Transcript
A (0:03)
Territorio negro en más de uno con Marlaska y Rendueles.
B (0:15)
Buenos días, Rendueles, ¿Cómo estás?
C (0:18)
Buenos días.
B (0:18)
Buenos días, Marlaska, bienvenido.
A (0:20)
¿Qué tal? Buenos días, Alsina. Bienvenido.
B (0:22)
Que lo vuestro hoy es una mezcla de crónica negra y servicio público porque queréis advertir del peligro de una de las estafas que no sé muy bien en qué consiste, pero que por lo que nos estabais comentando antes, es de las más habituales que se hacen hoy en día.
C (0:34)
Sí, sí. Los investigadores del Grupo de Secuestros y Extorsiones de la Policía Nacional, que es la unidad de élite que se encarga de estos delitos, nos dicen que este tipo de estafas, lo que ellos llaman las extorsiones, son la modalidad criminal que más ha crecido y que tuvo miles de víctimas en España solo el año pasado.
B (0:49)
Sextorsiones, o sea, sextorsión, que es un chantaje con un motivo sexual.
C (0:55)
Eso es, así es como le llaman el argot policial. Es un tipo de estafa que para los malos tiene muchas ventajas. Es una estafa a distancia. No tienen que ver a la víctima, no tienen que tocarla, no tiene siquiera que usar armas, al menos armas de verdad.
A (1:07)
Y la sextorsión con más éxito en España es lo que se llama el chantaje del falso sicario, que funciona de la siguiente todo empieza con un españolito trasteando por redes sociales, por Internet, buscando páginas más o menos eróticas, fuertes, más o menos sexuales, y llegan a un tipo de webs en las que chicas con poca ropa o con ninguna directamente ofrecen la posibilidad de conocerlas en persona, dices, ¿No? Claro, claro. En principio, sí, las mujeres o supuestas mujeres se ofrecen para quedar. Y lo que surge a partir de ahí, lo que aparece ahí es un número de teléfono para que ese hombre que entra buscando compañía les mande un mensaje de WhatsApp o directamente las llame por teléfono. El problema es que algunas de estas páginas que proliferan en la red son falsas. Están creadas ad hoc por los extorsionadores.
C (1:54)
Son páginas muy bien hechas. Aparecen imágenes de chicas muy jóvenes, guapas, que dicen buscar aventura, que se ofrecen para cenas románticas y cosas más concretas, como por ejemplo caricias reconfortantes para dar más confianza a la víctima, al futuro primo. Algunas de estas páginas cebo advierten de que no haga abonos por bizum, de que no pague por adelantado, porque puede ser una estafa. El caso es que nuestro hombre, el españolito que decía Manu, escribe un mensaje de WhatsApp o llama para conocer más detalles de esa chica que él ha visto en Internet. Y entonces ya ha caído, recibe la primera llamada de los criminales. Y vamos a escuchar una de esas llamadas, una llamada real que recibió un hombre español el año pasado que había picoteado en una de esas páginas.
