
Monólogo de Alsina: "Líder moral fraccionable"
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A
El sina. La hora son las 8 de la mañana. Son las 7 de la mañana en canarias. Buenos días desde onda cero. ¿Qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Estamos a lunes, es 8 de junio del año 2026. Les cuento, si me dejan, una historia que es muy corta. Era un miércoles, víspera de Santa Teresa de Jesús. El ministro de la Guerra subió a la tribuna de este mismo hemiciclo ante el que hoy perorará el Papa León XIV y dijo el ministro de la no vengo a hacer una declaración de guer al contrario, lo que traigo es una proposición de reajuste de la paz. El ministro no hablaba en su condición de reformador de los ejércitos o de gobernante provisional. Lo hacía como líder del pequeño partido republicano, colmado de intelectuales, 5,5 del voto en las elecciones que se habían celebrado, que formaba parte del gobierno también provisional, presidido por un abogado conservador y católico. Aquel partido se llamaba Acción Republicana. Su líder y ministro era Manuel Azaña y el presidente del gobierno era Alcalá Zamora, conservador y católico. Desde la tribuna del Congreso pronunció a Azaña, 14 de octubre del año 31, la frase que quebraría el gobierno y soliviantaría durante años y años y años a la derecha confesional. La frase España ha dejado de ser católica. Que haya en España millones de católicos, dijo Azaña, es un hecho que no discuto. Pero el ser de un país no es la suma numérica de las creencias de sus habitantes, sino el rumbo que desea seguir para hacer realidad sus ideas. Hemos de renovar nuestro Estado, dijo Azaña, desde la raíz hasta la fronda, respetando la libertad de conciencia, por supuesto, de todos, pero asumiendo que el Estado moderno no se ocupa de salvar las almas, sino de organizar la convivencia. Y no admito, dijo el ministro, que se le llame a esto problema religioso, porque la religión anida en la intimidad de la conciencia de cada uno. Y aquí de lo que hablamos es de cómo ha de constituirse nuestro estado. Aquel 14 de octubre se debatía en el Congreso la nueva Constitución. Se aprobó el artículo que decía que el Estado no tiene religión oficial y se aprobó también el artículo que establecía la disolución de aquellas órdenes religiosas que expresamente declararan su obediencia al Papa. La prensa de izquierdas santificó a Azaña. Su discurso, dijo la prensa, fue la oración de un laico sincero. La prensa de derechas lo consideró poco menos que el anticristo. Alcalá Zamora, presidente del Gobierno, presentó su dimisión, Azaña le relevó en el puesto y la Compañía de Jesús quedó disuelta. España, cuya población de forma abrumadora seguía siendo católica, había dejado de serlo al proclamar su Constitución la laicidad del Estado. Casi 50 años después, las Cortes constituyentes de la Transición, dejando atrás la dictadura confesional de Franco, bebieron en el espíritu del año 31, pero no se atrevieron a llegar tan lejos. La laicidad fue sustituida por un sucedáneo. España es aconfesional según la Constitución en vigor, pero con obligación de los poderes públicos de cooperar con la Iglesia católica y con las demás confesiones religiosas. La católica, por ser la mayoritaria entre los españoles del año 78 y también hoy, es la única a la que se menciona por su estado aconfesional, pero con obligación de cooperar con la Iglesia Católica. Esta mañana recibe el Palacio de las Cortes, el mismo Palacio de las Cortes que escuchó a Manuel Azaña y el mismo que alumbró la Constitución del 78, al jefe del Estado Vaticano, o sea, el Papa, que será recibido y será escuchado en su condición de tal jefe de Estado, pero a sabiendas de que muy por encima de eso, el Papa es un líder religioso, cada una de cuyas intervenciones públicas está enraizada en la doctrina de la Iglesia que él dirige y en la interpretación que de esa doctrina encarna. Él mismo león xiv comparece no ante los católicos españoles hoy no ante sus fieles, sino ante los españoles en su católicos, protestantes, musulmanes, agnósticos y por supuesto, también ante los españoles ateos. Todos ellos respetan que el Papa crea en lo que cree, tal como él está obligado a respetar a quienes simplemente no creen. Siendo como es un foro político el Congreso de los Diputados, lo que se espera hoy de Robert Prebost no es una homilía, sino un discurso sobre aquellas cuestiones que a él le parezca oportuno plantear a los representantes de la sociedad española. Asuntos tiene para elegir el Papa. Pues es verdad, el Gobierno preferiría que no hablara hoy de corrupción. No es un momento, digamos, muy oportuno para hablar de corrupción, ni de lo inaceptable que le resulta al Papa, no ya el aborto, sino que pretenda blindarse en la Constitución española como un derecho. La interrupción del embarazo. Sería injusto olvidar que la Cámara a la que hoy se dirige el Papa está tramitando el blindaje del aborto en la Constitución Española o que fue en este mismo hemiciclo donde se aprobaron leyes que forman parte ya del día a día de la sociedad española como el matrimonio igualitario o como la ley de Eutanasia. Digamos que el Congreso es el foro donde más pasos ha dado la sociedad española para alejar la legislación en derechos y deberes de la doctrina católica. La presidenta del Congreso Armengol le va a regalar al Pontífice una réplica del incunable Libro de las Horas que es del siglo XV, pero bien podría haberle regalado el Diario de sesiones que recoge la votación que aprobó esas leyes impulsadas por gobiernos de izquierda que discrepan en casi todas las cuestiones morales con el Vaticano y que aun así hablan del Papa como un referente moral. Es más probable que León XIV reflexione hoy sobre la inmigración, fenómeno presente en casi todas sus intervenciones y que está en el origen de esta visita a España, a Canarias. En España sería revelador que esta mañana las cámaras enfocaran a los diputados del PP si el Papa repudiara, por ejemplo, a quienes satanizan a los menores extranjeros no acompañados y firman compromisos de gobierno que dicen ni un mena más en esta comunidad autónoma o que condenan a las organizaciones que ayudan a los inmigrantes sin papeles a no recibir un solo euro en subvenciones. Admitamos que el Papa es celebrado como referente moral por quienes hacen políticas contrarias a lo que él considera moral, justo, humano y decente, que abrazan e invocan la moralidad de algunas de sus prédicas a la vez que le quitan importancia a otras. ¿Es más, tachan de inmoral lo que él defiende cuando se lo escuchan al adversario político o no considera inmoral el gobierno progresista negar el blindaje del aborto en la Constitución o no considera inmoral la oposición conservadora la regularización de inmigrantes que la iglesia apoya? ¿Se puede ser a la vez referente de la moralidad y de la inmoralidad? ¿Resultaría, en fin, que León XIV es un líder moral fraccionable al que le quitan piezas como si fuera un mecano para quedarse solo con cuarta y mitad de Papa? Porque con el Papa entero y con su doctrina entera tallada en piedra, la estricta verdad es que no comulga ninguno. El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha dado una entrevista a una radio. Eso ya es noticia. Una radio musical. Es la radio primavera Sound. Y la noticia que allí ha dado el presidente es que, contrariamente a lo que muchos temen, él sí contempla la posibilidad de dejar de ser presidente algún día.
B
Sí que iba mucho a festivales antes de ser presidente del gobierno. Y cuando deje de ser presidente del gobierno aspiró a retomar esa costumbre.
A
Ahí lo tiene. ¿Quién dijo que Pedro Sánchez aspira a perpetuarse? Si a lo que aspira es a ir a más festivales de música. Aquí un hombre esforzado en demostrar que el aluvión de causas judiciales con revelaciones francamente incómodas para él, para su gobierno, para su partido, no le altera ya lo más mínimo. Hubo una vez que incluso pensó en dimitir. Eso dice él. Pero ahora ya. Ahora es que ya le da igual todo. Hasta Montenegro. Tuvieron que seguirle los periodistas el viernes para poder preguntarle por las andanzas de Leire Diez. Aún no se conocían las anotaciones de la libreta de Leire en la que habla de p s y sobre eso no pudieron preguntarle, pero por la operación Cloaca sí. Escuchemos cómo un presidente de gobierno rodeado de periodistas se ata para siempre a sí mismo.
B
Nunca he conocido ni nunca se me ha informado sobre las andanzas de la señora Ley de Díaz. Y si no se ha hecho es precisamente porque nunca las hubiera tolerado.
A
El día en que Pedro Sánchez se ató no conoció las andanzas. Dijo que le asquea todo esto que se está publicando ahora. Y de haberlas conocido no las habría tolerado. Claro, afirmar que no las habría tolerado es atribuirse la capacidad de haberlas abortado en caso de haberlas conocido. Es decir, que de probarse algún día que sí las conoció, habría que concluir que conociéndolas las toleró y que al no abortarlas, las indujo. ¿Es posible que Santos Tardán reciba el audio Villarejo sobre las aunas del suegro un 25 de abril se lo pase al diario El País presuntamente para ser difundido como la prueba de una persecución a Pedro Sánchez y su familia sin informar antes al presidente de que ha conseguido ese audio y que lo va a filtrar? ¿Es posible? ¿Es creíble? Eso ya va en gustos. El presidente sostiene que no supo nada. Nunca supo nada ni de Leire ni de las Cloacas, ni de Cerdán, ni de Servinábar, ni de Ábalos, ni de Coltro, ni del descontrol de los sobres y los billetes de su partido. La ignorancia como última defensa. Exponiéndose claro, a que mañana salga un Santos Sardán diciendo que él informaba puntualmente de todo o a que salga un Alaire diciendo que se reunió con el presidente y le creen un problema todavía más gordo que el que ya tiene. Leire anotó en su libreta Reunión P S. También anotó que estaría bien que un abogado amigo de la causa asumiera la defensa del hermano de P S, Lo que cuando Orgullian se hizo con el control del grupo Prisa, el pacto fue que ps.llevaba la línea editorial y Joseph la gestión de la empresa. ¿Que p s puede significar Pedro Sánchez, presidente con hermano necesitado de abogado, ofrece poca duda y aún menos la ofrece Sileyre? Tuvo oportunidad de desmentirlo el sábado en La Sexta y no lo hizo porque prefiere ver cómo evoluciona la causa. Por si no tenían poco temblor de piernas en Ferraz, con Cerdán y con julio Martínez, ahora el temblor es Leire. ¿Qué pasa si Leire, señala el presidente? ¿Escuchas al SINA en Onda Cero?
Host: Carlos Alsina (OndaCero)
Fecha: 8 de junio de 2026
En este monólogo matutino, Carlos Alsina utiliza la visita del Papa León XIV al Congreso como punto de partida para reflexionar, con su ya característico humor e ironía, sobre el papel (y la percepción fragmentaria) de los referentes morales en España, la laicidad del Estado, la hipocresía política ante la moral eclesiástica, y, finalmente, la turbulenta actualidad política marcada por los escándalos en torno al Gobierno de Pedro Sánchez. El episodio aborda tanto hechos históricos, como la famosa frase de Manuel Azaña, como debates muy actuales: blindaje del aborto, inmigración y el escándalo “Leire”.
[00:04 - 04:53] Alsina arranca el monólogo evocando el famoso discurso de Manuel Azaña (1931) y la frase “España ha dejado de ser católica”. Resalta cómo esta afirmación provocó una grieta histórica entre progresistas y conservadores.
Se explora la transición desde la laicidad radical de la II República a la aconfesionalidad matizada de 1978, destacando la cooperación con la Iglesia católica como elemento vigente.
"El ser de un país no es la suma numérica de las creencias de sus habitantes, sino el rumbo que desea seguir para hacer realidad sus ideas."
— (00:53, citando a Manuel Azaña)
La llegada del Papa León XIV al Congreso es el pretexto para cuestionar cómo la sociedad y la política española negocian, seleccionan y “parten” las referencias morales según conviene.
[04:54 - 08:32] Alsina plantea que la visita papal sitúa al Papa como líder religioso y moral ante una España diversa y ya no homogéneamente católica.
Se especula sobre los temas que el Papa podría (o debería) abordar: corrupción, aborto, derechos sociales, inmigración.
Alsina señala la contradicción de quienes llaman al Papa “referente moral” mientras ignoran o rechazan abiertamente partes fundamentales de su doctrina.
“¿Se puede ser a la vez referente de la moralidad y de la inmoralidad? ¿Resultaría, en fin, que León XIV es un líder moral fraccionable al que le quitan piezas como si fuera un mecano para quedarse solo con cuarta y mitad de Papa?”
— Carlos Alsina [08:06]
Se recuerda la disonancia entre el Congreso (escenario de leyes progresistas) y el magisterio del Papa, con énfasis en el blindaje del aborto y los derechos sociales.
"Porque con el Papa entero y con su doctrina entera tallada en piedra, la estricta verdad es que no comulga ninguno."
— Carlos Alsina [08:27]
[09:29 - 10:31] El monólogo da un giro humorístico al comentar la actitud de Pedro Sánchez ante una entrevista en la radio Primavera Sound, donde el presidente desdramatiza la situación política hablando de festivales de música tras su mandato.
“Si a lo que aspira es a ir a más festivales de música. Aquí un hombre esforzado en demostrar que el aluvión de causas judiciales […] no le altera ya lo más mínimo.”
— Carlos Alsina [09:41]
Alsina señala la estrategia de Sánchez de atribuirse ignorancia ante los casos de corrupción y el escándalo de Leire Díez, recurriendo con ironía a la "ignorancia como última defensa".
Se destaca la fragilidad de la posición de Sánchez con un símil cómico sobre lo fácil que sería que algún implicado decida hablar y lo contradiga.
"La ignorancia como última defensa. Exponiéndose claro, a que mañana salga un Santos Sardán diciendo que él informaba puntualmente de todo, o a que salga un Alaire diciendo que se reunió con el presidente y le creen un problema todavía más gordo."
— Carlos Alsina [10:55]
Sobre la religiosidad estatal:
“El Estado moderno no se ocupa de salvar las almas, sino de organizar la convivencia.”
— Manuel Azaña, citado por Alsina [01:25]
Sobre el uso parcial del referente moral:
“¿Resultaría, en fin, que León XIV es un líder moral fraccionable al que le quitan piezas como si fuera un mecano para quedarse solo con cuarta y mitad de Papa?”
— Carlos Alsina [08:07]
Sobre la actitud de Pedro Sánchez:
“Aquí un hombre esforzado en demostrar que el aluvión de causas judiciales con revelaciones francamente incómodas... no le altera ya lo más mínimo.”
— Carlos Alsina [09:41]
Sobre la ignorancia como defensa política:
"La ignorancia como última defensa."
— Carlos Alsina [10:55]
Con su habitual ironía, Carlos Alsina mezcla análisis histórico, actualidad política y humor ácido, moviéndose con agilidad entre la solemnidad de los grandes debates y la sátira del día a día político. El resultado es un monólogo que cuestiona la coherencia moral de la política, advierte sobre la volatilidad de las verdades oficiales, y lo hace con un ritmo ágil y un toque de sarcasmo que no deja indiferente.