
J.F. León presenta una de las historias más insólitas de los plagios musicales: la de John Fogerty, que acabó siendo acusado de copiarse a sí mismo. A partir de su canción 'The Old Man Down The Road', descubre que el parecido con temas de Creeden...
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Jorge
He bring a strong man to his bagging He make the younger mama cry You got the Yo que me está
Compañero
volviendo un poco este JF. A pantano hoy.
Jorge
¿A pantano?
Narrador
Sí.
Compañero
Con esa camisa. Te han puesto la camisa de cuadro, compañero, que hace años. Y te has duchado. Sí, te has duchado. Pero el aroma que traes es aroma a pantano. Aroma a Credence. Claro.
Jorge
Digo John Credence.
Narrador
Pues casi.
Compañero
Sí, casi.
Narrador
Casi. Casi. Sí, sí, suena a la Credence Clewater Revival porque es John Fogerty, su líder, compositor, guitarra solista, uno de los más grandes de la historia. En mi top 10, sin duda.
Jorge
Si, está en tu top 10. No es top 10 de plagiadores, porque tú en tu, digamos que Olimpo no puedes admitir un plagiador. No, bueno, él no copió a nadie.
Narrador
Él fue copiado del ecpelín. He traído plagios, os recuerdo, pero bueno, no importa. ¿Sabéis a quién
Compañero
no puede ser? ¿A quién no?
Narrador
A él mismo.
Compañero
Pues entonces no es copiar el autoplagio.
Jorge
Ojo con eso.
Compañero
Eso no es autoplagio. A veces es tener mucha cara, cosas de sí mismo. No, eso no es plagiar.
Jorge
Hombre, siempre la misma canción.
Narrador
A ver, hay quien dice que es tener un estilo propio, en realidad, pero el problema llega cuando te calzan una
Jorge
denuncia, pero él, el que te compuso la canción.
Narrador
A ver, no
Jorge
te denuncian a ti porque te pareces a las fotos de tu DNI.
Narrador
Ya, cuando lo explique bien vais a flipar, porque hoy os traigo probablemente el caso más absurdo de toda la historia de los plagios musicales. Y además, pero ojo, esta vez sí, con abogados con millones de dólares, un juicio surrealista y John Fogerty entrando al juzgado con una guitarra en la mano.
Compañero
Estoy perdiendo totalmente.
Jorge
Le llamaba el abogado de la acusación. Y el fiscal a la vez qué abogado No, no.
Narrador
Esto que escuchamos es The Old Man Down The Road, una canción del 85. Y John Fogerty llevaba muchísimo tiempo prácticamente desaparecido. Habían pasado diez años desde su segundo disco en solitario. Y antes, en el 72, la creden se había separado, además de mal rollito. Pero de repente aparece en el 85 feliz con este tema pantanoso, sudoroso, este rollo swamp rock y.
Jorge
Vale, vale, vale, o sea que esto
Compañero
lo escuchas en un bar y después de dos cervezas y dices, mira, La Creedes otra vez, que es nuevo. Este no lo había oído.
Narrador
Vamos a escuchar la Creedes, por favor. Dale, dale. Lo otro era John Fogerty. Esto es la Credence.
Jorge
Hay parecido, hay parecido. Como diría JF, ese ritmo arrastrado, la guitarra reptando.
Narrador
Te voy a denunciar por plagiador.
Jorge
Tampoco es el plagio más evidente de los que has traído. Pero lo de la autodenuncia, ¿Por qué es? Pues al que denunció la banda, al que salió de la esto es como si los Beatles denuncian a Paul McCartney o algo así.
Narrador
Más o menos. Más o menos. Pero no los Beatles. Mira, vamos por partes. Sí que las canciones tienen el mismo aire. Sí que estoy de acuerdo con Jorge en que no es el plagio más flagrante que he traído, pero es que la discográfica de la Credence fue la que poseía los derechos de todas las canciones de la Credence, por tanto, también de este Run Through the Jungle. Y es que John Fogerty y sus compañeros con su compañía original, Fantasy Records, firmaron un contrato que no fue leonino, fue el timo de la estampita. Entonces ya no es solo que no vieran prácticamente nada de dinero de todos los millones de copias que vendió la Credence, sino es que la compañía prohibió a Fogerty durante lustros interpretar sus propias canciones, las que prohibió para la banda.
Compañero
Pero eran muy torpes firmando contratos esta
Narrador
gente, de eso no cabe ninguna duda. Y Fantasy Records, cuando escuchó el The Old Mount Down the Road, la canción con la que hemos empezado, pues uy, pillamos cacho de aquí también. Ya no hemos hecho bastante daño.
Jorge
Que aves de rapiñ.
Narrador
Claro, claro. Y alegando el plagio a una canción cuyos derechos les pertenecía, aunque estuviera escrita por Fogerty, pues lo denunciaron.
Jorge
Esto es, te denunciamos por escribir una canción que escribiste, o sea, por plagiar una canción que escribiste tú mismo.
Narrador
Bueno, más que plagiar, por sonar.
Jorge
Por sonar parecido a una canción que escribiste.
Compañero
¿Pero cómo no va a sonar si es él el que?
Narrador
Es su personalidad.
Jorge
No puede usted sonar igual que sonaba antes. Total, tiene que cambiar su estilo.
Narrador
Llevó al estrado la guitarra, les tocó unos acordes y atención, los convenció. Concluyó que no había plagio. Luego vino, ojo, otro detalle tremendo. Fogerty reclamó que le pagaran los gastos judiciales. Se reclamó, fue al Supremo. Bueno, al final, de todas formas, final feliz.
Jorge
Lo que debería reclamar es que ese
Narrador
contrato se rescindiera efectivamente, efectivamente, volvió a poseer sus canciones, pudo volverlas, fue un hombre feliz.
Compañero
Hoy tenemos un té en hoy. Qué bien, qué hermoso. Pues mañana volvemos a las 5 a la tienda Canarias a la semana.
Jorge
Muchísima pena, Joan Fo.
Compañero
A mí también, JF, pasa una gran semana, compañero.
Narrador
Lunes, digo el martes, cuando sea, volverás.
Compañero
Eso que nosotros volvemos mañana, eso sí. Y ahora se quedan con su ciudad más cercana.
Fecha: 19 de mayo de 2026
Host: Carlos Alsina (Onda Cero)
Tema central: El surrealista juicio en el que John Fogerty fue acusado de plagiar… ¡una canción escrita por él mismo!
En este episodio, el equipo de "Más de uno" narra y comenta, con su habitual tono humorístico e informativo, el insólito caso judicial en el que John Fogerty —mítico líder de Creedence Clearwater Revival— tuvo que defenderse de una acusación de plagio por componer una canción que supuestamente se parecía demasiado… ¡a otra que él mismo había compuesto años antes! El episodio explora los entresijos legales, las causas contractuales tras el litigio y el desenlace de una de las historias más absurdas del mundo de la música.
"Te han puesto la camisa de cuadro, compañero... Pero el aroma que traes es aroma a pantano. Aroma a Credence. Claro."
— [00:36] Compañero
“La compañía prohibió a Fogerty durante lustros interpretar sus propias canciones... No es solo que no vieran prácticamente nada de dinero de todos los millones de copias, sino que les prohibieron incluso tocarlas.”
— [04:00] Narrador
“Llevó al estrado la guitarra, les tocó unos acordes y atención, los convenció. Concluyó que no había plagio.”
— [05:32] Narrador
“Efectivamente, volvió a poseer sus canciones, pudo volverlas, fue un hombre feliz.”
— [06:00] Narrador
Este episodio combina información musical, historia de la industria y un toque ácido de humor para revelar la surrealista historia detrás de uno de los juicios más inverosímiles del rock. Una advertencia sobre la importancia de los derechos de autor y una reivindicación final de Fogerty, contada siempre con el estilo desenfadado y ameno de Onda Cero.