
Helena Jubany, 24 años de espera para hacer justicia
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A
Territorio negro en más de uno con Marlaska y Rendueles.
B
Hola, Rendueles, muy buenos días.
C
Hola, Sino. Buenos días.
B
Enviamos un saludo cariñoso a Marlasca por si acaso nos estuviera escuchando.
C
Parece que está desaparecido.
B
No seamos así, tampoco tenemos perdido en algo bueno. Me ha contado Abad, que es el que tiene información privilegiada sobre esta sección siempre de lo que vais a contar. Me ha contado que la de ellos es una de las historias de nuestro mundo criminal que más os han impresionado a vosotros, o sea que si os han impresionado a vosotros, me parece mucho decir. No cuenta vuestra veteranía, ¿Entiendes?
C
Porque es una historia de hace más de 24 años y que todavía no ha terminado. Empezó el 2 de diciembre de 2001. Era domingo y en el patio interior del número 48 de la calle Calvez de Estrella, en Sabadell, en Barcelona, se oyó un golpe muy fuerte en el patio interior. Los vecinos se asustaron y el ruido había sido la caída de un cuerpo desde la azotea del edificio. El cadáver estaba totalmente desnudo y solo se podía apreciar que era una mujer porque el impacto contra el suelo había desfigurado su rostro por completo.
A
Un tiempo después, unas poquitas horas después de ese hallazgo, se pudo identificar el cadáver. Un hombre acudió a la comisaría de la Policía Nacional en Sabadell y fue a contar que había desaparecido su hija, que no sabía nada desde hacía dos días. Se llamaba Elena Yubain, era una bibliotecaria de 27 años y el hombre aportó una fotografía de su hija, una imagen. En esa imagen, la mujer vestía unos pantalones que la policía reconoció de inmediato y que relacionó con el cuerpo precipitado.
D
Eran los mismos, pero era un cadáver de una mujer desnuda. No habéis dicho cómo es posible que reconocieran los pantalones.
C
En la inspección de la zona, la policía encontró algunas cosas importantes. En la azotea desde donde supuestamente se había caído o tirado esa mujer, encontraron dos cerillas. Una estaba usada y otra estaba sin encender pero rota. Y en la terraza, al lado de esa azotea, estaba la ropa de la mujer. Estaban los zapatos, un suéter blanco y ese pantalón marrón oscuro con flores. Todo estaba cuidadosamente doblado. Esos pantalones eran los que llevaba Elena Yuváin en la fotografía que su padre entregó a la policía.
B
¿La policía manejaría alguna hipótesis para explicar el suceso? La hipótesis del suicidio. ¿Tienen pistas que hagan pensar que fue otra cosa?
A
No, en un principio la principal fue la del suicidio. Lo que ocurre es que pronto llegaron enseguida los análisis toxicológicos. ¿Qué revelaron esos análisis? Bueno, pues revelaron que tenía en el cuerpo benzodiacepinas en una dosis más de 30 veces superior a la receta.
B
¿Estaba drogada?
A
Bueno, estaba no sólo drogada, estaba prácticamente en coma, en un sueño muy profundo o incluso en coma. Nunca podría haber subido a esa terraza por su propio p con todas las benzodiazepinas que tenía en el cuerpo.
C
Y por eso los investigadores vuelven al edificio en el que había aparecido el cadáver de Elena.
D
¿A quién vivía ahí?
C
No, Eso es. Especialmente a una vecina de ese edificio del tercer piso y a unos mensajes también anónimos que la víctima que Elena había recibido y de los que había hablado algunos allegados. La vecina del tercero era una mujer que se llamaba Mosa Careta y que formaba parte de la Unión Excursionista de Sabadell, que era un grupo de medio ambiente, de actividades excursionistas al que también pertenecía Elena, la víctima. Parecía demasiada casualidad. Y además, Elena estaba recibiendo desde septiembre unos mensajes anónimos bastante extraños que les acompañaban con unas bebidas y posiblemente procedían de alguien de ese grupo excursionista.
A
La primera nota de las que te habla Luis la encontró Elena al salir de su casa. En el pomo de la puerta habían colgado una bolsa. En esa bolsa había un bote de horchata, unas pastas dulces y una nota que decía Elena, sorpresa. ¿Pasábamos por aquí y hemos dicho a ver, Elena, que se cuenta? A comérselo todo. Tres semanas después, Elena Yubain encontró otro de esos extraños regalos en la puerta de su domicilio. En este caso era una nota y un bote de zumo de melocotón.
B
Tiene razón que es raro. Era raro.
C
Bastante raro. Además, no había duda de dónde venían esas notas y esas bebidas, porque la nota, esta última nota, decí elena, ante todo, esperamos que te tomes esto con el mismo sentido del humor que nosotros. A la tercera revelaremos el misterio. Muy seguro que te echarás unas risas. Nos gustaría mucho volver a coincidir en una excursión de la Unión Excursionista de Sabadell. Ya hablaremos. Ah, Buen provecho. No nos hagas un feo en la tercera ya nos invitarás tú, sin duda. Besos.
A
Y Elena lo que hace es llevarse ese zumo del melocotón a la biblioteca donde trabajaba y se lo tomó allí. Poco después de beber ese zumo empezó a encontrarse mal. Tanto tan mal se encontraba que no pudo conducir de regreso a Sabadell y. Y se quedó a dormir en casa de unos amigos. Al día siguiente, según le contó a esos amigos, no recordaba absolutamente nada de la tarde anterior. La hermana, mosqueada un poco ya con la mosca detrás de la oreja, encargó a un laboratorio un análisis de lo que quedaba en el bote del zumo que quedaba. Y la muestra dio positivo a benzodiazepinas.
D
Perdón, que me ha pillado tragando. Y es el mismo fármaco que tenía el cuerpo de la mujer en dosis muy altas, Tranquilizantes.
C
Por eso cuando. Por eso el foco apunta inmediatamente a Montse Careta, esa vecina. La reconstrucción de los últimos pasos de Elena apuntaba también hacia ella, porque el coche de Elena estaba aparcado muy cerca de la casa de Montse. Y Montse había llamado a Elena la noche antes de su desaparición. La tarde en que ocurrió todo, Montse había faltado a su trabajo. Ella era profesora. Llamó al colegio diciendo que tenía un tema familiar en Manresa. Después cambió la versión, rectificó y le dijo al director del colegio que lo que tenía era dolores menstruales.
A
Montse y su pareja, que se llama Santi La Iglesia, también de esa unión excursionista, cayeron en contradicción en sus declaraciones. Montse dijo que la noche de la desaparición, después de ir con Santi a ver un partido de fútbol, durmió en la casa de él, mientras que Santi, el novio, dijo que cada cual durmió en su casa. Pero además, los resultados del estudio caligráfico de esos extraños anónimos, de esas siniestras notas, acabaron de acorralar a la sospechosa. El peritaje caligráfico concluyó que la primera nota coincidía exactamente con la letra de Montse y que también había escrito parte de la segunda nota.
C
Así que la policía detuvo el 12 de febrero de 2002 a Montserrat Careta. En su casa encontraron una caja de cerillas vacía que coincidía con las recogidas de la terraza. Y en la mesilla encontraron dos cajas de tamiz, una marca de tranquilizantes. Una de ellas estaba vacía. Montsecareta fue enviada a la cárcel y allí, en la cárcel se suicidó cuatro meses después. Antes había dejado nueve notas escritas de puño y letra para familiares, para amigos y también para el juez del caso. En una de esas notas decía Soy inocente porque no he causado la muerte de Elena y para ser homicida hay que ser ejecutor de una muerte.
B
No voy a ser suicida antes de ser juzgada.
A
Sí, eso es. En ese momento sólo era la principal sospechosa, claro.
B
Así que el caso se queda en vía muerta. La nota tampoco es precisamente una disculpación.
A
Explícita, no parece apuntar a alguien. Y ese escrito, tan enigmático como casi todo en este caso, la familia de Montse siempre proclamó su inocencia y apuntó al que en ese momento era el novio. Montse Asante y la Iglesia se agarraron para ello a un informe forense que sostenía que era muy poco probable que una persona sola y de La compresión de Montse Careta, que medía apenas 1,50 y pesaba menos de 50 kilos, pudiera llevar por sí misma hasta la azotea el cuerpo, que era un fardo porque estaba inconsciente de Elena, y tirarlo al vacío porque había que subir un tramo de 17 escalones. Además, la familia de Montse dijo que Santi tenía una llave de la casa de ella, de Montse, y que su madre, la madre de Santi, tomaba habitualmente noctamitis, el mismo fármaco que tenía el organismo de Lena, una benzodiazepina.
C
El caso siguió vivo poco tiempo, pero en 2005 se archivó y 15 años después, en 2020, el espacio de TV 3, la televisión catalana, el programa llamado Crimson, reactivó las investigaciones porque allí un policía nacional ya jubilado, que había sido responsable de aquella investigación, señalaba expresamente a Santiago la Iglesia como autor del crimen de Helena. Esa revelación permitió reabrir durante un tiempo el caso, pero en 2021, en marzo, se volvió a cerrar otra vez. Y otra vez la familia de Lenard logró reapertar.
D
¿Y cómo es posible tanto archivo y tanta reapertura apertura?
A
Pues la última reapertura se produjo después de que la propia familia de Elena encargase un peritaje del ordenador que no se había hecho. Sorprendentemente, allí encontraron un correo electrónico en el que se hablaba de realizar alguna excursión, de mejorar el nivel de inglés en términos muy parecidos a los que decía uno de los anónimos. Se lo enviaba Elena otro miembro de esa unión excursionista, un tipo llamado Xavi Jiménez, que era pretendiente de Elena en aquel momento. Y además, un nuevo estudio caligráfico apuntó a ese Xavi como posible autor de parte de los anónimos.
C
Y los avances del ADN de la biología forense después de tantos años desde el crimen, también empujaron. A finales del año pasado, la policía científica determinó encontró restos de ADN de Santi y La Iglesia en la ropa que llevaba puesta Elena Giovanni el día que murió. La Iglesia aseguró siempre que no vivía allí, en el piso de su novia de Montse Careta, que tampoco estuvo en contacto con Helena los días y las semanas antes del crimen. Algo que estos análisis no de ADN han tirado por tierra. Varios testigos, además, apuntaron que Montse y Santiago residían juntos en el inmueble donde fue asesinada Elena.
A
Y con estos indicios, el juez envió a la cárcel a Santi La iglesia el pasado 28 de noviembre, 24 años después de la muerte de Elena, que es algo que no habíamos visto Luis y yo nunca tanto tiempo. Y el instructor decía que los avances de la investigación ponían a La Iglesia en una situación complicada y que podían hacerle pensar en fugarse. Lo cierto es que 45 días después, la Audiencia de Barcelona revocó esa decisión. Y ahora Santiago La Iglesia está en libertad, aunque con medidas cautelares, pasaporte retirado y la obligación de comparecer una vez al mes en los juzgados.
D
Casi prescribe.
B
Marlázquez Rendueles. Gracias.
A
Que no se acaba de cerrar.
B
Una semana estupenda. Nos encontramos el lunes.
A
Buena semana.
B
Adiós. Enseguida, en dos minutos contamos las noticias.
A
De las 12 del mediodía.
Podcast: Más de Uno
Host: Onda Cero
Episode: Helena Jubany, 24 años de espera para hacer justicia
Date: February 2, 2026
Section: Territorio Negro con Luis Rendueles y Manu Marlasca
This episode of "Más de Uno" delves deep into the Helena Jubany case—a haunting, unsolved murder that has perplexed investigators and the public for over 24 years. The hosts and guests dissect the crime, the major suspects, key pieces of evidence, and the latest developments which have led to new suspects and lingering doubts. The tone throughout is that of seasoned crime journalists: meticulous, skeptical, and deeply engaged with both the human and investigative sides of the story.
With a mix of somber reflection and investigative frustration, the episode underscores the agony of a 24-year pursuit of justice that remains incomplete. Despite numerous reexaminations, modern forensic techniques, and shifting suspects, the identity of the person (or persons) responsible for Helena Jubany’s death—and the motives behind it—remain shrouded in mystery.
"Que no se acaba de cerrar." – A, [09:41]
For listeners:
This episode is a meticulous, step-by-step account of one of Spain’s most enigmatic murder cases, providing both new information and the lingering sense of justice deferred. The discussion offers both the cold facts of forensic science and the unsettling ambiguities that continue to haunt all involved.