
Monólogo de Alsina: "Feijóo y los nietos"
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A
¿Qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Estamos en el miércoles 1 de julio del año 2026. Esto es más de uno, esto es la radio. Y si me dejan les cuento una historia que es muy corta, ya verán. Me preguntó la madre, verdaderamente harta, a su hijo adolescente. ¿Cuándo vas a ordenar de una vez tu cuarto? Respondió el hijo con una sucesión de onomatopeyas indescifrables propias del lenguaje epubescente. En el cerebro de la madre se activó inmediatamente el traductor automático adolescente español, español adolescente y entendió que el hijo le había no seas cagaprisas, madre, ya lo haré mañana, que estoy viendo la repetición del partido inaugural del Mundial. Y entonces explotó la madre aún más harta, verdaderamente harta, que hace seis líneas y le dijo al ¿Pero se puede saber por qué dejas para mañana lo que puedes hacer hoy, Juanma? Y entonces habló el joven en exquisito castellano y le pues para que se note que no me apetece nada hacerlo. Y añadió ¿No ves que si lo hago a la primera va a parecer que me gusta? Juan Manuel Moreno, presidente en funciones de la Junta de Andalucía, que lo va a seguir siendo, perdió ayer su primera votación de investidura y perderá mañana la segunda si deja para otro día lo que ya puede hacer hoy mismo en términos de alta política, tragar. Desde la noche del 17 de mayo, que fue noche de urnas hacía seis semanas y media en Andalucía. Juanma Moreno sabe que tiene hasta finales de agosto para sacar adelante lo suyo y sabe que puede haber tantas votaciones como quepan en ese holgado calendario. Pero sabe también que al final del camino siempre está Vox y que el peaje de Vox lo va a acabar pagando ¿Quién? Pues Juanma Moreno, o sea, que al final va a tragar. Ha elegido no hacerlo a la primera porque si lo hace a la primera va a parecer que le gusta tragar. Quiere que se note que lo ha disgusto, que lo hace, lo mucho que le cuesta. ¿Lo mucho que le cuesta qué? Pues la prioridad nacional, la satanización de los menores inmigrantes, la inversión cero en centros de acogida, la deportación de los sin papeles. Se note lo desagradable que es todo eso y lo desagradable que es tener un consejero de box en tu gobierno, aunque sea un consejero de cartón, sin o de felpa, sin competencias, sin despacho y sin cartera. Pero vamos, tener un consejero en el Gobierno de Andalucía. Bueno, se acabará sacrificando el presidente de los andaluces y pagará, muy a disgusto, pero pagará, los peajes de Vox invocando lo importante que es la estabilidad y lo terriblemente inconveniente que sería ir a unas elecciones de nuevo. ¿Usted cree que los andaluces quieren medio año de vacío? Evidentemente, yo estoy convencido de que no acabará pasando por caja como hicieron todos sus colegas para darse el gusto así de seguir gobernando su comunidad autónoma. Informa el diario ABC una información de estos últimos minutos que hoy mismo podría anunciarse el acuerdo entre el PP y Vox para que la votación de mañana ya sea favorable al candidato. Claro, ocurre. Ocurre que sus colegas Guardiola, Azcón, Mañueco, los presidentes de Extremadura, de Aragón, de Castilla y León que ya están encamados con Vox y que ya consumaron la coyunda tuvieron en su momento una coartada para diferir sus cesiones al costalero de extrema derecha o para retrasarlas. ¿Cuál era la coartada? Pues que tenían que esperar a que se celebraran las elecciones en los siguientes territorios que las tenían convocadas para no complicarle así la vida a sus colegas candidatos. Decían es que lo de Extremadura está pendiente porque ¿Como quedan las elecciones en Aragón? Y luego lo de Aragón es que está pendiente ahí negociándose porque ¿Como queda lo de Castilla y León? Pero claro, después de las andaluzas ya no quedan más elecciones hasta mayo del año 27, elecciones autonómicas y municipales. Ponerse estrecho con Vox habría tenido algún sentido cuando Feijóo aún predicaba que nunca metería Abascal en su gobierno porque el populismo era dinamita. Pero ahora que Feijóo ejerce ya de hermano mayor de una pareja de hecho, ahora que el PP ya ha abrazado la prioridad nacional, el No más Menas, el Abajo la regularización extraordinaria, el fuera del pacto verde europeo y ahora también la campaña contra una ley que no existe, que es la ley de nietos, contra la amenaza fantasma de los nuevos españoles creados a imagen y semejanza de Sánchez y por Sánchez en el extranjero para neutralizar así a los votantes residentes como Dios manda y de derechas que hay en España habrá. ¿Que el PP ha abrazado con ardor y vehemencia tantas banderas de Vox? Pues es natural que dentro de su partido se estén preguntando a qué espera Juanma si ya no es que paguemos el peaje, es que celebramos pagar el peaje para poder consumar ya de una vez los gobiernos de coalición, incluido el de Andalucía, en un remake de las tentaciones pasadas. Ya no se sabe cuántos meses de las próximas elecciones generales Feijóo ha exhumado la siembra de sospechas sobre la limpieza del proceso electoral. Si en 2023 lo presentó como una lógica preocupación por la custodia del voto por correo, luego ganó de calle el PP y no cuestionó ya nada, ahora lo presenta como una lógica preocupación por el incremento de los votantes dando nacionalidad a quienes no la tenían.
B
Hay un riesgo de ingeniería electoral evidente para que dos millones y medio de personas que no estaban en el centro la anterior elección de julio del 23 puedan votar en esta.
A
Obsérvese que el PP justifica siempre sus sospechas o se las justifica invocando lo razonable, que es poner bajo sospecha el sistema. El método es infalible, claro, porque ¿Cómo no va uno a sospechar si él mismo está alentando las sospechas? Pero es que tratándose de Sánchez siempre hay que sospechar. Qué interesante manera de sembrar sospechas. El fervor con el que se ha sumado Núñez Fejó a la denuncia de una ley inexistente bautizada como ley de nietos tiene perplejo al mismísimo Vox, que es quien lleva sembrando insidias sobre este asunto desde hace meses y quien con razón celebra ahora que el PP, chupando rueda, descubra lo peligroso que es otorgar la nacionalidad española al nieto de un español al que se privó de su nacionalidad porque se fue al exilio habiendo perdido una guerra. Pero ¿Hasta dónde vamos a llegar? Hasta los bisnietos. Es probable que así como Mariano Rajoy descubrió en una entrevista radiofónica cuando ya llevaba cuatro años gobernando el país que español no es quien nace en España, sino quien tiene padre o madre española, nazca donde nazca, es posible que algunos políticos hayan descubierto ahora que los nietos de migrantes que nunca dejaron de ser españoles, o sea, que mantuvieron su nacionalidad, son tan españoles como usted y como yo, aunque jamás hayan puesto un pie en España. Esto Fraga nunca lo perdió de vista. Por eso iba a hacer campaña a América entre los gallegos emigrados y los hijos de los gallegos que aún no habiendo puesto nunca un pie en Ourense ni tener intención de hacerlo, votaban como el que más en las elecciones autonómicas. El PP que denuncia ahora la avalancha intolerable de nuevos votantes que trae consigo la Ley de Memoria Democrática en potencia hasta dos millones y medio de personas denunciaba hace tres años que la ley se quedaba corta. Fue Feijóo, discípulo en esto de Fraga, a predicarlo a la Argentina y han tenido a bien recordarlo algunos ministros. Lo que pasó en el año 23, campaña electoral, es que el PP había prometido derogar la Ley de Memoria Democrática. Como es esa ley, la de Memoria Democrática, la que permite que los descendientes de españoles que en su día perdieron la nacionalidad puedan solicitarla, el PSOE empezó a hacer campaña en Argentina. Cuidado que como gané Feijóo, nietos de españoles, os quedáis sin poder solicitar la nacionalidad. Entonces fue el PP allí a aclarar la situación y dijo que no, que no, que no, que es al revés, que lo que nosotros estamos diciendo es que no basta con una disposición adicional en una Ley de Memoria Democrática. Hay que hacer una ley específica, una ley está así de nietos, para que los hijos y nietos de los exiliados tengan la nacionalidad. Y además hay que cambiar qué es esto de que hay que demostrar únicamente que tu antepasado se fue entre el 36 y el 55 de España, entre 1936 y 1955. Esto no puede depender de plazos y no puede depender sólo de se fue por razones políticas. No, no. Hay que ofrecer también la nacionalidad a los descendientes de aquellos que se fueron por motivos económicos.
B
La nacionalidad es un derecho civil Desvincular la nacionalidad de la ideología y desvincular la nacionalidad de los acontecimientos lamentables que vivió España con la Guerra Civil y con la dictadura. Los nietos nada tiene que ver con la ideología de sus abuelos. Por supuesto, el exilio, pero también las causas económicas tienen que pesar al momento de conseguir la nacionalidad.
A
El criterio que está en vigor en la Ley de Memoria Democrática se le quedaba corto a Núñez Fijo porque es un derecho civil, así lo llamó, él poder acceder a la nacionalidad española si eres descendiente de cualquiera que en su día fuera español. Tres años después, la dirigencia del PP dedica sus mejores esfuerzos en estas últimas horas a explicar a los tertulianos la diferencia entre una una ley como la que ellos proponen y una disposición adicional octava como la que ya rige. Es encomiable esta contribución a la disquisición jurídica y en divulgar cuál es la diferencia entre un derecho civil y una instrucción de la directora de Seguridad Jurídica apellidada Puente en el año 22. Pero la pregunta sin contestar sigue con esta ley que propone el PP y que ésta sí se llamaría, supongo, ley de nietos, ¿Los nuevos españoles en potencia serían más o serían menos que con la que está en vigor? Si eliminas el requisito de haber salido de España entre el 36 y el 55 e incluyes la posibilidad de que se soliciten la nacionalidad los descendientes de quienes se fueron porque no tenían otra forma de ganarse el pan, con estos nuevos criterios que plantea el PP, ¿Cuántos nuevos españoles podría haber? No vaya a ser que sean más de 2 millones y medio. ¿Y en ese caso hay que llamarlo también ingeniería electoral o como se llama? Cuando el PP crea nuevos nacionales es un acto de justicia y un derecho civil, pero cuando los crea el Gobierno es pucherazo. Y si Juanma Moreno va a acabar abrazado a Vox, ¿A qué tantos moines a estas alturas ya tan anticuados? Nacer en España no te convierte en ciudadano español. Nacer en Estados Unidos sí te convierte en ciudadano estadounidense. La Constitución de allí establece que goza de la ciudadanía y de sus derechos toda persona nacida libre en territorio de los Estados Unidos. No sólo los hijos de estadounidenses, que es lo que sí ocurre en España con los españoles, sino los hijos de cualquier persona que haya nacido en los Estados Unidos de América. Donald Trump, que está embarcado, él sí que está embarcado en la tarea de impedir que el censo electoral crezca con nuevos ciudadanos hijos de la inmigración irregular. Donald Trump pensó que el poder de que disfruta el presidente de los Estados Unidos alcanza a interpretar a su aire la Constitución y a privar a los nacidos de sus derechos civiles. Y sus padres no tienen papeles. El Tribunal Supremo le ha dicho a Donald Trump que va a ser que no. El mundo habrá cambiado mucho y lo estará cambiando Trump, pero la Constitución permanece y los derechos de los estadounidenses también. Y los derechos de los recién nacidos en Estados Unidos también. Ya puede el presidente Trump pregonar que su país es bobo porque es el único, dice él, que censa como nuevo americano al bebé recién nacido. ¿Que entiende el Tribunal Supremo? Que ni es bobo ni es el único país que hace eso. Bueno, la sentencia no es firme. Perdón, La sentencia no es unánime. Es firme, pero no es unánime. Hay votos discrepantes, naturalmente. El gobierno de allí hace lo mismo que el gobierno de aquí cuando hay votos discrepantes en un tribunal, que es que se agarra a los votos minoritarios o particulares para darse la razón a sí mismo. Presumir que los hijos de irregulares en Estados Unidos votarán todos al Partido Demócrata es hablar por hablar. Presumir que los nietos de los exiliados españoles son todos anchistas y acudirán en tromba a arruinarle el sueño a las derechas es un puro entretenimiento veraniego. Por cierto, la Ley de Memoria Democrática, incluida su disposición octava, ya estaba en vigor en julio del año 2023. En las últimas elecciones generales ya estaba en vigor. De los 2.300.000 españoles en el extranjero en aquel momento con posibilidad de votar, sólo lo hicieron 200.000. 10 %. El PP ganó de calle en el voto exterior. 66.000 votos para el PP, 50.000 para el PSOE en Galicia y Madrid sacó el doble de votos que el Partido Socialista, el doble en las dos comunidades. No se recuerda que Feijóo pidiera el VAR para revisar cuántos de esos votos eran de nietos recién nacionalizados.
En el monólogo de hoy, Carlos Alsina aborda, con su característico humor e inteligencia, la actualidad política española, centrándose en las negociaciones del Partido Popular con Vox en Andalucía y el debate inflado sobre la "ley de nietos". Alsina reflexiona sobre el uso político de la concesión de la nacionalidad española a descendientes de emigrantes y denuncia la manipulación de sospechas sobre el sistema electoral tanto en España como en otros países.
Analogía del adolescente y el gobierno
"[00:00] — 'No ves que si lo hago a la primera va a parecer que me gusta?'"
— Usada para ilustrar el cálculo político de Moreno.
Sobre el pacto con Vox
"[01:52] — 'Se acabará sacrificando el presidente de los andaluces y pagará, muy a disgusto, pero pagará, los peajes de Vox...'"
— Ironía sobre la inevitabilidad del pacto.
El método para sembrar sospechas
"[05:32] — 'El método es infalible, claro, porque ¿cómo no va uno a sospechar si él mismo está alentando las sospechas?'"
El doble rasero en la concesión de nacionalidades
"[09:45] — 'Cuando el PP crea nuevos nacionales es un acto de justicia y un derecho civil, pero cuando los crea el Gobierno es pucherazo.'"
Comparativa con el caso estadounidense
"[11:10] — 'Presumir que los hijos de irregulares en Estados Unidos votarán todos al Partido Demócrata es hablar por hablar. Presumir que los nietos de los exiliados españoles son todos sanchistas… es un puro entretenimiento veraniego.'"
Con su habitual ironía y agudeza, Alsina expone las maniobras políticas del PP con Vox y la hipocresía sobre la nacionalidad de los “nietos”, desenmascarando los cálculos electorales detrás del discurso. Deja claro que la polémica es, en gran parte, humo veraniego y que el debate sobre los nuevos electores es más útil para la confrontación política que para afrontar la realidad.