
El director de Más de uno ha puesto el foco en el poco entusiasmo del gobierno israelí en el acuerdo de alto al fuego entre EEUU e Irán, de lo que ha dejado constancia matando a 250 libaneses en diez minutos.
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A
¿Qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Estamos a jueves, es 9 de abril del año 26. Esto es más de Uno. Esto es la radio, es Onda Cero. Y les cuento una historia que es muy corta. Preguntó el profesor de lengua a la niña ¿Cuál es el antónimo de guerra? Y respondió la niña Paz. Y sonrió porque supo que había acertado. Preguntó el profesor ¿Que es lo contrario de alto bajo? Exclamó la niña y sonrió porque supo que había acertado. Dijo el profesor. ¿Y lo contrario de alto el fuego? Pensó un momento la niña y respondió seguir sufriendo bajo el fuego. Y se le ensombreció el rostro porque supo que estaba en lo cierto. Le preguntó el cowboy a su compañero de armas. ¿Tú eres de gatillo fácil o de gatillo rápido? Y respondió el otro Yo soy de gatillo todo el tiempo. No ha hecho falta ni un día. No hizo falta ni un día para constatar que tratándose de Oriente Medio, nunca es aconsejable lanzar las campanas al vuelo. Al alto el fuego entre Estados Unidos e Irán le salió un dinamitero cinco horas después de que fuera anunciado. Lo contamos ya ayer. En cuanto Pakistán, el gobierno mediador, informó de que el cese de hostilidades incluía el sur del Líbano, el primer ministro de Israel hizo saber que ni de broma que el Líbano es cosa suya, no de Donald Trump, y que no se daba por concernido. Para que no quedara rescoldo de duda sobre lo que le importa al primer ministro israelí. El alto el fuego se ocupó de ordenar más bombardeos que nunca. El día más violento desde que empezó la guerra. Más de 150 bombas en 10 minutos. Mataron a 250 personas. El mundo celebraba la esperanza de una paz mientras las familias libanesas se ponían a cubierto o se morían alcanzadas por una bomba. No consta que el gobierno de Israel haya deseado nunca la tregua. En Irán. Al anuncio de alto el fuego reaccionó con una frialdad. Bueno, con la frialdad de quien quiere que se sepa que no ha sido consultado. Dijo Israel al conocerse el alto el fuego ayer. Lo respetaremos en Irán en atención a nuestro aliado estadounidense. Que es una forma de decir que si de Benjamín Netaneo dependiera, no se habría suspendido la guerra. A última hora del día ya lo estaba haciendo. Y diciendo abiertamente el primer es un alto en el camino no es el final de esta guerra. Todavía tenemos objetivos por completar y los alcanzaremos, ya sea mediante un acuerdo o reanudando los combates, porque estamos preparados para volver a combatir en cualquier momento que sea necesario. Tenemos el dedo en el gatillo. Ardor guerrero Netanyahu siempre ha ganado por goleada a este aspirante a Premio Nobel de la Paz que sigue siendo Donald Trump. La investigación periodística que ha hecho el New York Times sobre cómo acabó Trump ordenando el ataque a irán el día 28, un ataque que en otros tiempos él mismo rehusaba, esta investigación periodística sostiene que el punto de no retorno fue una intervención a puerta cerrada de Netanyahu, más bien un mitin en la sala de crisis de la Casa Blanca, que allí predicó lo impepinable que era que con unas pocas semanas de bombardeos y unos cuantos asesinatos a la carta, el régimen iraní se desmoronara. Que Donald Trump podría colocar entonces un gobierno títere a la manera venezolana, que Irán tendría que tragar con permitir que su petróleo fuera gestionado por sus antiguos enemigos, y que el programa nuclear sería para siempre historia entre Netanyahu y su alma gemela, que es el Ministro de Defensa de los más bien el Ministro de la guerra de los Estados Unidos, el Sr. He, convencieron a Donald Trump de que sólo alguien como él, con su audacia, con su coraje, con su capacidad para ver una oportunidad donde otros solo ven un riesgo, estaba en condiciones de cambiar para siempre Oriente Medio. Este nuevo Oriente Medio sería un Oriente Medio con Irán, franquicia de la Casa Blanca, y con un Israel hegemónico y a lo grande, o sea, el gran Israel, que es la vieja aspiración del primer ministro Netanyahu, extender, con la coartada de la defensa, el territorio de su país, absorbiendo naturalmente el sur del Líbano. Hubo quien le advirtió a Netanyahu en la prensa israelí, en la prensa de izquierdas israelí a la que es alérgico, del riesgo de confundir el éxito de sus planes expansivos, confiar ese éxito a un aliado tan voluble como es Donald Trump, capaz de tomar decisiones que nadie más tomaría, es verdad, pero capaz también de emitir mensajes contradictorios, de cambiar de postura de un día para otro y de camuflar con el estilo macarra de sus tweets los discutibles resultados de sus campañas militares. La advertencia venía a ser cuídate de Trump. Netanyahu no acabe siendo tú quien se quede colgado de la brocha. Ahora que el presidente de los Estados Unidos, urgido por el encarecimiento de la gasolina, por la caída de apoyo popular, por la deserción de una parte de quienes antes lo celebraban en la cosa esta del Maga, ahora que ha interrumpido su plan apocalíptico para sentarse a negociar con los khameneis, un plan, por cierto, este que es objeto de negociación, que por lo que se conoce se parece bastante poco a los objetivos históricos que según Trump ya se habían conseguido. Netanyahu se rearma. Se rearma para sobrevivir él a la estrategia cambiante, confusa y debilitada de su socio americano. No vaya a ser que el primer damnificado por la paz sea el propio Netanyahu. No vaya a ser que a ojos del resto del mundo quede probado que quien encuentra en la guerra el escenario más fértil para sus intereses políticos es el jefe del gobierno israelí. Netanyahu en la estacada. Esta que viene ahora es la historia de un ministro entregado al Fomento de la Cultura. Y no es hurtaso. Este ministro ejercía la prosaica cartera de Fomento, o sea, venga presupuesto público para hacer carreteras y líneas férreas. Pero en su corazón anido siempre una sensibilidad extrema por la cultura y por las mujeres que deseaban culturizarse. El ministro conoció en un mitin a Claudia Montes, que había sido mis Asturias y tal como declaró ella misma ayer en el juicio, le ayudó a culturizarse en la política.
B
A partir de ese mitin, amistad y la verdad que me ayudó mucho a culturizar un poco el tema de la política.
A
A culturizar el tema de la política. Alabado sea José Luis Ábalos, capataz del Partido Socialista, presto siempre a educar en política a antiguas mises. ¿En el segundo día del juicio por el caso de las mascarillas se confirmó el segundo caso de caradura o de cara durilla? De caradura. A Claudia Montes, como a Jessica Rodríguez a Valos, le procuró un empleo en una empresa pública. Esta de Claudia Montes era una empresa pública vinculada al sector ferroviario. En rigor, lo que le procuró más que un empleo fue un salario. Un salario de una empresa pública, porque el empleo en realidad nunca se supo en qué consistía. Tanto que la voluntariosa empleada, en vista de que no tenía tarea, empleó sus jornadas laborales en seguir culturizándose, en este caso sacando libros de la biblioteca de Oviedo y leyendo libros, libros de trenes, como si no hubiera un mañana.
B
Usted ha referido que leía los libros que cogía de la biblioteca. ¿Era en horario de trabajo, fuera de horario de trabajo, en el horario de trabajo? Y eran todos referentes a los trenes. Estaba Me quería saber todo lo referente a los trenes.
A
En horario de trabajo se iba a la biblioteca de Oviedo, buscaba todos los libros que hubiera sobre trenes y se los iba llevando a su lugar de trabajo para echar el horario de trabajo leyendo, sabiéndoselo todo sobre los trenes. ¿Qué títulos escogidos había en la biblioteca de Oviedo? No quedó concretada en la declaración de ayer o concretamente, pero bueno, quién sabe, igual estaba La chica del tren, La historia del tren bala, extraños en un tren, el tren de las 4.50, que es de Agatha Christie. A Claudia Montes habrá que reconocerle al menos que ella intentó ponerse al día para desempeñar mejor su inconcreto empleo leyendo mucho sobre trenes y que a diferencia de Jessica, ella nunca supo que era. José Luis Ábalos dijo ayer quien la había colocado. El ministro culturizador era así, desinteresado. Y a José Luis Ábalos habrá que reconocerle a él y a Coldo que dejaron tanta prueba y tanto rastro de sus corruptelas sin fronteras. Esto del ministerio convertido en agencia de colocación de amigas y correligionarias, el abuso de poder con el dinero público, el desdén hacia las empresas del Estado que se lo ha puesto fácil al tribunal para hacer justicia, al menos en este punto. Digamos que en la corrupción del enchufismo, colocaciones por la jeta, han desplegado los dos un encomiable ejercicio de transparencia.
Monólogo de Alsina: "El gatillo y el gatillazo"
Fecha: 9 de abril, 2026
Host: Carlos Alsina
El monólogo de Carlos Alsina arranca la mañana con una mezcla de actualidad política internacional y nacional, atravesada por su característico humor e ironía. El episodio se centra, principalmente, en la fragilidad de los altos el fuego en Oriente Medio, el papel de líderes como Netanyahu y Trump, y se traslada a un caso de corrupción en el ámbito político español, todo bajo el prisma de la sátira y la reflexión mordaz.
Alsina inicia con una anécdota sobre una niña y las palabras opuestas, transitando de la inocencia del antónimo de “paz” y “alto” a una reflexión amarga:
“¿Y lo contrario de alto el fuego? Pensó un momento la niña y respondió: seguir sufriendo bajo el fuego. Y se le ensombreció el rostro porque supo que estaba en lo cierto.”
—Carlos Alsina, [00:54]
Fragilidad del alto el fuego y “el gatillo todo el tiempo”: Alsina recurre a un diálogo ficticio de cowboys para hablar de la rapidez con la que se desmoronan las treguas en Oriente Medio.
“No ha hecho falta ni un día para constatar que tratándose de Oriente Medio, nunca es aconsejable lanzar las campanas al vuelo.”
—Carlos Alsina, [01:27]
Ataques tras el anuncio de la tregua: Israel responde al comunicado de alto el fuego ordenando más bombardeos, en el día más violento de la guerra reciente.
“Más de 150 bombas en 10 minutos. Mataron a 250 personas. El mundo celebraba la esperanza de una paz mientras las familias libanesas se ponían a cubierto o se morían alcanzadas por una bomba.”
—Carlos Alsina, [02:10]
Citas directas/respuestas políticas: Alsina destaca cómo tanto Irán como Israel respondieron con frialdad y sarcasmo a la iniciativa de Estados Unidos, subrayando el interés de Netanyahu en continuar el conflicto.
“Tenemos el dedo en el gatillo. Ardor guerrero Netanyahu siempre ha ganado por goleada a este aspirante a Premio Nobel de la Paz que sigue siendo Donald Trump.”
—Carlos Alsina, [04:05]
El papel de Trump y Netanyahu: Basado en una investigación del New York Times, Alsina ironiza sobre la influencia de Netanyahu en las decisiones de Trump y la visión de un “gran Israel”.
“Este nuevo Oriente Medio sería un Oriente Medio con Irán, franquicia de la Casa Blanca, y con un Israel hegemónico y a lo grande, o sea, el gran Israel, que es la vieja aspiración del primer ministro Netanyahu…” —Carlos Alsina, [04:55]
Advertencias internas en Israel: Recuerda a Netanyahu el peligro de fiarse de Trump, por su capacidad para cambiar de postura repentinamente.
“La advertencia venía a ser: cuídate de Trump. Netanyahu, no acabe siendo tú quien se quede colgado de la brocha.”
—Carlos Alsina, [05:57]
Historia del “ministro culturizador”: Shift irónico a nivel nacional. Alsina relata la historia de José Luis Ábalos, exministro de Fomento, y su relación con Claudia Montes (ex-miss Asturias), enmarcado en el juicio por el caso de las mascarillas.
Testimonios y sarcasmo: Se reproduce el testimonio de Montes sobre cómo fue “culturizada en política” por Ábalos.
“A partir de ese mitin, amistad y la verdad que me ayudó mucho a culturizar un poco el tema de la política.”
—Claudia Montes, [06:46]
“Alabado sea José Luis Ábalos, capataz del Partido Socialista, presto siempre a educar en política a antiguas mises.”
—Carlos Alsina, [07:00]
Empleo fantasma y lectura en horario laboral: Alsina, con humor ácido, detalla cómo el empleo ofrecido a Montes en una empresa pública era en realidad solo un salario, y que su principal tarea era leer libros sobre trenes en la biblioteca de Oviedo.
“En horario de trabajo se iba a la biblioteca de Oviedo, buscaba todos los libros que hubiera sobre trenes y se los iba llevando a su lugar de trabajo para echar el horario de trabajo leyendo, sabiéndoselo todo sobre los trenes.”
—Carlos Alsina, [08:05]
Listado humorístico de posibles títulos de libros sobre trenes:
“…igual estaba La chica del tren, La historia del tren bala, extraños en un tren, el tren de las 4.50, que es de Agatha Christie.”
—Carlos Alsina, [08:20]
Crítica al abuso de poder y corrupción:
“Esto del ministerio convertido en agencia de colocación de amigas y correligionarias, el abuso de poder con el dinero público, el desdén hacia las empresas del Estado que se lo ha puesto fácil al tribunal para hacer justicia, al menos en este punto. Digamos que en la corrupción del enchufismo, colocaciones por la jeta, han desplegado los dos un encomiable ejercicio de transparencia.”
—Carlos Alsina, [09:00]
Sobre la dureza de la realidad internacional:
“El mundo celebraba la esperanza de una paz mientras las familias libanesas se ponían a cubierto o se morían alcanzadas por una bomba.”
—Carlos Alsina, [02:20]
Satirizando la ‘formación’ política:
“A culturizar el tema de la política. Alabado sea José Luis Ábalos, capataz del Partido Socialista, presto siempre a educar en política a antiguas mises.”
—Carlos Alsina, [07:00]
Resumen corrosivo sobre la corrupción:
“En la corrupción del enchufismo, colocaciones por la jeta, han desplegado los dos un encomiable ejercicio de transparencia.”
—Carlos Alsina, [09:00]
La intervención está marcada por el sarcasmo, la ironía inteligente y la crítica aguda tanto hacia la política internacional —los juegos de poder, la ambigüedad y el cinismo— como hacia los vicios tradicionales de la política nacional, en especial el enchufismo y el uso partidista de recursos públicos. Alsina consigue balancear información rigurosa con humor, haciendo de este monólogo una pieza tan informativa como entretenida.