
El veterano periodista ha destacado la figura de su compañero y amigo, que ha fallecido este domingo a los 85 años de edad después de una vida plagada de éxitos como reportero internacional y director en medios públicos.
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Dice el presidente Trump. Pero antes de eso quiero que dediquemos unos minutos a Diego Carcedo, que se ha muerto, se murió este fin de semana Diego Carcedó, al que han podido seguir leyendo los lectores del diario 20 minutos, que ayer repasaba algunos de sus últimos trabajos, sus últimas columnas. Han podido seguir leyendo los lectores de Gijón, han podido seguir escuchando porque ha seguido en activo hasta hace bien poco, a pesar de que su estado de salud, su estado físico ya era bastante delicado y que ha seguido al frente de la Asociación de Periodistas Europeos, con la que creo que todos tenemos, todos los aquí presentes, alguna relación y por tanto trabajando mano a mano en esa asociación con Miguel Ángel Aguilar, que hoy firma, lo he recogido en la revista de prensa, también firma un obituario, una despedida, una semblanza de Diego Carcedo y de su carrera profesional en el diario El País, pero le pedí a Miguel Ángel que nos acompañara unos minutos esta mañana para recordar a Diego Carcedo y aceptado amablemente, como siempre. Miguel Ángel Aguilar. Buenos días.
B
Muy buenos días, Carlos.
A
Buenos días y un abrazo. A lo primero, porque además de colega, tú eras muy amigo de Diego Carcedo. Claro, se pueden contar muchas cosas de Diego. Voy a empezar por esto que cuentas tú en El País, que me parece interesante porque da la medida del periodista o del reportero que fue durante sus primeros años de carrera profesional y que en realidad nunca deseó dejar de ser. Lo que pasa es que la vida te va llevando por caminos y se te van planteando circunstancias y de repente te ve siendo director de Radio Nacional de España, como le pasó a Diego, o director de los servicios informativos de Televisión Española, aunque fuera un corto periodo, como le pasó también a Diego Carcedo, aunque en el fondo lo que a él le habría gustado es seguir siendo enviado especial a lugares donde estuvieran pasando cosas, a ser posible complicadas y conflictivas para poderlas ver desde primera línea. Miguel Ángel.
B
Así es, yo creo que ese arma de reportero le acompañó absolutamente siempre y como dices, pues el transcurso del tiempo a veces le llevó a asumir determinadas. Y lo hizo con entrega y con acierto y produjo, yo creo que por ejemplo, en Radio Nacional es el que crea Radio 5, Todo Noticias y otras cosas importantes en Televisión Española y demás, pero él no estaba ahí para quedarse, él estaba ahí para. Para llevar a cabo, para impulsar cosas interesantes. Y nunca pensó que estar en la radio pública y en la televisión pública fuera un privilegio o que fuera uno exigiera doblegarse ante él. Pensó que la radio pública, la televisión pública no eran para nada el servicio doméstico del gobierno de turno. No se prestó a ese juego muchas veces. En algunas ocasiones cuando le nombraron algo, pues no entendía muy bien qué méritos le atribuían, pero cuando le cesaron, a veces súbitamente, pues sí sabía los méritos que había hecho para ser destituido, o sea que no se engañaba sobre la realidad en la que estaba viviendo. Fue para la Asociación de Provincias Europeos muy valioso. Él ocupó durante cuatro años la presidencia internacional, desde 2006 al 2010 y desde el 2007 fue presidente de la sección española. Esas posiciones que yo llamaba siempre honoris causa, porque requieren mucha dedicación pero no tienen ninguna retribución. Pero a esas cosas no les dio más leve que bueno gaje del oficio, pues aquí no se cobra, aquí se trabaja y se hace en favor, como has dicho bien, dar entrada a este asunto de la Asociación por las libertades y por la construcción europea, a la que siempre se dedicó con ahínco, que
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además era bastante alérgico o completamente alérgico al oropel, aun habiendo sido ser director de informativos de Radiotelevisión Española en los años 90 no era poca cosa, ser director de Radio Nacional de España tampoco lo era. Tiene todos los premios que se pueden tener en el periodismo, tenía todos los premios Diego Carcedo. Pero digo alérgico al oropel porque al final seguía conservando esa honradez básica del periodista y del reportero que por ejemplo, aún estando en situaciones de conflicto no se tira el pisto, digamos, o no se inventa situaciones de enorme riesgo a las que ha sobrevivido para darle mayor realce o relevancia a lo que le está contando. Él contaba lo que veía sabiendo que lo que veía él era lo que veía quien estaba allí, pero que luego había otros muchos lugares en los que no se podía estar a la vez y que por tanto eran necesarios también otros puntos de vista para completar la historia. Esa honradez de la sencillez de quien sabe qué es lo que está contando, yo creo que también le define o le definía.
B
Sí, sin duda ninguna. Él era partidario de lo que yo llamo alguna vez el periodismo de inmersión, periodismo de inmersión en los acontecimientos, el periodismo del que mucha gente, que muchos colegas han desertado en estos últimos tiempos para preferir seguir las evoluciones de los acontecimientos a distancia. Pero hay algo que la proximidad introduce y que no se puede obtener de ninguna otra manera que estando allí. La cualidad del periodista como testigo presencial es absolutamente decisiva. Cuando te dicen Carlos, bueno, pero añádele notas de color. Notas de color son notas de ambiente. Notas de ambiente no se pueden imaginar. Hay que vivirlas, hay que estar ahí. Es verdad que el testigo presencial, como has dicho, como acabas de decir, no tiene esa pluralidad de puntos de vista que puede tener el que está tranquilamente en su casa viendo un reportaje, pero no tiene esa. Pero lo que sí que tiene es una percepción directa de cosas, de realidades que no pueden borrarse. A eso aspiraba nuestro Diego Carcedo. Creo que es un buen ejemplo para quienes llegan ahora a la profesión o quieren llegar a la profesión, al oficio del periodismo. Y me parece que Diego tuvo esa voluntad, tuvo ese intento y desde su kangas originario, que nunca olvidó, porque bueno, él no tuvo eso que suele tener la gente que viene de otros lugares a veces, no es que este chico que viene, imagínate, de Cuenca, de donde sea, esa recomendación del gobernador civil, del obispo de la diócesis, del presidente de la Caja de Ahorros de Orihuela, lo que sea. No, Diego no tuvo eso a su favor. Lo único que tuvo a su favor es esa cosa de ser asturiano, que la verdad, a mí me admiraba cómo lo llevaba él.
A
Miguel Ángel Aguilar, gracias por haber hablado con nosotros esta mañana.
B
Vale Carlos, muchas gracias.
A
A ti, a ti, como siempre,
Podcast: Más de uno
Host: Carlos Alsina (OndaCero)
Invitado principal: Miguel Ángel Aguilar
Tema central: Homenaje y repaso a la trayectoria de Diego Carcedo, periodista fallecido
Fecha de emisión: 6 de abril de 2026
El episodio se centra en rendir homenaje a Diego Carcedo, periodista recientemente fallecido, repasando su carrera y legado profesional a través del testimonio de su colega y amigo Miguel Ángel Aguilar. Además de abordar su trayectoria y sus valores periodísticos, Aguilar destaca anécdotas y virtudes que definieron a Carcedo como reportero y persona.
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"Ese alma de reportero le acompañó absolutamente siempre..." (Miguel Ángel Aguilar, 01:53)
"...la radio pública, la televisión pública no eran para nada el servicio doméstico del gobierno de turno. No se prestó a ese juego muchas veces." (Miguel Ángel Aguilar, 02:44)
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"...seguía conservando esa honradez básica del periodista y del reportero... no se tira el pisto, digamos, o no se inventa situaciones de enorme riesgo..." (Carlos Alsina, 04:34)
"El periodismo del que muchos colegas han desertado... Pero hay algo que la proximidad introduce y que no se puede obtener de ninguna otra manera que estando allí." (Miguel Ángel Aguilar, 05:49)
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"Lo único que tuvo a su favor es esa cosa de ser asturiano, que la verdad, a mí me admiraba cómo lo llevaba él." (Miguel Ángel Aguilar, 07:27)
El episodio, cargado de admiración y respeto, reconstruye la esencia de Diego Carcedo como un periodista íntegro, comprometido con la verdad y la proximidad a los hechos. Su vocación de reportero, su rechazo a los privilegios y su defensa de la libertad informativa se presentan como ejemplo inspirador para el oficio.
Miguel Ángel Aguilar, a través de recuerdos y una mirada a su trayectoria, dibuja a Carcedo como símbolo del periodismo hecho con pasión, rigor y honestidad.