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Hoy es martes, no sé si te lo he dicho. Y los martes Peláez en este programa. Peláez, buenos días. ¿Cómo estás? Buenos días. Alsina, Alsinos y en general la afición. Sigo un poco en shock con lo de Mediaciones Martínez. La supuesta empresa pantalla que investiga la UCO. Me recuerda a una empresa de mecheros, Exclusivas González, madrileña de Promociones Representaciones, Viuda de Gómez Orcajo. Es algo de otra España. Y que engarza con Derribos Arias aquel grupo de la Movida, que por cierto era buenísimo. Yo tuve un blog de crítica musical en esa línea. Demoliciones Peláez. Quizás sea el momento de recuperarlo. Me gustan mucho los nombres de esta trama, sobre todo los de los restaurantes donde se reúnen siempre a la altura de la futura novela. Encajan perfectamente en el ritmo narrativo. Mira el Torreón misterioso. La Chalana, siempre náutica. Ramsés, qué decir Ramsés, algo majestuoso y dorado. Son nombres como creados para el futuro biopic. Sauna Adam, con referencias al pecado original. La Tragantía, mitad mujer, mitad serpiente y el Willow mágico y ancestral. Y claro, y Anchona, el de Servinábar. Pues en el bar Frankie supongo que sonaría Sinatra. Claro. Quizá cuando se repartía en algo Cerdán se disfrazaba de Papá Noel y sonaba a Santa Claus is coming to town. Y tenemos Hialai, claro, que recuerda a Ida Lai, exótico, sofisticado y con el prestigio del punto vasco sin llegar nunca a nivel del ventorro que roza el 10 perfecto como Nadia Comaneci. Por no hablar de aquella exdirectora de Guacaloa que se apellidaba Laufer. Insuperable. Siguiendo esta línea me acuerdo de las empresas de Sabina, El pan de mis niñas y Ultramarinos finos. Ojalá la historia nos premie con mercantiles como Nepotismo 2000 o Mordida siglo XXI. Aunque si quieren nostalgia, yo lo mataría con El Club de Amigos del Pardo José Luis Rodríguez Zapatero o Mira que monten un holding, lo agrupe todo y lo llamen España es nuestra s a detalle logo un toro Desborne bostezando y abrazado un maletín junto a un escueto desde 1978 barrita corazón. Tengas un buen día, Peláez. Adiós. Será lo que se pueda.
