
El periodista de Onda Cero acaba de publicar su segundo título después de 'Piernas de la sirena', un libro sobre la miseria de las pateras que publicó bajo el pseudónimo de Ignacio Beltrán.
Loading summary
Carlos
A ver cómo hacemos esto. A ver cómo hacemos esto, Jorge, porque.
Pepe
Pues con mucho cariño.
Carlos
Eso sin duda. Eso sin duda. Porque es cómo entrevistamos a alguien que trabaja aquí con nosotros. Bueno, trabaja aquí con nosotros desde hace uno, dos, tres, tres.
Psicóloga
Cero.
Carlos
Contigo más que contigo.
Pepe
Seis años, yo creo que de los que montó esto prácticamente.
Carlos
Socio fundador también. ¿Padre fundador de Onda Cero, dices?
Pepe
Como si fuera muy mayor. Tampoco es tan mayor.
Carlos
Bueno, un poco más que yo sí que debería.
Pepe
No lo aparenta.
Carlos
Bueno, gracias.
Pepe
Pero es virtud suya, ¿No? De mérito tuyo.
Carlos
Pero es novelista. Vamos a entrevistar a un novelista que se llama exactamente igual que un compañero nuestro de Informativos aquí de Acero,
Psicóloga
que
Carlos
uno, luego el apellido lo tiene también otro que ha empezado ahora. Bueno, entonces se llama. La novela se llama Culpables. Apúnteselo usted. Culpables. El autor es Ignacio Jarillo. Anda. ¿Ignacio Jarillo, como el de las noticias? Pues sí, Ignacio Jarillo. Lo que pasa es que Ignacio Jarillo está de vacaciones ahora en Informativos, creo que está de vacaciones ya. Y entonces se nos ha ido a nuestra emisora de Algeciras, donde espero que haya sido muy bien recibido como corresponde. Ignacio Jarillo, autor de Culpables. Muy buenos días.
Ignacio Jarillo
Buenos días, Carlos.
Carlos
Buenos días a todos. Pues sí, qué raro es, ¿No?
Pepe
Estás dando paso a una crónica.
Ignacio Jarillo
Demasiado raro. Pero estoy aquí feliz en Algeciras con Pepe y el resto del equipo. Me han tratado fenomenal. Aquí estoy, en esta emisora que sólo tiene luz, color y buen tiempo, aquí muy cerquita.
Carlos
¿Pero te están tratando como novelista? ¿Te han ofrecido un café?
Ignacio Jarillo
Que va, que va, que va. Me está tratando como. ¿Te acuerdas en las elecciones del año 89 y en las del 95 y en las del 2010? Me están tratando como lo que soy, un periodista compañero. Y agradecido de ellos y de vosotros.
Carlos
Claro, yo te diría. ¿Te acuerdas de aquel? Yo creo que era un congreso del PSOE que estabas cubriendo, Puede ser. En Extremadura, que es donde Alfonso Guerra anuncia que va a dimitir como vicepresidente del Gobierno que era entonces.
Ignacio Jarillo
Sí, sí, eso fue creo que en el año 91 o así, que estábamos todos escuchando una perorata de esas que hacía Alfonso Guerra y de repente empezó a lanzar de esos mensajes que gente como tú, también, como yo, levanta la ceja y dice esto está sonando raro. Y ya cuando dijo aquello de me propongo pues dejar mis funciones. Ya salí disparado. Yo creo que ni le oí y cogí el primer teléfono.
Carlos
Cogí el primer teléfono, claro, porque había que ir a una cabina del año 91, había que.
Ignacio Jarillo
Y echar monedas.
Carlos
¿Echar monedas, ser el primero en llegar, porque si no te quedabas sin crónica y sin qué viejo conexión?
Ignacio Jarillo
Nada. Bueno, hablo por mí, hablo por mí, que es la que. Yo soy el que más viejos.
Carlos
Tampoco es una experiencia acumulada de muchos años. Esta es la experiencia periodística. Pero aquí hemos venido a hablar de la experiencia novelística de Ignacio Jarillo. ¿Es tu segunda novela?
Ignacio Jarillo
Es la segunda, sí.
Carlos
Yo me he enterado de que es tu segunda novela porque lo pone en la solapa del libro. Pero es que tu primera novela no la firmaste como Ignacio Jarillo.
Ignacio Jarillo
La firmé con un seudónimo, como está mandado. Yo creo que tenía un poco la idea de separar al periodista del que no lo es. Firmé como Ignacio Beltrán. La novela se llamaba Las piernas de la sirena e iba sobre esta tierra, precisamente sobre Algeciras, Tarifa, Tánger, Marruecos. Una novela sobre la ruina y la miseria de las pateras vista desde el punto de vista de una periodista. Te puedes imaginar que había mucho de mí en esa periodista y en esta tierra.
Carlos
¿Y qué te ha llevado a abandonar ya el seudónimo y esta segunda ya firmarla como Ignacio Jarillo? ¿Ya no tienes necesidad de separar al periodista del novelista o a qué se debe?
Ignacio Jarillo
Yo creo que no, que ya no tengo esa necesidad. Creo que soy lo que soy y ya está. Lo de los seudónimos está bien, pero creo que es más genuino. Pues sí soy yo el que escribe esto y si está bien, pues bien, y si no, qué le vamos a hacer. Yo, como suelo decir Carlos, soy autor, no escritor, autor de lo bueno y de lo malo y de mis crónicas y de esta novela. Así es que decidí poner mi nombre como Dios manda.
Carlos
En esta novela no salen periodistas, No, No.
Ignacio Jarillo
No aparece ni uno, ¿Verdad? El que lo escribe un poco a veces, pero no es una novela que tampoco en el ter narrativo tiene nada de periodístico.
Carlos
Vamos a escuchar. Esto es la radio. Vamos a escuchar una recreación del comienzo del libro de la novela Culpables que estábamos presentando aquí esta mañana, como si fuera una ficción sonora de estas que hacemos aquí en el programa. Pero es la recreación de lo que ha escrito Ignacio, Ignacio Jarillo. El comienzo de esta novela que van a ver los oyentes, que en realidad es un diálogo. Un día. Bueno, vamos a escucharlo y luego comentamos.
Pepe
Puerto Encendido.
Ignacio Jarillo
28 de julio de 2008.
Pepe
Consulta del Dr. Salís.
Psicóloga
No se apure, señor. Seguiremos en la próxima sesión. De acuerdo. De mis vacaciones. Cerraremos otra cita. Señor. Sr. Abreu.
Isaac Abreu
Sí, sí, soy yo.
Psicóloga
Disculpe la espera. Pase a la consulta, por favor. Pero no se quede ahí, hombre. Siéntese, póngase cómodo.
Isaac Abreu
Gracias por recibirme. Sé que iba a irse de vacaciones. Siento haberle hecho retrasarlas.
Psicóloga
Siempre tengo tiempo para un nuevo paciente. Lo que siento es que quizá no podamos seguir hasta mi vuelta.
Isaac Abreu
Bueno, así podré hacerme a la idea. Estoy en terapia. Aún me suena raro.
Psicóloga
Enseguida se acostumbrará. El paciente anterior entró igual de inseguro que usted. Y ya ha visto lo tarde que ha salido. Me ha costado convencerle de que había terminado su hora de consulta.
Isaac Abreu
Sí, lo he visto. Tenía la mirada distraída, parecía agobiado.
Psicóloga
Hay gente que cree que si no me lo cuenta todo en una hora no verá amanecer al día siguiente.
Isaac Abreu
Bueno, es comprensible. Todos venimos a terapia cuando estamos ya con la soga al cuello.
Psicóloga
No me asuste, señor Abreu. Que aún. Que aún no me he aprendido ni su nombre.
Isaac Abreu
Isaac. Isaac Abreu. Está en la ficha.
Psicóloga
A ver. Sí, perfecto. ¿A qué se dedica?
Isaac Abreu
Tengo un pequeño motel al sur. El verano es mi medio de vida para el resto del año, a pesar del aeropuerto y de la isleña. Y como sigan los problemas para llegar aquí, no van a querer venir ni los nativos. Estamos ya hartos de tantos retrasos. Y eso afecta a las reservas de mis habitaciones. Bueno, en fin, la compañía de ferrys es un desastre. Antes del tornado funcionaba.
Psicóloga
Pero si el tornado se lo llevó todo.
Isaac Abreu
Algunas cosas resistieron. Ya sabe, las marismas, el alcornocal, el bosque del dolmen y tal. Pero que me pilla cerca. Como si la naturaleza supiera respetar la naturaleza. Vamos.
Psicóloga
Así fue. En fin, vayamos empezando. Cuando quiera arrancamos la sesión. Sr. Abreu, le escucho.
Isaac Abreu
Pues quiero hablarle de una muerte.
Psicóloga
¿Cómo dice?
Isaac Abreu
De una muerte. Una muerte que llevo dentro. Nunca imaginé que iba a revolverse contra mí como un monstruo malherido con el paso de los años.
Psicóloga
¿Ha venido aquí para hablarme de la muerte de alguien?
Isaac Abreu
Solo fui testigo de ella. Y además voy a hablarle de un ser desaprensivo que acabó como acabó por qué Se lo merecía. ¿Porque me mira así, doctor?
Psicóloga
Espero que no haya pasado nada malo entre ese hombre y usted.
Isaac Abreu
Amigo, deje que le cuente. Hace años hice algo bueno, quiero decir que dejé de hacer algo que provocó la muerte. Muerte de un hombre.
Carlos
Y hasta ahí.
Pepe
Es que no se puede contar mucho más, porque aquí en esta novela te descuidas y haces un spoiler. Claro.
Carlos
Pero algo más, Ahora que ya que tenemos al autor de la novela, que no ha sido fácil convencerle de que estuviera hoy en el programa para hablar de culpables. Bueno, entonces este es el punto de partida. Y por tanto sabemos que estamos en una isla llamada la Martina. ¿Cómo es la Martina, Ignacio Jarillo? Porque La Martina surge de tu imaginación y de tu cabeza. ¿Cómo la imaginas tú este lugar?
Ignacio Jarillo
Pues volvemos un poco a esta zona donde se escribió también Las piernas de la sirena. La Martina es una isla imaginaria que hay entre Cádiz, Málaga, Almería y Marruecos y Argelia. Una isla colocada en el mar de Alborán. Y en Alborán es donde ocurre todo. Hacia allí entró, que sólo ocurre una vez cada tres o cuatro siglos, un tornado que se llevó vidas y desastre por delante en esa isla. Y a esa isla, lógicamente, acudieron un montón de especialistas, de bomberos, de servicios de auxilio, de emergencias y también de psicólogos. Y la gente de La Martina acudía al psicólogo para intentar desfogarse y tratar de superar sus traumas. Y poco a poco, en estos siete personajes de los que consta la novela, los terapeutas van poco a poco enseñando al lector o a la lectora que hay traumas debajo de los traumas, que son peores que los traumas. Y ahí es donde empieza una historia de culpables e inocentes donde nadie sabe realmente lo que es, si una cosa u otra.
Carlos
Cada uno de los personajes mantiene una conversación como esta que hemos empezado a escuchar aquí hace un momento. Mantiene una conversación con un psicólogo, una
Psicóloga
psicóloga,
Carlos
y van contando cada uno de ellos su historia.
Pepe
Y es la primera sesión de cada uno de ellos. Sólo asistimos a la primera sesión de
Ignacio Jarillo
cada uno de ellos.
Carlos
Y vamos a ir descubriendo en la conversación. Todo es una. Iba a decir una conversación. Son siete conversaciones. Así es que no hay un narrador que vaya explicando. Los lectores vamos enterándonos, vamos descubriendo qué les pasa a estas siete personas a medida que vamos escuchando sus conversaciones con los psicólogos o con la psicóloga, el psicólogo que les atiende. Es como si nos has colocado a los lectores ahí en la consulta, en la sala donde se reúne el psicólogo con su paciente para que escuchemos y de lo que vamos escuchando vamos entendiendo cuál es la historia de cada uno de ellos y si existe alguna relación entre los siete personajes, cómo se entrelazan, ese juego al que Ignacio invita a los lectores de esta novela. ¿Cómo llegas a eso? Cuando uno piensa voy a escribir una novela, primero tienes que decidir, te enseñan esto en los talleres de escritura, primero tienes que decidir si el narrador es omnisciente, si el narrador es el protagonista, si el narrador no sé qué. Y tú has dicho a tomar viento, con perdón, nunca mejor dicho, tomar viento. Todo eso aquí de entrada ya estamos dentro de la consulta del psicólogo y lo que vamos es a escuchar lo que le cuentan.
Ignacio Jarillo
Sí necesitaba darle un escenario a la historia, la historia como es, la que es, al final me sobraba la narrativa. Yo sé que es un poco muy distinto y muy experimental, pero al final pensé que narrar no era lo que hacía falta, lo que hacía falta era escuchar. Entonces, intentado que el lector o la lectora, al empezar a leer las páginas, deje de leerlas y se ponga ahí en medio a cotillear lo que hace un paciente con su terapeuta y viceversa, y que deje de leer y que escuche. No hay nada. Todo lo referente al paisaje, a lo que hay en torno a la novela, está dentro de sus conversaciones, pero nadie lo narra.
Pepe
¿Pero es una decisión que tomas una vez que te pones a escribir o es previa a la concepción de la novela?
Ignacio Jarillo
Es una decisión que tomo una vez que acabo el primer capítulo. Yo intento darle al primer capítulo toda la fuerza y la naturaleza, el sentido de la historia, y ahí me doy cuenta de que me sobra la narrativa y que además puede ser quizá atractivo encontrarse con una novela que no lo sea, que no tenga esa narración, porque sólo tiene lo que tiene, que es una conversación como la que estamos teniendo ahora vosotros y yo, o como la que se ha escuchado en ese extracto, que me ha dejado, por cierto, maravillado. Os felicito.
Carlos
Estos siete personajes tienen en común que los siete se sienten culpables, incluso a lo mejor sin darse cuenta de que se están sintiendo culpables, pero que llevan dentro algo que les hace sentirse responsables de cosas que les han sucedido y que a lo mejor realmente ellos no han sido los culpables. El título de la novela, lo repito una vez más para los oyentes, es ese. Culpables significa que lo que une a todos tus personajes es el sentimiento de culpa.
Ignacio Jarillo
Sí, lo que une a todos ellos es el sentimiento de culpa, como tú has dicho, que es muy diferente a serlo o a merecerlo. Yo creo que es uno de los grandes problemas del ser humano, que muchas veces se siente culpable, a veces no lo es, a veces no sabe que lo es y piensa que es víctima y a veces tampoco es víctima. A veces es víctima porque quiere, a veces no lo es. Creo que el terreno de la psicología da para mucho en el mundo de la novela. Yo, que no soy precisamente un autor paciente, dedicado a echar horas a la hora de hacer una novela histórica ambientada con mil detalles, no tengo esas facultades en absoluto. Me gusta más imaginar, prefiero desdoblarme en 7 o en 14 personalidades como estas que aparecen en la novela. Me resulta mucho más fácil, soy más ágil ahí, probablemente por mi profesión de periodista y por lo que yo hago en el periodismo, que es más rápido, más fugaz. Y creo que la conversación entre dos personas, una que cree que es culpable y otra que no lo tiene tan claro como es el terapeuta, pues podía ser más atractivo que hacer una novela más narrativa. El culpable a veces lo es, a veces no lo es. Pero yo creo, Carlos, que incluso en el terreno informativo, la culpabilidad es algo que alguien con más peso y con más fundamento puede otorgar desde fuera. Uno mismo yo creo que no merece saber si es o no culpable, creo que es algo que se lo puede decir los demás.
Carlos
De estos siete personajes, personajes masculinos, femeninos, adultos, hay un crío, un chavalito entre los personajes, entre ellos. Es que no sé cuánto puedo contar de esto y cuánto no debo, además de que les una el sentimiento este de culpa o en algunos casos el no sentimiento de culpa. Teniendo culpa.
Ignacio Jarillo
Así es.
Carlos
Han coincidido en sus vidas estos siete personajes, por lo menos algunos de ellos, digamos, en algún momento.
Pepe
Ese es el juego.
Carlos
Hay algún punto que.
Ignacio Jarillo
Claro, sí el lector va dándose cuenta primero de que la culpa de uno poco a poco va siendo la inocencia de los demás y viceversa, y de algo que yo creo que nos pasa a diario en cualquier ambiente, Carlos, en el trabajo, en la familia, con los amigos, todos ejercemos papeles distintos de manera casi simultánea o de manera alternativa. Y a veces somos culpables, a veces somos inocentes, a veces somos víctimas. Hay en la psicología moderna, en eso que se llama sobre todo el análisis transaccional, la escuela de Eric Verne, que es un poco una de las más sólidas y en las que más se construye ahora el mundo de la psicología y la terapia, que sí que podrás imaginar que lo he estudiado un poco, hay un triángulo dramático que es el que ejercemos siempre. Todos somos víctimas, todos somos perseguidores y salvadores, y nos movemos en esos tres papeles permanentemente. A veces ante nuestros padres, o ante nuestra pareja, o ante nuestro jefe, nos hacemos la víctima, ante otro amigo que es más apocado, nos hacemos los salvadores o los perseguidores. Y yo creo que en esta novela se refleja, o he querido jugar un poco a eso. El lector va viendo que un presunto inocente no lo es tanto, y un presunto culpable al final igual tampoco lo es, pero a lo mejor no se sabe. Eso tendrá que descubrirlo a base de
Carlos
leer el texto, que te has empapado de sabiduría
Ignacio Jarillo
psicológica un poco, pero no es complicado. Yo creo que cualquiera puede darse cuenta de eso, cualquiera puede ver que en su entorno social, vamos a decirlo así, globalmente, a veces actuamos de una manera y a veces de otra. A veces nos dejamos la víctima en casa y somos casi, casi agresores, como ocurre en esta novela, y a veces nos sentimos indefensos cuando otros nos miraban como los grandes perseguidores. Todo depende de nuestra situación y de quién tengamos delante. Aquí hay gente que no sabe si ha matado a alguien, aquí hay mujeres que descubren que son maltratadas y vejadas, incluso sexualmente, a lo mejor por un pasado oscuro que ellas no tenían en cuenta, a que hay gente que por fin consigue vivir una vida plena y feliz y precisamente por eso son muy desgraciados, porque no saben asumirla. Te das un poco cuenta de que no es tan fácil decir o señalar quién es el culpable y quién es el inocente en nuestras propias vidas. Ese es el juego que tiene esta novela.
Pepe
Hay un personaje, Ignacio, que sobrevuela todas las historias sin ser uno de los que va a terapia. Hay un personaje que digamos que une todas las historias de una u otra manera.
Ignacio Jarillo
Así es.
Pepe
A ese personaje, aunque no sea una persona buena, podemos decir que es un ser un poco malvado, ¿Le ha escogido cariño a pesar de todo?
Ignacio Jarillo
No.
Pepe
¿No ha sido un poquito indulgente con él?
Ignacio Jarillo
No, porque ese personaje, a diferencia de otros, y no solo de otros personajes, sino de cualquiera de nosotros, de los que estamos aquí, no ha tenido la delicadeza de tratar de mejorarse, que yo creo que es la clave de ir a terapia. La terapia yo creo que es información, sobre todo para saber por qué somos como somos. Y una vez que ya lo sabemos, es nuestra responsabilidad tratar de mejorar. Es sencillamente eso. Y este personaje, es probable que el lector, con el paso del texto narrativo, se dé cuenta de que es culpable, pero también es una víctima. Si hay algo que no tiene o que no ha tenido, es la voluntad de mejorarse. El resto de los personajes, creo que por muy malos o buenos que sean, todos tienen seguramente en su acervo personal narrativo ese intento de querer ser mejores y de no hacer infelices a los demás.
Carlos
El riesgo de hacer una novela que es un diálogo, que no hay narrador todo el tiempo son conversaciones entre el paciente y el psicólogo. Hablamos de siete personajes y de sus correspondientes psicólogos. Lo difícil es que el autor, en este caso tú, tienes que ser la voz de cada una de esas personas. No todas las personas hablamos de la misma manera, ni tenemos los mismos conocimientos, los mismos intereses, las mismas expresiones. Añadiendo a un crío de siete años cuya voz también en realidad es la tuya. ¿Cómo haces para que todo eso sea creíble? ¿Cómo hace Ignacio Jarillo, al que yo conozco desde hace treinta y tantos años y le he oído cubrir todo tipo de informaciones, buenas, malas, regulares, desgraciadas, dramáticas, divertidas, para ponerse en la piel de un niño de 7 años y hablar como si fuera él?
Ignacio Jarillo
Pues mira, primero intentándolo, a ver si soy capaz. Y una vez que lo he consultado y me han leído y releído la gente que tengo a mi alrededor, me he dado cuenta de que podría ser, podría ser capaz de desdoblarme en tantas personalidades. Pero al final yo creo, Carlos, que es una cuestión de llevarlo dentro. Yo, como te decía antes, esto me cuesta mucho menos que otras cosas. Soy muy poco concienzudo en el tipo de narración habitual que tanto admiro de esos grandes libros, de esas grandes documentaciones para generar una narrativa. Ahí no llego. Yo llego a esto, que es un poco más una tarea que tienes dentro porque la naturaleza te lo da, porque eres más así, más abierto, más extrovertido. Alguien me decía como un actor, bueno, pues igual tengo más dotes por ahí de intérprete que de narrador de los de verdad. Y bueno, simplemente lo he intentado y lo he aprovechado, esa ha sido la manera. Luego también buscas, lees y relees a ti mismo, no vaya a ser que un personaje se parezca a otro. Sobre todo que los psicólogos hablen cada uno a su manera y que no parezca siempre el mismo psicólogo, porque esta historia necesitaba también siete psicólogos distintos, porque son psicólogos que cada uno está en un punto de la isla y en una época determinada.
Pepe
Oye, Ignacio, teniendo la actualidad política tan la vida están de cerca, no has tenido la tentación a la hora de querer escribir, de buscar una historia ahí, en ese mundo que también conoces y que tanto da de sí, porque has elegido una historia que no tiene nada que ver ni con el periodismo, ni con la actualidad, ni con los políticos,
Carlos
porque él también está harto de la infancia.
Pepe
Es que se lo quería preguntar así,
Carlos
no soy el único yo, a ver si.
Ignacio Jarillo
No, no, no, ahí te lo ha contestado Carlos. Estaba seguro de que iba a saltar en el primero porque eso es una fantasía, o sea, ya es tal nivel de política ficción lo que tenemos en la realidad, que seguro que me iba a pasar lo que algunos otros autores, incluso de cine, están comentando cuando hablan de sus obras, películas o novelas. No llegamos. Cada vez que haces una fantasía de política ficción va la realidad y la supera. Entonces he preferido no ir por ahí y contar una ficción que sea más
Carlos
real y que te habrás entretenido mucho más creando tu propia historia, tus propias historias, que teniendo de contar las que
Ignacio Jarillo
llevamos tanto tiempo ya contando, sobre todo porque nos supera. Acuérdate que hace poco narramos una conexión en directo y salió un personaje de otra serie que no sabíamos por qué encajaba en esa situación. ¿Era como qué hace usted?
Pepe
Un poco como en tu libro, de repente aparece un personaje y dices tú pero hay esta relación.
Ignacio Jarillo
Pues sí, pues Sí, un poco así.
Carlos
Cuando Victoria Aldama apareció en la rueda de prensa, leí de que todos son personajes extremos.
Ignacio Jarillo
Es lo primero que nos preguntamos. ¿Y lo que os oí preguntaros A qué hace usted aquí, señor Aldama? ¿Por qué está en esta serie si
Carlos
usted es de otra? Bueno, Ignacio Jarillo es el autor de Culpables, esta novela que hemos presentado esta mañana aquí en Más de uno de Onda Cero. Que vaya muy bien la novela, Ignacio, y cuando acaben tus vacaciones te vemos aquí de nuevo.
Ignacio Jarillo
Culpables, de Aliar Ediciones, si me lo permites, que ha sido la editorial que ha tenido a bien confiar en este texto, una editorial de Granada que la verdad es que se ha portado muy bien, ha hecho una gran edición.
Carlos
Un abrazo, Ignacio. Gracias por estar con nosotros.
Isaac Abreu
Gracias a todos.
Carlos
Ganamos un momentito y a la vuelta recibimos a Rendules y a Marlaska, como cada lunes a esta hora.
Podcast: Más de uno, Onda Cero
Host: Carlos Alsina
Guest: Ignacio Jarillo
Date: 22 de junio de 2026
Tema central: Presentación y análisis de la segunda novela de Ignacio Jarillo, ‘Culpables’, explorando su concepción, estructura única y reflexiones sobre la culpa humana.
En este episodio, Carlos Alsina entrevista a Ignacio Jarillo —conocido periodista y ahora novelista— sobre su más reciente libro, ‘Culpables’. La charla se mueve entre la anécdota personal y profesional, el proceso creativo detrás de la novela y una profunda reflexión sobre el sentimiento de culpa, la psicología y los límites de la ficción tradicional.
Este episodio ofrece una inmersión en la mente de Ignacio Jarillo y las motivaciones detrás de 'Culpables'. La novela apuesta por una estructura dialogada, sin narrador, que coloca en el centro las conversaciones entre psicólogo y pacientes, usando la culpa como tema transversal. Jarillo reivindica la escucha frente a la lectura y propone una reflexión sobre las múltiples caras de la culpa y la complejidad del ser humano.
Una charla que invita tanto a la introspección como a descubrir nuevas formas de narrar y leer ficción.
‘Culpables’ de Ignacio Jarillo, editado por Aliar Ediciones