
Irene tiene un problema importante, no consigue aprobar el carnet de conducir. De momento ha suspendido tres veces, por lo que le ha salido a la calle en busca de un poco de motivación en las historias de la gente. Por su parte, Emilio ha planteado un...
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A
Puedes bailar, lo que no puedes es cantar. Irene Ramírez, buenos días.
B
Hola, buenos días. Bueno, algún día a lo mejor me arranco aquí a cantar.
C
No, no.
B
Vale.
A
Mira, mira, he guardado.
B
Tengo todavía casi cerrado.
A
La conservo para esta segunda parte también. Bueno, buenos días, Irene. Buenos días. Begoña Gómez de la fuente.
C
¿Cómo estás? Buenos días, Carlos.
A
Otro día más aquí trabajando.
C
Es increíble. Estoy ya a puntito de cogerme algún.
B
Día, porque esto me lo creo.
A
Lleva ya dos días y pico trabajando seguidos. Estarás deseando librar para no acostumbrarse tanto.
C
Y que luego haya síndrome de abstinencia.
B
Cuando me va.
A
Buenos días, Emilio Domene.
C
¿Cómo estás?
B
¿Qué tal?
C
Muy buenos días. Aquí un poco asustado por los objetos que hay encima de la mesa, la verdad. Por los objetos, Sí, sí. Supongo que hablarás de alguno de ellos, porque hay uno que parece dirigido a los modernitos.
A
Supongo que hablaremos de ello. Si no, ya me encargo de que lo hagamos. Si no es una taza, no pasa nada. Además, me la han enviado. Es que no sé si en el. Los guionistas me han incluido. Sí, aquí está la nota. Mira. Sí, es que no sé si había. Es que la taza es un. Un regalo de un oyente que llegó con una nota. El oyente se llama Miguel, Miguel Conde Lobato. Y la taza venía con esta nota que estimado Carlos, como oyente asiduo de tu programa, no pude dejar de ver tu incomodidad ante la profusión de términos en inglés en el programa del día 7 de enero a las 10 40 minutos de la mañana, o sea, en esta sección. Esa incomodidad. ¿Queréis respetar un poco al oyente?
C
Que se yo, Lo respeto mucho.
A
Respetamos esa incomodidad. Me hizo pensar que quizá agradecerías esta taza. Esta taza es muy bonita. Espero que la disfrutes y que sirva para tu propósito. La taza es muy bonita y lo único que dice es pon en la taza. No lo diré en inglés. No lo diré en inglés, por favor. ¿Puedes leer tú, Emilio, lo que pone?
C
Lo diré en inglés.
A
No lo diré en inglés.
C
Que no la estás poniendo ahí con todo.
A
Si, ahora será culpa mía. Por favor, Irene.
B
No lo diré en inglés.
A
Muy bien.
C
No me deja las órdenes.
B
Ah, vale. Perdón. De repente. Venga aquí, rápido. Vámonos.
A
Locos os lo apliquéis. Lo que se puede decir en España, pues se dice en español, ¿No? Bueno, y no en inglés. No sé, no sé, qué si no hay nada más que saber.
B
Yo me queda también un poco en shock. Llego aquí con mis palabras y de repente. No sé, es que ya cualquier cosa. No sé. También te digo que a esta persona cualquier cosa que ya le parece una refla. Una refla. Encima inglés y extremeño. Ah, se pone complicada la cosa.
C
Si a este oyente le damos cringe cuando usamos palabras en inglés, pueda hacer, como se le hace a tantas personas en las apps de citas, que nos haga ghosting.
B
Eso, dilo. Ghosting y refla. ¿Como? Ya, dilo a veces.
A
Sí, bueno, lo que sea que hayáis dicho, da igual. ¿Estáis de acuerdo, por tanto, en dejar de hablar en inglés innecesariamente, no? Esta es la conclusión de esto que habéis dicho que nadie ha entendido.
C
¿Sabes que es una moda que se va a pasar?
B
No, que no se va a pasar porque yo soy zeta, yo no puedo.
A
Estar ni a D Perdón, estamos obsesionados con este tema.
C
No sé por qué seguimos comprando este argumento.
B
Que sí que lo soy.
A
Si hubiera que situarte, yo creo entre, o sea, yo creo. Estás más cerca de Boomer que de zeta.
B
Venga, sí que no.
A
Yo creo que sí.
C
Creo que te has pasado.
B
Ni siquiera tengo el carnet de conducir, no puedo ser Boomer.
A
Será porque no sabes conducir, no porque no tengas edad para.
B
No paso el psicotécnico.
C
Hoy la he llevado yo, Eso es verdad.
B
Pero que me he portado bien en el coche, súper bien, no molestado nada.
A
Pero no tienes el psicotécnico porque ha súper todo el tiempo.
B
Sí es que ya está bien. De verdad que es un tema que me duele muchísimo.
A
El del carnet de conducir. Hay de haberlo sabido antes.
B
Es que he suspendido muchas veces y me ha caducado dos.
A
Pero el teórico y el práctico.
B
Hombre, es que yo. Pero la suspensión. Yo me presenté al teórico y yo creía que eso es como cuando tú vas a la Escuela Oficial de idiomas, pues tengo el B de inglés, tengo el B de coche, ya está, ya lo tengo para siempre. No, no, no funciona así. Y entonces tuve que volverme a presentar y luego ya me presentó el teórico.
A
Muy dramático eso, que contando es muy dramático.
B
No, es que yo lo paso muy mal.
A
Podemos ponerle un decorado de drama total.
B
Hombre, por favor. Muchas gracias por invitarme a tu programa, Carlos. Pabla de mi trauma con el coche.
A
O sea que te han suspendido Siempre.
B
Me han tienen manía. Y mira que yo veo Kart, Fast Furious, de todo en los videojuegos, cuando hay que conducir por la ciudad yo sigo todas las normas de circulación, ni corro ahí y nada, me han suspendido.
A
Has suspendido tantas veces y además usas como referencia fastidio furioso, Igual no eres zeta.
B
Vamos a dejar temas que me duelen, vamos de uno en uno porque yo estoy tratando de sobreponerme porque yo sé que estas cosas hay que afrontarla.
A
El práctico también te va suspendido El.
B
Práctico tres veces porque me tiene manía.
A
¿Y qué pasó?
B
Pues una vez la verdad es que pensaba que había probado porque Duró el examen 5 minutos y como soy zeta digo lo he hecho rápido, lo he hecho genial y me había saltado un seda. Bueno, cosas que pasan a veces hay que ser asertivo, digo no te voy a ceder el paso, me toca a mí y eso por lo visto está fatal y la verdad es que es muy peligroso y no lo voy a volver a hacer. Fue sin querer. La segunda vez no me acuerdo qué pasó porque yo creía que había ido genial, pero la cara de mi profesor autoescuela no decía lo mismo y la profesora de detrás tampoco decía lo mismo, ni lo pregunté, directamente me bájate del coche y ya está. Y la tercera vez entré muy despacio en una rotonda y muy rápido en la siguiente. Puedo hacer la media y lo he hecho bien, pero la gente al parecer no quiere trabajar. Entonces ya. En fin, pues qué te voy a decir.
A
Sí que es doloroso esto que estás contando.
B
La verdad, estoy fatal, la verdad, Pero no pasa nada, yo de verdad que lo estoy enfrentando con madurez, con. Bueno, al final lo que es propio de mi generación, de la generación Z.
C
Yo insistir en que no eres Z, Irene, pero sí es verdad que lo de no tener carrera de conducir es una tendencia muy de los Zetas.
B
¿Y dónde habéis visto esto?
A
Pues en alguna revista de esas en inglés que lee Emilio, en la edición online del 3 post, por ejemplo, o igual está suscrito a una newsletter del Given Moreless Substract o algo así.
C
Pues podría ser, la verdad. A mí me pega que exista.
B
Yo voy a pedir por favor que no os toméis. No, es que no puedo ni hablar, de verdad.
C
Si lloras, pero no está la música. Yo no lo entiendo.
B
Bueno, porque No, es que ya estoy flipando ya aquí, Emilio. Ya no puedo tener ni permiso para tener mis sentimientos. Vamos a ver, yo ni siquiera he tenido la posibilidad de suspender.
A
Acabáramos.
B
Estoy ahí. A ver si arranco.
C
Ostras.
B
¿Eso era un chiste? No, es que estoy intentando recuperaros con humor, porque.
A
Todo esto es impostado. No quieres hablar hoy del carné de conducir porque te preocupa a ti el carné de conducir y entonces estás intentando establecer una relación entre el carné de.
B
Conducir y la generación Z. No, perdóname, me molesta. Es una cosa que me preocupa a mí y también a muchísima gente.
C
Son cosas tuyas.
B
Bueno, ¿Y qué soy yo?
A
Esa es la pregunta de hoy. ¿Qué eres tú? ¿Has molestado a la gente para preguntarle qué eres tú?
B
Es verdad que es una pregunta que se hace mucha gente. Mi madre, por ejemplo, también se lo pregunta mucho en ¿Quién es esta persona? También se pregunta mucho ¿Merezco yo esto? Bueno, da igual, no pasa nada. Se hace muchas preguntas. El caso es ¿Qué soy yo? Dilo, Emilio, léelo. ¿Qué soy yo?
C
¿Qué eres tú? A ver la notita que me has dado antes.
B
Eso, Lelo, ya está. También te digo, no hace falta contarlo todo. Es que todo el rato. No se pueden tener secretos en este programa.
C
Un puente entre generaciones.
B
Eso es, efectivamente. Un puente entre generaciones. Yo soy la hemeroteca del ordinario, la biblioteca Nacional de lo cotidiano, de lo anecdótico, de lo anodino, de lo que sea. Porque ya he buscado más cosas en Google y eso es lo único que me ha salido. Entonces yo he salido a la calle a reunir conocimiento sobre un tema que nos atañe a todos, grandes y pequeños, mayores y pequeños.
A
Otra vez este discurso. ¿Ahora que viene? Vamos a ver, de los que estamos aquí, incluyo al ingeniero Montes y también a Marisol Parada, que está allí. La única que no tiene carnet de conducir eres tú.
B
Sí, efectivamente. Bueno, que me lo compro. ¿Que sí, que es un tema que más dañe a mí, vale? Que como si nada de Un lugar llamado mundo. Me gustaría también formar parte de la clase conductora y coger algún otro coche más allá del Mario Kart. ¿Para que?
A
Bueno, la verdad es que estamos todos bastante consternados con movidos, con el dolor que atraviesas. Y vamos a hacer una cosa, que es dar el número de teléfono. ¿Para qué? Pues para que los oyentes nos cuenten si quieren su experiencia con el carnet de conducir.
B
Ay, sí, genial.
A
¿Cuántas veces le suspendieron? ¿Cuántas vece se han presentado? ¿Cuántas convocatorias les han caducado? ¿Cuánto les ha costado?
B
Ahora hay listas de espera para poder aprender a conducir.
C
El práctico brutales de meses y meses.
A
Ahora la gente tarda mucho más en aprender. Más torpes. Yo que sé. Otros. Pues aprobado. Vamos a la primera. Bueno, 6-0-9-8.
C
Unos cuantos.
B
Sí, unos cuantos. Ya está aquí. Estoy aquí con Fernando Alonso y venga, que sí, ya está. No me sé más conductores famosos. Perdón, voy a buscar en Google.
A
609.83.1034. Este es el número de teléfono para las notas de voz en este programa. Repito. 6.
B
Se acabó, se ha muerto. Ten cuidado que te suspendes y vas lento.
A
Nueve. No, yo iba demasiado rápido, pero eso gustaba. Ocho.
C
¿Como la rapidez gustaba? No, eran otras épocas.
A
Tres. No, yo iba demasiado rápido. Antes el examinador que iba. Que iba detrás siempre. Entonces me dijo muy Bien, muy bien, usted siga a 80, aunque esa señal de ahí ponga máximo 50, no pasa nada. Entonces yo lo entendí como una forma de decirme levanto un poquito el pie y así como si no hubiera pasado nada. Y eso hice. ¿Por qué número iba? Por el 1.
B
No sé, el 3.
C
¿Cómo que el 1? ¿Y el 3?
A
Ya habías dicho el 1.
B
No, empieza de nuevo.
A
No voy a empezar de nuevo porque el número es larguísimo. El cero. Tres cuatro. Asunto.
B
No vale para nada.
C
Increíble.
A
Increíble. ¿Que? Dalo tú. 609.83.1034. Asunto. Carnet de conducir. ¿Carné sin té o con té? Carne.
C
Carne.
A
Bueno, entonces, ¿Cuántas veces has sorprendido ya? De verdad, Irene Ramírez, Las tres veces que nos has contado que nos estás liando. No sabemos lo que es verdad. Lo que es mentira.
B
¿Que es verdad?
C
Todo.
B
Que me han suspendido tres veces. Me viene muy bien esto. Me viene muy bien el apoyo de la audiencia porque he notado yo que compartí experiencias de loser. Ayuda a superar el trauma. De hecho, esta semana salió yo a la calle a buscar apoyo.
A
Has salido a la calle a molestar a la gente preguntándoles por tu situación personal con el carnet de conducir. ¿Qué te han dicho?
B
Bueno, os va a sorprender, pero así ha sido. Efectivamente, ha sido totalmente por interés personal. Pero luego lo abandoné esa intención porque he aprendido un montón de cosas de cómo eran las cosas antes. Me han contado cómo se examinaba, cómo practicaba. Me he encontrado hasta una profesora de autoescuela que me contado. Sí, sí. Me ha contado un grande fracaso y me ha inspirado muchísimo. ¿Me dejas ponerlo? Que son testimonios de verdad, que no me los he inventado.
A
¿Cómo que si, te dejo ponerlo? Y para eso estás aquí, para poner. Ponlo ya.
B
Usted se sacó el carnet de conducir hace mil años. Que yo tengo 82 años. Yo tenía 18 años. Es que yo estoy ahora sacándome lo suspendido tres veces.
C
Pues te va a costar una pasta. Tenga suerte.
B
To fechata. A mí me costó mil, pela. ¿Y eso en euros cuánto es? Seis euros. Es que hemos perdido aquí en las generaciones de ahora. Josué sabe poquito. Que complicado, porque no me encontraba yo bien en la dirección. Si me decían a la derecha, me iba a la izquierda. Es que yo soy inglesa. Entonces yo voy al revés. Espera. Del examen me tragué un árbol. Me subí a una acera y me tragué un árbol.
C
Me tú vas a aprobar.
B
Tú no apruebas. Pero aprobé a la primera. ¿Dio prácticas antes o no?
C
Sí, sí.
B
Por mi calle. Yo me lo saqué. Particular, Particular, particular. Sígueme. ¿Entonces te dejaban ir a hacer tus prácticas con tu coche por libre? Sacar el carnet por libre, o sea. Pero tenías que especificarlo. Tú cogías el coche, te ponías el coche de mi marido y daba las clases. Cuando yo me saqué el carné, había una pista para hacer. Después del teórico, pasabas a la pista, luego a la carretera y luego a la ciudad todo el primer día. Fernando Alonso. Soy una machín. Llevo 50 años conduciendo. Madre mía. Debía pasarme por la espalda. A ver si me da suerte. Profesora de autoescuela me jubila con 32 años cotizados ¿Alguna historia que le haya pasado a autoescuela de algún soquete que no aprendiera? Sí, una señora mayor. Una señora mayor que gastó mucho, mucho, mucho dinero. La caché. Yo 18 veces llegó a probar, pero peligro que recuerdo que el primer día que me quedé sola. Claro, si ya el profesor, cuando fui al trabajo, llevaba el freno de mano puesta. La compañera oye, que parece que huele un poco a quemado y entonces ya anda. Claro, es que llevo el freno de pan. La primera vez que me examiné, hice una barbaridad. Total, que hacía lo que hacía mi marido, que estaba mal hecho, como él ya claro, conducía y tal. Y yo digo, él se mete por esta calle, yo también. Y esa calle era cuando ya me dice el examinador ya puede usted parar y digo uy, qué pronto. ¿Quién lo he hecho en cinco minutos aprobada ya me dice el examinador? Pero no te has dado cuenta Y tal, dice tu marido. Claro, que lo vi yo el otro día que se metía por aquí. Pero tú no deberías. Su marido buque captura. ¿Algún consejo que me pueda dar para probar, practicar y estudiar? Tranquilita. Es que yo los nervios los llevo mal. Yo sabéis que me tomé un coñac el día que lo saqué me dijeron tómate una copita de coñac y lo aprobé. La prim oliendo a destilería en el coche ya sí que la pruebo. Precaución, amigo conductor.
C
Antes te ibas a examinar con el.
B
Coche, o sea, tú llevabas examinar con tu propio coche. Me la han desaparecido. Mi padre se examinó con su propio coche.
A
Bueno, claro, claro.
C
Si yo llego a ir con mi coche me habría estrellado porque yo suspendí el primero y lo que me pasó es que ya había terminado, estaba hecho perfecto el examen. Entonces ya descargué todos mis nervios y me puedes aparcar por aquí, una calle todo vacía de coches. Pues yo decidí aparcar justo donde había un coche y me iba a estrellar con él. Y claro, frenó que te cagas. El profesor que estaba a mi lado, si no llega a tener el pedales me estampo y nada, me echó una bronca. Estabas aprobado, estabas aprobado.
A
¿Qué haces?
C
Me he puesto nervios. No te apruebo. No me aprobo. No, no, si es que se escucha el pito cuando frena el examinador. Claro. ¿Ves?
B
Es que esa experiencia no la he tenido yo.
C
Fue el pito de los.
A
Sí, hombre, sí sonaba.
B
No, yo es que nunca lo utilizó.
C
Mi profesor no hacía falta.
A
Bueno, pero podrías haberte lo contado alguien, ¿No?
C
Pues nadie me lo contó. ¿Puede decir una cosa?
A
Sí, que la querés, bobo, que fuiste bobo.
C
Pero este bullying de repente.
A
Hombre, porque lo has contado tú mismo. Aparca ahí toda la calle libre.
C
Es que me estoy acordando. Siempre que alguien me habla del carnegucín me acuerdo de un artículo que me le hace muchos años de una chica que aprendió a conducir en Nueva York. Y entonces estaba con su examinador y llegaba una reflexión súper interesante que decía que conducir no es solo una habilidad técnica, que conducir es una responsabilidad colectiva y personal y que nos tenemos que dar cuenta que cuando salimos a la calle a conducir, en realidad es una metáfora de que es un ejercicio de empatía y de vigilancia constante, no solo por nuestra vida propia, sino por la de los demás. Y me pareció tan bonito, tan bien cada vez que me cago en alguien pero te estoy respetando la vida.
B
Me encanta que yo beber coñac, Emilio, hay que respetar. Es un eje de París.
C
En el coche es el único sitio donde no respeto a nadie. La gente es forofa. En el fútbol habías quedado muy bien, pero no pito. Yo no pito la gente Tú solo besas culos. No, yo insulto en voz alta, muerte. Pero yo no pito.
A
Pero porque te crees mejor que los demás.
C
Hombre, es que lo soy conduciendo.
B
Esto es una carita negativa. Hola, Emilio.
A
Lo soy dice el que suspendió porque.
B
Casi estampa el que No, compañero, hay gente que se transmuta y tú eres uno de ellos.
A
A mí el profesor me dijo algo y yo creo que es verdad. Conducir consiste en anticiparte, en estar todo el tiempo en la cabeza. Tienes que tener ¿Qué puede hacer el que va delante de mí, qué puede hacer el que viene por la derecha? ¿Qué puedo hacer yo mismo? Entonces es como ir viendo los posibles escenarios que se te pueden abrir de repente para estar listo para reaccionar.
C
Eso me está recordando a mi primer examen de moto, cuando me saqué el carnet para poder conducir la scooter, que había una pregunta que decía oye, cuando tú estás conduciendo hay que estar atento todo el rato, ¿No? Todo el rato, por si no te cansas. Y yo respondí tiene sentido común, ¿No? Tampoco te vas a cansar mirando a.
B
Todos.
C
La examinadora de la autoescuela y.
B
Me vas a ver, hombre, hay que descansar también. Di que sí.
A
609.83.1034 Por favor, un poco de sentido común de la audiencia del programa hablando del carnet de conducir. Ahora mismo volvemos.
B
Buenos días. Yo me saqué mi carnet con 30 años y la verdad que aquello parecía imposible porque yo no me veía tan torpe ni nada me saqué el teórico. Todo muy bien, Yo conducía perfectamente. Pero el día que iba al examen, pues eso era terrible. Eso era terrible. Fui tantas veces que me dio tiempo. A ver como algunas veces te suspenden por tonterías y luego otras veces no. Y el día que me dieron el carnet cometí todos los fallos del mundo y no me suspendieron. No sé si es que me lo dieron ya por lástima, pero así fue. Y además soy una estupenda conductora que llevo muchísimos años conduciendo y no me han puesto ni una multa nunca. Yo el teórico lo aprobé a la primera y el práctico a la segunda. Pero cuando yo entré en la autoescuela había una mujer, que luego me enteré con el tiempo que llevaba, que había ido cinco veces a examinarse en teórico. Y un día en una clase entendí el porqué nos estaban explicando las luces. Y claro, yo había cosas que sí que sabía. Y cuando el profesor explica las luces de freno, las de atrás, la mujer preguntó ¿Y dónde se encienden las luces de freno? Ahí fue cuando entendí por qué había ido cinco veces al teórico. Pues no os riáis, porque es una pregunta muy bien hecha. Pregunta muy bien hecha.
A
Claro. Que había ido cinco veces ya al examen. Pues que ya podía haber aprendido cuál.
B
Es el botón era para sus compañeros. Podía haber sido yo de esa persona. Pues sí.
A
Bueno, Emilio, tú estás mejor que Irene hoy, porque tú tienes el carnet de conducir ya desde hace muchísimos años.
C
La verdad es que sí, desde aquella.
A
Experiencia lamentable del suspenso inicial.
C
Una lástima. A la segunda, como esa oyente creo que nos ha escrito. Pero bueno, yo estoy bien. Lo que pasa es que vengo bastante inquieto, Carlos, porque estoy un poco sobrepasado por la locura que ha sido este principio de año.
A
Hemos empezado muy fuerte en Estados Unidos, sobre todo. Quieres decir lo que tú más conoces.
C
Efectivamente. Por ahí van los tiros del tema que traigo hoy y que quiero presentaros como debate tanto a vosotros como a la audiencia. Supongo que todos estáis al tanto del lío que se ha formado con la muerte de una mujer llamada René Wood a manos de un agente de ICE, esta agencia migratoria en Minneapolis.
A
¿Estamos?
C
Bueno, pues contamos con todas esas imágenes que han salido estos días. ¿No tenéis la sensación de que estamos muy vigilados? Que hay cámaras en todas partes.
B
Total, yo cada vez que hablo de algo me sale un anuncio en TikTok, Instagram, pero automáticamente, o sea, increíble, vamos.
A
Pues no tengáis TikTok ni Instagram.
C
Yo creo que todos tenemos esa sensación, pero no hablo exactamente de esa vigilancia de los móviles, que también por las cámaras que tienen, pero he leído en 404 media, uno de esos blogs que Carlos sabe que me gustan mucho, que dice que las tecnologías que usamos a diario de forma aparentemente inocente están siendo utilizadas también por la policía. No nuestros dispositivos, sino la tecnología que hay de las.
B
¿A qué te refieres? ¿A qué tecnología? El tipo, el móvil, redes sociales, cosas así.
C
Por ahí van los tiros. Hablo por ejemplo del reconocimiento facial, el mismo que usamos para desbloquear el teléfono, pero aplicado en controles policiales, identificaciones en la calle o incluso operaciones relacionadas con la inmigración, como está pasando con ICE en Estados Unidos.
A
Herramientas que usamos para hacer más cómodo nuestro día a día, pero que se están utilizando para controlarnos en el día a día.
C
Exactamente, exacto. Eso es lo que llaman hipervigilancia. Y Este artículo de 404 explica cómo estos sistemas permiten identificar a personas con solo una cámara, cruzando imágenes con enormes bases de datos muchas veces sin que quien pasa por delante del objetivo sea consciente de ello. ¿Y claro, ante eso hay gente que.
A
Está empezando a reaccionar cómo reacciona?
C
¿Cómo? Pues cada vez más personas están empezando a taparse para mascarillas, gafas de sol grandes, gorras, ropa pensada para que las cámaras no puedan identificar bien tu cara también, o sea, como.
B
Volve un poco a la mascarilla. Lo pasa que ahora en vez de por salud, por privacidad.
C
Exactamente, y por eso quería traerlo hoy. Tengo la sensación de que entre aceptar cookies, contratos online, hemos cedido gran parte de nuestra privacidad muchas veces porque nos da pereza leernos esos contratos tan largos y también nos da un poco igual que nos puedan reconocer rápido con cámaras instaladas en cada esquina de la calle. Así que yo quiero saber de los oyentes y también de vosotros, si sabes que te están identificando constantemente, ¿Cambiarías tu forma de vestir para pasar más desapercibido? ¿U os parece exagerado? ¿Es la hipervigilancia algo que nos preocupa? ¿Cómo lo veis vosotros?
B
¿Qué tienes que ocultar, Emilio?
C
Claro, ese es el tema. Y si de repente te conviertes en la protagonista de una de esas típicas pelis trieles policiales, donde eres culpada de algo simplemente porque estabas en el lugar inadecuado, es una casualidad en la vida.
A
Muy rara de camuflarse. Estoy a favor.
C
Bueno, porque tú lo necesitas, porque tú eres famoso.
A
Una nariz de esas postizas y la.
B
Gafas con los ojos con el muelle.
A
Salgo de aquí, me la pongo. No, es verdad. Es que si no te pueden reconocer y acusarte de cualquier cosa.
C
Pensaba que ibas a decir y pídete una foto.
A
Eso también, pero. ¿Y quieres que los oyentes opinen también sobre esto en el 609, etc. Exacto?
C
609. 83. 10 34.
A
Muy bien, lo has dicho muy bien. Desarrolla un poco.
C
Lo que estamos viendo es cómo se habla de este fenómeno, porque los mismos algoritmos que usamos para desbloquear el móvil se están utilizando por parte de la policía, tanto en controles de tráfico como enredadas migratorias. Es decir, que a través de las cámaras y cruzar unos cuantos datos, pueden estar al tanto de dónde estás, detenerte y en este caso, pues deportarte del país. Son cámaras de datos, como digo, conectadas a base de datos y que pueden simplemente apuntando un teléfono a alguien, ya lo identifican. Y esto es verdad que da bastante miedo y por eso mucha gente empieza a pensar que oye, no quiero que mi cara esté siendo analizada todo el rato. Pero lo fascinante es que estos sistemas tienen una historia teórica muy curiosa detrás, que es algo que os quería traer hoy aquí, que es que en 2010 se desarrolló una teoría llamada Biometric Managery, o sea, la casa de fieras biométrica.
B
¿La casa de fieras como el zoo, dices?
C
Sí, porque lo que hacen es clasificar a los humanos en categorías de animales, según lo fácil que fuera vigilarlos. Estaban las ovejas, por ejemplo, que somos la mayoría, las ovejas del rebaño, que son gente fácil de reconocer por el sistema. Luego están las cabras, que son los sujetos difíciles, los que dan errores a estas bases de datos y estos algoritmos. Y luego están los lobos, que son lo más interesante, que son capaces de engañar al sistema haciéndose pasar por otros, que en este caso sería Alsina, con su nariz postiza, que igual me confunden, por ejemplo, con cabra loca.
A
Contigo soy yo con una nariz.
B
Es verdad, me ha pasado. Me han parecido Alsina. Digo, Festín. Me ha pillado.
A
Ovejas, cabras.
C
Sí, Lobos y lobos. Sí, o sea que en el fondo toda esta moda antivigilancia consiste en intentar dejar de ser una oveja para convertirte en una cabra indetectable y que no.
A
Te fiche la cámara.
C
Exactamente.
A
Y eso se hace tapándote la. Tapándote media cara.
C
Esa es la vía rápida, porque el sistema te mide la distancia entre los ojos, la nariz, la boca. Si tú le quitas esos datos, pues la fiabilidad que tiene el sistema K en picado.
B
Lo de la escena esta de Tom Cruise cubriéndose con una gorra con las gafas y tal. Eso sirve.
C
Tom Cruise for the Win. En este caso, todo lo que haga Misión Imposible está bien. Pero ojo, porque aquí es donde entramos en lo anecdótico y lo absurdo. Como decíamos, hay toda una industria intentando vendernos cosas para ser invisibles. Y algunas historias son tremendas. Por ejemplo, hace unos años un tecnólogo llamado Adam Harvey se hizo famoso por un proyecto llamado CB Dazzle y proponía usar un maquillaje geométrico y peinados asimétricos muy locos, rollo cyberpunk, película futurista para confundir a las cámaras.
B
La idea es muy discreto, quiero decirte. Me gusta mucho la idea. Y pintado como un cuadro de Picasso por la calle, plantea el señor.
C
Sí, la gente se pensaba que esa era la clave. Hoy por ahí pareciendo un personaje Blade Runner. El problema que es que eso funcionaba con los algoritmos de 2010. Hoy ese maquillaje no sirve para nada. Solo sirve para que te miren por la calle porque has hecho un cuadro. Efectivamente. Y pasa lo mismo con la ropa. Hay marcas vendiendo sudaderas de 600 dólares con estampados de píxeles, supuestamente anti inteligencia artificial. ¿Seiscientos euros, dices?
B
Yo por 300 las vendo por 300. Eso duele mucho. Anti pixel.
C
Lo que duele más es cuando te enteras que son diseños en dos dimensiones que caducan. Esa sudadera funcionaba ayer en condiciones perfectas, pero mañana la cámara del centro comercial actualiza su software o su base de datos y tu sudadera de lujo se convierte en un simple trapo.
A
Si te pones la camiseta de la caja rural, pues ahí colapsa.
B
Y la gorra de Talleres Machado no al final lo más efectivo es lo.
C
Más clásico, unas gafas de sol enormes, sobre todo ahora que se están poniendo las gafas de sol con pantallita por dentro, con proyectores por dentro, como está haciendo Meta con la rey banesta, pues es una relación ileal. Al final, cuanto más cara te tape, menos puntuación de reconocimiento sacas en estos sistemas.
B
Vale, perfectísimo.
A
Vale, pero entramos en un terreno delicado. ¿Hasta qué punto es normal entonces salir a la calle embozado como si fueras un?
C
Esa es la gran pregunta. En el artículo citan una frase muy buena del manifiesto Cyberpunk, que la privacidad es el poder de revelarse selectivamente al mundo. Es decir, que si perdemos eso, si perdemos la privacidad, perdemos agencia. Pero claro, si para tener privacidad tenemos que ir disfrazados de cabras para. Para ser las cabras, los goats con gafas infrarrojas gigantes, ¿Qué clase de sociedad estamos construyendo?
B
Pero también genera una paradoja, ¿Quién se tapa más? Más sospechoso puede parecer.
C
Claro, lo que decías tú antes, el simple acto de cubrirte puede llamar la atención, cuando en realidad. Pero en realidad lo que puedes estar haciendo es intentar ejercer tu derecho a no ser fichado. Estás enviando un mensaje a los que piensan como tú. Ah, este es de los míos que lucha con su privacidad.
B
El capitán Alatriste, de repente en el metro de plan, así tapado hasta arriba. No, Esto es muy normal, claro.
A
Bueno, si usted además de contarnos su experiencia con el capitán de conducir, quiere contarnos si es oveja, cabra o lobo, o cómo le gustaría ser visto o no visto.
C
Cabra, oveja o lobo.
A
Si usted ya ha tomado la costumbre de salir a la calle pues medio embozado, pues con medio. ¿Cómo se llama? El pasamontañas. Con medio pasamontañas.
B
Con la braga puesta.
A
Con la braga puesta. Pues nos lo cuentan el 609.83.10.34. Entonces voy a hacer una pausa, lo sabéis y lo deseáis además, de hecho, para reflexionar un poco sobre estas cuestiones que hemos minuto. Ahora volvemos.
C
Buenos días.
B
Yo aprobé el carné de conducir a.
A
La cuarta y muchos años después ahora.
C
Soy camionero, llevo un tráiler.
B
Muy bien.
C
Y aparte de eso, que conduzca realmente bien. Bien.
A
Buenos días, soy Juanfra y quería aportar mi experiencia. A ver, yo con el carnet de conducir aprobé a la primera, la verdad, pero me pusieron una falta leve por ir demasiado lento en la prueba práctica.
C
Cuando en mi tiempo libre yo participaba.
A
En carreras de velocidad. Así que ahí queda.
C
Un saludo.
B
Yo me saqué el práctico a la semana con 37 años, porque me daba pánico. Conducí, pero pánico. Y a la sexta me lo saqué porque me tragué un tranquimazín, porque a mí lo que me podían eran. Luego el profesor de la autoescuela siempre me regañaba, siempre me regañaba. Y me tuve que tomar un cuartito de tranquimasín a la sexta Y fue cuando aprobé porque me relajé. Y ahora hoy en día tengo el carnet del tráiler y soy camionera.
C
Lo que es la vida.
A
Anímate.
B
Me voy a hacer camión.
C
Venga.
B
Muy Bien, ya veremos.
A
¿El rojo o el verde? Hay que elegir. Efectivamente, estamos fatal.
C
Bueno, pues queréis.
B
Yo siempre el rojo.
C
Ojo. Desempate.
B
¿No sé cuál te gustó más?
A
El verde.
B
Venga, corre, que si no nos da, Venga, va.
C
Pues vamos con el destello verde. A ver compañeros, pregunta seria. ¿Alguna vez habéis tenido la sensación de que vuestros perros, que sé que tanto Caros como Begoña tenéis perritos, os está juzgando mientras habláis con otra persona? Porque yo con Wenta, mi perrita, lo tengo clarísimo. Yo creo que toma apuntes mentales todo el rato.
B
Sí, sí, pero no juntando nos la está guardando.
A
Pero no. Pero no te jugan a ti, jugan a la persona con la que estás. Están analizando si tú estás bien, están observándote. Si te sientes amenazado, cuidado. Entonces ahí, en tu defensa, o eso.
C
Quiero pensar yo, están aprendiendo, están tomando nota.
B
Le hace más caso a él 10.
C
Segundos más que a mí.
B
También lo hace el mío.
C
Lo bueno es que son celosos.
B
Mucho.
C
Pero esto viene porque la revista Wired y la universidad Eodboss Loran de Hungría me acaban de dar la razón científica de por qué creo que están tomando apuntes mentales. En este caso mi perrita Huenta. Resulta que los perros, ojo, no todos, solo los superdotados, aprenden palabras nuevas escuchando conversaciones ajenas.
B
Es como la isla. Un momento, ¿Cómo que conversaciones ajenas? ¿En plan cotilla o cómo?
C
Pues literalmente así se llama escucha casual. Hasta ahora creíamos que para que un perro aprendiera pelota tenías que ponerte delante de él, enseñarle la pelota y repetirle pelota a pelota como un disco rayado.
B
Pues no.
C
Este estudio dice que los perros más listos aprenden vocabulario simplemente oyéndote hablar con otra persona sin que nadie se dirija a ellos.
B
Pásame el mando de la tele.
C
Y ellos dicen mando, mando, mando es mando, algo así. Los perros están poniendo la oreja Y los científicos dicen que esta capacidad es comparable a la de un niño humano de 18 meses. Un aprendizaje social súper complejo que consigue.
A
Entiendo por qué mi perro sabe que es la corrupción.
B
Claro, tanto oírlo en casa.
A
Adiós, Siren y adiós, Emilio, que en cinco minutos contamos las noticias de las once.
Fecha: 14 de enero, 2026
Participantes principales:
Este animado episodio de Más de Uno aborda, desde el humor y la experiencia personal, las dificultades que enfrenta la generación Z (y otras) para obtener el carnet de conducir en España. Se conversa sobre el drama personal y social que supone suspender exámenes múltiples veces, las diferencias entre generaciones a la hora de sacar el carné y los obstáculos modernos, desde listas de espera interminables hasta el coste y el estrés asociado. El episodio, lleno de autoironía y anécdotas, se apoya en llamadas y mensajes de oyentes y ahonda también en el tema de la hipervigilancia tecnológica, vinculando las transformaciones tecnológicas y sociales con la experiencia cotidiana.
“Lo que se puede decir en español, pues se dice en español, ¿No?”
— Carlos Alsina [02:41]
“Ni siquiera tengo el carnet de conducir, no puedo ser Boomer.”
— Irene Ramírez [04:01]
“Me han suspendido tres veces. Me viene muy bien esto, me viene muy bien el apoyo de la audiencia, porque he notado yo que compartir experiencias de loser ayuda a superar el trauma.”
— Irene Ramírez [11:15]
“Un puente entre generaciones. Yo soy la hemeroteca del ordinario, la biblioteca nacional de lo cotidiano…”
— Irene Ramírez [08:12]
“Cuando yo me saqué el carné, había una pista para hacer. Después del teórico pasabas a la pista, luego a la carretera y luego a la ciudad. Todo el primer día.”
— Testimonio de calle [12:39]
“La primera vez que me examiné hice una barbaridad… hacía lo que hacía mi marido, que estaba mal hecho... esa calle era dirección contraria.”
— Testimonio de calle [13:54]
“Yo me saqué el práctico a la semana con 37 años, porque me daba pánico. Y a la sexta me lo saqué porque me tragué un tranquimazín…”
— Oyente (Camionera) [28:32]
“Conducir no es solo una habilidad técnica, que conducir es una responsabilidad colectiva y personal y que nos tenemos que dar cuenta que cuando salimos a la calle a conducir, en realidad es una metáfora de que es un ejercicio de empatía y de vigilancia constante, no solo por nuestra vida propia, sino por la de los demás.”
— Emilio, citando artículo [15:45]
“La privacidad es el poder de revelarse selectivamente al mundo.”
— Citando el manifiesto Cyberpunk [26:28]
“Si para tener privacidad tenemos que ir disfrazados de cabras [...] ¿qué clase de sociedad estamos construyendo?”
— Emilio [26:49]
"Muchas gracias por invitarme a tu programa, Carlos. Para hablar de mi trauma con el coche."
— Irene Ramírez [04:54]
“Me tomé un coñac el día que lo saqué, me dijeron tómate una copita de coñac y lo aprobé. La prim oliendo a destilería en el coche ya sí que la pruebo.”
— Testimonio en la calle [14:09]
“No tengo ni carnet, no puedo ser boomer.”
— Irene Ramírez [04:01]
“¿Cambiarías tu forma de vestir para pasar más desapercibido? ¿O os parece exagerado?”
— Emilio [22:05]
“¿Alguna vez habéis tenido la sensación de que vuestros perros… os está juzgando mientras habláis con otra persona? Porque yo con Wenta, mi perrita, lo tengo clarísimo.”
— Emilio [29:21]
“Bueno… ¿El rojo o el verde? Hay que elegir.”
— Carlos Alsina [29:07]
| Tiempo | Segmento / Tema | |---------|-----------------------------------------------| | 00:28 | Inicio y discusión de anglicismos | | 04:01 | Irene y su “trauma” con el carnet | | 11:13 | Recogida de testimonios callejeros | | 12:00 | Testimonios de generaciones mayores | | 15:45 | Reflexión sobre que conducir es empatía | | 19:47 | Debate sobre hipervigilancia y privacidad | | 24:00 | “Biometric Menagerie”: ovejas, cabras, lobos | | 26:28 | Reflexión sobre privacidad y sociedad | | 28:32 | Nuevos audios de oyentes (nervios, aprobar…) | | 29:21 | Sección perros: ¿pueden escuchar y juzgar? |
El episodio logra conectar experiencias personales con tendencias sociales, enfrentando el eterno drama de aprender a conducir con la evolución tecnológica y cultural. Desde el “síndrome loser” al volante hasta la ansiedad provocada por la vigilancia digital, el programa destila humor, humanidad y autocrítica. Termina abriendo canales a la audiencia para compartir historias y sensaciones, y entre broma y broma, plantea preguntas profundas sobre cómo cambiamos y somos cambiados por el contexto social y tecnológico.
El equipo invita reiteradamente a la audiencia a enviar notas de voz con sus historias de carnet al 609.83.1034, y a debatir sobre privacidad y cómo (o si) intentan escabullirse de la mirada tecnológica.