
La figura de los Reyes Magos siempre ha estado envuelta en el misterio, desde su numero hasta su nombre pasado por su origen. El unico evangelio que los nombra es el de San Mateo, que habla de unos "magos" de Oriente, pero poco a poco diferentes autore...
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A
Ya llegan los Reyes y quedan pocos, muy pocos días para que sus Majestades los Reyes Magos visiten todas las casas de España. Y claro, sobre ellos se dicen, se escriben y se leen muchas, muchas cosas estos días. Algunas son ciertas, otras no son más que tontas. Así que esta semana hemos desplazado al historiador Javier Traité a hoy viernes para que nos cuente todo esto. Buenos días y feliz año, Javier.
B
Hola, buenos días. Be coña. Bueno, buenas. Pues sí, con los Reyes. Si es que ha sido normalísimo que haya tanto mito ahí entremezclado, porque es que siempre han sido gente oscura desde el principio, y por oscura no me refiero a que fueran mala gente o tipos peligrosos a pesar de que se cuelen en tu casa por la noche sin permiso, simplemente que se sabía muy poco de ellos y la humanidad ha tenido que ir investigando y aportando teorías a lo largo de dos milenios. Y claro, esto lleva a contradicciones y cambios de versión, o sea que si te parece, hoy vamos a desenredar esta madeja.
A
Vale, pues vamos a empezar por lo fácil, si te parece. Son tres reye y vienen de Oriente y se llama Menchor, Gaspar y Baltasar.
B
Bueno, pues puede que no y puede que tampoco. Todo podía ser un mío. Vamos a ver, empecemos por la base, cojamos dónde empieza esto. Esto empieza en el Nuevo Testamento y vemos ahí que nos cuentan allí veremos que nos cuentan. Sorprendentemente poco. Allí sólo dice que había unos magos y nada más. Y que venían de Oriente. Efectivamente, y que traían tres regalos. Traían oro, incienso y mirra. El oro, ¿Cómo interpretamos esto? Bueno, el oro, pues el símbolo de rey, incienso, símbolo de la divinidad, el contacto con divinidad. Y la mirra, que se suele interpretar como un símbolo de mortalidad, ya que además de hacer perfumes, la mirra servía para embalsamar los cadáveres. Que vaya regalo para traerle a un baby, en vez de unos pañalicos le trae ahí mira, recuerda que vas a morir, o quizá que vencerás a la muerte, a saber. Pero bueno, las simbologías que hay ahí. Pero claro, el caso es que esos tres regalos los podía haber traído cualquiera. Podían ser dos magos, podían ser diez. ¿Por qué no? Porque no irían con eso en las manos, no lo llevarían en las manitas, lo llevarían en los camellos o lo que fuera.
A
Claro, en cajitas y lo que fuera. Y entonces cuando sea claro que eran en efecto tres reyes o tres magos o tres magos.
B
Bueno, pues empecemos por ahí. Empecemos por lo de los magos. No es que fueran por ahí como el mago Pop haciendo trucos, ni shows, ni partiendo a la gente por la mitad. Por mago entendían entonces gente muy sabia, con un gran conocimiento astrológico y astronómico y al parecer podría incluso referir a una casta muy particular de la antigua Persia, del que sería ese probable lugar de origen. Entonces según Tertuliano, que es un autor cristiano del siglo III, él fue el primero que los consideró como reyes, se leyó algunos salmos del Antiguo Testamento, empezó a hacer sus conexiones y dijo pues lo interpreto así. Y hombre, como la idea tenía mucha dignidad, pues la gente le empezó a gustar. Entonces claro, que vengan unos reyes a adorar a un rey de reyes y después para adelante. Y ahí surge ya el concepto de los Reyes Magos. Entonces les empezamos a llamar así, Reyes.
A
Y lo de los números, el número.
B
El 3, claro, pues mira, en occidente enseguida propusieron que eran 3, lo tuvieron muy claro orígenes en el siglo 3 precisamente el papa León I lo confirmó en el siglo V, lo de los tres regalos lo ponía a huevo, tenían que ser tres seguro. Y ya sabéis que además el tres en la religión cristiana es un número mágico, Santísima Trinidad, etc. Entonces además empezaron a fijar los nombres porque tenían muchos, les iban diciendo cuáles serían entonces de forma inequívoca. Aquí en occidente nos quedamos con Melchor, Gaspar y Baltasar. Según en el siglo VI ya les llamamos así por qué los encontramos escritos en Italia, en una basílica bizantina súper chula, San Apolinar de Rávena, en un mosaico flipante, que además van con unos gorros frigios que parecen barretinas, como si los Reyes Magos fueran catalanes y del Barça casi casi con la camiseta de la niña mal. Pero coñas aparte, ya sabéis también, nada le gustaba más a un cristiano antiguo que discutiese con otro cristiano antiguo. Con lo cual mientras claro, mientras en occidente decían esto, los cristianos de oyente los llamaban de otras maneras. Por ejemplo en el cristianismo siríaco, allí ellos les llamaban la hermandad Gushnasav y Hormisdas.
A
¿Qué me dices?
B
Exacto. Y en el etíope, los cristianos etíopes que seguían un libro apócrifo, un libro apócrifo de Set, ellos les llamaban Jor, Basanater y Karsudán, ostras, pues parecen más.
A
Complicados de llamar estos, menos eufónicos, claro.
B
Más chungo, y eso que no somos armenios, en el cristianismo armenio es mucho peor, porque ellos decían que los reyes magos eran 12, ojo cuidado, imagínate la cabalgata, claro, esta gente quería muchos regalos, ellos seguían la tradición de Autoator, que era Miguel el Grande, que fue patriarca de Antioquía en el siglo XII y bueno, pues este hombre le gustaba todo a lo grande, por ejemplo él escribió una crónica, una historia del mundo, una crónica que iba desde la creación hasta el presente, que fue la más larga escrita nunca en su lengua de las más largas en general, 21 libros de historia, tela marinera, lo que se enrollaba el colega, claro, en consonancia, pues él puso mucho rey en Magón, ¿No? ¿Dijo, él quería un montón y escribió hasta sus padres, entonces imagínate la lista decía papá, papá, vamos a pagarle los regalos a Dagdandur hijo de Artabán, Shuf hijo de Guzfar, Arshak hijo de Maktuk, Sarwan hijo de Warwatut, Ario hijo de Carro, Artashtash hijo de Hamid, hasta Buzán hijo de Shisrón, Mahduk hijo de Johan, Ashriresh hijo de Sajban, Sardán hijo de Baldán y Marduk hijo de Bel, o sea que además que la lista de los reyes Magos, esto parece un conjuro, hacer la carta a los reyes y sin querer invocas a Tulu ahí me.
A
Lo parece a mí o solo has dicho 11?
B
Muy bien contado, efectivamente Miguel escribió 11, la tradición allí dice que eran 12 reyes, pero este a lo mejor se lió con tanto padre y se descontó con uno, o a lo mejor 12 ya le parecieron demasiado, en fin, dijo, bueno, 11 vale, pero 12 ya es mucho, en fin, como veis la discusión quedó abierta. Si, bien, pues eso, la idea de que son tres es la que ha hecho fortuna globalmente y creo que todos hemos podido acordar que realmente son solamente.
A
Tres y siempre se les ha representado o imaginado cómo son hoy.
B
Pues fíjate, ahora ya les hemos encontrado las pintas, alguna gente que los vio alguna noche, ahora ya sabemos exactamente cómo son, pero es que al principio no tenían mucha idea, son muy buenos escondiéndose, entonces ¿Qué pasaba? Al principio a los tres los representaban como orientales, pues lo que hemos dicho antes, el gorro frigio o persa durante la Edad Media, ostras, podrían representar cada una las edades del hombre. Entonces Gaspar es el viejo con su barba blanca, Melchor es en adulto con la Barbarrubia y Gaspar es el joven y lampiño que ibas. Martasar. Me he liado aquí de hombre. Pero hacia el siglo XIV, cuando ya estaban explorando y conociendo algo más de Asia, se dieron cuenta de que si tenían que ser los que venían de todas partes del mundo, pues tenían que representar cada parte del mundo. Entonces Melchor es el caucásico europeo de barba blanca, Gaspar es el asiático que viene desde Oriente y Baltasar es el negro que viene de África. Y con esta idea es un poquito la que nos hemos quedado. Quizá en el futuro haya nuevas teorías, pero lo importante, como decimos siempre le digo a mis hijas, es saber portarnos bien. Y a ver qué nos traen.
A
Un selfie con alguien. Ya la han liado.
B
Lo tendremos liadísimo. Ya está, ya está ahí. Lo tendremos ya seguro. Decimos prueba definitiva. ¿Dónde está la fuente? Espero mientras tanto, ser muy buenos y dejar las galletitas en los zapatos por si acaso.
A
Un beso enorme y feliz año.
B
Un beso, Que vaya muy bien. Feliz año.
A
Hasta luego.
Podcast: Más de uno
Host: Carlos Alsina (Onda Cero)
Invitado: Javier Traité, historiador
Fecha: 2 de enero de 2026
En esta edición especial, Carlos Alsina y el historiador Javier Traité desmenuzan el fascinante legado, los orígenes y la historia real detrás de los Reyes Magos. Con mucho humor y rigor histórico, desmontan mitos populares y muestran cómo la tradición ha evolucionado a través de los siglos y en diferentes culturas cristianas.
Javier Traité inaugura la sección destacando lo poco que se sabe realmente sobre los Reyes Magos y cómo la humanidad ha rellenado esos vacíos con leyendas y teorías.
“Siempre han sido gente oscura desde el principio...se sabía muy poco de ellos y la humanidad ha tenido que ir investigando y aportando teorías a lo largo de dos milenios.”
— Javier Traité [00:34]
Aunque parecen figuras familiares, hay muchas versiones y contradicciones sobre su número, nombres y procedencias.
Traité aclara que los Evangelios sólo mencionan “magos” de Oriente y tres regalos: oro, incienso y mirra.
“Allí solo dice que había unos magos y nada más. Y que venían de Oriente. Efectivamente, y que traían tres regalos.”
— Javier Traité [01:08]
Explicación de los regalos:
“…la mirra servía para embalsamar los cadáveres. Que vaya regalo para traerle a un baby, en vez de unos pañalicos le trae ahí mirra, recuerda que vas a morir, o quizá que vencerás a la muerte, a saber.”
— Javier Traité [01:27]
En realidad, el número de magos es una deducción occidental por el número de presentes (podían haber sido dos o diez).
“Mago” en la Antigüedad era sinónimo de sabio, no de ilusionista.
“No es que fueran por ahí como el mago Pop haciendo trucos... por mago entendían entonces gente muy sabia, con un gran conocimiento astrológico y astronómico…”
— Javier Traité [02:07]
El título de “reyes” aparece por primera vez en el siglo III con Tertuliano, que interpreta pasajes del Antiguo Testamento dándoles esa dignidad.
La tradición occidental consolidó la cifra de tres magos (por los regalos y la Santísima Trinidad), con los nombres Melchor, Gaspar y Baltasar, citados en una basílica de Rávena en el siglo VI.
“Aquí en occidente nos quedamos con Melchor, Gaspar y Baltasar... en una basílica bizantina... en un mosaico flipante, que además van con unos gorros frigios que parecen barretinas…”
— Javier Traité [02:54]
Pero otras tradiciones cristianas los llaman diferente:
“Imagínate la cabalgata, claro, esta gente quería muchos regalos...”
— Javier Traité [03:57]
Anecdótico: el patriarca armenio Miguel el Grande sólo escribió 11 nombres, pero la tradición habla de 12 (broma sobre perder la cuenta).
“Muy bien contado, efectivamente Miguel escribió 11, la tradición allí dice que eran 12 reyes, pero este a lo mejor se lió con tanto padre y se descontó con uno…”
— Javier Traité [05:02]
“Entonces Melchor es el caucásico europeo de barba blanca, Gaspar es el asiático... y Baltasar es el negro que viene de África. Y con esta idea es un poquito la que nos hemos quedado.”
— Javier Traité [05:54]
Sobre la mirra como regalo simbólico
“Recuerda que vas a morir, o quizá que vencerás a la muerte, a saber. Pero bueno, las simbologías que hay ahí.”
— Javier Traité [01:27]
Sobre los nombres armenios
“Esto parece un conjuro, hacer la carta a los reyes y sin querer invocas a Tulu ahí me.”
— Javier Traité [04:54]
Sobre la falta de pruebas modernas
“Quizá en el futuro haya nuevas teorías, pero lo importante, como le digo siempre a mis hijas, es saber portarnos bien. Y a ver qué nos traen.”
— Javier Traité [06:15]
Carlos Alsina y Javier Traité logran transformar la historia de los Reyes Magos en un relato tan entretenido como riguroso, demostrando cómo la tradición se teje de hechos, simbolismos y muchas interpretaciones. Una charla ideal para entender cómo se crean los mitos y qué permanece relevante hoy: los valores de generosidad y la ilusión de la infancia.
“Mientras tanto, ser muy buenos y dejar las galletitas en los zapatos por si acaso.”
— Javier Traité [06:29]