
La periodista de Más de uno ha analizado las graves acusaciones que pesan contra el cantante de fama internacional que señalan un abuso sistematizado de mujeres pobres, guapas y vulnerables.
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Ahora el primer comentario de la mañana con la firma de Marta García. Ayer, Marta, buenos días.
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Buenos días, Carlos. Habrá que hablar de julio Iglesias, nuestro cantante más universal. El mito de la seducción y del éxito, de la riqueza y la fama. El meme, el latin lover, el que se vanagloriaba de haberse acostado con 3.000 mujeres. La duda ahora es de cuántas tenía realmente su consentimiento. Julio Iglesias está siendo investigado en la Audiencia Nacional tras las acusaciones de agresión sexual a varias de sus trabajadoras. Eldiario ES destapaba el caso esta semana y la investigación judicial acaba de empezar. Así que un poquito de prudencia a quienes ya lo quieren meter en el calabozo de la historia. Prudencia también a sus defensores a ultranza, esos que ponen la mano en el fuego por el que tan suelta la tenía. Las acusaciones son muy graves. Van más allá de esos dos casos aislados. A las empleadas que lo denuncian. Apuntan a un modus operandi en el que se reclutaban para la mansión mujeres siempre jóvenes, solteras y a ser posible pobres y sin formación. Cuanto más guapas y vulnerables, mejor. Y en un ambiente de terror. Cuentan que les controlaba el móvil y les quitaba la llave para que no pudieran salir de la villa. El caso julio Iglesias nos pone en el espejo. Está sirviendo para comprobar qué hemos aprendido en lo que va del siglo y qué no hemos aprendido que ver a un hombre en televisión dar besos no consentidos a mujeres en directo, como estilaba julio mientras España le aplaudía, no es galantería ni seducción. Es un asco y a menudo un delito. Algo hemos aprendido. Lo que no terminamos de aprender, a juzgar por muchas críticas a las víctimas, es a desterrar el San Benito del ¿Por qué no denunciaron antes ignorando cuánto pesa la vergüenza, la falta de apoyo y el miedo al agresor? ¿De verdad cuesta tanto entender que si eres una mujer pobre, sola y sin estudios y a menudo migrante, te dé miedo meterte en un proceso judicial contra alguien tan rico, poderoso y admirado? Este sí que es un mito que debería caer.
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Moraleja, Marta.
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Cada vez que se cae un mito nos pone en el espejo un poquito.
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Son las 7.21 hora menos en Canarias y esto es Onda Cero.
Host: Carlos Alsina (Onda Cero)
Guest/Commentary: Marta García Aller
Date: January 16, 2026
This episode features Marta García Aller’s morning commentary, focusing on the unfolding investigation into Julio Iglesias, Spain's renowned singer and enduring icon. García Aller dissects not only the specific allegations of sexual assault now facing the celebrity, but also Spain’s broader cultural reckoning with celebrity power, victim-shaming, and the evolution (or lack thereof) in public attitudes toward such cases.
“El caso Julio Iglesias nos pone en el espejo. Está sirviendo para comprobar qué hemos aprendido en lo que va de siglo y qué no hemos aprendido.”
Societal shift: Behaviors once dismissed or even celebrated (live, non-consensual kisses on TV) are now recognized as “un asco y a menudo un delito.”
Yet, persistent issues remain—especially victim-blaming:
Memorable observation:
“¿De verdad cuesta tanto entender que si eres una mujer pobre, sola y sin estudios y a menudo migrante, te dé miedo meterte en un proceso judicial contra alguien tan rico, poderoso y admirado?”
On celebrity myth-making and accountability ([00:13]):
“El mito de la seducción y del éxito, de la riqueza y la fama. El meme, el latin lover, el que se vanagloriaba de haberse acostado con 3.000 mujeres. La duda ahora es de cuántas tenía realmente su consentimiento.” (Marta García Aller)
On shifting perceptions of consent and power dynamics ([01:21]):
“Ver a un hombre en televisión dar besos no consentidos a mujeres en directo, como estilaba Julio… no es galantería ni seducción. Es un asco y a menudo un delito.” (Marta García Aller)
On societal reluctance to support victims ([01:40]):
“¿Por qué no denunciaron antes, ignorando cuánto pesa la vergüenza, la falta de apoyo y el miedo al agresor?” (Marta García Aller)
Closing reflection ([02:03]):
“Cada vez que se cae un mito nos pone en el espejo un poquito.” (Marta García Aller)
Marta García Aller’s commentary uses the Julio Iglesias case as a mirror for Spanish society’s progress—and lingering failings—regarding celebrity, consent, and institutional power. Her remarks challenge both immediate condemnation and blind defense, arguing for nuanced reflection and, most importantly, greater empathy for vulnerable victims.