Transcript
A (0:01)
Ahora en más de uno. La beta cultureta de Carlos Zoomer.
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Hay un hidroavión posado en el puerto de Melilla de noche, mecido por el mar. Mañana será el gran día de este aparato que ya duerme como todos. Todos salvo un hombre a bordo, entre fundas de hélice, en el cuarto de derrota, escondido. No se va a morir de inanición. Atesora dos botellas de Rioja y unos bocadillos. Y ha comprado además un mono de capitán y unas medallas que dan el pego como condecoraciones. Un disfraz gracias al cual los soldados del puerto se han cuadrado al verlo y le han dejado embarcar en plena noche en el Plus Ultra. El famoso avión de Ramón Franco que a la mañana siguiente despega de Melilla entre Urras, camino de su destino, en pleno vuelo, ya sobre el Estrecho, el falso capitán emerge de su escondite. Los poquísimos pasajeros allí presentes lo reconocen enseguida y se ríen pese a su desobediencia, sobre todo su amigo Ramón Franco. El intruso se llama Emilio Herrero y podrá presumir de ser el único reportero en contar aquel viaje desde dentro o una parte del viaje. El Plus Ultra será el primer avión en cruzar el Atlántico Sur. Escalas en el año 26. Pero hasta aquí la historia, como suele contarse, o sea, sin precisar. Y el diablo está en los detalles, porque el engaño de Herrero solo comprendió apenas la etapa prólogo de la travesía de Melilla a Palos de la Frontera, verdadera línea de salida de la epopeya planeada desde la Huelva colombina al Brasil y la Argentina del Nuevo Mundo. Herrero, flamante corresponsal de la United Press, fue el mejor cronista de aquel hito aéreo de más de dos semanas. Pero lo contó como el resto de sus colegas, o sea, gracias a vuelos paralelos de seguimiento. Salvo por aquel Melilla Palos del principio. El avión de los periodistas se averió a última hora y nadie pudo cubrir nada desde el aire. Nadie salvo Emilio Herrero, que fue por una noche capitán y lo que hiciera falta. Cuando llegaron a Huelva, el alcalde le abrazó a él antes que a nadie, porque bajó el primero Vivan los héroes. Dijo el corregidor. Los héroes vienen detrás, respondió el reporter. Yo soy pasajero sin billete y me fui a un bar a escribir mi crono.
C (2:34)
El Plus Ultra con raudo bueno, mirando al cielo rumbo a la Ciudad del Plata, El orbe entero sigue estremecido y el entusiasmo en todas partes sensata.
