
El presentador de Más de uno ha explicado cómo el Gobierno no ha desaprovechado la posibilidad de sacar pecho ante el reconocimiento internacional que ha recibido por su solvencia en la gestión de la crisis.
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¿Qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Estamos a martes 12 de mayo del año 26. Esto es más de uno, esto es la radio. Les cuento una historia que es muy corta. El niño que creció en Granadilla de Abona murió ahogado. El niño se llamaba Enrique y aunque había nacido en Lérida, hijo de militar al que iban cambiando de destino, en Granadilla, con tres años descubrió los higos pasados, el gofio, el pescado en salazón y el mojo verde. Granadilla de Abona, 1870, era un pueblo de tejados de barro, como si fuera un nido en las faldas del Teide, con vistas al mar y con vistas a los barcos que los surcan. Al niño le pusieron un taburete en la cocina para que pudiera observar el azul inmenso del mar, mientras la madre le explicaba que el agua no es una frontera, sino un camino. Y es aquí, en Granadilla, entre vecinos que dejan escapar las eses y le hablan del viento y de los árboles donde Enrique va a crecer. Entre el huerto de naranjos y la plaza del pueblo que se llena de trompetas y tambores y platillos cada vez que la banda de música encuentra un buen motivo para romper el silencio y celebrar la vida con música. Enrique se apellida Granados. Pronto aprenderá a tocar el piano e iniciará una carrera musical que, pasados los años y pasando por Barcelona, lo llevará a convertirse en uno de los compositores más celebrados y más populares de su tiempo. Invitado por el presidente Wilson a tocar en la Casa Blanca y contratada a su ópera Goyescas por el Metropolitan, de regreso a Europa desde los Estados Unidos, embarcó Enrique Granados con su esposa, primero en el Rotterdam hasta Inglaterra y después desde Inglaterra, Francia, en el Sussex. Era 1916, era la primera gran guerra y como cuenta Marta San Miguel en este libro que acaba de publicar Libros El Asteroide y que se llama Última escala, el torpedo lanzado por un barco alemán hizo que el mar reventara cuando Enrique, con Amparo en cubierta, tratando de adivinar la costa francesa en el horizonte, le cubría a ella los hombros con su abrigo y le decí mejor entremos. Y ahí llegó el torpedo y ambos perecieron aquel día, ella caída al agua, y él que no sabía nadar, lanzándose desde el bote, no para salvarla a ella, sino para morir juntos y abrazados, según contaron los testigos, Granadilla de Abona fue para Enrique Granados, lo dijo él, el paraíso de su infancia. Hoy es el nombre del puerto que más han escuchado los españoles de 2026 esta última semana. Hoy Granadilla de Abona es una localidad tinerfeña que tiene casi 60.000 habitantes y es el puerto que más han visto los espectadores de las televisiones de otros países, entre ellas las televisiones estadounidenses, estos últimos días. Finalmente sí atracó en el puerto de Granadilla el crucero Ontius No sólo fondeó, sino que también llegó hasta el muelle a media tarde ayer y en un cambio de planes motivado por el mal tiempo, empezó a soplar el viento bastante más de lo deseable como para andar con la zodiac para arriba y para abajo y por eso se decidió llevar el barco, el buque hasta. Hasta el mismo muelle, no por tocarle las narices al presidente Clavijo, quiero decir, sino para evitar que alguien acabara en el agua. Aunque el hecho vino a confirmar que podía haberse hecho todo el desembarco con el barco atracado en el muelle sin que se viera alterada una sola de las medidas de seguridad que se habían tomado y que si no se hizo y si optó inicialmente por lo de fondear y usar las lanchas fue precisamente para no enconar más la pésima relación que han mantenido estos días el gobierno central y el gobierno autonómico.
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Capitanía Marítima nos ha trasladado la necesidad de atracar para hacer este desembarco con seguridad y así lo hemos decidido, así lo hemos hecho. El atraque ha debido durar en torno a una hora, se han puesto todas las medidas de seguridad, como han podido ver y el barco acaba de zarpar, acaba de ir rumbo a Países Bajos.
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Lo decía la ministra de Sanidad en el muelle de Granadilla mientras al fondo se veía. En efecto, eran las 8 de la tarde de ayer. El crucero siendo conducido ya a alta mar para seguir rumbo a Holanda con la tripulación necesaria para poder terminar el viaje y poder ser desinfectado del barco entero una vez que llegue. La crisis del antivirus ha servido para que muchos españoles pongan cara a la ministra de Sanidad. Nada como una crisis sanitaria para que el personal te conozca. Mira lo que le pasó a Salvador Illa, sus mejores sueños. Igual sueña Mónica García con que le pase lo que Salvadorilla que acabó de presidente autonómico ella lidera la oposición en Madrid con permiso de Óscar López. Es que hasta ahora la ministra de Sanidad realmente conocida, conocida era para Isabel Díaz Ayuso, que la tuvo de sparring en sus sesiones de control en el Parlamento autonómico. Y conocida, conocida es la ministra para los médicos de toda España que le tienen declarada una huelga que ahí sigue por su falta de receptividad y por no darle solución a su demanda de un estatuto marco propio o específico. Por supuesto que el Gobierno exprime la operación Desembarco para sacar pecho y colgarse una medalla. Oye, ¿Qué gobierno renuncia a cubrirse de elogios a sí mismo cuando tiene una razón objetiva para hacerlo? Es verdad que este Gobierno está especializado en el autoelogio, es capaz de comerse a besos incluso por no presentar los Presupuestos Generales del Estado, pero si se baña en jabón cuando carece de motivo, no va a dejar de hacerlo cuando motivo tiene para celebrarse a sí mismo cuando los demás gobiernos de otros países le están reconociendo la solvencia, la eficacia, cuando hasta un presidente autonómico del PP, el señor Rueda de Galicia, ha dicho que ha actuado el Gobierno con seriedad y con eficacia cuando tiene al director de la Organización Mundial de la Salud, el señor Llevreyesus, haciendo piña en Granadilla con Monica, con Fernando y con Ángel, la tripleta de ministros, el trío de Granadilla y Camino de la Moncloa, el de la OMS, para fundirse hoy en un abrazo con el primer ministro Sánchez. Bien hecho, dice Tedros Athanam Yebreyesus, al que Mónica García llama Doctor Tedros para no complicarse la vida con los apellidos y que, por cierto, en su día el Sr. Yebreyesus fue muy criticado por su tardía y su torpe gestión del coronavirus. Yebreyesus es tan político como los demás. Comparte con Sánchez, eso sí, y hoy podrán realimentarse también si conversan sobre ello. La admiración por el presidente Xi de la China, aquí en Yebreyesos, blanqueó a conciencia en los primeros días, los primeros meses de 2020, cuando lo de la pandemia. Bueno, que el tiempo vuela, que el tiempo vuela. Ha aprendido el señor Llobreyesus, que fue ministro de Exteriores de Etiopía en ese momento, ha aprendido este fin de semana, cómo expresamos en español, la necesidad de actuar con urgencia. Vamos, vamos, vamos, vamos, vamos, vamos. Es lo que más ha escuchado estos días ahí en Granadilla. Vamos, que nos vamos para el Palacio de la Moncloa, que es donde esta mañana comparecerá con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Ya veremos si aceptan o no preguntas de los periodistas. Si aceptas preguntas, igual a Sánchez le cae una pregunta sobre otro asunto que no sea el antivirus. La crisis del antivirus Salvo que alguno de los viajeros que ha dado positivo, entre ellos hay un español, Enel Gómez Uya, que ha dado positivo a la primera PCR, salvo que alguno de los viajeros empeorara o salvo que aparecieran nuevos contactos con síntomas, la crisis del antivirus ha quedado encapsulada. El brote está bajo control. Los ministros se vuelven para Madrid, incluido el canario Ángel Víctor Torres, que no se pierde una. Clavijo se queda tranquilo, molesto con Mónica García por contar conversaciones privadas, pero tranquilo porque el barco ya se marchó sin romper nada. Y Granadilla de Abona, el paraíso de la infancia de Granados, recupera la tranquilidad de su vida cotidiana, a diferencia de lo que le pasa a José Luis Rodríguez Zapatero, que no es de Granadilla, sino de León, aunque nació en Valladolid, y a quien le vuelve a dar el desayuno El Confidencial esta mañana con este título que acaba de publicar El Confidencial y que bebe en fuentes de la investigación judicial sobre PlusUltra y alrededores. Dice el título Nuevas indagaciones acorralan a Zapatero por blanqueo de capitales a gran escala. La crónica lo que cuenta es que los investigadores sospechan que el expresidente del Gobierno habría cobrado por su labor de conseguidor, no de consultor, de conseguidor o de facilitador ante gobiernos, en plural, y administraciones públicas. Y que habría camuflado esos fondos utilizando testaferros y sociedades pantalla, dinero por conseguir contratos o ayudas públicas para empresas privadas. Dinero que habrían cobrado formalmente otros pero que habrían acabado formando parte del patrimonio del expresidente. Todo presunto, naturalmente, y todo como hipótesis de trabajo. Entiendo de los investigadores que habrá que ver si en su día al juez le merece crédito suficiente como para acabar llamando a Rodríguez a al juzgado. Incluye la información esta frase que las pesquisas han permitido vincular a Zapatero con activos inmobiliarios que mantenía ocultos. La última vez que estuvo en este programa afirmó categórico el expresidente del gobierno que todo su patrimonio está declarado a Hacienda y tributados los impuestos que le corresponden y que no tiene nada oculto ni a nombre de otros. Todos mis ingresos, insisto, están declarados por el impuesto a la renta de las personas físicas y mi patrimonio pues no ha dado lugar el año pasado a tener que hacer declaración a efectos fiscales. Esa es la verdad. Punto.
Podcast: Más de uno
Host: Carlos Alsina (OndaCero)
Date: 12 de mayo de 2026
En este episodio, Carlos Alsina aborda con su característico tono irónico y reflexivo la reciente gestión del Gobierno en el desembarco del crucero Ontius en el puerto de Granadilla de Abona tras una crisis sanitaria por el llamado "antivirus". El monólogo recorre paralelismos históricos y personales, combina anécdotas con el análisis político actual, y culmina con una referencia a recientes investigaciones sobre José Luis Rodríguez Zapatero. Todo ello sirve de excusa para reflexionar sobre el afán de "colgarse medallas" de los gobiernos cada vez que hay ocasión.
[00:02-03:50]
[03:50-05:14]
“Capitanía Marítima nos ha trasladado la necesidad de atracar para hacer este desembarco con seguridad y así lo hemos decidido, así lo hemos hecho.” (04:05, Ministra de Sanidad)
[05:14-09:00]
“Nada como una crisis sanitaria para que el personal te conozca.” (04:31, Alsina)
[09:00-Final]
El monólogo de Alsina es un ejemplo de periodismo radiofónico que conecta pasado y presente, pequeñas historias y grandes titulares, para dar sentido crítico y humorístico a la actualidad política española. Su mensaje es claro: ningún gobierno renuncia a ponerse medallas, pase lo que pase.