Monólogo de Alsina: "El hombre que no sabía quién era"
Podcast: Más de uno
Host: Carlos Alsina (Onda Cero)
Fecha: 18 de diciembre de 2025
Visión General
En este mordaz y literario monólogo, Carlos Alsina utiliza la figura de Santos Cerdán –exsecretario de organización del PSOE y protagonista de las tramas judiciales actuales en España– para reflexionar con ironía sobre la pérdida de identidad política y personal. Mediante una narración que mezcla referencias literarias y crónica parlamentaria, Alsina explora la comparecencia de Cerdán en el Senado, su negación y su aislamiento en el seno del partido socialista, apuntando, no sin humor, a los mecanismos de defensa usados por políticos acorralados.
Puntos Clave e Ideas Principales
Inspiración Literaria: El hombre desenmascarado
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Referencias a Giovanni Papini y Oliver Sacks
Alsina abre el monólogo usando el cuento “El hombre que se perdió a sí mismo” de Papini y “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” de Oliver Sacks, para subrayar la confusión de identidad y la desorientación de Cerdán.“Es un poco Kubrick, pero sin sexo.” (02:01)
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La máscara caída
"Cuando se mira al espejo desenmascarado, ya no sabe quién es esa persona a la que está viendo." (02:14)
Así retrata Alsina el momento en que Cerdán, frente a sus responsabilidades y sin el respaldo de su partido, ya no logra reconocerse ni ser reconocido.
La Comparecencia de Santos Cerdán en el Senado
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Un interrogatorio clínico-judicial
"Más que una sesión parlamentaria, lo de ayer fue una sesión clínica." (03:05)
Alsina compara el intento parlamentario de hacer que Cerdán asuma su identidad y actos con una terapia, en la que los senadores “le ayudan” a reconocerse frente a evidencias (contratos, fotos, grabaciones) que él niega sistemáticamente. -
Negación continua
- Cerdán rechaza ser el protagonista de los hechos por los que se le interroga y se escuda tras teorías de manipulación y conspiración.
- Alsina ridiculiza el recurso a la conspiración del "Estado profundo", señalando que Cerdán evita referirse a "las cloacas" para no evocar otros escándalos.
El discurso de la conspiración
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Intervención de Cerdán
“Presuntamente toda esta colección de especulaciones policiales extremadamente imaginativas nace de unos oscuros audios...” (04:09, Santos Cerdán)
- Cerdán argumenta que las pruebas en su contra son falsas, producto de manipulaciones del “estado profundo”.
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Respuesta irónica de Alsina
“Todo le vale al señor Cerdán, que esa es otra forma de distraer la desnudez propia.” (04:36)
- Alsina destaca cómo Cerdán se refugia en relatos ajenos y argumenta que la narrativa de persecución es una coartada más.
El papel de Cerdán en la política: ¿Arquitecto o mandado?
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Autoimagen de Cerdán
“El hombre se ve a sí mismo como el artífice verdadero de la legislatura, el arquitecto... el socorrista providencial que salvó al gobierno de coalición.” (05:29)
- Según Alsina, Cerdán tiene una “cara de hormigón armado” y se atribuye un papel central en la política nacional que no se corresponde con la realidad.
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La realidad según Alsina
“Cerdán no era arquitecto, sino soldado. Cerdán siempre fue un mandao. Justo. Por eso le embaraza tanto a Sánchez hacer creer que el presidente, que es él, nunca se enteró de nada.” (08:03)
- El monólogo enfatiza que Cerdán fue simplemente el ejecutor de planes decididos por otros, aunque se autocoloca en el centro de la acción política.
La soledad del "hombre bomba"
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Alsina observa que el PSOE ha rechazado a Cerdán, temiendo los secretos y posibles represalias.
"Se ha visto ahora en el PSOE como un hombre bomba." (09:19)
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El senador socialista Alfonso Gil se abstiene incluso de cuestionarle en la comisión:
“Al senador socialista Alfonso Gil le correspondió ayer la tarea de hacer preguntas a su antiguo capataz [...] Y el Sr. Gil eligió no hacer ninguna pregunta.” (08:25)
Notables Intercambios y Momentos Memorables
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El reproche ético:
"Usted va a entender mejor que nadie que hoy estoy haciendo una de las intervenciones más difíciles de mi vida. Y por eso yo no le voy a hacer un reproche penal, que se lo tiene que hacer un tribunal de justicia, pero sí me va a permitir que le haga un reproche ético."
—Senador Gil (10:04)“Haga usted una pregunta si está en condiciones de hacerme a mí un reproche como el que me ha hecho.”
—Santos Cerdán (10:17)- Alsina ironiza sobre la ambigüedad y tibieza del PSOE con Cerdán en este momento crítico.
Timestamps de Segmentos Relevantes
- [00:17–02:40] — Introducción, cuento de Papini y paralelismo con Cerdán
- [02:40–04:09] — Crónica de la comparecencia parlamentaria; negaciones y referencias a Oliver Sacks
- [04:09–05:58] — Fragmento de la intervención de Santos Cerdán denunciando conspiración
- [05:58–07:33] — Alsina analiza y desarma la teoría conspiranoica expuesta por Cerdán
- [07:17–08:25] — Alsina analiza el papel de Cerdán en el pacto con Puigdemont y la reacción del PSOE
- [08:25–09:41] — Cerdán visto como “hombre bomba”; la reticencia de sus compañeros socialistas
- [10:04–10:28] — Fragmento y comentario del enfrentamiento entre Cerdán y el senador Gil
Citas Destacadas
- "Desprovisto del disfraz y la máscara, yo era un perfecto desconocido." (02:02, Alsina leyendo a Papini)
- "Más que una sesión parlamentaria, lo de ayer fue una sesión clínica." (03:05, Alsina)
- "Es por lo de Puigdemont. Ayer le faltó negar tres veces a Anchón, su compadre, o negar que haya pisado nunca una calle de Madrid llamada Hilarión Eslava, donde estaba el ático." (06:41, Alsina)
- "Cerdán no era arquitecto, sino soldado. Cerdán siempre fue un mandao. Justo." (08:03, Alsina)
- "Se ha visto ahora en el PSOE como un hombre bomba." (09:19, Alsina)
- "Nadie quiere haberle conocido y él desenmascarado, ya sólo aspira a ser temido." (10:28, Alsina)
Tonos y Recursos
- Ironía y sarcasmo: Alsina utiliza el humor y el tono desenfadado para resaltar contradicciones y absurdos, tanto en el discurso de Santos Cerdán como en las reacciones del PSOE.
- Referencias literarias y culturales: Desde Papini hasta Sacks, pasando por Kubrick y Ortega Cano, el texto está lleno de guiños destinados a ilustrar situaciones y darles profundidad.
Conclusión
Carlos Alsina plasma en el monólogo una ácida radiografía de la soledad, la negación y el espectáculo político al que se enfrenta Santos Cerdán. Con fino humor, referencias literarias y una crítica implacable, aborda los mecanismos de defensa del poder y la dificultad de asumir culpas en la política española más reciente. Un episodio que combina literatura, análisis político y sátira para retratar a “el hombre que no sabía quién era”.
