa. Y de hecho el propio Gil, en sus memorias, él no explica nada por el estilo. Pero bueno, es una cosa que no me extrañaría que hubiera ocurrido realmente en muchas partes, porque esto era un problema real que podía ocurrir a mucha gente. Y es un sistema ingenioso que seguro que alguien lo hizo. El caso es que, bueno, Gil lo que propuso fue hacerlo al revés. Dijo, a ver, que el pago lo asuma quien la carta, hagámoslo en función del peso y no de la distancia. Así pues lo tenemos ya también marcado y bajemos los precios, hagamos que sea mucho más barato. ¿Como? Pues hacemos unos papelitos adhesivos que tengan un valor X, lo pegamos a la carta, esto ya indica el valor y así se puede financiar el sistema. Mucha más gente enviará cartas, las comunicaciones mejorarán y con ello el sistema postal, haciendo cosas más baratas, conseguirá mayor beneficio y será más fácil para todos. Y bueno, pues la verdad que al principio el gobierno británico Madre mía, qué disparate. ¿La oficina postal, a quién se lo ocurre? Madre mía, qué ideas innovadoras, que todo son un desastre. En fin, todo el mundo, el resto, empresarios, la gente. Pero esto es una idea buenísima. Se fue implantando el sistema hasta que en 1840 ya se fabricó el primer sello postal del mundo, el famoso Penny Black, con la efigie de la reina Victoria. Y bueno, pues para que veáis cómo funcionaba, aquel mismo año el número de cartas enviadas en Reino Unido se duplicó y al cabo de una década se había vuelto a doblar. Todo esto a caballo de la mayor alfabetización social. Entonces, claro, estábamos hablando ya de un mundo que empezaba a comunicarse a una velocidad brutal. En vista del éxito, muchos otros países ya lo fueron asumiendo y para 1860 ya estaba en más de 90 de.
B
Ellos. ¿Y el nuestro cuándo se emite el primer sello en.
A
España? En España. Pues mira, aquí en España llegaron rapidísimo. Los primeros emitieron una década después de haberse hecho en Reino Unido, en 1850. Aquí obviamente no sale la reina Victoria, solo hubiera faltado. Aquí estaba la Reina Isabel II. Claro, aquí cada uno tiene que tirar de su Yo tiro con mi rey o mi reina, o lo que tenga en ese momento un presidente. Lo que te toque. En fin, en este caso la Reina Isabel II. Eran cinco sellos con cinco valores distintos y en cinco colorinchis para que los tuviera todo el mundo. Claro. El más Bueno, el de 10 reales de color verde, color del billetito, 6 reales en azul, el de 5 reales en rojo, 12 cuartos en lila y los 6 cuartos en negro. Baratillo para la cartita esa. Pues eso, la que le escribí a la tía Juan y al primo Ramón Chu de ¿Cómo están los niños? Bien, plin, plam, plum, lo pego y en baratito te lo envío hoy. Pues claro, los sellos postales, lo dicho, son más cosa de coleccionista que otra cosa, pero. Pues eso, hay que transformar realmente nuestra forma de comunicarnos. Fue como la llegada del email a nuestras vidas. Nos permitieron dispersarnos por el mundo sin perder tanto de vista a nuestros seres queridos, o sea que yo creo que se merecen su día.
B
Mundial. Siguen existiendo y se siguen utilizando. Casi nadie ya escribe cartas. Es.
A
Verdad. Es una pena porque es.
B
Bonito. Sí, sí que lo es. Y quien las escribe sí utiliza los sellos y sigue teniendo que chupar.
C
El. No, ya son.
B
Adhesivos. Ahora ya son adhesivos. Todavía tienes que contarnos cuando cayó alguien en la cuenta de que igual habiendo adhesivos no era.
C
Necesario. Era muy higiénico eso.
A
¿Verdad? Chupar las cartas. Yo he chupado muchas cartas. Ahora ya van con el papelito, pero yo las he chupado. Y aquellos Felipes de Navidad, y la verdad es que aquello sabe a infe. Mejor que el.
C
Carbón. Lo peor era cuando al chupar el sobre te cortabas un poco.
A
Con. Sí, sí, sí, sí, sí. Bueno, es que el papel, ojo, que tiene un peligro que no vea. Te pegas un tajo con un.
B
Folio. Lo mejor era que se te quedaba el sabor ese del pegamento todo el día. Es verdad que luego para los investigadores policiales era maravilloso porque dejabas ahí todo tu.
A
ADN. Claro, ahora sí es que es todo tan esterilizado que es imposible pillar a.
B
Nadie. Bueno, traité, que tengas un día estupendo, un día del sello mundial y hasta la semana que.
A
Viene. Hasta la semana que viene. Un abrazo. Aquí hay que irse. Claro, es.
B
Verdad. Pues en 30 segundos comienza la programación local y regional en cada una de las emisoras de Onda Cero. Mañana a las seis en punto. Seis en punto, cinco en Canarias. Yo sé que es temprano, pero es la hora a la que empieza cada día este programa. Hoy hemos recuperado ya nuestro horario habitual y así ya vamos a continuar durante todo el año. Seis de la mañana, cinco en Canarias. Comenzará este programa de nuevo con el mismo equipo de Pero ya con las noticias de mañana. Si a usted le parece bien, ahí estará el ingeniero Montes para levantar la persiana con María Gómez Prieto porque Ondarreta sigue de vacaciones como Begoña Gómez de la Fuente. Cosas inexplicables que siguen sucediendo. Gracias por su confianza. Feliz día y hasta mañana.
Podcast: Más de Uno
Host: Carlos Alsina, Onda Cero
Aired: January 7, 2026
Main Theme: Una exploración entretenida y educativa sobre la historia, importancia y curiosidades del sello postal, en conmemoración del Día Mundial del Sello Postal.
En este episodio de Más de uno, Carlos Alsina y su equipo, con su habitual mezcla de rigor histórico y humor, dedican la mañana a hablar sobre el origen y la evolución del sello postal, aprovechando que el 7 de enero es el Día Mundial del Sello. Con la colaboración del historiador del programa, desgranan anécdotas, mitos, y datos sobre cómo este pequeño trozo de papel cambió la comunicación global. Además, abordan la “muerte” del correo postal frente al e-mail y comparten historias personales y nostálgicas sobre enviar y recibir cartas.
Origen del episodio: La temática surge porque el 7 de enero se celebra el Día Mundial del Sello Postal.
Reflexionan con humor sobre cómo ahora “hay un día para todo”.
Antes del sello, enviar cartas era poco accesible y poco estandarizado:
Problemas de conservación del mundo digital vs. el papel:
Se cuenta la célebre y apócrifa anécdota del profesor y reformador inglés Rowland Hill:
La importancia real de Hill fue reformar el sistema postal:
Impacto inmediato y global:
Primer sello emitido en 1850, una década después del británico, con la efigie de Isabel II.
Reflexión sobre cómo los sellos cambiaron el modo de conectar familias y amigos:
El uso actual es casi exclusivo de coleccionistas, pero aún se venden y utilizan para quienes escriben cartas.
Nostalgia por el acto físico de escribir, pegar y chupar los sellos (y algún trauma compartido):
Este episodio equilibra información, análisis histórico y humor, dejando clara la relevancia del sello postal como herramienta revolucionaria y vehículo de conexión emocional – así como su progresiva desaparición ante el mundo digital. Entre anécdotas, curiosidades y momentos nostálgicos, el equipo reivindica el valor simbólico y social del pequeño sello y su merecido día mundial.