Transcript
A (0:00)
Tres historias para empezar la mañana. YouTube e Instagram son culpables. Un jurado de California concluye que son responsables de generar adicción de los menores y beneficiarse económicamente de esta dependencia. La demanda la presentó una mujer de la que solo se sabe su nombre, Kelly, y es el golpe reputacional más duro que encajan estos dos gigantes tecnológicos hasta la fecha. Ambos han dicho que no comparten el veredicto. Naturalmente, cómo lo van a compartir, y que van a estudiar sus opciones judiciales, que son o pagar la indemnización y la multa que le pueda caer o recurrir la sentencia. El Congreso convalida hoy las rebajas fiscales por la guerra en Irán con el voto favorable de Junts y la incógnita del Partido Popular. Ayer Sánchez despreció a Feijóo, le trató como un ignorante mientras predicaba al presidente el entendimiento y la diplomacia para resolver los conflictos. Feijóo despreció a Sánchez como pacifista de pacotilla y lo trató como socio del régimen iraní a la vez que predicaba rigor y seriedad. Y Abascal se olvidó de explicar qué piensa Vox sobre la guerra en Irán porque del sanchismo y de los prostíbulos y no sé qué. Y todos ellos evitaron nombrar a Donald Trump. Estaba ahí como sobrevolando el fantasma de Trump, el hemiciclo, pero nadie decía su nombre. Un tribunal rechazó el último intento del padre de Noelia Castillo de impedir su eutanasia. Esta tarde, salvo sorpresa de última hora, terminará la vida de Noelia por decisión de ella y conforme a su deseo no de dejar de vivir, sino dejar de sufrir. La eutanasia tenía que haberse producido en el año 2024. Han pasado dos años de disputas legales, judiciales y de burocracia. Noelia desveló que será esta tarde. Lo hizo ayer en el programa de Sonsoles Ónega. Lo primero es el impacto que pueda tener en el juicio, en los muchos juicios que se están celebrando ya en Estados Unidos y donde pudiera, en otros países donde pudiera llegar a haber también juicios contra dos gigantes tecnológicos que son Google y Meta, respecto de la adicción que generan las redes sociales en los menores de edad. Es un juicio que se ha celebrado en Los Ángeles, en California. Bueno, hay dos veredictos de dos juicios distintos, uno en California y otro en Nuevo México. En el día de ayer, en el de Los Ángeles, Tribunal Superior de Los Ángeles, que es donde declaró Zuckerberg hace algunas semanas el caso Keyley, que es como se conoce en la prensa de los Estados Unidos. Está por ver qué efectos tiene, pero seguramente los va a tener en los otros juicios que están abiertos ya celebrándose y en las otras investigaciones judiciales que se están realizando en mil puntos de Estados Unidos y del resto del mundo por la supuesta adicción que el jurado de Los Ángeles ha considerado ya aprobada, la adicción que generan las redes sociales. Es decir, que estas empresas saben de la adicción que generan sus redes sociales en los menores de edad y aún sabiéndolo, lo han consentido o no han puesto las medidas adecuadas para impedirlo. Es un debate bien interesante que venimos contando y arrastrando desde hace ya muchos meses. Bueno, el veredicto del jurado es que son culpables las dos compañías, YouTube y Meta. Google, Facebook, WhatsApp, Instagram, que son Meta declaradas culpables, digo, de generar esta adicción. El caso Kylie se inició por la demanda de esta mujer que hoy tiene 20 años y que empezó con el teléfono móvil y con las redes sociales cuando tenía 6. Cuando tenía 6 ya veía los vídeos en YouTube, que luego con los 9 ya estaba en Instagram y que el resto de su vida, y así lo han acreditado los médicos y los informes que ha presentado ella, ha sido una dependencia de las redes sociales y del teléfono móvil que le han generado trastornos. Trastornos que eran el objeto de este juicio. Tuvo que declarar personalmente Mark Zuckerberg, que lo que hizo fue responsabilizar a los propios jóvenes por mentir con su edad para entrar en las redes sociales fingiendo ser mayores de edad. Tiene declarado Zuckerberg, tiene admitido que igual tardó demasiado su compañía en establecer los controles oportunos, pero que luego lo ha hecho y que por tanto eso debería serle también reconocido. ¿Qué va a pasar ahora? Bueno, el jurado ha declarado la culpabilidad. Ahora falta ver cuál es la sentencia, cuál es la indemnización que establece. Primero para Keyle, que va a ser de 3 millones de dólares como poco, y luego la multa que tengan que afrontar estas compañías. Pero lo relevante es que si este mismo criterio, si este mismo sentido del veredicto lo aplican los jurados de los otros casos, también lo ha hecho el de Nuevo México, que están celebrándose, podríamos estar ante una catarata, una cascada de indemnizaciones y de multas para estas dos compañías que las llevara a buscar algún tipo de acuerdo con los estados cuyos fiscales generales tienen presentadas también denuncias contra las dos empresas. ¿En qué sentido? Pues en el sentido de que admitan públicamente su responsabilidad en la adicción a las redes sociales. Y no sólo que se les obligue a tomar medidas para evitarlo, sino que acepten el castigo que merecen, la compensación económica que merecen no ya las familias y los menores afectados, sino las administraciones públicas por el coste en la salud que esto haya representado, que lleguen a algún tipo de acuerdo con los estados, con los fiscales generales, con los gobiernos de esos estados, para poder afrontar esas compensaciones económicas. Ha hablado el abogado de la familia de Kelly. Ha recordado el peso que puede tener el veredicto en los otros juicios que están abiertos. Dice que no crea jurisprudencia, pero que sí va a servir de referencia para el resto de procesos.
