
El verano de Aparici: El eclipse, el evento astronómico del siglo
Loading summary
A
A veces uno habla con un amigo que nos dice que cada año se tiene que cambiar de compañía de seguros para ahorrar y lo único que sale decir es que. ¿Qué? ¿Y sabes qué? Que es hora de irse a la mutua. Porque si te vas a la mutua te bajan el precio de cualquiera de tus seguros, sea cual sea. Tan solo tienes que llamar al 91 555 555 591 555 555 555. ¿Qué? Vete a la mutua. Consultacondicmutua Es. En Onda Cero. Más de uno.
B
Begoña Gómez de la Fuente
A
y también Alberto Aparici. Buenos días, Alberto, ¿Cómo estás?
C
Buenos días. Qué vamos a hablar de ti. Estupendamente. Saliendo de mis vacaciones para venir aquí a hablar contigo a la radio, que eso siempre da alegría.
A
¿Vale, pero eso es un kit K de vacaciones?
C
Bueno, eso espero. Quiero decir, nunca se sabe. Igual esta tarde me pongo a trabajar y ya continúo hasta diciembre.
B
Pero
A
tienes los aurículas muy altos, compañero. Porque se me oye dos veces a mí. Que está bien que se me oiga dos veces. Un rollo patatero.
C
Pues espera un momento porque bájatelos un poquito.
A
Sí los tienen muy altos, es como
C
yo ahora mejor, Begoña. A ver.
A
Hola, hola, hola. Se me oye un poco, pero bueno, no importa. Vamos a hablar de ciencia hoy, de mucha ciencia. Y esta semana, que no necesito ni preguntar por qué, teniendo mañana mismo el eclipse, creo que está claro cuál va a ser el tema de hoy, ¿No, Aparici?
B
¿Hoy?
C
Pues efectivamente, hoy me vas a permitir que sea exactamente cero original. Sobre todo porque, fíjate, estado haciendo un ejercicio sociológico que es escuchar las tertulias de política en estos últimos días y voy a declarar que no entiendo nada porque mira, una oportunidad que tienen los tertulianos para decir cosas bonitas del tipo pues sí, un acontecimiento muy importante, una ocasión única, que disfruten los oyentes de ella y tal y cual. Y lo que estaba escuchando es disquisiciones, atención sobre si los eclipses dan mala suerte, sobre si Pedro Sánchez tiene mala suerte y el eclipse tiene que ver con la legislatura de Pedro Sánchez. Bueno, en fin, unas cosas que en la sección de hoy no va a haber nada de todo eso.
A
¿Por dónde quieres entonces que empecemos?
C
Bueno, voy a hacer una declaración de intenciones porque he estado pensando en qué podríamos contar un día antes de un eclipse que no hayamos contado ya 25 millones de veces, porque llevamos muchos días hablando del eclipse. Yo creo que los oyentes tienen claro que esto consiste en que la Luna pasa por delante del Sol y lo tapa. Eso lo voy a dar por sentado. Creo que también tienen claro que es un fenómeno muy impresionante, que incluso los que ya saben qué va a pasar les gusta mucho. Así que he pensado que lo que puedo hacer es una guía práctica para entender qué narices es lo que vamos a ver. Porque cuando llegue en la totalidad, el Sol que conocemos va a desaparecer y van a aparecer otras cosas. Bueno, pues mi intención es que entendamos qué es lo que estamos viendo, qué son esas otras cosas. La guía Aparici para entender el eclipse, si quieres.
A
Pero me parece genial. Pero vamos a hacer una cosa primero y es dar los consejos básicos. Es que lo digo porque esto es como la gota magia. Hay que ir diciéndolo mucho, poco a poco y muchas veces para que nadie se le olvide, para ver el eclipse con seguridad. ¿Te parece?
C
Me parece, me parece. Yo estoy casi seguro que la mayoría de los oyentes ya se lo sabrán.
A
Alguno va a decir yo miro de reojo.
C
Exacto. Así que vamos a recordarlo muy rápidamente. Lo voy a resumir en tres puntos. Lo importante. Punto número uno, gafas. Las gafas estas de eclipse sirven y sólo se pueden usar esas gafas. Ni radiografías, ni cosas de estas. Inventos raros caseros, ¿Vale? Sirven para mirar al Sol cuando es visible algún trozo del disco solar, ¿Vale? El disco solar al que estamos acostumbrados es súper brillante y es peligroso para la vista, incluso si sólo se ve un 0,1%. Incluso los sitios donde el eclipse es del 99,9%, ese trocito es peligroso para la vista. Así que lo más importante que vamos a decir hoy, jamás hay que quedarse mirando al disco solar, ni siquiera si se ve solo un trocito pequeño. Es verdad que este eclipse va a estar como en el crepúsculo y parece que podemos aguantar más, pero no nos la juguemos. No nos la juguemos, que no vale la pena. Además, si alguien quiere ponerse las gafas y lleva gafas de vista, se tiene que poner las de eclipse encima de las gafas de vista, ¿Vale? De manera que las lentes de las gafas de vista no dañen la protección, que las gafas de eclipse te da, y esto va especialmente para los habitantes de Madrid, que tiene un eclipse del 99,9% y de Barcelona que tiene un eclipse del 99,8%. Nada de mirar al Sol porque solo queda un trocito pequeñito.
A
¿Vale? Vale, perfecto.
C
Vale, punto número 2. Totalidad. La totalidad, ¿Vale? Cuando el Sol esté completamente cubierto, es completamente seguro mirarlo sin gafas, que nadie se deje las gafas puestas porque entonces se va a perder todo lo interesante. Se quita las gafas cuando ya desaparezca el disco solar y lo miramos con nuestra vista porque veremos estas cosas que nunca hemos visto. Y esta es la razón también por la cual cualquier fase parcial es una birria, porque the real thing es la totalidad, es cuando se va a ver estas cosas de las que hablamos en un instante. Tercer punto. Tercer punto. Carreteras. Mucho cuidadín con las carreteras mañana porque va a haber mucha gente que va a terminar de comer y va a voy al pueblo a ver el eclipse. Y eso va a ser una mala decisión porque los ejemplos de anteriores eclipses nos dicen que las carreteras se colapsan, que se producen colas muy largas. Entonces yo recomiendo a la gente que no se desplace el día del eclipse y sobre todo la tarde del eclipse porque mucha gente va a tener la misma idea y seguro que va a haber atascos. Y esto vuelve a ir especialmente para los oyentes de Madrid Barcelona, que son dos ciudades muy grandes y que si todo el mundo de Madrid y Barcelona se mueve al mismo tiempo va a ser un desastre que se muevan todos
A
ahora, por ejemplo, y que el atasco sea ahora, ¿No?
C
Lo ideal sería que vayan viajando esta tarde, mañana por la mañana y entonces a lo mejor lo de mañana por la tarde es un poquito menor, pero bueno, que en cualquier caso que los oyentes lo tengan en cuenta y si pueden, que no vayan a carretera, que lo vean desde donde están. Y ya para terminar, voy a recordar solo la hora que la Luna va a empezar a tapar el Sol, en torno a las siete y media y la totalidad va a ser. Hay unos cuantos minutos de diferencia según donde vivas, pero entre las 8 y 26 y las 8 y 32.
A
Vale, pues me has puesto los dientes largos. ¿Cuáles son esas cosas que no hemos visto nunca que vamos a poder ver el día 12, que es mañana?
B
Ya.
C
Vale, primero lo básico. Tengo que hacer una mini introducción. Todo lo que vamos a ver durante la totalidad son elementos de la atmósfera del Sol. Las estrellas tienen atmósferas también. No son como las de los planetas, porque los planetas, bueno, algunos, algunos por lo menos tienen superficie. Entonces puedes decir que la atmósfera es todo lo que queda por encima de la superficie. Las estrellas no son así porque son todo gas. Pero lo que ocurre en una estrella es que ese gas está tan caliente que se le está escapando continuamente al espacio. Es como si la estrella estuviera evaporando. El Sol en concreto pierde. Atención, un millón de toneladas por segundo se le escapan al espacio. ¿Un millón de toneladas cada que? Muy grande. Entonces, en cada centímetro cuadrado se le estará escapando muy poquito. Pero este material que se le va escapando forma una especie como de niebla. Yo le llamaría más bien una neblina alrededor del Sol. Y esa neblina es la atmósfera solar. Entonces la atmósfera de las estrellas también brilla, pero brilla mucho menos que el disco solar, que se llama fotosfera, técnicamente, que la estrella, digamos. Así que en días normales el disco, la fotosfera, nos deslumbra y no nos permite ver la atmósfera. Y hace falta que llegue alguna cosa que no sé yo, que puede ser que oculte el disco solar y entonces vemos la atmósfera del Sol.
A
¿Y cómo es? ¿Qué es lo que vemos?
C
Bueno, pues vamos a tener la oportunidad de ver más de las que yo voy a decir. Pero lo voy a resumir en tres cosas. Según la suerte que tengamos y como de limpio esté el cielo, pues vamos a poder ver más o menos. Pero yo voy a decir tres, voy a ir por orden. Lo primero, justo después de que desaparezca el último rayo del disco solar, va a ser un arco de luz rosado. Lo tenemos que buscar en la misma zona donde acaba de desaparecer el disco solar. Pues ahí, en torno a la Luna, va a aparecer un arco de luz rosada, un rosa muy intenso. Es sutil, solo se puede ver si el cielo está limpio, pero es extremadamente bonito. Si se puede ver. Dura unos segunditos, dura, no sé, cuatro, cinco, seis segundos en este lado en que acaba de desaparecer el Sol. Y lo vamos a ver como esta aureola de color rosa muy intensa.
A
¿Y eso qué es?
C
Y esta cosa es la cromosfera del Sol. La cromosfera es una de las capas más bajas de la atmósfera del Sol. Es bastante finita, mide. Creo que son como 3.000 o 2.000 kilómetros, que comparado con la Tierra pues es mucho, pero comparado con el Sol es muy pequeñita. Y eso quiere decir que sólo se va a ver esos segundos porque la Luna va tapando el disco solar y después va a seguir avanzando y un momentín después va a tapar también la cromosfera. Entonces la vamos a poder ver solo durante unos segundos. La buena noticia es que si nos la perdemos a la entrada, tenemos una segunda oportunidad a la salida. Porque como es simétrico todo esto, justo antes de que vuelva a salir el disco solar también va a salir la cromosfera. Entonces miremos al otro lado de la Luna cuando ya esté pasando el eclipse y a lo mejor vemos ese arco de color rosa tan bonito.
A
Vale, ¿Y por qué dices que es rosa? ¿El sol no era amarillo?
C
Bueno, esto es. A ver, es verdad, el Sol es amarillo, pero el Sol es fundamentalmente blanco. El Sol emite de toda la longitud de onda, lo que pasa es que un poquito más del amarillo y por eso decimos que es amarillo. Luego están los efectos de la atmósfera que hacen que lo veamos a veces rojo, a veces naranja. Pero el Sol por sí mismo verdaderamente es blanco. Y esta diferencia de color, este rosa de la cromosfera, se debe a que el mecanismo que le hace emitir luz es distinto al del disco solar. El disco solar emite luz porque está caliente. Punto. Ya está. Simplemente está caliente. Entonces, si estuviera un poco más frío, la luz sería más roja. Si estuviera un poco más caliente, la luz sería un poco más azul. Punto. Pelota. No tiene mucho secreto en ese sentido. La cromosfera emite luz por otra razón. Emite luz porque los átomos que forman la cromosfera están continuamente sometidos a muchos golpes. La cromosfera está como a unos 10.000 grados y entonces van chocando los átomos unos con otros. Cada vez que un átomo choca con otro, los electrones en su interior se descolocan, empiezan como a saltar. Ya sabéis que dentro de los átomos hay como pisos, hay sitios donde los electrones se colocan. Los electrones empiezan a saltar. Entonces, después de ese golpetazo están todos desordenados. Y un momentín después reordena el átomo los electrones y cuando vuelven al sitio original emite el exceso de energía, ese golpetazo que le ha dado en forma de luz. Y esa luz es característica de cada átomo. Entonces, ¿Qué es el rosa que vemos en la cromosfera? Pues el color del hidrógeno. Es el color característico en la luz visible del hidrógeno, que es el átomo más abundante del Sol. Así que si podemos ver ese arco rosa, vamos a poder ver el hidrógeno del Sol. Me parece muy bonito.
A
Es una chulada. Y la cromosfera, entonces, es la primera cosa en la que nos hemos de fijar. ¿Y la segunda?
C
Bueno, en la segunda no vamos a poder dejar de fijarnos si estamos en la totalidad. Porque durante toda la totalidad vamos a ver que el Sol está rodeado de una especie como de filamentos de luz. Dependiendo de cuáles sean las condiciones vamos a poder ver filamentos o una especie como de aureola. En este caso va a ser una luz blanca. Y el aspecto es similar a que el disco solar tuviera una especie de cabellera que lo rodea en todas direcciones. Y esto es la capa alta de la atmósfera que se llama la corona. Nombre, por cierto, que fue inventado por un astrónomo español a principios del siglo XIX. Un astrónomo del que ya casi nos acordamos no hizo mucha cosa importante. Se llamaba José Joaquín de Ferrer. Lo inventó en el eclipse de 1806 ese nombre.
A
Y ya está. Y se da por satisfecho, ¿No?
C
Exacto. No está nada mal que hayamos contribuido con un nombre que se sigue utilizando a día de hoy. Bueno, pues esta corona es una de las partes más espectaculares de los eclipses porque de repente el cielo se hace oscuro y lo que tenemos es un círculo negro, que es la Luna, rodeado de esta especie de luz fantasmal que es de color blanco. Y es como una cosa muy extraña y muy surrealista. Y no es un fantasma, obviamente, sino que es la atmósfera del Sol. Estamos viviendo la atmósfera del Sol.
A
Y cómo es que esta es blanca, no le ocurre eso de que los estrones saltan dentro de los átomos. No es lo mismo.
C
No le ocurre por un motivo muy porque te hace falta tener átomos para que los electrones salten dentro de los átomos. Resulta que la corona está todavía más caliente. Cuanto más arriba te vas, más caliente está. Y la corona está a varios millones de grados. Y a esa temperatura los átomos no sobreviven. Básicamente, la mayor parte de átomos han perdido los electrones debido a los golpetazos que les han dado a alta velocidad. Y entonces no se puede hacer este juego de que los electrones saltan arriba y abajo y se emite el color rosa del hidrógeno y tal y cualquier. Entonces la corona es de color blanco. Atención. Esto me gusta muchísimo porque refleja la luz del Sol. Porque resulta que la luz que está emitiendo el Sol y que nosotros no vamos a ver durante el eclipse porque vamos a tener la Luna delante, está chocando con esos electrones sueltos que hay por toda la corona y sale despedida en todas direcciones, es difundida. Entonces yo siempre digo que la luz blanquecina que vamos a ver mañana alrededor del Sol es la misma luz que refleja la Luna. Porque realmente luz de Sol reflejada es la misma cosa. Ese blanco es el mismo blanco, ¿No? Y un detalle más. Antes he dicho esto de que el Sol pierde un millón de toneladas por segundo. Bueno, pues es desde la corona desde donde se escapa este material. Cuando lo veamos mañana, tratemos de fijarnos en que algunos de estos mechones de pelo que tiene la corona se van a alejar del Sol y luego como que se deshilachan, se van desapareciendo poco a poco. Bueno, pues por ahí es por donde se está escapando el gas. Por ahí se está creando una especie de viento, de partículas que se llama viento solar y que barre todo el sistema solar. Empieza en la corona y lo vamos a poder ver mañana.
A
Primera cromosfera, que es rosa, después corona, que es blanca. Y la tercera cosa en la que nos hemos de fijar.
C
Bueno, pues esta también es difícil de ver y va a depender de dos cosas. De tener buen cielo y de tener buena suerte, las dos cosas. Pero en cualquier momento de la totalidad, miremos al borde de la Luna y busquemos unos puntitos de color rosa. Esto ya no es un arco como la cromosfera, que es una cosa un poco más grande y que ocupa un trozo grande de la Luna. Son puntitos normalmente pequeños y pueden estar en cualquier posición, en cualquier lugar alrededor de la Luna. Si localizamos uno, hemos encontrado lo que se llama una protuberancia. Y una protuberancia es un trozo del material del Sol que ha sido expulsado hacia afuera por el campo magnético. Como el Sol está formado por plasma, que son partículas cargadas, eso tiene un campo magnético muy desordenado, muy caótico y muy interesante. Y a veces ese campo magnético se vuelve muy intenso y tira hacia afuera un montón de material del que hay en la superficie del Sol y forma estas protuberancias que atraviesan la cromosfera, entran dentro de la corona y por eso las podemos ver durante un eclipse. Si alguien encuentra uno de esos puntitos de color rosa alrededor del Sol, que sepa que lo más probable es que sea más grande que la Tierra. Lo que pasa es que, claro, el Sol es muy grande y desde la Tierra parece que sea un puntito muy chiquitito, pero realmente las protuberancias son muy, muy grandes. Y bueno, podríamos incluso contar cuántas protuberancias vemos, a ver si competimos, si el cielo no está muy bien, si tenemos como nubes altas, pues a lo mejor las protuberancias no pueden verse. Esto es una pena.
A
Qué ganas de verlo. Yo no sé si tienes tantas ganas tú como el resto de la humanidad, porque parece que ha habido una revolución de curiosidad astronómica en lo que nos rodea del planeta. Esto es así, ¿Verdad? ¿Tú lo notas? ¿Tú te sientes igual de ansioso por ver estas cosas? Claro, lógico, es lo que eres. Pero es como que no sé si es una sobreexposición porque es agosto o porque es un momento en el que muchos podemos verlo porque estamos de vacaciones o están de vacaciones o es simplemente porque la astronomía está cogiendo mucho fuelle y mucho empuje y muchas ganas de conocer cosas.
C
No, yo creo que lo que está pasando es que la gente cada vez tiene más cultura científica en este sentido y que todos sabemos que un eclipse es una cosa muy especial y sobre todo que es una cosa muy única. Porque el último eclipse que pasó por el interior de la península Ibérica, yo siempre tomo como referencia mi ciudad, el último eclipse que se pudo ver desde Castellón, ¿Vale? Fue en el año 1912, o sea, es un eclipse para el que no queda gente viva. Luego pasó un eclipse por Canarias, creo que en el año 59, si no recuerdo mal, pero ya no ha habido más eclipses en territorio español. Entonces, de repente tenemos este el 26, el año que viene vamos a tener otro el 27 y después de eso ya nos vamos a ir al año 53, que creo que va a pasar solo por el sur de España, y luego al año 82 o algo por el estilo, o sea que seguramente este va a ser el único eclipse que yo voy a poder ver sin viajar a ningún sitio. Y creo que la gente se da cuenta de esto y por eso hay esta expectación. Y yo, mira, te tengo que reconocer que me hace mucha ilusión por poder verlo desde mi misma ciudad, o sea, uno siempre tiene la sensación de que los eclipses pues pasan por la Amazonia, por el Pacífico y de repente esto pasa por Castellón, entonces a mí me hace mucha ilusión, pero vamos, pasa por Castellón y por 27 otros sitios más. Entonces, si queréis os recuerdo las tres cosas que tenemos que buscar según la guía Parici de los eclipses con el ISO 123.27. Entonces, primera un arco de luz rosa en el borde de la Luna, que es la cromosfera, la parte baja de la atmósfera solar, una cabellera de luz blanca en torno al Sol, que es la corona, la parte alta de la atmósfera solar, y luego pequeños puntitos rosas muy pegados a la Luna, que son estas protuberancias, que son fenómenos muy violentos. Si estuviéramos allí no nos gustaría nada, pero vistos de lejos, pues son como cookies, porque son perlitas de color rosa alrededor de la Luna.
A
No te dejas nada, ¿No? Oculto en el tintero. ¿Lo has contado todo o hay alguna cosa que digas? ¿No, esto para qué se lo voy a decir yo al gran público si no se va a enterar de lo que le estoy diciendo?
C
A ver si a mí me dejas tiempo, yo me puedo pasar 20 minutos más hablando del eclipse sin ningún problema.
A
Entiéndeme alguna cosa te guardas seguro.
C
Te voy a contar dos detalles más de la corona. La corona es la parte más, yo creo, interesante del Sol que se puede ver durante un eclipse. De hecho se descubrió gracias a los eclipses. No fue este José Joaquín de Ferrer el que la descubrió, sí que fue el que la puso nombre, pero fue unos añitos antes, fue en el siglo XVIII cuando alguien identificó que esa cosa que todo el mundo había visto en torno a la Luna en los eclipses, que no se originaba en la Luna, sino que se originaba en el Sol. Entonces, esta corona tiene una serie de características que la hacen físicamente muy emocionante. La primera es que este aspecto como de cabellera, de penachos que le vemos, se debe al campo magnético del Sol, a diferencia de la Tierra, que la atmósfera está organizada por la gravedad, básicamente, si tú estás más cerca de la Tierra, la atmósfera más densa y si te alejas, pues es menos densa y donde haya más gravedad, pues va a estar un poquito más apretada y donde haya menos gravedad, pues menos. En el Sol no funciona así. En el Sol es el campo magnético la fuerza dominante, porque como el Sol está formado en un porcentaje alto por partículas cargadas, las partículas cargadas responden al campo magnético, se mueven por el campo magnético. Entonces, esa especie de penachos, de mechones que vamos a ver en la corona, en realidad son las líneas del campo magnético del Sol. No sé si sabes que la noción de campo, campo magnético, campo eléctrico, campo gravitatorio, Esto lo inventó un físico británico brillantísimo, que se llamaba Michael Faraday, del siglo XIX. Es uno de mis héroes personales. Y lo inventó porque él puso un imán y encima un papel, y en ese papel espolvoreó limaduras de hierro, y vio que las limaduras de hierro formaban líneas alrededor del imán. Esto que seguramente lo hemos visto en los libros de texto. Bueno, la corona del Sol es lo mismo. La corona del Sol es exactamente eso. Lo que pasa es que no son limaduras de hierro, son los átomos y partículas que están saliendo del Sol. Y no es un imán, sino que es el campo magnético del Sol. Entonces, cuando veamos esos penachos, tenemos que darnos cuenta de que estamos viendo con nuestros ojos el campo magnético que normalmente es invisible. Entonces, esto es, en mi opinión, muy emocionante y muy bonito.
A
Tú conoces a Javier Hernández, el borrascas, ¿Verdad? Alberto Aparici.
C
Sí, claro que le conozco.
A
Te quiere preguntar. Javi, buenos días, ¿Cómo estás?
B
Hola, Javier, ¿Qué tal, querido Aparici, ¿Cómo estamos? No, no, te veo entregado, súper emocionado, enchufado al eclipse. Bueno, quedan 33 horas. Tengo más nervios, Aparici, que cuando España jugó la final del Mundial. ¿No? He estado tan nervioso que lo que queda del eclipse. Oye, cuéntanos. Por cierto, me voy a bajar este trocito del programa Begoña, con tu permiso, de la web de Onda Cero. Porque, claro, mañana cuando me pongas las gafas, que ya tengo dióptica Roma compradas con la categoría ISO, y me las ponga para ver el eclipse, si me pongo la narración de Aparici, por lo menos me voy a poder. Claro, me voy a poder enterar de lo que estoy viendo. Pero hay una cosa que me gustaría
C
que me diría que durante la totalidad no me escuches a mí, sino que mires el eclipse. Escúchatelo si quieres antes, si no se
B
te va a pasar, pero a la vez, pero puedo estar viendo el eclipse y escuchándote lo que has contado a la vez.
C
Venga, pregunta.
A
¿Cuál es la pregunta, Javier?
B
La pregunta ¿Qué es lo del anillo de diamantes que se forma en el cielo justo cuando la luna se mete en medio? Como yo en este momento entre vosotros dos, ¿Que es ese anillo de diamantes?
C
Vale, eso, fíjate, no lo he seleccionado como cosa que contar porque es de antes de la totalidad, o sea, se habla del anillo de diamantes cuando la Luna está a punto de tapar por completo el Sol y queda queda un trocito del disco solar y entonces se ve el resplandor del sol alrededor de la Luna, que forma como un anillo, y después ese trozo de Sol que está todavía por tapar brilla intensamente y parece como el diamante de un anillo. Eso se llama el anillo de diamantes. Y justo después de eso, cuando ya se empieza a tapar ese trozo, se ven las perlas de Bailey, que es que la Luna no es una esfera perfecta, la Luna tiene montañas y valles, entonces cuando está a punto de tapar el Sol, las montañas ya tapan el sol, pero los valles no, entonces se ven como pequeñas perlitas alrededor de la superficie lunar, que en realidad es la topografía de la Luna. Es muy bonito también eso, pero cuidado, que todo eso se ha de ver con gafas, que esas cosas hacen daño a los ojos. Esas cosas no se deben ver a simple vista.
A
Vale, perfecto. Bueno, de verdad, muchísimas gracias, Alberto. Sin ti yo no hubiera visto el eclipse como Dios manda. Las cosas como son.
C
Está bien saber lo que se ve, porque quiero decir, vamos a ver muchas cosas de colores muy interesantes. Si tenemos muchísima suerte cuando veamos la cromosfera, puede que no sólo veamos el rosa, sino que veamos unos naranjas y violetas que se deben a otros elementos que no son el hidrógeno, pero eso ya hay que tener un poquito de suerte para verlo. Entonces vamos a ver cosas de colores y lo interesante es entender qué son esas cosas que estamos viendo.
A
Pues buen eclipse, te lo digo dos
C
veces igual para vosotros.
A
Un beso grande, Alberto.
Podcast: Más de uno
Host: OndaCero
Episodio: El verano de Aparici: El eclipse, el evento astronómico del siglo
Fecha: 11 de agosto de 2026
El programa gira en torno al eclipse solar total que tendrá lugar el 12 de agosto de 2026, considerado uno de los fenómenos astronómicos más importantes del siglo para España. El divulgador Alberto Aparici se une a Carlos Alsina y Begoña Gómez de la Fuente para explicar qué veremos durante el eclipse, ofrecer consejos de seguridad y desvelar detalles fascinantes sobre los fenómenos que se pueden observar durante la totalidad.
(03:04 - 05:45)
Antes de adentrarse en los detalles astronómicos, Aparici insiste en la importancia de observar el eclipse de forma segura:
(06:22 - 13:31)
Entrando en materia, Aparici disecciona lo que cualquier observador atento debe buscar durante el eclipse total:
Aparici recomienda centrarse en estos tres fenómenos, cada uno con un matiz visual y físico distinto:
(15:03 - 17:31)
(17:43 - 19:50)
(19:54 - 22:14)
(22:14 - 22:49)
El episodio combina divulgación científica y consejos prácticos para el gran evento del eclipse solar total. Aparici, con su característica claridad y pasión, ayuda al oyente a prepararse para la observación, animando a buscar la cromosfera, la corona y las protuberancias solares, y recalcando la importancia de entender lo que se ve para disfrutar aún más de la experiencia.