
La consulta que han enviado esta semana a Jorge Freire vuelve a situarnos en el terreno donde más dudas parecen surgir entre los oyentes de Más de uno: el trabajo. Según los datos que maneja el consultorio de Jorge Freire, más de la mitad de las ca...
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Alberto Aparici
Más de uno en onda cero, donde alsina.
Jorge Abad
52 de los dilemas morales que llegan hasta la redacción del despacho Consulta del Doctor Freire, se refieren a conflictos en el ámbito laboral. Más de la mitad de las consultas tienen que ver con situaciones desagradables o peliagudas incluso, que se producen en el ámbito, en el espacio de trabajo. Buenos días, doctor Freire, y bienvenido.
Carlos
¿Cómo está?
Doctor Freire
Muchas gracias.
Jorge Abad
¿Cómo estÁ? Este dato me lo ha pasado Jorge Abad, pero que él no quería darlo él, pues lo doy yo.
Carlos
¿No? Porque me parecía suficientemente relevante como para que fueras tú quien lo diera. Porque recuerdo varios. Recuerdo varios que hemos tenido aquí conflictos. Recuerdo a una mujer que tenía un compañero que le olía muy mal el aliento, tenía halitosis, entonces no sabía cómo gestionar esa situación. ¿Qué más había? Sí, había uno que no coincidía en la forma de vestir con sus compañeros. Tenía un dress diferente.
Doctor Freire
Claro que sí.
Carlos
Que llevaba jerseys con arbolitos y cosas así.
Jorge Abad
Es cierto.
Carlos
También sus compañeros eran muy modernos y le miraban mal.
Jorge Abad
Que nunca quería tomarse un día libre, ¿Te acuerdas? Porque se sentía amenazado por el que le sustituyera. Temía que se quedara ya con el puesto.
Doctor Freire
¿Os acordáis de unos cuantos dilemas? Yo es que los olvido por completo. Una vez que los resuelvo exitosamente, los olvido, los borro de mi mente. Yo, en cualquier caso, a partir de ahora quiero fluir. Quiero fluir. Me he acercado antes por el. Sí, sí, por la sala. Bueno, la sala, o sea, el ala que tienen, la sala de taquimecas, como la llamamos comúnmente, la sala en la que están reunidos los archiveros, los amanuenses, que se encargan, por supuesto, no sólo de transcribir las copiosas cartas que nos llegan, sino también desprecintarlas, clasificarlas, dividirlas en orden alfabético, por temas, etc. Y les he dicho que a partir de ahora que sean ellos los que elijan el dilema. Que nos lo digan. Sí, sí. Y así fluimos, fluimos. Y el que toque.
Jorge Abad
Y este que han elegido hoy ya es bueno.
Doctor Freire
No sé absolutamente de qué va. Ah, no sabes nada en absoluto.
Jorge Abad
Muy valiente todo.
Doctor Freire
Es lo que Agustín García Calvo llamaba la alegría de lo inesperado.
Jorge Abad
Muy valiente tu actitud.
Doctor Freire
Bueno, sí, soy valiente. Ser bueno. Ser valiente, que decía Machado.
Jorge Abad
Pues vamos a escuchar ¿Cuál es el dilema moral? A ver, cómo sale usted del paso,
Alberto Aparici
Querido Jorge, siempre he creído que la amistad consiste, entre otras cosas, en la obligación tácita de ayudarse mutuamente en los pequeños asuntos materiales de la existencia. Por eso la mezquindad de este dilema moral me avergüenza. Resulta que necesito dinero. No mucho, pero es urgente. Tengo que arreglar la caldera, pagar una derrama y hacerme dos empastes. Así que he tomado la decisión de vender algo que poseo desde hace años, un objeto raro, muy codiciado entre coleccionistas y cuyo valor, según he descubierto consultando foros, se ha disparado hasta extremos casi delirantes. Y aquí aparece el problema, Jorge. Tengo un compañero de trabajo, Ramiro, cuya vida emocional está organizada alrededor de la nostalgia y el coleccionismo y que desde hace meses habla obsesionado de encontrar ese mismo objeto. El hombre pasa los descansos consultando Wallapop con una concentración febril. Hace unos días le escuché decir que estaría dispuesto a endeudarse si apareciera uno en buen estado. La cuestión es que si yo se lo ofreciera, no podría cobrarle el precio de mercado. Tendría que hacerle precio de colega. Ya sabes, sacrificando mucho dinero en virtud de la fraternidad oficinesca. La alternativa consiste publicarlo discretamente en Internet y esperar a que algún desconocido pague la cantidad obscena que ciertos adultos están dispuestos a desembolsar por artefactos vinculados a su infancia, aunque sean tan absurdos como este. Porque sí, Jorge, el objeto por el que mi conciencia libra esta batalla miserable entre amistad y codicia es un furby original de 1998, edición limitada, Tigre galáctico. Había en su caja. Mi estabilidad financiera depende de un muñeco electrónico peludo que emite sonidos como cuando le aprietas el estómago. ¿Qué hago? ¿Debo comportarme como un ser humano decente y ofrecerle el Furby a Ramiro aun sabiendo que eso implicará renunciar a una suma considerable, o tengo derecho a maximizar el beneficio económico ocultándole la existencia del muñeco como haría cualquier fondo buitre, pero con un juguete diabólico noventero? Ansioso por tu consejo. Atentamente, Sergio.
Jorge Abad
Bueno, Pues sin anestesia, Dr. Freire, ¿Que le recomienda Sergio?
Doctor Freire
Por lo pronto, sigue los tiempos. Salió una estadística de la juguetera Hasbro hace unos meses y decía que el 40% de los juguetitos que se venden hoy los compran mayores de 18 años. Luego, bueno, pues, en fin, estamos hablando de un momento en el que la juventud se va prolongando elásticamente hasta un poco menos que la primera revisión de próstata, y hoy los jóvenes son gente de 50 años que colecciona furbis. Bueno, pues es lo que nos ha tocado, pero no creo que sea peor que lo que había antes. Yo prefiero esto a esta visión de la madurez que muchas veces nos venía como ser hombres de una sola pieza y asumir lo que te había tocado. Bueno, pues hoy la juventud es más, hoy la juventud baila con fradejas. Y entonces yo creo que hay que asumirlo. He detectado en nuestro querido oyente una falacia, y creo que no sería honrado si no lo señalase. Nuestro oyente ha sido falaz. Ha sido falaz porque ha empezado diciendo una cosa y luego, a la manera de ciertos políticos, ha retorcido el lenguaje para acabar diciendo otra. Ha empezado diciendo que lo decente sería obrar por mor de un cierto compañerismo y hacerle un precio barato, y luego ha acabado diciendo que no, que eso en realidad sería sacrificar sus beneficios, etc. Por lo pronto, si quiere usted, querido oyente, que yo le ayude, no haga falacias, no haga trampas, el lenguaje, reconozca que no quiere ser usted un buen compañero. Esta falacia es una falacia muy curiosa, que es la falacia de Iseo y Seo era la reina de Irlanda. Y entonces se decía que la reina de Irlanda había cometido adulterio con Tristán, que era uno de los caballeros de la Mesa Redonda, como Arturo, como Lancelot, como Belvedere, etc. Y entonces era cierto. Pero ella tenía que despejar esos rumores, de tal suerte que se congregó delante de toda la muchedumbre, delante del pueblo, al pie de un arroyo, y tenía que cruzar ese arroyo. Y entonces mandó que viniese Tristán disfrazado de mendigo, y como ya no podía vadear el arroyo sin mojar sus delicados piececitos, se subió a horcajada, se subió a caballito de ese supuesto mendigo y cruzó el arroyo. Y entonces, en el momento en que cruzaba el arroyo y llegó al otro lado, y estaba al pie del arroyo, toda la muchedumbre, todo el pueblo congregado, hizo una cosa que es una fórmula veredictiva una fórmula. A Dios pongo por testigo. Entonces a Dios pongo por testigo que entre mis muslos sólo he tenido a mi marido. Y este señor que está aquí abajo, que era el testigo y que efectivamente era Tristan. De tal suerte que nunca mintió. Nunca mintió porque era su amante con el que cometía adulterio. Y entonces, de alguna forma su integridad quedó probada, su virtud. Y nunca se volvieron a airear esos rumores de. Es decir, lo que hizo fue retorcer el lenguaje al punto de que al final una mentira pasase por verdad. Que es lo que está haciendo nuestro oyente. Ya sé que nos gusta que le meta campanillazos a nuestra audiencia, pero es que a ellos les viene bien lo que duele.
Jorge Abad
Curioso.
Carlos
¿Entonces tú crees que se lo debe ofrecer a precio de amigo?
Doctor Freire
Yo no haría eso contigo. Mírame los ojos, tocayo. Tú no harías eso conmigo. Mejor dicho, tú no lo harías. El compañerismo no nos avala para ciertas confianzas.
Carlos
¿Pero me estás haciendo otra trampa? Porque estoy aquí delante. Yo te tengo mucho aprecio, pero a lo mejor a otro compañero no.
Jorge Abad
Yo no creo que deba hacerle precio amigo.
Carlos
Yo tampoco.
Jorge Abad
Si tanto le gusta para coleccionarse, pues que se gaste de la pasta.
Carlos
Y sobre todo si a él le hace falta, que tiene que hacerse dos en pasta.
Jorge Abad
Si la tiene, pues que se la gaste.
Doctor Freire
Tenéis corazones endurecidos empedernidos.
Jorge Abad
Estamos dando por hecho que el que quiere el Furby.
Doctor Freire
¿De qué año has dicho que del año 99? Que es una granañada de Furby. No sueño cualquiera.
Jorge Abad
El que quiere el Furby. ¿Qué pasa, que no tiene recursos para comprárselo?
Carlos
Estaba dispuesto a endeudarse, ha dicho.
Jorge Abad
Bueno, pues.
Doctor Freire
¿Y vas a permitir que alguien despeñe su existencia endeudándose por un Furby? No deberías ponerle la mano de amigo en el hombro. Y no cometas ese dislate, querido Ramiro. ¿Ramiro? ¿Además, como Ramiro de Maez? ¿Tú, un hombre de tantas resonancias hispánicas?
Jorge Abad
A lo mejor Ramiro tiene dinero oculto en el altillo de su casa. Tiene, por ejemplo, fajos de billetes y lo que no quiere es soltarlos. Sabe que su amigo Sergio tiene el Furby y está esperando a que se lo ofrezca a un precio de ganga.
Doctor Freire
Ya, bueno, vale, vamos a templar gaitas, porque es verdad.
Jorge Abad
¿Por qué tenéis que pensar mal de Sergio y bien del amigo este Sergio
Doctor Freire
es verdad que tiene la derrama, tiene lo de las muelas, tiene una serie de gastos imprevistos, necesita desprenderse de su patrimonio? Eso decía. Claro. Y luego la verdad es que hay que reconocer que como somos compañeros de generación, creo que me permitirá estas confianzas. La nostalgia es la fuerza motriz de nuestra generación. Es verdad, es una generación que mira al retrovisor, es como el pájaro de Borges que volaba hacia atrás con la cabeza mirando al pasado. Es una cosa tristísima. Se ha agostado el futuro. De tal suerte que estamos mirando siempre hacia esos referentes que ahora comparecen en forma de remakes. Ahora están apareciendo incluso en el centro de las grandes ciudades. Han aparecido en Madrid, en Sevilla, en Valencia, en Barcelona, locales de temática remember ochenteros y noventeros. Entonces, claro, son locales en que sólo pone música de los 80 con un póster de Rambo, otro de T, otro de los no sé qué. Y bueno, pues de alguna forma se está atizando este recuerdo nostálgico en unos cuarentones o cincuentones dispuestos a echar la mano a la faltriquera para pagarlo. Me parece una cosa lamentable.
Jorge Abad
Bueno, querido Sergio, ¿Qué dice el Dr. Freire que tienes que yo le voy
Carlos
a dar una solución a Sergio?
Jorge Abad
Palmar dinero y hacerle el.
Carlos
Yo le voy a dar una solución como rata que soy, tengo una idea perfecta para él y es para quedar bien y para no perder dinero. Para quedar bien porque el otro quiere el Furby. Entonces tú le vas a decir Sergio, Ramiro, tengo un vecino coleccionista que creo que tiene ese Furby y a lo mejor está dispuesto a venderlo. Puede que te salga un poco caro, pero si quieres le pregunto. Y el otro que está obsesionado le va a decir que sí. Entonces puede hacer de intermediario entre ese supuesto vecino que tiene el Furby y él. Va a quedar muy bien con Ramiro.
Jorge Abad
¿Eso te parece a ti honrado? Ese es el consejo honrado que hay que dar.
Carlos
Yo he dicho que mi visita al amigo una rata de alcantarillado.
Doctor Freire
Si tenemos clases de sofistería. Pues si estas tenemos, pues yo arreo el portante y me voy. Estamos envileciendo a nuestra audiencia que vienen aquí además, honradamente, con dudas existenciales. Vosotros sabréis lo que hacéis.
Carlos
Que haga caso al filósofo, ¿No?
Doctor Freire
Muy bien, Carlos, muy bien. Sabes en el fondo de tu corazón
Jorge Abad
que muy bien No, Sergio, yo creo que temo. Hemos resuelto perfectamente el dilema. Con todas las posibilidades que puedes elegir
Carlos
el bien o el mal,
Doctor Freire
hemos liado a este pobre hombre y yo no respondo de las consecuencias.
Jorge Abad
Bueno, el pobre que tiene un Furby del año. ¿Que has dicho?
Doctor Freire
Bueno, debe tener una colección además copiosa, este señor. Habría que ver su habitación, debe de meter miedo. Oye, te digo una cosa, mejor Furbys que Funkos. Otro mal. Mejor los Furbys.
Jorge Abad
Adiós, Jorge, que tengas una semana estupenda.
Alberto Aparici
Igualmente, adiós.
Jorge Abad
En medio minuto recibimos en este programa o visitamos, no sé qué toca hoy, Alberto Aparici y hablamos de la ciencia.
Podcast: Más de uno
Host: OndaCero (Carlos Alsina + equipo)
Date: June 4, 2026
This episode of «Más de uno» centers on a lighthearted moral dilemma submitted by a listener: Should Sergio sell his rare, collectible “Furby Tigre galáctico” (original 1998) to a friend and colleague (Ramiro) who desperately wants it, or sell it anonymously to the highest internet bidder to maximize his earnings? The panel, including Dr. Freire, Carlos, Jorge Abad, and Alberto Aparici, navigates the nuances of friendship, nostalgia, and profit with their typical blend of humor, insight, and philosophical banter.
Dilemma presented by Sergio:
“No haga falacias... reconozca que no quiere ser usted un buen compañero.” (06:41, Dr. Freire)
“Si tanto le gusta para coleccionarse, pues que se gaste de la pasta.” (08:04, Jorge Abad)
Carlos’ scheme:
“Tengo un vecino coleccionista que creo que tiene ese Furby… Puede que te salga un poco caro, pero si quieres le pregunto.” (10:11–10:22, Carlos)
Nostalgia as a market force: Dr. Freire mourns how today’s adults fuel a market for retro toys, local “remember” bars, and endless remakes—suggesting society is obsessed with the past instead of building the future. (09:06–10:00)
“La nostalgia es la fuerza motriz de nuestra generación. Es una generación que mira al retrovisor, es como el pájaro de Borges que volaba hacia atrás…” (09:06–09:23, Dr. Freire)
The final bit of comic relief: Dr. Freire quips,
“Mejor Furbys que Funkos. Otro mal. Mejor los Furbys.” (11:19–11:21, Dr. Freire)
(04:44–05:05) Listener’s Dilemma:
“Por eso la mezquindad de este dilema moral me avergüenza… mi estabilidad financiera depende de un muñeco electrónico peludo que emite sonidos como cuando le aprietas el estómago…”
(06:41) Dr. Freire:
“No haga falacias... reconozca que no quiere ser usted un buen compañero.”
(08:04) Jorge Abad:
“Si tanto le gusta para coleccionarse, pues que se gaste de la pasta.”
(10:11–10:22) Carlos:
“Tengo un vecino coleccionista que creo que tiene ese Furby… Puede que te salga un poco caro, pero si quieres le pregunto."
(09:06–09:23) Dr. Freire:
“La nostalgia es la fuerza motriz de nuestra generación. Es una generación que mira al retrovisor, es como el pájaro de Borges que volaba hacia atrás...”
(11:19–11:21) Dr. Freire:
“Mejor Furbys que Funkos. Otro mal. Mejor los Furbys.”
This episode delivers an entertaining and thoughtful look at the tension between profit and friendship in the context of modern nostalgia. Listeners are left with a spectrum of (not always ethical) solutions—and a wink at the idea that sometimes, dilemmas don’t have perfect answers. The tone stays irreverent, philosophical, and relatable throughout.