Carlos Alsina (176:16)
Google Maps. Lo han dicho muchos lectores. Exacto. Y es una gozada porque se aprende un montón de cine y se revisita muchas cosas que ya las tenías vistas, pero desde otro ángulo y desde otra perspectiva. Yo no sé cuántas películas has tenido que ver, cuántos libros has tenido que leer, yo que sé. Muchísimas, muchísimas. Hay algunas que no las he visto enteras, las he visto dándoles un poquito a doble velocidad o yendo a los créditos directamente para buscar a veces las localizaciones que aparecen ahí al final. Pero sí he consultado muchísimo, muchísimos documentales, la página web de Radio Televisión Española con el archivo Flixole, en fin, muchas cosas. Pero tengo que decir que ha sido un gustazo, ha sido un placer de documentación. Ojalá todos los trabajos fueran así. Ojalá. Sí, desde luego. Yo no sé, he hablado de Moby Dick porque no sé si fue Canarias el primer lugar que se proyectó a nivel internacional. Bueno, fue uno de los primeros. Justo antes estuvo la Costa Brava, la costa de Girona en Cataluña con Pandora y el holandés errante, e incluso también un poquito Alicante con Denia, con la película del Capitán Jones. Pero Moby Dick y Canarias realmente fue una de las primeras y me parece que es un caso bastante paradigmático porque a día de hoy todavía sigue siendo uno de los lugares de España, de la geografía española, que tiene mayor proyección internacional y que atrae mayor número de rodajes internacionales gracias a el dinerito. Dinerito gracias a las excepciones fiscales que realizan. Y bueno, aquí tiene unos paisajes que claro, si quieres rodar algo acuático, pues te lo dan pocos lugares en el mundo. Así es. Oye, muchos de los que vinieron, Samuel Broston vino a España, rodó en España, hubo muchas coproducciones españolas en donde, como dices tú, el col lo poníamos nosotros y las producciones lo ponían los americanos. Lo dices tú, Hola, Codorniz. Pero claro, muchos de aquellos que estaban allí, curiosamente, que venían escapando de la caza de brujas de Estados Unidos se venía a vivir a un país que no era nada democrático. La verdad es que es súper sorprendente. Es sorprendente que, por ejemplo, Orson Welles, que era un director izquierdista que tuvo mogollón de problemas en Estados Unidos para levantar sus proyectos, terminase viviendo en la espalda España franquista. Vamos, tan feliz que terminó pidiendo que sus cenizas reposasen aquí en un pozo, en la finca de Antonio Ordóñez en Ronda, que los vino a depositar su hija. Se habla mucho siempre de Ava Gardner y de Fran Sinatra, que Fran Sinatra no vivió en España. De hecho, llegó a España y dijo nunca volveré a ese maldito país. En parte también por celos, porque su mujer le estaba poniendo los cuernos con unos cuantos toreros. Pero Ava Gardner tenía un ex marido, un músico, que tuvo que huir efectivamente, por la caza de brujas de McCarthy, y terminó viviendo en la Costa Brava, me parece que en Begur, durante muchos años. Yo creo que eso quiere decir que realmente, si eres rico y tienes posibilidades, el franquismo hacía un poco la vista gorda y que en ese momento en Estados Unidos realmente el dólar era tan fuerte que podías permitirte ir a vivir a cualquier lugar del mundo con todas las comodidades que quisieras. He aprendido un montón de cosas gracias a tu libro, como por ejemplo que en el verano del año 62. 1962, se cerraron todos los restaurantes chinos de Europa. Es una leyenda urbana, pero yo creo que preferimos creerlo. Sí, ¿Verdad? Es muy chulo. ¿Por qué se supone que cerraron? Porque se estaba rodando 55 días en Pekín, en Madrid, una producción de Samuel Bronston en unos estudios que montó ahí en Las Matas, en Las Rozas. Y al parecer había tan pocos chinos realmente viviendo en ese momento en España que tuvieron que recurrir a los de toda Europa y tuvieron que cerrar los restaurantes chinos, imagino que muchísimos, de Londres, porque digo yo que en Suiza tampoco habría demasiados. Y se vinieron todos a rodar 55 días en Pekín. Y también he aprendido de extras. Hubo gente muy curiosa que era extra. Por ejemplo, Adolfo Suárez fue este en una de esas macroproducciones en Orgullo y pasión, que es una película con Cary Grant y Sofía Lorendi. Frank Sinatra, precisamente, se rodó a lo largo y ancho de la geografía española, incluida Ávila y sus murallas. Y bueno, un vecino de Ávila muy famoso, Efectivamente, es el futuro presidente Adolfo Suárez. Y Miguel Delibes, por ejemplo, también participó en el rodaje de una escena ambientada en Cara de una adaptación de una obra de Orson Welles, pero fue eliminada en la postproducción. Él se llevó un gran disgusto. Efectivamente, se llevó un gran disgusto al ir a verla al cine y decir ay, no salgo. En una época, por cierto, en la que los carnavales estaban prohibidos en España y todo lo que hicieran los americanos estaba bien en ese momento en España. El historiador y lingüista Ramón Méndez Vidal también estuvo vinculado con el cine. Sí, sí, sí. Bueno, este es un autor, historiador, efectivamente, lingüista que yo he estudiado mucho en la carrera. Y a la hora de hablar del Quijote siempre, y de la recuperación del romancero castellano, siempre era Ramón Menéndez Pidal un señor muy serio, con su barba, con su aspecto intelectual de la vieja escuela. Y me sorprendió mucho ver que cuando se vino a rodar El Cid, otra producción de Samuel Bronston, con Sofía Loren y Charles Bronson como marchamo de calidad, como señor de calidad, dijeron que venga Ramón Menéndez Pidal a sí, esta es una gran adaptación. Y hay fotos de él sostén teniendo la tizona de mentira. Claro, en ese rodaje del Cid, por el que pasó también lo más granado de la sociedad española de su tiempo, en la adaptación de una historia muy española que Samuel Bronston puso en marcha, se dice que en parte por agradar un poco a Franco, que se identificaba con esa figura del Cid, porque él también era el caudillo amigo de los moros, como se decía en aquella época. Y fue un gran éxito internacional. De hecho, se dice que era una de las películas favoritas del presidente Kennedy, El Cid. ¿Y qué le debemos a Bronston ahora mismo? ¿Le debemos algo a Bronston? Tenemos el cine que tenemos también gracias a él. A ver, nos han quedado las películas, algunas son mejores, otras son peores. El Cid yo creo que está muy bien. Tenemos La caída del Imperio Romano. Y sí que es verdad que su paso por España fue poquito, porque fue en menos de una década las películas que rodó, pero fue un poco el despertar. Y yo creo que lo que hizo a la gente, sobre todo, aparte de la inyección económica y en bocadillos que señalabas antes durante los rodajes, para un montón de gente, a lo largo de los meses de promoción de este libro he hablado con mucha gente que me ha mi padre fue extra en una película y les pagaban 25 pesetas por día, que en aquella época no lo ganaba ni en una semana trabajando. Aparte de esa inyección directa de dinero económica, yo creo que sobre todo le permitió a la gente soñar un poquito y creó un poquito de industria. Luego ha habido muchos profesionales, como por ejemplo Gil París, Rondo, que se forjaron en esa industria y aprendieron que era posible cosas maravillosas. Lo que pasa es que sí que es verdad que ya en su época había ciertas voces críticas, siempre por supuesto muy sotoboche, que decían si todo este dinero que se está invirtiendo también por parte del ejército español en facilitarle extras y permitirle todo tipo de facilidades, invirtiesen en películas con 100 % capital español, otro gallo cantaría. Bueno, eso nunca lo sabremos ya. ¿Se conoce la cantidad de presupuesto de una película que se queda en la localización donde se rueda? Hay una estimación. Sí, se estima que es el 30%. El 30% en las circunstancias actuales. El 30% directamente a la localización en la que se rueda. Por eso hay tantos lugares que se están peleando por atraer rodajes. Es que tienes en el libro tantas cosas. Todo bueno, entiéndeme. Pero me ha gustado mucho el análisis que has hecho de cómo ha evolucionado el cine rural en nuestro país, desde La aldea maldita hasta nuestros días y cómo incluso La aldea maldita tiene similitudes con Alcarrás, que es de ahora. ¿Una película de qué año? De la aldea maldita. ¿De qué año era? De 1930. De los años 30 o incluso de los 20. Va a cumplir 100 años. La verdad es que es un tema que me parece súper interesante porque sí que es verdad que el cine rural, el rural ha estado presente en el cine español desde el principio, un poco por herencia del teatro, de esos dramas rurales que se representaban sobre los escenarios y también porque al fin y al cabo el cine es un arte que lleva ya 100 años, pero es joven y cuando llegó a España la inmensa mayoría de la población española vivía en pueblos todavía. Y el cine ha sido testigo mucho de esa transformación. Y me llama la atención cómo ha pasado el cine rural de ser el depositario de las bajas pasiones, los dramas, los crímenes del odio. El odio era el protagonista, El odio siempre. Luego películas más recientes en las que se rueda el campo, o sea, rueda las aldeas, un escenario rural con un poquito de condescendencia, porque siempre la mirada es urbana, como de ay, pobrecitos, tienen tan poco, pero son tan felices. Ahora, un cine que se está haciendo ahora, que además me parece bastante reseñable, que casi todos son mujeres directoras que vienen de pueblos o han pasado gran parte de su vida ligadas a pueblos y que intentan contar una historia en un ámbito rural, pero no que la mirada sea es una película sobre un pueblo, sino que el pueblo es un escenario donde se producen todo tipo de comedias, dramas, tragedias. Lo que pasa es que luego aparte ocurren en un pueblo como tiene que ser. No todas las películas ambientadas en un pueblo tienen que ser Asbestas, una película maravillosa, por otra parte, o tienen que ser las películas de neorurales que se van a vivir al pueblo y de choque cultural y de contraste ciudad pueblo. La de animal, por cierto, está muy divertido. ¿La has visto? ¿La serie Tengo varios amigos veterinarios? Por supuesto, la hemos comentado en primerísima persona. Oye, lo de. Tú has conocido a Paco Martínez Soria muy jovencito, ¿Has visto alguna peli suya siendo el joven? La verdad es que no. Yo creo que es un señor que siempre ha tenido 60 años. Martínez Soria es lo que me estaba preguntando cuando veía, claro, todas las películas que hizo y todas las películas que tú decías del pueblo que va a la ciudad y no el de la ciudad que va al pueblo como es ahora. ¿Y las similitudes entonces que guarda La Aldea Maldita con Alcarrás? Bueno, pues fíjate, básicamente van de lo mismo, que es de la imposibilidad de vivir de la agricultura y de la ganadería en el mundo de hoy o en el mundo de ayer. La aldea maldita, la gente emigra de unos pueblos que están rodados en Castilla, no se llega a citar exactamente el nombre, pero están por los alrededores de Salamanca y tienen que dejar el pueblo porque por culpa de las sucesivas malas cosechas la gente se muere de hambre. Y en Alcarrás la gente no sabemos si va a tener que dejar el pueblo, pero desde luego ya no van a poder seguir cultivando los melocotoneros porque llegan, fíjate, las energías renovables, o sea, cómo es la gran industria, que hasta algo en principio positivo como son los paneles solares, terminan por destruir una forma de vida, un paisaje y una cultura. Nos hemos vuelto un poco locos de todas maneras, porque hay una ruta de melocotoneros, es una zona, Cataluña es enteramente muy turística, pero esto es una zona de Lleida que realmente la gente no iba allí porque consideraban que no había nada que ver. Pero a raíz de Alcarrás se ha convertido efectivamente en un lugar donde te montas en autobús y te hacen la ruta por los campos de melocotones de esta zona de Alcarrás y de los pueblos de alrededor donde se ha rodado la película. Es increíble. El turismo sigue sintiéndose muy atraído por el cine y por las series de televisión. Sigue funcionando. La pregunta que te puedo hacer, que podría ser muy larga la contestación, ¿Qué le debe el cine al turismo y el turismo al cine en España? Buf. En España es que, claro, somos uno de los países con una industria turística más pujante y que ha modificado de forma radical los usos y costumbres y las formas de vivir del país. Hay todo un cine turístico, que son estas películas De los años 60 rodadas en Torremolinos, en Marbella, en Benidorm, en Mallorca, en Canarias también, que están llenas de imágenes sobre la transformación de sus propios pueblos. Te aparece siempre un paisano montando en burro y luego de repente, boom. Un rascacielos. Y son películas que funcionan como reflejo de un mundo que estaba cambiando y también funcionan para atraer a la población y al espectador para ay, yo quiero ir allí a atorrarme como Paco Martínez Soria o como José Luis López Vázquez y pasármelo bien con las suecas, un deseo que en esa época era casi una fantasía para la inmensa mayoría de la población. Y luego muchas películas han generado rutas turísticas o muchas series, estoy pensando, por ejemplo, un Juego de Tronos, por poner uno de los ejemplos más recientes, que han atraído gente a lugares de Andalucía, Itálica o San Juan de Gaztelugatxe, en el País Vasco, que ya estaban bastante hasta arriba de turismo, pues ahora todavía más, o Girona. Se han hecho muchas rutas turísticas y sobre todo esto. Es verdad que hay muchos lugares que ya son muy turísticos de por sí, pero por ejemplo, en pueblos, estoy pensando en Amanece, que no es poco, y sus pueblos de Albacete, que hay una ruta bastante visitada de fans de la película que recorren estos tres pueblos, que me parece que son Aina, Lietori y Molinillos, y está muy bien porque genera además un tipo de turismo que no existía o que no tendría por qué existir, o en Santo domingo de Silos, en el cementerio de Sad Hill, esta película que se rodó ahí, El bueno, el feo y el malo, el duelo al final en la era y fueron los vecinos los que se pusieron de acuerdo para recuperar esa era que estaba ahí enterrada y llena de tipo por encima y reconstruyeron el cementerio y la escena y ahora se ha convertido en un lugar a visitar que no existía, no existía. ¿Quién lo ha hecho? ¿Lo peor de lo peor, la peor película hecha con localizaciones españolas que digas Dios mío, la que han liado y qué necesidad podría ser Misión Imposible 2, esa sería la que ganara o todavía hay alguna que le gana más? Misión imposible 2 hacían esta cosa de mezclar las fallas con la Semana Santa y decían curioso pueblo que honra a sus santos quemándolos, decía Anthony Hopkins. Noche y día también rodada en Cádiz, mezclaba los Sanfermines en las calles de Cádiz. Claro, todas estas cosas nos chirrían cuando las vemos nosotros en lugares que conocemos, cuando la vemos en escenarios de fuera no nos llama la atención y nos parece perfecto y maravilloso. El cine construye mentiras y crea mentiras que a veces se imponen sobre la realidad. Yo creo que lo importante es saber distinguir cuando estás viendo una ficción o una creación y que no estás viendo un documental. Oye, y es cierto que ahora las localizaciones intentan ubicar en zonas asépticas que no digan nada pero que sea posible que exista en cualquier lugar del mundo, con lo cual la proyección internacional internacional está asegurada. Esto no es de muy frío y muy. No sé, a ver, esto ocurre mucho ahora mismo con las series de televisión, que se hace mucho contenido que se llama así además contenido que ya lo dice todo, con el objetivo de viajar bien, pero yo creo que realmente lo que estamos comprobando es que lo local viaja súper bien, hay infinidad de gente enganchada a series de Corea del Sur o incluso películas de la India, donde te aparecen unos paisajes y unos escenarios que son hiper locales e hiper reconocibles y la gente los consume alrededor del mundo. Pero mira, sí que es verdad que por ejemplo los culebrones turcos que tan de moda estuvieron o están, tienen unos escenarios muy asépticos también, o sea, es Estambul pero podría ser Móstoles realmente. Y eso ocurre ahora todavía, pues con series como por ejemplo Élite pasaba que estaba rodada en Madrid, pero no había ningún tipo de elemento cultural propio que se reconociera. Pero sí, sí, yo creo que estamos viendo además mucho hiperlocalismo, muchas series, por ejemplo, rodadas en Galicia o en el País Vasco, o películas y que funcionan muy bien, incluso rodadas en el propio idioma del lugar y que la gente las consume en América Latina y en Asia y en África. Y creo que sí, que lo universal puede partir de lo local, o sea que ahora mismo los últimos en fijarse en España quién han sido los coreanos, los de Corea del Sur. Los de Corea del Sur y la India, los de Bollywood. Para mí ha sido una sorpresa, que es una cosa que he descubierto investigando para este libro, que es que hay películas, efectivamente, K dramas los llaman, o películas de Bollywood que vienen a rodarse en España gracias a acuerdos específicos con Tour España, que tienen como objetivo multiplicar el turismo de esos países en España, que vengan más visitantes indios o coreanos o de Corea del Sur y lo están consiguiendo. Entonces, claro, pues tienes la típica película de un drama de una pareja maravillosa de Corea del Sur rodada en Coruña, o por ejemplo un viaje de despedida de soltero de tres amigos de Bollywood que recorre la Tomatina de Buñol y terminan haciendo la típica coreografía de esta multicolor de la India, pues rodada en un pueblecito de Andalucía y es un vídeo que tiene 500.000 millones de reproducciones en YouTube. Es que no sé por qué preguntarte si por las películas con Niño, por localizaciones marisoleras que llamas, que no sabía que existían, de escenarios de Marisol, por supuesto, sobre comedia negra, sobre cómo los vecinos de los pueblos o de las ciudades se cambian o no les gusta que hablen de los crímenes que han ocurrido en la zona. Es más complicado. Ahí se roza un poco la sensibilidad. Es que ahora estamos en este auge del true crime, todos consumimos series o podcast o cualquier tipo de contenido relacionado con crímenes reales, pero esto es antiquísimo. Esto viene del romance de ciego que iba por los pueblos contando la historia de dos vecinos que se mataron a. Es un interés morboso, es cierto, pero que todos tenemos y que es muy humano. Al final, claro, ¿Qué ocurre? Que cuando un lugar físico se asocia con un crimen, sobre todo si es un crimen, que ha pasado, que ha ocurrido en la realidad, es una asociación negativa. Entonces, claro, tú imagínate Alcácer o Puerto Urraco. ¿El presidente Ibarra, Rodríguez Ibarra de Extremadura en aquel momento, cuando Carlos Aura quiso ir a rodar El séptimo día, que era la historia de Puerto Urraco, sin decirlo, pero era Puerto Urraco, claramente se indignó y qué pasa? ¿Que no tienen crímenes en Madrid que tienen que venir a rodar aquí? Y dijo algo así siempre es lo mismo en Andalucía y Extremadura crimen rural, en Madrid cine negro y en Euskadi cine de terroristas. Y tenía razón, la verdad, y de hecho Carlos Saura terminó rodando El séptimo día fuera de extremo. ¿Y sí, a nadie le gusta que su lugar, que su espacio termine asociado a algo negativo, pasa también con el cine kinky en los años 70, cuando se empezaron a rodar esas películas Perros callejeros de José Antonio de la Loma, los propios vecinos de esos barrios San Adrià del Besós, de los alrededores de Barcelona, se indignaron contra el rodaje porque ya entonces eran conscientes de que eso los iba a estigmatizar y a vincular con algo negativo y montaron manifestaciones y actos de protesta y el rodaje se tuvo que trasladar a Hospitalet en ese caso, o mira por ejemplo Entrevías en Madrid, que es una serie mucho más reciente de José Coronado, que los vecinos de Entrevías también, pero qué pasa, que siempre tenemos que ser nosotros la delincuencia, la droga, la marginación? Pues no nos parece bien, o sea que es un tema que ocurría en los 70 con el cine quinque y sigue ocurriendo ahora. Tenemos un minuto para que me digas si es cierto o no que has ido a la caza de la casa donde X película. Bueno, he ido a la casa de todas las películas, claro, la casa de José Coronado en Asignatura pendiente, la casa de Criacuervos, las casas de las películas de Almodóvar, que son todas súper reseñables, a mí eso me encanta, es un fetichismo que me encanta. Te has gastado una pasta haciendo este libro. Bueno, interactúa, ayuda mucho, pero también apetece mucho viajar, me imagino que alguno habrás hecho algún viaje antes y después también Raquel Piñeiro, que ha sido un placer leer tu libro y es un libro para consultar constantemente. Yo tengo apuntadas un montón de películas que me tengo que ver, un montón de documentales que tengo que ver y cosas que dices, ostras, ha pasado tanto tiempo que seguro que la veo ahora, pero con la visión de Raquel Piñeiro. A lo mejor va y me gusta más. Muchísimas gracias. Ese era el objetivo. Gracias a ti. Un país en la pantalla. España a través del cine y las series de Editorial Geoplaneta. Gracias Raquel. Feliz año. Gracias a vosotros. Feliz año. En Onda Cero más C controla tu casa desde 60. Caso con.