Alberto Chicote (3:46)
Antonio. Vamos a ver, decía una cosa antes José Antonio, interesante, que era la diferencia entre. Entre Santos Cerdán y Ábalos, en el sentido de que Santos Cerdán es más calculador, es más ladino, lo tiene todo mucho mejor atado para diferenciar lo político de lo judicial, mientras que Ábalos reacciona más en caliente, Más visceral. Es más visceral, tiene la mecha más corta y desde luego nos va a dar más titulares que Cerdán en el paso por la Comisión del Senado en esta comparecencia. Evidentemente, un escenario político no tiene nada que ver con el judicial. Nos va a dar titulares, pero yo me fijaré fundamentalmente en saber hasta qué punto se ha divorciado del partido o hasta qué punto todavía hay un rescoldo que podemos relacionarlo con eso se llama patriotismo de partido, lo que hemos vivido juntos, etc. Hasta qué punto va a prevalecer lo uno de lo otro. Esa es la pista que nos va a dar la. La comparecencia del día 8, creo que es, ¿No? El 8, sí, de enero de este hombre. Lo demás es muy difícil descifrar el cruce entre lo político y lo judicial. Yo personalmente prefiero fiarme. Prefiero fiarme por encima de los titulares que nos pueda dar Ábalos. Prefiero fiarme de la prueba pericial, de la prueba documental, de la prueba testifical que aparezcan en la vista pública respectiva de los distintos procesos que están en marcha. Pero insisto, titulares seguro que nos da. Y para mí la prueba será. En lo que me voy a fijar es en saber si de verdad está tan quemado personalmente como para implicar o tratar de implicar, porque luego ya veremos lo que dirían los jueces, tratar de implicar a otros, en este caso al presidente del Gobierno. Vamos a ver hasta qué punto se ha producido el divorcio político total o parcial solamente de Ábalos respecto al PSOE. En lo estrictamente político hay una pregunta que nadie tiene la respuesta, solamente una persona que es quien tiene la competencia de disolver las Cortes y ese es el presidente del Gobierno. Pero en los últimos días, qué decir días, semanas, meses, se viene especulando sobre si 2026 será, además de año electoral en varias comunidades autónomas, año de disolver las Cortes e ir a elecciones generales. Hoy leíamos y destacamos esta mañana un artículo que publica el diario El Mundo en el que van a más las peticiones de alcaldes, de dirigentes socialistas en las comunidades que tienen muy presente lo que ocurrió en 2023 cuando hubo unas elecciones autonómicas y municipales y en las que prácticamente el Partido Socialista perdió todo el poder territorial, salió de los gobiernos autonómicos, de un buen puñado de comunidades y claro, lo que pasó es que meses después lo que anunció fueron las generales. Entonces el plato roto lo pagaron alcaldes y presidentes autonómicos. Ahora dicen que no quieren que se repita este modelo y lo que están diciendo es que se adelante esa cita electoral para que no vuelvan a pagar ellos toda la gestión que está haciendo al Gobierno. Esto coincide también con ese movimiento, es verdad que bastante soterrado, que van apareciendo por ahí algunas caras públicas. El último en hacerlo es el alcalde de León, que no es nuevo en esto de las críticas al presidente del Gobierno. En los últimos meses ya lo había hecho, pero es verdad que José Antonio Díez en las últimas horas, ayer estuvo en Antena 3, sí que pidió un congreso extraordinario para renovar liderazgos y estamos pendientes, que creo que también va a ser la primera semana o en los primeros compases de enero, a que Jordi Sevilla presente el famoso manifiesto que va ganando adhesiones también para que se abra un debate, una alternativa socialdemócrata en el Partido Socialista. La gran pregunta ¿Veis opciones, veis posibilidades atendiendo todos estos elementos que estamos analizando? Voy contigo, Casado. ¿De que realmente 2026 pueda ser un año electoral pero de generales? Yo es una pregunta que le haría sobre todo a Otegui y a Oriol Junqueras. La pregunta jamás se la haría a Sánchez. Lo de Sánchez ya está claro. Ya ha dicho que va a repetir, que va a agotar la legislatura, que se va a presentar en las próximas elecciones, que este es el gobierno más limpio, más eficaz, más social, el mejor gobierno del mundo. Bueno, también el de Zapatero. De manera que en este caso, en este asunto, la posición de Sánchez es irrelevante. No es Sánchez el que lo va a decidir. El que lo va a decidir es el sindicato de socorristas de Sánchez. Es decir, concretamente estos dos y el PNV tal vez que no tienen el menor interés en que aparezca un gobierno de la derecha presidido por Feijóo. Los movimientos estos, a mi juicio, no tienen. No tienen ningún recorrido. El alcalde de León, el de Jordi Sevilla, no hay nada que hacer. No hay nada que hacer hasta que el PSOE pierda en las urnas, pierda el poder y esté en la oposición. Esa es la única vía de regeneración del Partido Socialista y que el Partido Socialista vuelva a ser lo que ha sido siempre cosido a la historia de España en nombre de una ideología que podemos decir genéricamente socialdemócrata. Socialdemócrata. Todo se ha perdido. En estos momentos estamos en una especie de república personalista, de república presidencialista, no en una monarquía parlamentaria. Ese es el daño institucional que se está haciendo poco a poco. Pero bien, por responder a lo que tú me preguntas, no es Sánchez el que va a decidir, son sus socios. ¿Socios? Sus costaleros parlamentarios, básicamente los que he dicho, Otegui y Junqueras, que tienen una especie de alianza estratégica y que podrían inclinar la balanza. ¿Lo van a hacer? Yo creo que no. Yo creo que no. Pero Sánchez ha dicho en todos los idiomas, ya lo he dicho en todos los idiomas, que va a agotar la legislatura y según él las elecciones serán en el 27. ¿Ocurrirá esto? Buena pregunta. Insisto, para Otegui y para Herrera y para Junqueras. Junqueras que va a estar en el mes de enero también en el Palacio de la Moncloa y ya veremos el otro actor que sigue por ahí, del que no sabemos mucho últimamente, un señor que lleva ya unos cuantos años viviendo en Waterloo y cuyo deseo desde hace tiempo es volver a Cataluña. Y hay un horizonte ahí que se habla de la primavera como un elemento de. No sé si de esperanza por parte del Gobierno para reconducir esta relación con Junts que se encuentra en este momento de ruptura de convivencia o de relaciones. Vera, es que la reconducción de la relación con Yunce es complicada. Porque es complicada. No digo que no se pueda hacer. Esto lo tiene que subir mucho Puigdemont y perfectamente lo puedes hacer. Porque hay dos cuestiones, primero, que serían importantes para Puigdemont y para Junts. Uno, que tiene que volver él a España. Y dos, poner sobre la mesa un referéndum, que esto es una cuestión ¿Por qué no? Si se han hecho tantas cosas. Perfectamente el señor Sánchez, para alargar aún más su gobierno, su gobernación, a lo mejor le puede poner fecha, ¿Por qué no? Lo que pasa es que en el caso de Junts es complicado porque la presión de los alcaldes, que son los que están sintiendo el avance de Alianza Catalana, la presión de los alcaldes es lo que ha llevado a Junts hacer ese referéndum o a esa consulta con las bases que le han dicho que es que tienes que romper con Sánchez. ¿Por qué? Pues porque ellos entienden que la alianza con Sánchez les está arruinando. Yo creo que tampoco es por eso. Probablemente es por otras razones vinculadas al hecho de que opciones como Alianza Catalana y como Vox están subiendo en todas partes. Pero en Jung se entienden, o los alcaldes de Jung se entienden que es por esta otra cuestión. En el PSOE pasa un poco lo mismo. Lo que pasa es que a Sánchez le va a dar igual lo de los alcaldes. Los alcaldes presionan y tienen miedo. Y los líderes regionales. ¿Por qué? Porque saben que esto que ha pasado en Extremadura, de manera diferente, pero puede ocurrir en muchos sitios. Y lo de Extremadura, curioso, porque hay que revisarlo y mirarlo bien, porque se No, no. Los votos que ha perdido el PSOE, que han sido 100.000, se han ido a la abstención. Bueno, es que Vox ha sacado 40.000 más. 40.000 más que en las anteriores elecciones. Y habrá que ver de dónde han salido, porque no han salido los votos de Vox. Del PP han podido salir algunos, pero el PP prácticamente se ha mantenido igual. Entonces, al final resulta que en un sitio como por ejemplo Badajoz capital, en donde Vox se ha instalado como segunda fuerza política, necesariamente, porque es que no tiene otra explicación matemática, hay votos el Partido Socialista que han ido a Vox. Y si eso ocurre en otros sitios, el problema para Sánchez es peor, porque al final resulta que sus políticas son las que hacen que una opción como la de Vox siga creciendo. Entonces yo creo que internamente en el Partido Socialista, hasta que no haya una oposición con un liderazgo real, que no existe en este momento, ahí no hay nada que hacer. Todos estos movimientos puntuales del de Jordi Sevilla, lo que dice el alcalde de León, que lleva mucho tiempo con ese discurso, y otros que están en la misma tesis, por supuesto el presidente Castilla La Mancha, todo esto no irá a ningún sitio si no surge un liderazgo o un conato de liderazgo que quiera hacerle frente de verdad de una forma clara a Sánchez. Y eso en ese momento no se ve. No se ve y es difícil que se pueda articular. Por tanto, habrá que pensar, y en esto creo que tiene razón Antonio Antonio Casado, en el asunto de las fuerzas claves para él son Bildu y Esquerra Republicana, porque sumar se van a mantener ahí. Si en un momento determinado Bildu y Esquerra Republicana le no vamos a soportar más, el Gobierno tiene que convocar elecciones, no tendrá más remedio que hacerlo. Pero a mí me da que tanto Bildu como Izquierda Republicana, incluso si hubiera una financiación irregular del Partido Socialista, yo buscarían argumentos para decir que no parece que sea una financiación irregular, sino algo colateral, etc. Buscarán algún argumento para evitar tener que convocar elecciones antes, porque esto no le beneficia a ninguno de ellos. A Sánchez no le hemos escuchado todavía ninguna valoración de lo que ocurrió en las elecciones en Extremadura. Si bajamos un poquito en el escalafón, la número dos del Gobierno y del Partido Socialista, porque ya sabemos que ahora coincide todo, sí que ha hablado y lo que vino a decir, resumiendo mucho, mucho lo que pasó allí, que no teníamos un buen candidato porque estaba imputado y eso es lo que vino a decir de Garrido. ¿Qué pasa ahora? Pues que el 8 de febrero tenemos elecciones en Aragón y la candidata ahora es alguien que también viene del Gobierno y que viendo las encuestas bien, bien, bien, no pinta para el Partido Socialista. En el caso de Pilar Alegría hay un análisis que se viene haciendo también y se insiste mucho. Pilar y ese es que si sube Vox en las elecciones, confían también algunos estrategas en Moncloa, cuando empiecen los pactos entre el PP y Vox eso puede tener un efecto beneficioso para los socialistas. Pero hasta que llegue eso van a ir perdiendo territorio, van a ir perdiendo elecciones y no sé cómo se va a argumentar lo que tenemos por delante de citas electorales que ninguna de ellas viene Castilla y León, viene luego Andalucía, ninguna de ellas pinta bien para los socialistas.