
La periodista de Más de uno ha descrito cómo la situación en el frente se ha vuelto más delicada para el líder ruso que también se está viendo afectado por las consecuencias económicas del conflicto.
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Primer comentario de la mañana con Marta García ayer. Buenos días, Marta.
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Buenos días, Alsina. Como se nos amontonan los apocalipsis y andábamos ocupados con el antivirus. No hemos prestado mucha atención a Putin. Y ha dicho que la guerra en Ucrania está llegando a su fin. ¿Por qué Putin habla ahora de terminar la guerra en Ucrania? Sin duda tendrá que ver que Rusia está perdiendo terreno. Ucrania está recuperando territorio que había perdido desde 2022. Además, las bajas rusas están creciendo más rápido que los reemplazos. Y hay factores económicos. Aunque la economía rusa estaba teniendo un respiro gracias al aumento del precio del petróleo por la guerra de Irán. Esos precios se pueden desplomar. Si hay un acuerdo en Ormuz. Que es una de las cosas que ocupará Xi Jinping y Donald Trump en su visita Pekín. Y además Ucrania está atacando con drones refinerías clave de Rusia. De hecho, los drones son otra de las claves. Ucrania se está convirtiendo en una potencia en esta tecnología. Son las razones que esboza Dan Sabagen, The Guardian. Pero hay otras. Otras dos que no conviene olvidar. Las que Ann Appelbaum lleva repitiendo desde que Putin inició la invasión. El objetivo del ruso con esta guerra era que Ucrania dejara de existir. Conquistar Kiev en tres días y poner un gobierno títere que rusificase Ucrania. Ese plan obviamente fracasó. Así que se venía conformando con destruir lo que no podía conquistar. Y se puede estar cansando de no conseguirlo tampoco. Pero hay un segundo objetivo de Putin que sí le está saliendo bien. Uno más global. Hace años que el plan de Putin era socavar el derecho internacional y las normas mundiales establecidas tras la Segunda Guerra Mundial. Hacer del mundo un lugar en el que los países fuertes pueden invadir a los débiles y los grandes dominar a los pequeños. Y para eso ya no hace falta que Putin se siga esforzando tanto. Puede retirarse si quiere. Que Trump se está encargando él solito de conseguirlo. Mañana Trump va a ver a Xi, al que seguro le encanta el plan.
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Moraleja, Marta.
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A Putin, Xi y Trump no les va mal. DESMONTANDO EL ORDEN GLOBAL
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Llegamos a las 7 y 20 minutos. Las 6 y 20 minutos para aquellos de ustedes que nos escuchan en nuestras emisoras
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de la comunidad canaria.
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Es Onda Cero.
Host: Carlos Alsina
Guest Commentator: Marta García Aller
Date: May 12, 2026
In this episode, Marta García Aller offers a sharp, analytical commentary on the shifting position of Vladimir Putin amid Russia’s ongoing war against Ukraine. She outlines why recent statements from Moscow suggest the war may be drawing to a close, the broader geopolitical ramifications, and the interplay of global leaders like Xi Jinping and Donald Trump in a world where traditional international norms are under threat.
On Russia’s Battlefield Losses:
“Rusia está perdiendo terreno. Ucrania está recuperando territorio que había perdido desde 2022.” (00:19, Marta García Aller)
On Ukraine’s Drone Strategy:
“Ucrania está atacando con drones refinerías clave de Rusia... Ucrania se está convirtiendo en una potencia en esta tecnología.” (00:43, Marta García Aller)
On Putin’s Failed Objectives:
“El objetivo del ruso con esta guerra era que Ucrania dejara de existir... Ese plan obviamente fracasó.” (01:02, Marta García Aller)
On the Global Order:
“Hace años que el plan de Putin era socavar el derecho internacional... ya no hace falta que Putin se siga esforzando tanto. Puede retirarse si quiere. Que Trump se está encargando él solito de conseguirlo.” (01:22, Marta García Aller)
Tone:
Marta maintains an incisive yet conversational tone, combining sharp geopolitical insight with touches of irony—especially when referencing the chaotic overlap of crises (“Como se nos amontonan los apocalipsis...”).
For Listeners:
This episode provides a nuanced, up-to-the-moment look at not just the Ukraine conflict but the shifting sands of global power, with a focus on the ambitions and strategies of Putin, and the unwitting assistance from other global leaders. Even without direct coverage of headlines, the analysis is clear: the rules underpinning international peace are under threat, and, by implication, the fates of weaker nations could hang in the balance.