Transcript
A (0:05)
Antes de que llegue la programación local y regional, nos da tiempo a resolver y deshacer alguna tonta de estas que le gustan a Javier Traité. Bueno, que no les gustan en realidad, porque lo que viene es deshacerla. Deshacerla. Hola, Javier, ¿Cómo estás?
B (0:16)
Hola, buenas a los dos. Muy bien. Pues mira, pues hoy pildorita rápida con un tema bien serio, porque hoy quiero hablaros de la depresión y de una de las tontadas más gordas que encontramos, no solo en las redes, sino en la calle, a veces en casa. Todos la hemos oído, puede que incluso a veces la hayamos pronunciado. Es esa idea que viene a resumirse como esto de la depresión es una chorrada de ahora, de gente que no tiene nada más que hacer. Antes la gente sí que tenía problemas serios y antes la gente no tenía depresiones ni tontadas de esas. Lo cierto es que la depresión es una enfermedad real y seria que afecta a muchísima gente. Todos podemos vernos en una, pero yo no soy médico ni psicólogo, no me voy a meter en estos jardines. Lo que sí soy es historiador. Y como mínimo os puedo decir que esta idea es una tontada hasta ofensiva, porque la depresión y los problemas de salud mental en general los tenemos documentados desde que existe el registro histórico. Pues nunca habría dicho que en el pasado más remoto se preocuparan mucho por esto. No, ya no lo parece. Supongo que muchos es posible que no se preocuparan o que no lo comprendieran, o que intentaran ayudar de las formas más brutas o torpes del planeta. Pero el problema existía y la gente intentaba lidiar con ello. Y esto es importante, ¿Verdad? Porque cuando pensamos en la antigüedad no pensamos en ningún tipo de problema mental. Siempre imaginamos pelis de acción, espadas, lanzas, tío zurrándose y qué emocionante. Claro, es emocionante porque es mentira. En realidad la guerra es horrible hoy, y entonces era todavía peor, porque era cuerpo a cuerpo. Es destripar lo que te destripen, ver a tus amigos palmar. Una cosa muy chunga que se está investigando actualmente en España tenemos investigadoras como Patrimonio, Patricia Bo, por ejemplo, que se dedica a estudiar esto, el trastorno de estrés postraumático entre guerreros asirios y otras cuestiones ecológicas y emocionales del periodo. Entonces, de la misma forma, también lejos de los campos de batalla, había gente que sufría realmente mentalmente y cómo consideraban.
A (1:45)
La depresión los médicos griegos, porque de ahí nace la ciencia médica que se desarrolla después.
B (1:49)
Efectivamente, en Occidente. Partimos de la medicina griega. Pues fíjate, los médicos griegos, grecorromanos para el caso, ya sabéis que ellos pensaban que el cuerpo estaba compuesto por cuatro humores, cuatro sustancias que tenían que estar equilibradas. Cuando alguna se excedía o faltaba, venían las enfermedades. Bueno, pues bien, para ellos esta sensación de estar abatido, triste, desganado, los síntomas que asociamos, ellos lo asociaban al exceso que podía ser del humor, que llamaban bilis negra, que se formaba en el páncreas. Claro, en griego negro es melas, melan y bilis jolé. De ahí que los que tenían este exceso de bilis negra les llamaban los melancólicos. La palabra melancolía surge de ahí, de la medicina griega para definir a estas personas o a este estado de salud mental o de salud. A partir de aquí son muchos autores los que intentan definir esta melancolía. Por ejemplo, Hipócrates decía que era cuando el miedo y la tristeza se prolongan. ¿Que proponían? ¿Cuáles? Bueno, pues palos de ciego, como siempre. De hecho, es que ni siquiera hoy podemos resolver fácilmente la depresión. Y en el pasado se proponía de todo. Lo más habitual, pues fíjate, eran paseos, darse un baño, relajarse, hacer ejercicio. Si os fijáis, todo esto son cosas que se siguen diciendo hoy en día. Algunos como Fras y Mr. Wonderful, y otras más apoyadas en la ciencia, como la cuestión de la producción hormonal al ejercitarse, el efecto de la luz solar, etc. Rufo DFE, eso me encanta. Es un médico griego del siglo I que escribió que contra la melancolía lo mejor es el coito, porque así te olvidas todo lo demás. Yo creo que esto nos apuntamos todos. Pero bueno, mis favoritos en cuanto a Remed son los monjes medievales.
