
En la sección 'Comer por España' de Más de Uno, nos situamos en la Sierra de Gata, en un municipio que no es solo un punto en el mapa, sino un ecosistema de tradiciones vivas, Acebo, en Cáceres. Aquí, el nombre no designa solo un arbusto o un para...
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A
In onda cero. Más de uno. Begoña Gómez de la Fuente. Es más de uno. Así que el dos es David de Jorge. Buenos días, David.
B
Begoña. Pero qué elegante. Pero qué elegante. Begoña Gómez. Pero qué elegante. Tú ahí en la silla del jefe. ¿Pero qué fiesta es esta?
A
Pero muy fuerte.
B
Ideal.
A
No me silla que te sientas empoderada. Porque es que como que estás arriba en un gallinero cual paro porque es muy alta la silla.
B
Ya. Increíble. Oye, todas esas palancas que tiene debajo y esos botones. Estilita. Qué graciosa.
C
Por favor.
B
Me siento estilita, dice. Como la carta de los corintios de los estilitas. Oye, y todas esas palancas que tiene el jefe, ¿Para qué son? ¿Para echar gente y así? ¿Porque ha visto? Hay unos botones ahí abajo, como unas palancas. Y hay una palanca. ¿Ese botón que será?
A
¿En la eyección?
B
¿Sales volando y aterrizas en la COPE o cómo va la movida del botón
A
ese en la calle directamente?
B
No hace falta calle. ¿Oye, y las palancas esas qué serán? ¿Como para que se caiga gente? Aquí a la derecha hay unas palancas.
A
No lo has usado nunca.
B
Que se ve que no lo has accionado nunca. Pone como echar a los guionistas. Ponen aquí una palanca. ¿Luego a la otra que pone? Es que no leo bien lo que pone ahí.
A
Es que tiene una muy mala.
B
En la Siena cuando escribe a mano pone Fran aquí.
A
Echar a Fran no puede ser.
B
Echar a Fran
A
debe ser silenciar a los que le hablan. Cuando le hablan. Que te hablan, ¿Sabes?
D
Te dicen.
A
Te dan órdenes directamente. Que entra no sé qué. Cállate. Ahora. Ahora ponemos policía. Ahora.
B
Todas esas cosas que te mandan silenciar a esa gente.
A
Es Alicia Eras y es Gabriela Sánchez.
B
Estaráis sentadas como ser Koji Kabuto, el que manejaba el Mazinger Z. ¿Te acuerdas de Koji Kabuto? ¿Te acuerdas De Koji Kabuto? Joder. Manejando todo. ¿Nos estará yendo así, Netio?
A
Creo que sí que es posible que te esté escuchando. Pues ahora mismo está desayunando.
B
Té negro con leche fría. No le pega nada a tomarte matcha. ¿Cómo va a tomarte matcha el jefe? Imposible.
A
Yo le veo tomando unas tostadas con miel, por ejemplo, de la Alcarria. Que seguro que tiene mucha de esa zona también. Es más de aceite. No es de mantequilla.
B
Pues aceite de oliva. Zapatillas. Estarás leyendo el de seda. Leyendo la prensa internacional en papel como el Actum Vorinfeger, tú ríete.
A
Bueno, me lo digo por mí también, que luego va y te escucha de verdad, porque siempre nos escucha y luego te echa la Y yo la semana que viene me voy de vacaciones, te quedas tú solo y tienes que aguantar la bronca, así que tú verás.
B
A mí una vez me mandó un WhatsApp en plan estoy oyendo y tal, como si me dio una pereza, digo de verdad.
A
Fiscalizado totalmente además que te dice te estoy oyendo, puntos suspensivos.
B
Sí, sí, tú mismo, tú mismo. Increíble, de verdad, qué miedo. Bueno, ¿Y qué tal la actualidad internacional, Begoña?
A
Bueno, pues muy turbia, pero vamos, que es mejor cambiar de tema porque hablar de internacional a las 10 de la mañana, pues que no cuela. La gente estas horas está desayunando, la
B
gente está hasta las pelotas de noticias y del Trump y de no sé quién y del otro de la moto, o sea, así de claro, entre tú y la pelota.
A
Pero nos estamos tragando entero.
B
Hoy vamos a hablar de.
A
Hoy no vamos a hablar. Voy a decir de lo que no vamos a hablar y rellenamos el programa entero.
B
Ya te digo, tío, cómo están los pasillos de la radio si no hay nadie de nadie, de nadie está vacío. Si no hay gente en la entrada ya ni te cachean.
A
Hay una torrija que no tiene dueño y no la quiere nadie porque es que somos cuatro gatos.
B
Claro, es que no está Rubén Amón, es que no está Roberto Grasero. Bueno, a la mañana estaba quería oído yo a las siete, pero luego se habrá ido ya claro, la gente ya no se come ni la comida que hay en el programa. Es que no hay nadie, yo flipo.
A
Bueno, pues entonces con la técnica esta no vamos a hablar. ¿De que? Así podemos rellenar el programa fácilmente una hora y más y todo lo que haga falta. Que no vamos a hablar, por ejemplo, vamos a ver qué se me ocurre, de la Cebo en Molina Seca, León. De ese pueblo no vamos a hablar.
B
Hoy tenemos lo de los pueblos también,
A
obvio, que no quieres.
B
Ah, sí, lo que digáis.
A
A menos que lo que digamos es que es el programa. El programa es.
B
No podemos cambiarlo porque estemos solos, que como no está el jefe, yo que sé, pues es como cuando faltaba un profesor, ibas en el cole y de repente tenías matemáticas pero entraba uno con cara triste y decía no está don Vicente, así que vamos a estar toda la clase, por ejemplo, dibujando.
A
Es verdad, o te hacían hacer una redacción que no hacía nadie, porque luego, total, ¿Quién la iba a leer? Porque no se la llevaba nadie.
B
Entonces, como no está Sineti, pues a
A
mí me ha dejado claro que no podemos hablar de la Cebo y Molina Seca en León. Eso lo tengo que apuntar.
B
Pero ¿Por qué? Porque es gente como sin.
A
No, porque es un paso obligado para los peregrinos. El corazón del Bierzo. Y no está para nosotros.
B
Están para los peregrinos, pero que es como gente indígena. Gente indígena. Si hay alguno de allí, que llame.
A
No
B
tienen teléfono.
A
Es que no queremos que llamen a la Cebo en Molina Seca. No queremos. Ni tampoco nos vamos a ir hacia el santuario de la Cebo en Cangas del Narcea. Eso tampoco
B
mucho.
A
Y ni a las aldeas diversas y parroquias que comparten nombre en los concejos asturianos de Sariego, de Valdés o de Grandes de salime. Y tampoco.
B
¿Cómo te ha quedado ese párrafo? Como si entendiera yo de pueblo, como de informe semanal de 1983, como súper elegante, de verdad.
A
Pues tampoco nos vamos a detener en un Acebo con V de Ribera de Piquín en Lugo, porque queremos una Cebo con B, pero en la provincia de Cáceres.
B
Yo conozco a Cebo con B en la provincia de Cáceres.
A
No puede ser.
B
Sí en la Sierra de Gata. Yo estamos donde semanas yendo ahí a veranear.
A
No puedes.
B
No me lo puedo yo tampoco. Vamos a ir a la Sierra de Gata.
A
Es que tenemos un WhatsApp de ese sitio.
B
No puede ser.
A
Qué casualidad. Escuchemos.
B
Sigo con gente allí.
E
Vamos a conocer mi pueblo, Acebo. Está al norte de Cáceres, en la Sierra de Gata, en el cual, entre otras muchas cosas, podéis visitar la Catedral de la Sierra. Tenemos aquí hacer muchas rutas, hacer senderismo por maravillosos rincones de nuestra naturaleza que tenemos aquí alrededor. Conocer también una tradición arraigada que tenemos con nuestros mayores, que es el encaje de bolillo y que tantas familias han vivido y viven de ello. Y también, como no, el visitar nuestras piscinas naturales, que la verdad que son espectaculares y con aguas cristalinas y demás. Y por supuesto, pues como no, probar nuestra gastronomía, como bien sabe algún colaborador que tenéis por ahí alrededor.
B
Joder, es que es Paco este no estoy flipando nada.
E
Bueno, quedáis todos invitados y nada, un fuerte abrazo y gracias por todo. Mi nombre es Paco.
B
Pero bueno, es Paco, que yo a Paco le conozco.
A
Pero que tú has llamado a Paco y le has dicho manda un WhatsApp para hablar de Acebo.
B
No, no, que va. Todo esto es casual. Por una vez en la vida estamos haciendo algo casual que no está todo preparado. Este es Paco. La vez que fui Acebo, hace mogollón de años, de repente estaba en la plaza desayunando, me vino este individuo que resulta que la familia es de Acebo, pero él vive en San Sebastián. Entonces nos hicimos súper colegas, me enseñó pueblo, me enseñó la iglesia, todo. Porque hacemos un sitio muy peculiar, muy bonito, que está en un alto y que es un pueblo que está completamente enemistado con la gente de Hoyos, que están abajo. Hoyos. Abajo están los de Hoyos. Entonces se tienen como.
A
Los Hoyos tienen una olla muy guapa
B
en Hoyos tienen una chuleada. No, no, que va. Eso es un pueblo que tiene una quesería a la salida. Eso es una. Que sería la salida. Que tienen churrería y que bueno, pues que están todo el día pues a palos con los de arriba.
A
Con los de arriba, con los de Acebo.
B
Sí, sí, no es fenómeno. Y bueno, y luego cerca de ahí vive mi cuñada Bea, que vive en Villanueva, Villanueva de la Sierra, que suele escuchar el programa. Mi cuñada Bea y mi cuñado Paco, que son súper emjetes. Y yo toda esa zona la conozco muy.
A
¿Esto lo has montado tú todo hoy?
B
No, te juro que. Te juro que no. Es que me conozco todo de Acebo. Mira, el bar Cortés, la pizzería Jalama, que está frente a la iglesia y al lado del ayuntamiento. Y luego, yo que sé, luego hay una expendeduría también de pan. Hay un tío que es súper antipático, que me encantaría que llamara. Hay un tío que es súper antipático que vas a comprar a la mañana y te dice ¿Has encargado? Y le digo, pues chico, pues no, encargado pues no hay y tal. ¿Pero cómo que no hay pan?
A
Es que hay que encargar porque no te van a hacer barras, que se queden luego ellos con ellas.
B
Entonces, al lado del Bar Cortes está él que tiene una tienda como de ultramarinos, como de coloniales, como de hace 50 años. Y venden como legumbres y así. Y también venden pan, entonces te sodomiza con el pan, o sea, te sodomiza, te maltrata. Entonces ya entras como atemorizado, como diciendo hostia, voy a llevar a casa hoy pan o no voy a la tienda
A
así de madera toda con estanterías de madera como antiguamente,
B
como encorvado, como malhumorado. Que será buena persona el tipo este. Será buena persona, pero se relaciona con la clientela como de manera arisca.
A
Bueno, como tú a veces con los oyentes más o menos igual.
B
Almas gemelas. Entonces, ¿Qué vamos a hacer?
A
Vamos a ver, que me estoy enterando que tiene 517 habitantes este pueblo y que pueden llamarnos al 91. 426 25 99 o también nos pueden dejar un WhatsApp en el 609.83.1034.
B
Yo tengo un amiguete que se llama Fernando Garcenas que vive allí, que es cocinero. Mira, fue jefe de cocina del restaurante Arzak. Suena un fenómeno, pero ese sonido es.
A
Tu cállate un momento.
B
No sé.
A
Ah, no, Gabriela. Dios mío, de verdad, Escuchando aquí voces extrañas. Ultratumba.
B
¿Sabes qué pasa, Begoña? Que tenemos mocos. Los dos tenemos mocos.
A
Tenemos mocos.
B
Un poco tapona cuando tenemos mocos y no nos damos cuenta, Pero digo que también. Si, escucha. Fernando Bárcenas esto que llame, por favor. Fernando Bárcenas, que fue gran cocinero este. Fue jefe de cocina del restaurante Arzac hace un montón de años.
A
Sí, y es de allí, de Acebo.
B
Se jubiló hace ya un tiempo porque su mujer es de allí. Entonces vive también en Acebo. Es que yo en Acebo conozco a todo. Conozco a todo. Dios, es que qué nervios. Sí, te lo juro.
A
Pues que llame a alguien en 91 4 26. 25 99. Algún habitante de Acebo que además si conoce a David. Pues mirar. ¿Pero no tendrás toconchavada tora la llamada de alguien, no?
B
Yo espero que no.
A
Vamos a poner unos vídeos de águilas reales, que hay muchas en Acebo, si te parece. Venga, va.
B
Mira esa, mira esa.
A
Bueno, esto no es un águila. Espérate. Es un buitre.
B
Pero si está empalmado, ¿No? ¿Pero como está empalmado, Begoña? ¿Pero qué le cuelga entre las patas?
A
Pues era algún bicho, una culebra, algún animalejo.
B
Yo pensaba que era rabo. Claro. Un animalejo. Es que de verdad, es que el catarro también me turbia la mirada.
A
Es que no ves.
B
Ya.
A
Bueno, pues alguien que en el 91.4. 26.25. 99. 517 habitantes de Acebo en Cáceres. No, todos los otros que he mencionado
B
ahora estarán con la Semana Santa, estarán con los pasos y todas las movidas.
A
A lo mejor no están para nosotros entonces.
B
No tienen una iglesia muy bonita, que sepas. ¿Y el cura qué tiene? Pues el cura no lo he llegado a conocer. He preguntado alguna vez por él, pero no he llegado nunca a conocer al cura. De hace no sé.
A
Porque tú, claro, te catapultas en la plaza del pueblo, te sientas en una
B
terraza, si hay terraza afuera, la pizzería Jalamá.
A
Ahí te quedas enclostrado. Y entonces van pasando el pueblo a tu alrededor.
B
Claro, todo un alrededor. Está Robin Food, está el de la tele, todo bien.
A
Y todo el mundo te da vueltas, ¿No? Da vueltas,
B
me sube, me baja, me trae churros, me llevan a no sé dónde, me llevan a una cochera para que vean que están haciendo chorizos. Me regalan. Yo que sé, pues me regalan patatera, porque por ahí también hacen patatera. Este tipo de historias es muy divertido. La verdad que es muy divertido. Y Acebo es un sitio muy peculiar, que como te he dicho antes, están enemistados con los de Hoyos, que también pueden llamarlos de Hoyos, que están abajo.
A
No, no, es el programa. El programa tiene unas reglas, unas bases que no puedes salir de ellas. Hablamos de Acebo y Acebo.
B
Igual, Igual hay alguno de Acebo. Igual hay alguno de Acebo que vive en Hoyos. Uno de Hoyos que vive en Acebo y que nos puede llamar y nos puede contar. Nos puede contar desde cuándo. Desde cuándo es esta especie como de. Como de enemistad que tienen los de Hoyos con los de Acebo.
A
Tenemos llamada. Tenemos llamada. ¿Quién nos llama? Alicia Dice que se llama Mari Carmen. Mari Carmen. Buenos días.
D
Buenos días.
A
¿Qué tal está Maricarmen?
D
Perfectamente. Y escuchando a ustedes de la promoción que le están haciendo a mi pueblo, más todavía.
A
Pues me alegro que. Vamos a ver, necesitamos pruebas de que usted, Mari Carmen, es de Acebo. Entonces, la primera prueba, yo creo, y la más. Y la más rotunda sería saber si usted hace encaje de bolillos.
D
Hombre, eso sí que es una prueba, pero prueba, o sea que sí hago en cajas de bolillos, pero. Pero me he dedicado más a la enseñanza del encaje de bolillo.
A
¿Usted es la maestra? En cajera. Entonces
D
desde el año. En el año 70, que fíjate si ha llovido, tenía yo entonces 18 años, yo nací en el 70, se implantó aquí lo que era el taller del encaje de bolillo para que no se perdiese la tradición. Claro, entonces la raíz era de que las niñas en edad escolar, porque claro, la gente mayor se dedicaba porque era más casi la economía de nuestro pueblo, el encaje de bolillos aquí en todas las casas, todas las casas, las mujeres se dedicaban a hacer eso, el encaje de bolillos. ¿Y entonces yo pues estaba bien pagado
A
en aquella época, Maricarmen, el encaje de bolillos estaba bien pagado?
D
Sí, a ver, el encaje de bolillos, como toda artesanía, nunca está bien pagado. Ya, claro, es que encima es muy laborioso, requiere muchísimas horas para hacer el encaje de bolillos. Para hacer un metro de encaje de bolillo requiere estar continuamente ahí haciendo el encaje. Entonces,
B
¿Cuánto tiempo se tarda en hacer un metro de encaje de bolillo? ¿Cuántos días?
D
Es que eso no se puede decir porque depende del modelo, depende de la destreza, depende la cantidad de bolillo que lleva, o sea que no se pueden. No se puede medir.
B
Usted que tiene, ya que tiene mucha mano, ¿Cuánto tiempo tarda en hacer un metro de encaje de bolillos?
D
Difícil, de los difíciles estamos hablando que no se puede calcular porque depende de.
B
¿Pero es usted gallega o de acebo? Depende, depende. Depende de la destreza,
A
ponga orden.
D
Sí, a ver, yo no soy gallega, pero tengo raíces ya no son gallegas, sino zamoranas, con el límite de Galicia y Portugal.
B
Depende.
D
Ahora no vamos a hablar de Galicia, vamos a hablar de mi pueblo.
A
Por supuesto. Una pregunta técnica, Mari Carmen. Cuando dice usted que se puede hacer encaje de bolillos, ¿Con muchos o con pocos bolillos? ¿Los pocos cuántos serían?
D
Pues la iniciación del encaje de bolillo normalmente se hacía con ocho bolillos.
A
Ostras, pues ya son muchos. ¿Y lo máximo cuánto podría ser?
D
Pues lo máximo puede tener hasta 200 bolillos.
A
¿Y usted ha hecho cosas con 200 bolillos?
D
No he hecho cosas con 200 bolilLos porque es que le estoy diciendo que yo me he dedicado más a la enseñanza. ¿Y alguna alumna suya gusta muchísimo la enseñanza?
A
¿Y alguna alumna suya se ha atrevido con 200 bolillos?
D
Sí, sí, sí, sí, sí, sí. Muchas, muchas. Porque es que aquí empezó. A ver, ¿Que os voy a decir yo? ¿Cómo ha sido el proceso del encaje de bolillo aquí? Aquí empezó con la edad escolar, como le digo, para las pequeñas que se fuesen introduciendo en el encaje de bolillo, porque en casa ya prácticamente no se enseñaba, entonces se iban allí. Luego, a raíz de que la población ha ido disminuyendo un poco, los críos han ido ya fuera a estudiar, pues ya la gente de fuera mayor que han estado trabajando han retornado a nuestro pueblo. Y entonces esas señoras ya se han dedicado más otra vez a recoger la artesanía que hacían de jóvenes. ¿Qué ha pasado? Que nosotros tenemos un taller, porque ya a pesar de que me jubilé yo, como me gusta tanto la enseñanza, he seguido enseñando. Entonces esas señoras se han ido al taller que tenemos, que es un edificio que era de la Junta de Extremadura. Entonces al jubilarme yo, pasó al municipio del pueblo. Hemos tenido la gran suerte de que se pudo conseguir y entonces allí nos reunimos un grupo de señoras. ¿Qué ha pasado? ¿Que el encaje de bolillo en sí, como se hacía antes? Las labores que se hacían antes, porque era lo que se vendía, era para mantener lo que se dice normalmente, las guarde la novia. Claro, Ahora se ha dado un paso y esa labor se ha hecho ya más para cosas de decoración, para el
B
tapetito de la tele. ¿El tapetito de la tele? No, del sofá seguro que no.
D
El tapetito de la tele. Y eso ya se ha dejado de llevar porque la juventud eso ya no lo lleva.
A
Y porque la tele es muy finita y nos entra un tapetito ahora.
B
Tapetito para el móvil, el tapetito para WhatsApp. Gimnasio.
D
A ver, déjame un poquito, por favor.
B
Yo he visto gimnasios, gente haciendo crossfit con tapetito. Con tapetito. Ahí he visto.
D
A ver si tengo la suerte de poderte conocer como te ha conocido Paco y sigues viniendo por aquí y va promocionando mi pueblo y ya no tú, sino vas trayendo a mucha más gente. Porque lo que estamos diciendo es eso, que este pueblo, este pueblo tiene un encanto muy especial, como ha dicho él que conoció en la plaza a Paco, Porque tenemos un encanto muy especial, que somos unas personas que somos muy hospitalarias y nos damos mucho a la gente que viene de fuera.
B
Sí, pero está mal para aparcar. Está mal para aparcar, Mari Carmen. También le digo, para aparcar está fatal.
D
Depende en qué época tú puedas venir aquí, porque si vienes ahora, por ejemplo, Semana Santa, esto está saturado porque yo vivo en una plaza y aquí tienes que dar muchas vueltas para poder aparcar. Y si vienes ya, lo que se dice último de julio, mes de agosto, pues ya ni te cuento. Entonces.
B
Oye, Mari Carmen, ¿Y cómo se llama el panadero este del pan que está al lado del bar Cortés, Que si no encargas el pan se agarra unos mosqueos que flipas? ¿Cómo se llama el de la tienda de al lado del bar Cortés? Hay uno. Joder, qué carácter tiene. Muy majo, pero qué carácter. Que si no has encargado el pan te lo da Mari Carmen. Bueno, bueno, bueno.
D
Oye, qué dices que comente aquí una cosa. Aquí como todos los pueblos creo que van decayendo. Aquí había tres. Mira lo que te quiero decir, aquí había tres panaderías. Al haber tres panaderías ya había aquí gente. Entonces resulta que ha pasado que la gente después, las panaderías esas que eran de gente ya mayor, se ha ido jubilando y la nueva generación ya no ha cogido ese trabajo. ¿Qué pasa? Que aquí había un panadero y luego se trasladó al pueblo ese de Hoyo. Que ya no tenemos tanto, tantas enemistades como tú dices, de antes ya os habéis amigado. Pero Mari Carmen, ahora ya, como tú dices, hay muchos que están emparentados con los de Hoyo y los de Hoyo con los de Acebo.
A
¿Pero qué les pasaba?
B
Que las cosas del Indes o de tierras o qué movidas había con cosas
D
del Indesign entre personas, las parejas ya están mezcladas unas con otras. Entonces ya somos familias de unos con otros. Pero bueno, bueno, bueno.
B
¿Y el panadero este que está en el panadero, que es un tieso de copón? ¿Qué le pasa al panadero?
D
Estamos hablando de lo que es el pan. Entonces, ¿Qué pasa? Que el panadero de Hoyo distribuye el pan por varias tiendas de aquí del pueblo. Una de ellas es esa que tú dices.
B
Eso es, eso es.
D
Ahí normalmente tú encargas el pan, porque claro, como tiene que venir el panadero de fuera, normalmente hará una media y ya trae más o menos el pan
B
que suele encargar, pues coge de más, coge de más y lo que sobra ya haremos torrijas. Mari Carmen, porque no va a quedarse siempre con barras, una actitud como de la guerra civil. Pues pilla más hogazas y ya está, o sea, de verdad.
D
A ver, otra cosa. Yo no sé en qué momento te habrá cogido o habrás cogido
B
siempre, Mari Carmen, siempre enfadado, siempre enfadado.
D
Que no me ponga una persona de esa manera. Esa persona a lo mejor tiene su manera de ser así.
A
Claro, igual que David, deja de hablar de. Escúchame, David, Jorge, David de Jorge. Vamos a dejar de hablar del pobre panadero que no se puede defender. Es verdad y además me estoy enfadando y no vas a poder volver al pueblo porque te van a pegar, te van a tirar al pilón. ¿Tienes pilón, Mari Carmen? Le tiréis al pilón a David de Jorge en cuanto llegue.
D
Además es que estás hablando malamente de un paisano que no es como tú
A
lo sufriste muy mal, claro que sí no, no te ríes.
B
Así nos gusta a los oyentes. Con carácter, Mari Carmen, con carácter.
A
Mari Carmen, escúchame, ya pasamos del tema, que el hombre es muy majo y punto pelota Y además es que si no vende barras X, pues no vende barras X y punto y ya está. ¿Por qué? Porque le da la gana, porque es un negocio y punto pelota.
D
Cada uno en su negocio sabe cómo lo tiene que llevar.
A
Exactamente. ¿Así estamos?
B
Pues claro, muy bien, Mari Carmen.
A
Exacto. Y no la de los demás que te metes donde no debes. Mari Carmen, una cosa muy importante qué voy a cebo y qué como ay
D
tú o en acebo, tú puedes comer de todo. Hay una gastronomía muy variable, por ejemplo, pero te voy a decir de una cosa que es típica de mi pueblo, además estamos en la fecha idónea para eso. Aquí en Semana Santa, el domingo de Ramos se suele comer lo que se dice la torta, que se trata de una masa que se hace a base de harina, vino y aceite. A través de esa masa tú lo puedes rellenar de lo que tú quieras. Normalmente aquí se suele rellenar de jamón, de chorizo, lo que es los embutidos y esa torta tradicionalmente se va por la tarde después de comer, a comerla al campo a comer la torta, ¿Vale?
A
De merienda.
D
Entonces ahora luego viene lo que el viernes Santo tradicionalmente aquí se elabora una comida porque tiene la particularidad el cocinero de que esa comida se puede preparar el día anterior. Claro, Entonces lo que se hace es a base de patatas, bacalao y huevo cocido. Aquí la llamamos erróneamente lo que la patata rellena, pero yo siempre digo que de rellena no lleva nada. Se puede llamar revuelta en todo caso, como en algunos sitios he oído decir patatas a la importancia.
A
Vale, vale, ya sé cuáles son. Entonces, o a lo pobre también se dice.
D
No, no, pobre no es, porque esta lleva buen condimento, no tiene nada. Es verdad, esta lleva el bacalaje, que esta lleva el bacalao, que de pobre no tiene nada. A ver si me escucha, cocinero, si no la. No me dejas entrar, hijo, no te dejamos hablar.
B
Es verdad, es verdad.
D
Por favor. Mira que estoy yo promocionando mi pueblo y tú me estás cortando, hijo. Mira que te callo.
A
Le callo la boca.
B
No va a ir a cebo ni Dios.
D
Pero es que te estoy diciendo una cosa. Se hace con la patata, se fríe la patata, después se pasa por harina, se vuelve a freír, se reboza el bacalao, se reboza el huevo, se mezcla todo, se le hace una salsa verde, se liga bien, bien, bien. Y está la comida para el otro día. Esa es la comida que tenemos ahora para el viernes Santo.
A
Pues vais bien.
D
Luego tenemos lo que se dice, como aquí sabéis, hay muchos naranjos. Bueno, había muchísimos naranjos, porque aquí también era la economía de nuestro pueblo, lo que era el olivo y el naranjo. Aquí había muchísimo aceite, había tres o cuatro molinos y estaba durante seis meses produciendo aceite solamente de aquí del municipio. Eso, como vosotros sabéis, en todos los pueblos ha ido decayendo, igual que los huertos. Los huertos aquí era también la economía, entre el encaje de bolillo de las mujeres, el olivo y el naranjo, era la economía, el sostén de nuestro pueblo. Era uno de los pueblos más ricos de por aquí de la zona. Entonces también tenemos lo que se dice, aquí lo llamamos el mojeteo.
A
Mojeteo, vale.
D
Es la naranja, que como teníamos la materia prima que es la naranja, aquí se hacía mucho la comida esa y era con el huevo cocido, la aceituna, la cebolla, la naranja, el aceite y un poquito de sal. Esa era la base, la base de lo que es la comida. Luego ya tú ya claro, ya la puedes modificar, ya le puedes agregar porque ella admite todo lo que tú quieras y entonces ya le puedes agregar lo que tú quieras. Pero la base de lo que se llama el mojeteo aquí en el pueblo era eso. Encima, como teníamos tanto aceite, escatimábamos el echarle buen aceite a lo que se dice el mojeteo.
A
Pues Maricarmen, muy bien. Ha sido un placer. Para terminar, ¿Algún postre tiene rico?
D
A ver. Aquí solemos hacer también por esta época lo que se dice los pestiños. La rosquilla, la magdalena, la bolluela, las perronillas, las torrijas. También las floretas. Aquí es que abarcamos a todos.
A
Pues entonces se come de maravilla. En Acebo está claro.
D
Del sacerdote. Tenemos un sacerdote que es una maravilla, jovencito.
B
Maravilla. Qué bien.
D
Tenemos, como decíais vosotros, una iglesia que es la catedral de la sierra.
A
Muy bien.
D
El cocinero, si la ha visto, puede dar fe de ello. Tenemos una piscina.
A
No digas nada más.
D
Tenemos unas piscinas maravillosas. Tenemos el oro.
A
El oro.
D
¿El oro qué? El agua. Que por donde quiera que vayas hay puente y hay regatos de agua. Y luego tenemos una cosa muy buena, el pueblo, nuestra gente. Que un pueblo sin gente buena no es pueblo.
A
Es verdad, Mari Carmen. Y usted, gente buena también. Un abrazo muy grande y feliz Semana Santa.
B
Un beso, Mari Carmen.
A
Disfrute mucho de la Semana Santa.
D
A ver si por mediación de Paco nos conocemos. Una Brenda.
B
Muy bien.
D
Muchas gracias por dejarme entrar. Muchas gracias.
B
Mari Carmen, guapa. Vaya a reservar el pan. Vaya a reservar el pan, que si no se va a quedar sin pan.
A
Es la primera vez que un oyente te calla la boca.
D
Ya.
B
Es increíble. Es que menudo. ¿A mala hostia, no? Increíble.
A
Te ha puesto en tu sitio porque no parabas de meterte con quien no debes. Sabores que te transforman, transportan al campo y tú lo sabes. Una patata bien asada, una zanahoria crujiente. Cosas sencillas que siempre nos preguntamos por su secreto y lo que hay detrás. Ese campo. Ese campo. Manos expertas, constante innovación y un respeto enorme por lo auténtico. Porque somos hijolusa. Porque el secreto de lo sencillo es que no es sencillo.
B
Una zanahoria, una patata y ya.
A
No, no. Meses de trabajo, siembra, selección.
B
Pero parece tan fácil.
A
Ese es el secreto.
B
Somos hijolusa. El secreto de lo sencillo es que no es sencillo.
A
Más de uno. Onda Cero. Más de uno. La mañana de onda cero. David, estoy un poco. Estás ahí, ¿No?
C
Sí, sí, claro.
B
¿Dónde voy a estar? ¿Te crees que mido o qué?
A
No, no, no. Estoy un poco preocupada porque es que ha llamado otra vez Mari Carmen, espérate.
B
Qué graciosa.
A
No Creo que haya dos en un pueblo tan pequeño.
B
¿Te imaginas? Sería increíble.
A
A ver, Mari Carmen. Hola, buenos días.
F
Buenos días.
A
Ah, no, pues no es la misma Mari Carmen, es otra Mari Carmen. Hola, ¿Qué tal, Mari Carmen, Me han dicho que usted tiene la tienda del pueblo, la más antigua?
F
Sí, la más antigua, sí, sí. Bueno, ha pasado cinco generaciones.
A
Ostras, un ultramarino.
F
Antes, ahora era un ultramarino. Teníamos tejidos, teníamos ferretería, había paquetería, que se denomina la ropa interior de hombre caballero. Teníamos fornituras, que son botones, la hilatura, que son hilos, tanto para bordar como para hacer encajes, porque aquí, claro, es el pueblo de los encajes. Pero bueno, pues todo eso, porque había muchos profesionales aquí en Acebo. Y bueno, si, los ataúdes se hacían hasta medida.
A
¿Que me dices?
F
Los ataúdes hacían hasta medida. Se moría el enfermo se moría, se llamaba el señor cura y después al carpintero. Era de la única manera, porque si se moría una persona de 1,50, ahora con los ataques estándar casi van bailando. Entonces nada, iban. Iban a sumergir. Entonces, bueno, pues fíjate, nosotros en la tienda teníamos de peso que habían telas especiales para trajes de caballero, para trajes de señora. Cuando se casaban, los trajes de boda.
A
Bueno, de boda antiguamente no se casaba uno de blanco ni cosas de esas,
F
no, De blanco se casaban, pues esporádicamente alguna persona, pero si no el traje de boda, porque entonces las bodas tampoco se dejaban ni para primavera ni para verano. Claro, si había que casarse en diciembre con el frío que hacía, se cansaba. Entonces, bueno, pues teníamos de toda esta perfumería, Teníamos en la tienda que metíamos las colonias, que eran todas de marca muy buena. Con probetas. Con probetas. A lo mejor se traían el frasquito desde casa y decían pues 100 gramos o llénamelo, 100 mililitros, claro está. Entonces teníamos la probeta que marcaba y teníamos unos embudos muy finitos, muy finitos y todos todo eso. Y claro, después también teníamos comestible. Tenemos comestible, que entonces no venían envasados. Y todas granel, dice el señor José o señor Rafael, Pues un cuarto, un cuarto de kilo de azúcar. Pues se quejaba. Un cuarto de kilo de azúcar.
A
Claro, ahora compramos cuatro galletas y nos sobró cuatro manzanas. Antes no era un kilo y medio, ¿Verdad? Ahora me das cuatro manzanas, dos plátanos y una pera y ya está.
F
Hasta un cuarto de kilo que son 250 gramos. Para la persona que no esté escuchando, joven, que no saben que el kilo tiene mil gramos.
D
El bacalao curado, que en esta época
F
pues es muy, muy vendible. Hasta el tomate embotado, pero con botes, 5 kilos. Pues caía cada persona desde su casa un tazón o una cazuela. Primero se pesaba el envase y después decía pues póngame medio kilo y se ponía medio kilo de aquel tomate. Y bueno, pues todo eso
A
han conservado. La estructura de la tienda era con esas estanterías de maderas arriba.
F
Totalmente, Fíjate, tenemos las puertas. Cuando se hizo, las puertas se hicieron de estas de vaivén, digo yo. Una que va y otra que no se conserva. Bueno, yo creo que todavía no se lo ha cambiado ni un pernio. Aquello les llamaba muchísimo la atención a los niños porque como iban y venían, fíjate que todavía se conservan. De los abuelos, Bueno, que era un tatarabuelo ya tenemos todavía cuartillas y sobres con el membrete de la tienda, porque claro, entonces no había teléfono, todo tenía que ser escrito cuando se hacían los pedidos y bueno, todo.
A
Y los caramelos que se metían en los cristales, en aquellos botes de cristal no teníamos caramelo.
F
Entonces, al menos en nuestra tienda no tenemos chucherías, como se dicen ahora. No, no. Aquí en Acebo había muy buenos profesionales porque había muchas modistas, había sastres, carpinteros, ya te digo. Entonces todos los herrajes, toda la ferretería se llevaban de nuestra tienda, ¿Sabes?
A
Y Mari Carmen, ¿Y ahora?
F
Ahora la tienda ha quedado un poco solo para. Pues para como un ultramarino, como un colmado que se dice en muchas zonas. Pues es que no hay. Aparte que entonces había bragas.
A
Ya no venden. Ya no venden escobas ni venden cosas de esas.
F
Y ahora con los mercadillos que vienen a los pueblos que dice la Cebo. Lo único que no teníamos entonces era fruta, porque claro, entonces se comía la del tiempo, En invierno la naranja y en verano pues la fruta de verano que había. Pero todo se vivía muy bien, la gente vivía con mucha humildad, no me refiero de pobreza, sino éramos más humildes, más omisos. Ahora todos sabemos lo que. Ahora no sabemos siquiera ni lo que significa eso. Antes vivíamos muchísimo con los vecinos.
B
Y antes. Y antes se fiaba mucho. Ahora cualquiera se fía, joder.
F
Antes se fiaba, pero se tenía mejor cuenta. Pero tenían cuentas. Entonces mis tíos y mis abuelos siempre, siempre, siempre, siempre. A lo mejor decía señor José, cuando termine este juego de cama, porque se hacía encaje, o cuando se pase la aceituna le pago. Tú decía, vas a todo el mundo, porque todo el mundo te correspondía en cuanto tenías dinero. Entonces ahora. Pues ahora en cuanto a los móviles y televisión ya ni se dialoga siquiera. Y ahora estamos desobrados todos porque hay mucha gente que no ha agradecido nunca nada.
A
Mari Carmen, ¿Usted conoce al Justí, a un señor mayor que tiene una huerta enorme, o no sé Si, enorme realmente, de olivos y de naranjos?
F
Un señor también, sí.
A
Pues creo que está escuchándola, Justi. Buenos días.
C
Buenos días.
A
Estoy escuchando que Justi, que usted tiene un. Que decía antes una vecina que ya los huertos ya no sea. Ya la gente no tiene huertos, ya la gente no se dedica a esas cosas. Usted tiene un huerto bien hermoso.
C
Si, yo tengo un huerto porque yo me ocupo de él.
A
Claro.
C
Y como tengo. Estoy jubilado ya, llevo 22 años jubilado, pues me ocupo del huerto.
A
Muy bien. Que volvió con 60 años de Francia, me han dicho.
C
Sí, con 60 años.
A
¿Y qué hacía en Francia usted? ¿En qué trabajaba?
C
Hacemos pino de Navidad, criábamos pino de Navidad. ¿A Beto?
A
Sí.
B
Ay va. Dios, qué maravilla.
A
Pues desde luego, qué procesión más bonita.
C
Yo cuando entré me Fui en el 66 hasta el 2004 que nos vinimos.
A
¿Y tuvo hijos allí en Francia?
C
Allí tuvimos una chavala y un chaval, dos. Y otro que nació aquí en el pueblo antes de irnos. Nos fuimos cuando tenía niño, tres años nos fuimos para Francia.
A
¿Y los hijos dónde están ahora, Justi?
C
Y dos hijos tengo. Uno me reemplazó a mí, que ya está jubilado también, ya hizo 60 años y después siguió el otro pequeño, o sea que en lo de los pinos.
A
¿En los pinos de Navidad dice usted?
C
No, en los pinos de Navidad.
A
¿Y ahora sus hijos estarán con usted en el pueblo o están fuera? ¿Dónde están?
C
Mis hijos siguen allí, en Francia. Ya te digo que el mayor me reemplazó a mí cuando yo me jubiló, pues me reemplazó el mayor en la empresa y después el mayor ya está jubilado y lo reemplazó el hermano más pequeño.
D
¿Se queda en familia suya en los Pinos de Navidad?
C
Allí siguen.
A
Osí, Justi, ¿Es una empresa suya lo de los pinos de Navidad o no tienen una empresa?
C
Bueno, ellos. Nosotros teníamos. Yo ya tenía también varias parcelas ya de pino mías y después pues mis hijos pues han continuado y ellos tienen. Pues tendrán ellos entre los dos unas 90 hectáreas de pino Navidad suyas. Y está trabajando con la empresa y usted con.
B
Me imagino, Justi, que en Navidad no pondrá usted pino en casa, no estará el pino hasta el gorro, ¿No, o qué?
A
No.
C
Pues lo pone.
B
Pues sí, claro, así
C
lo traen los chavales, porque cuando terminan los pinos de
D
Navidad te vienen para acá.
A
Claro, claro.
C
Y me traen todos los años traen el pino.
B
Muy bien, muy bien. Lo bueno además en Acebo, que en el pino se pueden colgar en vez de bolas se pueden colgar patateras, chorizos, naranjas, todo lo que tenga usted en el huerto. Pimientos ahora mismo de todo.
C
Tengo naranjo de todas las clases y tengo árboles frutales y tengo de todo.
A
Un segundo, Justi, porque voy a despedir a Mari Carmen, que seguro que está en la tienda y está liada. Mari Carmen, muchísimas gracias. Un abrazo muy grande.
F
Me alegro que haya servido para algo. Muchísimas gracias por darme búsqueda bien bonita
A
de las que había antes de ultramarino. Pues Justí, ¿Qué tal se vive en el pueblo?
C
Por nosotros bien.
A
Pues me alegro porque tenemos ya que despedirnos. Pues vamos a visitarle allí a Cebo. De acuerdo. Un abrazo grande y que tenga una Semana Santa placentera.
B
Un beso fuerte. Hasta pronto.
A
Bueno, David, pues hasta aquí hemos llegado. Ya hemos terminado por hoy. Tú sí, El viernes más.
B
De acuerdo, te llamo, venga. Claro, venga, quedamos cuando tú quieras. Cuando tú quieras.
A
Una cita. Que nervios.
B
Venga, un beso.
Onda Cero, 31 de marzo de 2026
Conductores: Begoña Gómez de la Fuente y David de Jorge
Colaboradores/as: Participación especial de habitantes de Acebo
La emisión se centra en el pueblo de Acebo (Cáceres), en la comarca de la Sierra de Gata, desgranando su vida cotidiana, las costumbres, la tradición del encaje de bolillos, su duelo histórico con la vecina Hoyos, sus gentes y, especialmente, su riquísima y variada gastronomía. El episodio combina el humor habitual de los conductores con el testimonio directo de varios habitantes de Acebo, presentando un viaje radiofónico cargado de anécdotas, sabores y voces locales.
“Vamos a conocer mi pueblo, Acebo… podéis visitar la Catedral de la Sierra… hacer rutas… conocer el encaje de bolillos… y, como no, probar nuestra gastronomía” – Paco (06:55)
“Este pueblo tiene un encanto muy especial… somos unas personas que somos muy hospitalarias y nos damos mucho a la gente que viene de fuera”.
El diálogo del episodio es a partes iguales costumbrista, humorístico e informativo, mostrando con cercanía el día a día, la hospitalidad, los secretos gastronómicos y las historias intergeneracionales de Acebo. Los platos de Semana Santa, el encaje de bolillos, la vida en la tienda de siempre y los relatos de quienes marcharon y regresaron pintan un retrato cariñoso y vivo de este rincón de la Sierra de Gata.
La frase que mejor resume el espíritu que se vive en el pueblo y en el programa es del testimonio de Mari Carmen (28:55):
“Un pueblo sin gente buena no es pueblo.”
Este resumen permite adentrarse en el ambiente desenfadado, hospitalario, entrañable (¡y gastronómicamente delicioso!) de Acebo tal y como lo retrata el episodio sin necesidad de escucharlo completo.