
El presentador de Más de uno ha señalado como la respuesta del Ejecutivo a la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura no vale nada y solo demuestra que consideran a David Sánchez como uno más de su grupo.
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¿Qué tal?
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¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Ya estamos en el miércoles 15 de julio del año 26. Esto es más de uno. Esto son de acero. Si me dejan, les cuento una historia que es muy bueno, ¿No? Hoy, antes de contarles nada, hoy hay que revivir. Hay que revivir la noche de gloria en esta mañana de orgullo patrio. España a la final del próximo domingo y Francia al sucedáneo del próximo sábado.
A
Comienza el partido. Somos espíritu. Vamos a por todas. Viene por el remate de Ollar Zábal. No puede, Diñe, se lo va a quitar la mil penalti. Vamos. No me creo.
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¿Quién reza por ahí?
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Ahí está. Minuto 21 de juego, primera parte. Pierna izquierda. Va oyar Zaval. Va, va. Vamos,
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vamos.
A
Go. De España. Miquel, Miquel.
B
Queda la bola para la acción por banda de Pedro. Porro. Aguanta perfectamente el pacense.
A
Se mete entre líneas, tira la pared. Bueno, movimiento de Albo. Porro, Porro, porro.
B
Go.
A
De España. Pedro, Pedro, Pedro. Borro. Al 13 de juego de la segunda parte. 20 segundos para el final, señores. España lo tiene ya. Va a llegar a la final por la puerta grande. Saca Unai. Pelota directamente fuera. No lo evita la Min. Va a mirar el crono. 10 segundos. Está acabado. Final. Del partido. España España. España está en la final. España 2, Francia 0. Qué orgullo de ser aquí.
B
Bueno, pues eso, que 16 años después. 16 años son una generación. 16 años después.- Una generación después. España hoy está segura de que el domingo, este Nueva York del 26 será el Johannesburgo del año 2010. Y este Luis de la Fuente de hoy será el Vicente del bosque de hace 16 años. Vamos a ir a pelear para intentar conseguir este campeonato del mundo, que es un logro de unas dimensiones excepcionales. Y la nueva generación de españoles, que es la generación de la Min Yamal, vivirá en carne propia esto que hasta ahora solo le habían contado sus mayores, o sea, cómo es jugar, vivir y ojalá ganar un Mundial de fútbol. Bueno, ahora sí les cuento una historia que es muy corta. Érase una vez un presidente que tenía un hermano. Al hermano, que no al presidente, lo juzgaron por haberse dejado enchufar en una diputación provincial. Lo condenaron a una pena que no supone ni ingreso en prisión, ni cuantía económica, ni nada remotamente parecido a todo eso. A su hermano, el presidente, el tribunal no le atribuyó actuación ilícita alguna, ni presión, ni mediación ni recomendación, pero el Gobierno que presidía reaccionó como si fuera el presidente y el propio Gobierno el que hubiera sido condenado. Fue su reacción, y no la sentencia, lo que dio pie a que la opinión pública interpretara que el Gobierno se daba por condenado él fue su reacción, que no la sentencia, lo que dio pie a preguntarse cuál es la línea que separa la actividad particular de los familiares del presidente y sus ministros de la actividad oficial del presidente y sus ministros o por qué se dan por aludidos por un caso que nada tiene que ver con ellos. Fin de la historia. El País y La Vanguardia publicaron la semana pasada dos encuestas sobre la percepción que los españoles tienen de los jueces. Al Gobierno le entusiasmó el resultado porque cree que le da la razón en su prédica diariamente sobre el sesgo antisanchista de los tribunales en España. Salió el ministro López la semana pasada y ese día salió sin camiseta de la selección, pero vestido, quiero decir, o salía con traje, a urgir al poder judicial a que hiciera examen de conciencia. Después de ver los resultados de estos dos sondeos, Bueno, he repasado las dos encuestas porque en ambas se preguntaba por casos concretos y se preguntaba por el caso del hermano del presidente. En el caso David Sánchez o David Azagra, quienes encuentran indicios jurídicos sólidos ganan a quienes creen que han primado las razones políticas, según la encuesta del diario El País. En el caso de David Sánchez, hermano del presidente, quienes atribuyen imparcialidad a los jueces ganan por goleada, diría yo, a quienes no la perciben. En la encuesta de La Vanguardia, repito, por si acaso algún ministro tuviera bien hacérselo mirar un poco. En las dos encuestas que el Gobierno celebró como prueba del recelo social a los jueces, en las dos ganan quienes entienden que el caso de David Sánchez no es un caso de persecución o de lawfare, sino la simple aplicación de la ley a un sospechoso de haberse beneficiado de una contratación injusta. La presunción de inocencia, a juicio del tribunal que es la Audiencia Provincial de Badajoz, ha quedado superada. ¿Considera probado que Miguel Ángel Gallardo, presidente socialista de Diputación, creó un cargo innecesario para acoger en él y pagar un sueldo a David Azagra, músico hermano del líder del Partido Socialista, con el que Miguel Ángel Gallardo, después de haberle combatido a Pedro Sánchez en las primarias, porque él iba con Susana, tenía interés en congraciarse y en hacer méritos? La creación arbitraria del puesto y su adjudicación también arbitraria, o sea, el enchufismo, supone una prevaricación de la que es responsable Gallardo a juicio del tribunal. Los otros cargos públicos que participaron en esa mascarada y de la que entiende el tribunal que es responsable también como cooperador, el beneficiado, o sea David Sánchez Pérez Castejón. Esto es lo que dice en resumen la sentencia, en muy resumen, porque son 377 votos. Es un hecho que nunca antes un hermano del presidente había sido juzgado y condenado. Un hermano de cualquier presidente del gobierno en esta etapa de nuestro país. Eso es un hecho, es verdad, es el primer presidente que tiene un hermano condenado. También es un hecho que la condena es recurrible y de hecho va a ser recurrida. También es un hecho que el delito más grave, que era el tráfico de influencias, ha sido descartado. Y también es un hecho que siendo una condena, es una condena bastante menor. David Sánchez no podrá desempeñar un cargo público los próximos nueve años. Esta es la consecuencia, la única consecuencia penal de los hechos que han sido juzgados. No ingresará en prisión en contra de lo que tantos profetizaban. Ayer mismo, dos minutos antes de que saliera la sentencia, había gente que estaba diciendo en voz baja le caen dos años. Pues no, le cayeron dos años. No ingresará en prisión en contra de lo que tantos anhelaban, como si les fuera la vida en ello, quienes soñaban con ver a un Sánchez a la sombra, un Sánchez en prisión. Pues tendrá que seguir un poco, tendrán que seguir esperando. Digo, ni tráfico de influencias, ni enriquecimiento ilícito, ni elusión fiscal, que de todo eso se habló en la fase de instrucción de este caso. La participación de Pedro Sánchez como inductor de la colocación de su hermano, algo que sugerimos en su momento la jueza de instrucción, sin llegar a citar nunca al presidente, ni siquiera como testigo, y que sugirió también la UCO, la participación de Sánchez, o sea, que es Sánchez el que había movido los hilos para que su hermano fuera colocado. Esto lo deja fuera del tribunal precisamente porque nunca ha sido probada la influencia del presidente del gobierno. Digo, ni el presidente ni ninguno de sus ministros ha sido condenado por hecho alguno. Pero los ministros del Gobierno han reaccionado como si los condenados fueran ellos. Ellos y su presidente. Ellos sabrán lo que hacen. Bueno, ellos sabrán lo que hacen o no, porque el ojo clínico que ha demostrado el Gobierno en sus pronósticos sobre este caso es para no volver a hacer una previsión el resto de sus días. Respetamos la sentencia, pero obviamente no la compartimos. Quiero recordar, insistir en que nunca se personó un solo perjudicado. No existe acusación particular y la Fiscalía, después de todas las diligencias practicadas, no vio indicio de ningún delito, no acusó, pidió la absolución. Ya hay sentencia, pero la portavoz del Gobierno, que es la ministra del Masaid, sigue diciendo las mismas cosas que decía cuando ni siquiera se había celebrado el juicio. Claro, al ya existir una sentencia, es papel mojado el manido argumentario sobre las asociaciones ultras que presentaron las denuncias y los recortes de prensa en que se pasaban. Al ya existir una sentencia y existir con unanimidad de los tres jueces que integran el tribunal, no puede agarrarse el Gobierno a ningún voto particular o discrepante dentro del tribunal, que es lo que habría hecho si se hubiera producido ese voto. Y al quedarse ayuno de los clavos a los que se fue agarrando durante la instrucción y el juicio, se entrega el Gobierno al único comodín que ya le queda, que es erigirse él en tribunal paralelo, una suerte de poder judicial gubernativo, y emitir sus propias sentencias. Sentencia condenatoria a la Audiencia de Badajoz y sentencia absolutoria al hermano del jefe. Que la portavoz del Gobierno, que probablemente no ha visto una sola sesión del juicio, se erija en tribunal alternativo, se permita desdeñar la sentencia y juzgar ella, lo que eso no es un abuso de poder de libro, porque no está entre las funciones del Gobierno juzgar juicios y condenas y el trabajo de los tribunales no está entre sus funciones. No ha habido, además, deliberación alguna entre los ministros que permita ofrecer algo llamado una opinión colectiva. El gobierno opina. ¿Cuándo han discutido los ministros qué opinan sobre este asunto? Nunca. La opinión no es del Gobierno. La opinión, si acaso, es de la Presidencia del Gobierno, del equipo del presidente, que es quien decide lo que se dice en ruedas de prensa como la de ayer, ruedas de prensa teledirigidas. Es que existe una cosa. Unidad de mensaje, departamento del equipo del presidente, Unidad de mensaje Y en esa unidad de mensaje es donde trabajó el amigo de David Sánchez antes de obtener empleo en Badajoz. Trabajaba en La Moneda, esto que se llamaban entre ellos. El hermanito este trabajaba en la Moncloa en la unidad de mensaje y luego ya se fue para Badajoz porque encontró un trabajo mejor. Digo, el abuso se ha convertido ya en una constante gubernativa. Tendrá que recordar, o conviene recordar que este mismo Gobierno se pasó meses diciendo que había que esperar porque la justicia acabaría poniendo las cosas en su sitio. Dice no, es que la jueza Viedma es como es, pero ya llegará a la Audiencia Provincia. Bueno, la Audiencia Provincial emitió sentencia. Ahora toca decir bueno, pero ya llegará el Tribunal Superior. Siempre es lo mismo. Era la forma de decir que la jueza Viedma era un submarino del PP y de Vox. Ya se sabe. Ya llegará el día en que pongan en su sitio a la jueza Viedma. ¿Quienes? Sus compañeros de la instancia superior. Pues no ha sido eso lo que ha pasado. Entre las virtudes del Gobierno no está la de profetizar el desenlace de causas judiciales porque no da una, qué le vamos a hacer. Entre las virtudes de Pachi López nunca ha estado la de estudiarse los papeles antes de sacar conclusiones. Por eso lo que diga Pachi López tampoco importa nada. Es insoportable el tener que acatar una sentencia tras otra de este tipo.
A
Porque empezaron con el Fiscal General.
B
Ya basta. Una sentencia de este tipo son jueces distintos, instancias judiciales distintas, hechos distintos, protagonistas distintas. Una sentencia de este tipo significa una sentencia que nos es adversa. Una sentencia que condena a uno de los nuestros. Fach López no se sabe el nombre de uno solo de los jueces que integra el Tribunal de Badajoz. Ni el nombre, ni la trayectoria, ni nada. Pero le da igual. En denigrar a quien ni siquiera conoce y en desacreditar su trabajo se ha especializado el portavoz del Grupo Socialista. Es que cuando dijo esto ni siquiera había rozado con la yema de sus dedos una sola de las páginas de la sentencia. Y tan orgulloso, porque seguro que él piensa que ni falta que hace leerse nada sabiendo de qué va todo esto. Bueno, ahora que sucedió lo contrario a lo que el Gobierno decía que iba a ocurrir, pues ya no caben más jueces en esta conjura. Tenemos dentro de la conjura a los jueces instructores, los ordinarios, a las Audiencias provinciales como la de Bajoz, a los tribunales superiores y a los jueces del Tribunal Supremo. Ahora que sucedió lo contrario a lo que el Gobierno decía que iba a ocurrir, pues sólo le queda al Gobierno apropiarse de esta potestad que no tiene, que es absolver él cuando un tribunal condena. Pero dado que el Gobierno y los ministros nunca han sido observadores externos, sino que son integrantes del grupo que se considera concernido también por esta condena, su opinión en realidad no vale nada. No vale nada desde el punto de vista jurídico, nada aporta desde el punto de vista político. Y sólo una cosa pone de manifiesto, y es que hay ministros que ven en David Sánchez a un miembro más de su colectivo.
Podcast: Más de uno
Host: Carlos Alsina (Onda Cero)
Episodio: Monólogo de Alsina: "El Gobierno se da por condenado"
Fecha: 15 de julio de 2026
Carlos Alsina dedica su monólogo a analizar dos grandes asuntos de la actualidad española:
Aunque arranca con la euforia futbolística, el grueso del episodio es un comentario crítico, con altas dosis de ironía, sobre cómo el Gobierno ha reaccionado al fallo contra David Sánchez (hermano del presidente), reflexionando sobre la línea que separa las responsabilidades y la reacción institucional frente a los casos personales.
Carlos Alsina mantiene su habitual tono irónico, mordaz y analítico, alternando momentos de relato épico (el fútbol) con sarcasmo y crítica aguda hacia las instituciones, particularmente el Gobierno. Con certeros juegos de palabras y comparaciones históricas, construye un discurso que interpela tanto al oyente crítico como al ciudadano desencantado.
Un episodio vibrante y afilado, en el que Alsina celebra el éxito futbolístico pero dedica el grueso de su espacio a diseccionar —con humor, ironía y datos— la reacción desmedida del Gobierno ante la condena de un caso que considera personal y menor, poniendo en duda la separación entre lo institucional y lo privado. Esencial para entender la atmósfera política y mediática de la España de 2026.