
Fran Contreras nos cuenta todos los secretos y enigmas de la Cultura Castreña en el Castro Santa Tecla, Galicia.
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A
Y más España Mágica, porque es el momento de acercarnos a descubrir lugares y destinos marcados por la historia, la leyenda. También con Fran Contreras, que esa semana, como nos contaba el pasado jueves desde Toledo, iba a poner rumbo a Galicia. Muy buenos días Fran, ¿Cómo estás?
B
Buenos días. Bien, bien. Buenos días Begoña, buenos días a toda la familia de más de uno. Así es, desde el pasado sábado estoy en Galicia, en Amiña Terra Galega. Ya sabes que me crié en esta tierra y que la mitad de mi familia es gallega. Y si en tempor anteriores hemos hecho secciones en Galicia y desde la provincia de La Coruña y Lugo, este año, esta temporada veraniega, vamos a recorrer la provincia de Pontevedra para conocer dos lugares que nadie se debe de perder cuando viaje por nuestra España mágica. El primero de ellos en la costa, en la todavía desconocida por muchos, Rías Baixas, en la frontera con Portugal. Mira, estoy en la cima de un monte, el de Santa Tecla, en uno de los etiquetados fin del mundo o fin de la tierra, porque aquí, en época romana, terminaba el mundo conocido y empezaba el gran mar. Estoy a 400 metros de altura, casi tocando el cielo y rodeado por un paisaje con una vista panorámica que sobrecoge. Hay un manto de nubes a mi izquierda, contemplo las embocaduras del río Miño y Portugal a mi derecha, a mis pies, la marinera villa de La Guardia y dominando todo el horizonte, la inmensidad del océano. Y estoy caminando entre un centenar de cabañas circulares de piedra que forman uno de los castros más espectaculares, destacados y emblemáticos que hay en Galicia, de los más grandes del noroeste peninsular, el Castro de Santa Tecla, asentamiento para el ser humano desde época megalítica, como avalan sus petróglifos grabados en la piedra con formas geométricas de espirales y círculos que señalan este enclave como mágico y sagrado desde tiempos remotos. Más tarde morada, el hogar de la tribu de los Gro, una de las más de 40 tribus que formaban la denominada cultura castreña. Un castro fascinante, mi palabra favorita, ya lo sabes, que estuvo habitado desde el siglo IV antes de Cristo hasta el siglo II, en el que llegaron a vivir más de 3.000 personas, que atesora un aura de misterio donde se siente una energía y fuerza especial. Visitarlo, recorrerlo, es hacer un viaje en el tiempo, traer las huellas y enigmas de los primeros pobladores gallegos. Y eso es lo que vamos a hacer hoy en la España mágica de más de uno, conocer todos los secretos del Castro de Santa Tecla en La Guardia y de la cultura castreña. Junto a Rafael Rodríguez, arqueólogo de la Diputación de Pontevedra, figura clave en los trabajos y excavaciones del Castro de Santa Tecla, así como en otros castros pontevedreses, responsable de un proyecto fascinante, Trazas de Pontevedra, una ruta arqueoturística formada por 17 yacimientos Galaico romanos en la provincia de Pontevedra, que está aquí a mi lado, entre cabañas, y que ya te está escuchando Rafael Rodríguez.
A
Buenos días.
C
Hola, buenos días.
A
Qué lugar tan maravilloso. ¿Donde estáis ubicados? Porque estáis ahí mismo. Vamos, en el castro.
C
Estamos, como decía Fran, en medio y medio de cabañas, en medio medio de piedras y en un día, la verdad que fascinante, entre sol y niebla que entra del océano y que le da un halo de misterio todavía más especial a este yacimiento arqueológico.
A
La palabra fascinante es muy de Fran, pero es muy pegada, pero mucho, además. Yo en mi vida ya cuando digo fascinante me acuerdo de Fran y digo yo estoy copiando a Fran. No es palabra tuya, pero es que como lo dices tanto así, es que
B
fascina el lugar donde está.
A
No, es que no me extraña. Las meigas, sabes que hacen cosas raras. Fran Contreras, tú conoces mucho a las meigas radiofónicas y a los duendes radiofónicos.
B
Estamos en la tierra mágica por excelencia en Galicia.
A
Han dicho un impasse que Fran tiene que agarrar los papeles con piedras. Perdona, que si no se le vuelan. Lo estoy viendo. Un impasse, pero estamos en una zona de castro, en el Castro de Santa Tecla, y estamos con Rafael Rodríguez, que es arqueólogo de la Diputación de Pontevedra y figura clave en los trabajos y excavaciones del Castro de Santa Tecla. Y a mí me gustaría saber, Rafael, una cosa, porque claro, cuando uno ve este tipo de construcciones, siempre mira un poblado celta. Claro, la estamos liando, ¿No?
C
Sí, sí, la estamos liando. No es que no sean celtas, ni que dejen de serlo. El concepto celta se enraíza en la historiografía romántica del siglo XIX, tratando de buscar una entidad heroica dentro de nuestro pasado. Y no es que no tengamos vínculos con la Europa templada, con ese mundo de Hallstatt y Latén, que es lo que realmente sería celta, ¿No? El mundo de las gaitas, Irlanda y demás, porque hay esos contactos. Pero la curiosidad y el emblema que tiene este noroeste peninsular en el que estamos es que es un pueblo entre dos mundos. Vivimos de una tradición que emana y bebe del Atlántico, pero también que se empapa de las influencias que llegan del Mediterráneo, o sea que estamos dentro del mundo galaico, como así lo definieron los romanos, en el que había un montón de tribus distribuidas por el noroeste peninsular. Porque la cultura de los castros no solamente es que se desarrolle en Galicia, es que es Galicia, es el norte de Portugal, es Asturias y es el occidente de las provincias de León y de Zamora.
A
Y un castro como ese.
B
Fíjate, Begoño. Sí, dime, Fran, te iba a decir. Ácabros, Nerios, Grobios, Brigantinos, Tamagones, Coelernos, Lémicos, Cibarcos, Silenos. Son sólo algunos de los nombres de las más de 50 tribus que formaron la cultura castreña, los primeros pobladores de Galicia. Y sus orígenes están ligados a la cultura atlántica de la que hablaba Rafael, y se remonta desde la Edad del Hierro, desde el siglo VIII, séptimo antes de Cristo, hasta el siglo I con la dominación e invasión romana, que pasaron a ser conocidos como galaicos romanos. Ibas a preguntar lo obvio, ¿Qué son los castros?
A
Claro. ¿Cómo son? ¿Qué son y cómo son?
C
Pues por definición, un castro es un poblado fortificado de la del Hierro, lo que acaba de decir Fran. Un poblado fortificado o una aldea fortificada que se desarrolla en el noreste peninsular entre el siglo VIII, IX antes de Cristo hasta la integración dentro del Imperio Romano en torno al siglo primero de nuestra era. Pero realmente es mucho más que eso, porque tenemos un concepto de lo que es la cultura castrella que se basa solamente en poblados fortificados. Pero hay poblados fortificados, hay aldeas abiertas, hay factorías, hay espacios de intercambio. Y esto lo estamos conociendo los últimos 20 años, porque hasta hace eso, hasta hace relativamente poco, para lo que es nuestro conocimiento arqueológico, hasta hace relativamente poco, un castro se limitaba a ser una aldea fortificada. Es lo más parecido a un proto castillo, digámoslo así. Es una muralla con sus fosos y en el interior, en vez de tener una torre del homenaje y demás, lo que hay es un montón de estructuras, casi siempre circulares, que pueden ser viviendas, que pueden ser talleres, que pueden ser
A
almacenes, pero tenían canalización de agua y en aquella época eso no era lo normal. Sí, claro, para ellos era lo normal, pero pensábamos que hasta que no llegaran los romanos no nos sofisticábamos y ya estaban las cosas bien hechas.
C
Eso es un poco. Yo siempre que doy una conferencia o doy una charla, me voy un poco al ejemplo de la vida de Brian, cuando están discutiendo y dice ¿Y qué nos dieron los romanos? Pues aquí hasta hace no demasiado parece que no había nada, que eran todo gracias a los romanos. Las canalizaciones de agua gracias a los romanos. La explotación de agua de oro gracias a los romanos. La explotación del mar gracias a los romanos. ¿No? Cuando Roma llega al noroeste se encuentra una sociedad perfectamente estructurada con una explotación muy intensiva del medio, tanto del mar como de la tierra, que saben y controlan mucho de minería. Así tenemos unos ejemplos de orfebrería galaica brutales, auténticamente brutales. Un desarrollo de la cerámica también muy interesante. Y ahora estamos empezando a rellenar, lo hablaba con Fran antes en la previa, estamos empezando a rellenar algunas de las grandes lagunas que hay. Como por ejemplo, ¿En qué creía esta gente? Pues tienen creencias. Obviamente Roma no trae sus divinidades. Esta gente tiene unas divinidades, tiene unas creencias y tiene una manera de entender el mundo propia que nada tiene que ver con la llegada del mundo romano. Aquí cuando llega al mundo romano lo que hace es aprovechar unas estructuras plenamente consolidadas.
A
Fran, no sé si me voy a ir del tema. Yo no sé si me voy a ir del tema, pero como tú me has mostrado en tus vídeos el camino que has hecho, y en ese camino había cetáreas naturales, yo no sé si esas cetáreas naturales también pertenecían a estos castros.
B
Va al uso de lo que te quiero contar, porque todos los castros pueden parecer iguales, pero no. Cada castro es único y tiene sus singulares características. No hay ningún castro igual, pero sí tienen denominadores comunes. Están en lugares estratégicos, los hay en la costa, los hay en tierras llanas, los hay en montañas. Y en cada uno se vivía de una forma diferente. Este en el que estamos, en el castro de Santa Tecla, ¿De qué se vivía? Bueno, aparte del comercio que había por la desembocadura del río Miño y el océano Atlántico, con una navegación de cabotaje, se nos ha olvidado que ya en aquella época se navegaba y mucho. Había un gran comercio e interrelación con diferentes pueblos y países. ¿Aquí vivían de qué? Del marisco. Eran concheros. De hecho, habéis trabajado, Rafael, en descubrir cómo se alimentaban. ¿De que vivían? Había marisco, vamos a decirlo así, pesca, pero también había agricultura y había ganadería. Es que un castro, podemos decir que es la primera ciudad. Las primeras ciudades de Europa son los castros de Oña. Y llegamos aquí y solamente vemos muros de piedra, pero estamos entre calles, plazas y auténticas viviendas de diferente índole. ¿De que vivían aquí? Del marisco.
C
No sólo vivían del marisco, pero sí las excavaciones que llevamos nosotros a cabo últimamente nos dan pie a lo que decías tú, a conocer un poquito cómo explota. Un poquito, Bastante. Cómo explotaban en medio. Parecía que era un tema de supervivencia, de subsistencia. No, explotan el medio y saben dónde lo explotan y cómo lo explotan, tanto el marítimo como el terrestre. Hay pesca y la pesca organizada. De hecho, antes de la llegada de Roma, esta gente sale a navegar y sale a pescar en embarcaciones. Y lo sabemos por el tipo de especies que pillan, por ejemplo, las sardinas, que no son especies que puedes pillar desde las rocas, por ejemplo. Pero no te muevas, no te muevas mucho, Rafa.
B
No te muevas mucho, Rafa, que te estoy viendo. Que te vas a la muralla y te pillen.
C
Quédate quieto.
B
Quédate quieto, que pasa la muralla. Estás al filo ahí.
A
Rafa y Fran sois los dos iguales. Que no paréis. Quieto. En un sitio no se te. Tremendo. Perdona, lo de los barcos, las sardinas. Cuenta.
C
Y en casos como el yacimiento de La Lanzada, donde excavamos dos concheros muy potentes, llegamos a documentar la caza de ballena. Caza de ballena en el siglo III antes de Cristo. Eso es algo impensable. Y aprovechamiento de caza y aprovechamiento del lobo. Se comen lobos y se comen perros. Que a nosotros a día de hoy nos puede parecer una locura, pero tiene muchísimo que ver con lo que hablábamos antes. Esos rituales que desconocíamos y que estamos empezando a conocer ahora. Esta gente cazaba, pero cazaba ciervos, cazaba jabalíes, cazaba lobos y pescaba. Pescaba sardina, pescaba jurel, pescaba merluzas, marisqueaba, todo tipo de marisco que nos puede llegar a la mesa a día de hoy ya era consumido hace 2000 años por estos individuos. Y además hacía lo mismo con la tierra, hacía lo mismo con la explotación de los cereales. Y todo esto lo tenemos porque hemos documentado también graneros en los que aparecen estas semillas carbonizadas, que nos da eso muchísima información sobre cómo explotaba esta gente en medio. Y Fran tiene muchísima razón en lo que dijo antes. Cada castro es diferente. Cada castro es diferente. Podemos visitar. Aparentemente, vamos a decir, es que todos son iguales. Todos tienen cabañas circulares pequeñitas y ya está. Pero no, cada una de esas cabañas cuenta una historia diferente. Cada uno de esos yacimientos cuenta una historia diferente. Estamos en la primera ciudad del noroeste, aquí paseando entre piedras, Fran y yo, pero a escasos kilómetros tenemos un castro que nos va a hablar de las creencias y sobre todo qué pintan las serpientes en el mundo de la Edad del Hierro. Lo cual, esto es un pequeño spoiler
A
a lo que pinta. Ah, vale.
C
Qué malo eres. Con el mundo de la creencia.
A
Dos minutos. Quedan tres minutos.
B
Nos quedan dos minutos. Bueno, visita importante. Al lado del castro está el museo. Aquí se han encontrado más de 30.000 piezas, algunas de ellas fascinantes. Una que es un misterio, una escultura de bronce de Hércules que está a día de hoy en paradero desconocido. Fíjate que buscábamos el mito de Hércules en Toledo hace una semana. Pues aquí se encontró una talla de bronce de Hércules que es un enigma porque nadie sabe dónde está. Pero vamos a encontrar otras piezas fascinantes como el Cabezón de Tecla, un rostro antropomorfo de un guerrero cuya mirada traspasa el tiempo, nos sigue mirando a todos cada vez que te pones delante de él con el paso de los siglos. Pero antes que esto, Rafael es el responsable de un proyecto maravilloso. Trazas de Pontevedra, 17 yacimientos galaicos romanos. ¿Qué es esta fascinante y mágica locura?
A
Rafael, ¿Tienes un minuto?
C
Rafa Una mágica locura son 17 yacimientos ubicados en la provincia de Pontevedra, promovidos. Es una ruta turístico cultural promovida desde la Diputación de Pontevedra, desde el Servicio de Turismo Rías Baixas, en el que pretendemos demostrar que cada castro es diferente. Invitamos al visitante que viene a la provincia de Pontevedra buscando castros, que no se quede en uno, que no se quede en Santa Trega, que vaya a Santa Trega, a Troña de Troña, a Castrolandín de Castrolandín a la Lanzada o de la Lanzada a Iglesia Bella, porque en cada uno de ellos va a conocer una historia diferente. En cada uno de ellos va a conocer cómo vivía esta gente, en qué creía o cómo explotaban el medio. Es un universo fascinante para recorrer casi, casi tres mil años de nuestra historia.
A
Qué maravilla. Oye, teletraerás otro día, ¿No, Fran? A Rafael, porque vamos, es pura pasión.
B
Cuando quiera. Oye, dos detalles importantes. Quien quiera venir a Santa Tecla, aquí aguardamos una visita guiada. Turismoaguarda es. Turismoaguarda es mil y quien quiera hacer los recorridos y saber más sobre Trazas de Pontevedra, en su página web ponga Trazas de Pontevedra y ahí se emprende un viaje por nuestra España mágica, por la Pontevedra desconocida, por las vías Baixas.
C
Y por su intención, déjame que mande
A
un beso a Rafael Rodríguez, arqueólogo responsable del proyecto Trazas de Pontevedra. Gracias, Rafael. Un beso enorme.
C
Un beso y enhorabuena por el trabajo
A
tan estupendo que hacéis allí. Y Fran, no te me vayas, que vamos a seguir. Seguro que de lo que vamos a hablar ahora. Tú has catado algo. Nos vamos hacia el boletín informativo.
C
Hasta ahora, claro.
B
Soy peregrino.
Host: Onda Cero, Carlos Alsina
Date: August 11, 2026
Guests: Fran Contreras (reporter and author), Rafael Rodríguez (archaeologist, Diputación de Pontevedra)
In this episode, the “España Mágica” segment of Más de uno transports listeners to the mesmerizing Castro de Santa Tecla, a prominent hill fort on Galicia’s Atlantic edge. Fran Contreras, deeply connected to his Galician roots, explores the mysteries, legends and archaeological revelations of this ancient settlement with the help of Rafael Rodríguez, an expert on castros and leader of the archaeological tourism project “Trazas de Pontevedra.” Together, they illuminate the lives of Galicia's early peoples and the unique blend of cultures shaping the region’s enigmatic sites.
“Estoy a 400 metros de altura, casi tocando el cielo y rodeado por un paisaje con una vista panorámica que sobrecoge.” – Fran Contreras [00:35]
“Un castro fascinante, mi palabra favorita... atesora un aura de misterio donde se siente una energía y fuerza especial.” – Fran Contreras [01:36]
“No es que no sean celtas, ni que dejen de serlo… vivimos de una tradición que emana y bebe del Atlántico, pero también… del Mediterráneo.” – Rafael Rodríguez [04:41]
“Es lo más parecido a un proto castillo... una muralla con sus fosos y en el interior... un montón de estructuras, casi siempre circulares.” – Rafael Rodríguez [06:35]
“Parece que no había nada, que era todo gracias a los romanos… cuando Roma llega al noroeste se encuentra una sociedad perfectamente estructurada.” – Rafael Rodríguez [07:51]
“No sólo vivían del marisco... pesca organizada… sabemos por el tipo de especies que pillan, por ejemplo, las sardinas… Caza de ballena en el siglo III antes de Cristo. Eso es algo impensable.” – Rafael Rodríguez [10:44–11:45]
“Una que es un misterio, una escultura de bronce de Hércules que está a día de hoy en paradero desconocido.” – Fran Contreras [13:40]
“Cada castro es diferente. Invitamos al visitante… que no se quede en uno... porque en cada uno de ellos va a conocer una historia diferente.” – Rafael Rodríguez [14:32]
Sense of Place
“Estoy en la cima de un monte,... en uno de los etiquetados fin del mundo o fin de la tierra, porque aquí, en época romana, terminaba el mundo conocido y empezaba el gran mar.” – Fran Contreras [00:26]
On Misconceptions
“¿Y qué nos dieron los romanos?... parece que no había nada, que eran todo gracias a los romanos... cuando Roma llega... se encuentra una sociedad perfectamente estructurada.” – Rafael Rodríguez [07:51]
Revelation about Ancient Whale Hunting
“Llegamos a documentar la caza de ballena. Caza de ballena en el siglo III antes de Cristo. Eso es algo impensable.” – Rafael Rodríguez [11:45]
On the Uniqueness of Each Castro
“Cada una de esas cabañas cuenta una historia diferente. Cada uno de esos yacimientos cuenta una historia diferente.” – Rafael Rodríguez [12:52]
Lost Artifact
“Una escultura de bronce de Hércules que está a día de hoy en paradero desconocido.” – Fran Contreras [13:40]
The segment balances informative history, lively banter, and a contagious enthusiasm—making the wonders of Galicia’s castros accessible and tangible for listeners, whether or not they have ever set foot on the sacred mount of Santa Tecla.