
El director de Más de uno ha dibujado la relación necesario entre las actividades de Santos Cerdán dentro del PSOE y las altas esferas del Estado y la confianza que había depositado en su figura el presidente del Gobierno.
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Narrador/Periodista
¿Qué tal, ¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Estamos a martes, es 16 de junio del año 2026, esto es más de Uno y les cuento una historia que es muy corta. Igual que José María García se apropió de una canción de amor que los Simple Minds habían sacado el año anterior para convertirlo en la sintonía de Súper García en La Hora Cero, y desde entonces ya no hay quien la escuche sin esperar un buenas noches. Saludos cordiales. Gordon Levy se quedó con la banda sonora de Corrupción en Miami como sintonía de su programa de propaganda política derechista. La serie de televisión se había emitido los cinco años anteriores al comienzo de su espacio radiofónico, en el que este locutor inesperado, Gordon Lee, completamente calvo y con un bigote muy poblado, permanecería 20 años colocando cada día su sermón incendiario y pretendidamente sarcástico. Gordon Leedy, que se presentaba a sí mismo como G Man. La diferencia de este señor con cualquier otro predicador radiofónico es que él debutó en el medio con 62 años y que antes había pasado 5 en la cárcel. Condenado por allanamiento, robo, escuchas ilegales y conspiración, lo que aquí llamaríamos pertenencia a organización criminal. Pasó entre rejas cinco años, pero podría haber pasado 20 si el presidente Carter no le hubiera aliviado la pena. Este Gordon Liri, que se formó como abogado, fue agente del FBI, fiscal de distrito y asesor difuso del partido republicano, encontró su oportunidad soñada cuando Nixon se presentó a la reelección y su equipo reclutó gente dispuesta a todo para recaudar fondos y para proteger al candidato. Y Nixon, en efecto, ganó y Gordon Leedy hizo carrera como urdidor de operaciones bajo cuerda y capataz del grupo de rateros que acabaría asaltando la sede del partido demócrata, o sea, el edificio Watergate. Él trataba directamente con los plomeros o fontaneros, que eran los que se manchaban las manos, y él mantenía contacto directo a la vez con el equipo directo del presidente. Era jefe de fontaneros y hombre de confianza del gabinete del presidente, encargado de ver cómo se pagaban las operaciones ilegales. Cumplió prisión, rentabilizó el resto de su vida aquel Servicio patriótico que había hecho para proteger al presidente y se reinventó después como locutor de radio, como invitado de programas y como actor en series de televisión. Actor invitado también salió en Perry Mason, salió en MacGyver y por supuesto salió en Corrupción en Miami. Ya sé que a Santos Tardán no le ha llamado Dios por el camino de la oratoria y que difícilmente su futuro laboral estará en la radio pero nunca se sabe. Nunca se sabe lo que el destino le tiene a uno guardado. CLASES DE PROGRESISMO CON SANTOS SARDÁN EN DIRECTO DESDE CLOACA FM Algo habrá aprendido en todo caso Santos Sardán de tanto roce como tuvo con la periodista bocaza según definición de ella misma, Leire Díez Castro Algo del periodismo sabrá a estas alturas ya Santos Sardán y algo habrá aprendido también de tanto periodista con el que tuvo trato y a quien hizo llegar munición procedente de la cloaca máxima que según la UCO él dirigía y la dirigía en calidad de lo que él era, Secretario de Organización del Partido Socialista delegado de P S para el gobierno de Ferraz sino de qué iba a poder haber ordenado que se le pagaran a la militante sin más ley de 10, los viajes en avión sino de qué iba a haber podido ordenar que se le abonaran al abogado Teigelo 125.000 euros por una asistencia jurídica que no se sabe si se produjo. Asistencia jurídica es cualquier cosa Claro es que si es un servicio ficticio eso es una factura falsa o que el abogado Teigelo tenga otras dos facturas que emitió el PSOE por 53.000 euros que en la contabilidad del partido no aparecen, según la sucesora del señor Cerdán porque nunca fueron abonadas porque como era un servicio contratado por el secretario de Organización si ya es un problema que el PSOE pagara por servicios ficticios para encubrir que financiaba operaciones cloaqueras más problema sería que hubiera pagos que no constaran en la contabilidad oficial Lo siguiente sería preguntarse de dónde salía el dinero para esos pagos que no podría ser de la caja oficial del partido porque entonces no cuadrarían las cuentas Se pagó, no se pagó, los servicios eran reales, los servicios eran ficticios, era una forma de financiar Al Eyre y Compañía sostiene la sucesora de Cerdán, la señora Torró que ahora pretende estar al tanto de todo lo que se hizo y lo que se dejó de hacer en aquella época. Entonces en aquel momento nadie se enteraba de nada pero hoy creen poder afirmar con precisión lo que hubo y lo que no hubo Sostiene la señora Torró que esos dos últimos pagos en realidad es que no se hicieron.
Entrevistado/Analista
Tenéis que tener en cuenta que estos contratos de asistencia jurídica los contrató a petición del secretario de Organización en ese momento, para asistencia del secretario de Organización. Cuando el secretario de Organización dejó de ser secretario de Organización también cesaron esos contratos que asistían al secretario de Organización.
Narrador/Periodista
Cinco veces dijo Secretario de Organización. El secretario de Organización contrataba a un abogado para que asistiera al secretario de Organización, o sea, a él y solo a él, 23 mil boniatos al mes con cargo al presupuesto del partido. Y nadie se extrañó, naturalmente nadie se extrañó porque en el PSOE 2024 entre que Cerdán era Dios, era Dios porque era delegado de quien era y que nadie se quería enterar de nada, pues todo se encajaba con la mayor naturalidad. Y como además Santos Cerdán era un fiel soldado de Pedro Sánchez que rendía un servicio impagable a la causa de proteger al presidente, pero no quería que nadie se enterara de que lo hacía, un hombre generosísimo y sacrificadísimo que hacía todo lo que hacía, pero no para que los demás supieran que estaba él al frente, no, no, al contrario, por eso todo lo llevaba en secreto y nadie más se enteró nunca de nada. Era el delegado de Pedro Sánchez porque era el santón al que Pedro Sánchez había elevado los altares en el congreso anterior del partido en Sevilla, cuando ya había informaciones que señalaban sospechas sobre Santos Sardin, cuando ya se había publicado en El Confidencial, septiembre del año 24, lo de la fontanera Leire Diez al servicio de Santos Tardán y dijo Pedro Sánchez los bulos, la máquina del fango. Y llegó el congreso de Sevilla del Partido Socialista en diciembre y repitió como secretario de Organización Santos Sardán, que además fue objeto de un homenaje allí. A ver, ¿Quién iba a pensar que Cerdán actuaba de espaldas a Pedro Sánchez si no existía una sola razón para que el escudero ocultara nada a quien le mantenía contra viento y rumores en la poltrona? Nadie sospechaba de Cerdán. ¿Por qué iba a dudar nadie de que todo lo que hiciera Cerdán estaba avalado por el hombre que lo sostenía en el puesto? Pues es natural que eso pensara todo el mundo. ¿Quién es Santos Cerdán? Pues el delegado de Pedro aquí en Ferran Ferdán, como pagador de Leire Díez y sus colegas, recibía información precisa de sus andanzas. Como diría P S, las andanzas de Leire nunca se me ha informado sobre las andanzas de la señora Ley de Díez. Recibía información precisa de las andanzas y Ley de Diez, a su vez financiada por Ferraz, iba mensajeándose y reuniéndose con altos cargos, lo mismo de la Guardia Civil. Tres reuniones con la Directora General de la Guardia Civil que con la Fiscalía General del Estado, oye, Con el número 2 del fiscal general, poca broma. Que con directivos, empresas públicas, que por alguna razón todos ellos sentían la obligación de atender amablemente a Ley 10, aunque ella no fuera nadie, una militante sin más. Sile, como periodista que es, está versada seguro en el Watergate. Su conocida Mercedes González, como periodista que también es, estará tanto más versada que el aire. La periodista González se metió en política y de la mano de P S ha ido ascendiendo hasta dirigir la Guardia Civil. Poca broma. Hoy tendrá ocasión de explicar en el Senado lo que hasta ahora se ha negado a explicar de viva voz en público. Cómo fueron sus reuniones con Leire, qué se decían en los mensajes que luego fueron borrados. Si no le escamó que la antigua directiva de Correos y compañera de filas, compañera del alma, compañera, intercediera por un comandante de la Guardia Civil investigado como proveedor de teléfonos no rasteables en la trama de los Coldos. Si no dudó en recibir a Leire Díez, en reunirse con ella en una cafetería cerca de la Dirección General, teniendo en cuenta que la reunión se produjo a finales de septiembre del año 24, la primera, y a mediados de septiembre ya había publicado El Confidencial quién era Leire. Si no se le encendió alguna bombillita en la cabeza que relacionara a la ex directiva de Correos colocada a dedo por Juan Maserrano, colaborador de P S, alguna bombillita que relacionara a esta mujer con el capataz del PSOE Santos Cerdán, mentor de Coldo y sucesor de Ábalos y de quien ya entonces se había publicado que estaba en el punto de mira de la UCO. Si ya había sospechas sobre Cerdán publicadas en prensa, si ya se sabía quién era Ehre, porque la había publicado la prensa, no a tocabos. La directora General de la Guardia Civil hoy comparece en el Senado, digo, y como no está imputada, pues no podrá alegar que su abogado le recomienda guardar silencio. De hecho, por ser quien es la cara visible La cabeza de la Guardia Civil está obligada a hablar y está obligada a contestar si ella defiende el trabajo de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, que ella misma dirige, incluso cuando ese trabajo la señala a ella como receptiva a las insinuaciones sobre irregularidades en la UCO y artífice de indagaciones internas muy del gusto de los fontaneros de Santos Lidi Cerdán. ¿Quién sabe si dentro de 20 años no veremos a Cerdán presentando su propio show en la radio y presumiendo de cómo urdió todo tipo de trapacerías para proteger al presidente que lo había colocado?
En el monólogo titulado "Cuentas y cuentos de Cerdán", Carlos Alsina aborda con tono irónico y humorístico la actualidad política española, enfocándose en las irregularidades y supuestas tramas en torno a Santos Cerdán, entonces Secretario de Organización del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). A través de comparaciones, relatos e ironía, Alsina reflexiona sobre la cultura de la opacidad, el encubrimiento y la lealtad al poder en el seno del partido gobernante.
“Ya sé que a Santos Tardán no le ha llamado Dios por el camino de la oratoria y que difícilmente su futuro laboral estará en la radio pero nunca se sabe. Nunca se sabe lo que el destino le tiene a uno guardado.”
— Carlos Alsina [03:16]
“Si ya es un problema que el PSOE pagara por servicios ficticios para encubrir que financiaba operaciones cloaqueras, más problema sería que hubiera pagos que no constaran en la contabilidad oficial.”
— Carlos Alsina [04:34]
“Tenéis que tener en cuenta que estos contratos de asistencia jurídica los contrató a petición del secretario de Organización en ese momento, para asistencia del secretario de Organización.”
— Analista Invitado [05:44]
“En el PSOE 2024, entre que Cerdán era Dios... y que nadie se quería enterar de nada, pues todo se encajaba con la mayor naturalidad.”
— Carlos Alsina [06:34]
“Ley de Diez, a su vez financiada por Ferraz, iba mensajeándose y reuniéndose con altos cargos, lo mismo de la Guardia Civil [...] que con directivos, empresas públicas, que por alguna razón todos ellos sentían la obligación de atender amablemente a Ley 10, aunque ella no fuera nadie, una militante sin más.”
— Carlos Alsina [08:40]
“¿Quién sabe si dentro de 20 años no veremos a Cerdán presentando su propio show en la radio y presumiendo de cómo urdió todo tipo de trapacerías para proteger al presidente que lo había colocado?”
— Carlos Alsina [13:56]
El monólogo de Alsina desenmascara, con mordacidad y precisión, las estructuras de lealtad ciega, encubrimiento y opacidad en el círculo socialista, exponiendo cómo figuras clave han instrumentalizado recursos, relaciones y silencio en beneficio propio y del líder máximo. La ironía y el humor rematan un retrato punzante de la política nacional.