
El director de Más de uno ha señalado el error del presidente de Aragón a la hora de comparar el aspecto físico de María Jesús Montero y Pilar Alegría, que se suma a la larga y lamentable lista en la vida pública española.
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A
¿Qué tal, cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de Radio. Miércoles 25 de marzo. Esto es más de Uno, esto es la radio, es Onda Cero. Y les cuento una historia que. Bueno, no, hoy que la historia la cuente otro. Frisaba la edad de nuestro Hidalgo con los 50 años, era de compresión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza. ¿Quieren decir que tenía el sobrenombre de Quijada o Quesada, que en esto hay alguna diferencia en los autores que de este caso escriben, aunque por conjeturas verosímiles se deja entender que se llamaba Quijana? Gracias, presidente. La historia es la de Alonso Quijana o Alonso Quesada o como se llamara, Alonso Quijano, conocido en el Quijote casi con tantos nombres, sobre todo al principio como la esposa de Sancho Panza, que aparece lo mismo como Juana que como Mari, que como Teresa Panza, nombre mutante, sobre todo de la primera a la segunda parte. Bueno, Pedro Sánchez siempre ha sido muy lector del Quijote. En este programa dijo hace nueve años que iba ya por la tercera lectura de la obra de Cervantes. Y además es que hay otras pruebas. Participó en la lectura un 23 de abril, un día del libro. La lectura que se hace del Quijote, como acabamos de escuchar, publica Twitch. A veces con el ladran, luego cabalgamos. Citó una frase del Quijote de cuyo contenido no logro acordarme, por cierto, en alguno de sus discursos de investidura le regaló el Quijote al gobernador de California, que es enemigo de Trump en la cumbre de Múnich, y le dijo Sánchez al gobernador de California es importante para ti tener esta visión idealista de luchar por eso Sabrá de sobra el presidente, que es muy lector del Quijote, que esta obra de Cervantes ha sido objeto de debates desde hace décadas y décadas y décadas y décadas y décadas sobre muy diversos asuntos. Por ejemplo, sobre por qué la mujer de Sancho Panza tiene varios nombres, sobre las discordancias que se dan en algunos de los relatos, tiene como fallos de racor, diríamos, en términos cinematográficos. Sobre cómo la mayor novela de todos los tiempos se parece tampoco a una novela, porque no es fácil encontrarle un argumento sin caer en el resumen. Este tópico que nos enseñaron cuando íbamos a la escuela, cuando éramos escolares, es una sátira de los libros de caballería. Pero el gran debate que siempre ha acompañado al Quijote es hasta qué punto refleja el carácter de los españoles o de lo español, dejando el plural en hecho sin curar. Ni siquiera el Quijote está libre de debates. ¿Tengámoslo presente hoy, porque por fin comparece el presidente Sánchez, al que corresponde, que es el Congreso de los Diputados, para exponer de una vez allí el tiempo que haga falta y respondiendo a los representantes de los ciudadanos, qué papel nos corresponde a su juicio a los españoles en el mundo sacudido por una guerra en Irán? ¿Cuál es la línea que separa la lógica preocupación por la crisis energética? ¿Cuál de la profecía un poco jeremíaca sobre el infierno que se está abriendo bajo nuestros pies? ¿Cómo es compatible el no a la guerra en Irán con el sí a la guerra contra Putin, o qué ha hecho hasta el día de hoy nuestro Gobierno para, repudiando la violencia y la injerencia, procurar a la vez ayuda a la población iraní, a la oposición iraní y a las mujeres iraníes que tantas veces son invocadas en el debate español sobre feminismo y libertades? Digo que hoy el Gobierno. Perdón, hoy el Congreso debate. Hoy el Congreso debate el Gobierno. No sé si lo ha debatido alguna vez, sobre la posición en la guerra en irán. Estamos a 25 de marzo, esto empezó el 18 de febrero. Hoy por fin el Congreso debate sobre si tenemos un gobierno idealista u oportunista. También podría ser ambas cosas a la vez. Si el pacifismo es compatible con el realismo, cómo sostiene el Gobierno, si la mejor defensa es evitar más ataques, pues bienvenido sea un debate de altura entre sus ilustres señorías, si es que realmente pretenden tener hoy un debate de altura. Miguel Espinosa Infante, que no es diputado sino oficial de notaría, tiene recogidas algunas de las mil cosas que respecto de DQ y el carácter de los españoles han escrito famosos autores. Vargas Llosa tenía detectado que los lectores nos identificamos desde el comienzo con el hidalgo que ha elegido vivir una ficción, mientras nos distanciamos del Sancho del sentido común, que vive amurallado dentro de lo posible y a quien vemos corto de aspiraciones por su empeño en ejercer el pragmatismo. Javier Cercas no olvida que el Don Quijote fue objeto de pitorreo general porque cabalgaba las tierras de un país de pícaros en el que interesa menos la realidad y la verdad que él beneficia. Y Torrente Ballester, que aclaro que nada tenía que ver con el torrente de Santiago Segura. Por si acaso, Torrente Ballester dejó escrito contracorriente que el Quijote no sólo es el libro que menos ha influido en nuestra literatura, sino que es el que menos ha influido en nuestro carácter nacional o, elevando la provocación, que decir que somos un país de quijotes en la mayor mentira en la que un español puede incurrir. Quijotesco, decía Vargas, es el idealista y el heroico, en efecto, pero también el iluso y el inconforme ante la realidad que, no queriendo asumir que el mundo es como es, se enajena y actúa de manera imprudente, causando un estropicio detrás de otro o en resumen afilado de Manuel Vicen que la historia de España, decía él, tal vez habría ido mejor si nuestro ejemplo hubiera sido un Sancho Panza cargado de ironía, pero también de pragmatismo y apegado a los placeres, que no un lunático anclado en otra época con esa ración de locura llamada quijotismo que a veces no revela otra cosa que un ego verdaderamente insaciable. Dos de los peores vicios de nuestra agria vida política siguen hoy vigentes, en retroceso, pero vigentes. Uno es utilizar el aspecto físico del adversario o adversaria para hacer bromas hirientes o daño premeditado. Le ha correspondido a Jorge Azcón el dudoso mérito de ser el último que se incorpora a la lista de emisores de comentarios toscos sobre una adversaria política. Bueno, sobre dos en este caso. Al manifestar ayer el señor Azcón cómo de atractivas le parecen Pilar Alegría y María Jesús Montero, Yo creo que Pilar Alegría, físicamente, es. ¿Cómo decirlo? Más atractiva que María Jesús Montero. Yo creo que a María Jesús Montero se le va a poner mucho peor cara que a Pilar Alegría, aplicándose el acertado criterio de que cuando uno patina clamorosamente, lo mejor es sacar la pata del charco cuanto antes. Jorge Azcón admitió su error y pidió disculpas, pero no dejó pasar la ocasión. ¿Fue una disculpa con puya incorporada o empotrada? No dejó pasar la ocasión de recordar que María Jesús Montero hizo guasa con la calvicie de Miguel Tellado. Fue en un mitin. Lo hizo. Bueno, ¿Donde si no María Jesús Montero, en el que la vicepresidenta se puso en modo comedia y le salió regular?
B
Este hombre que habéis mandado para allá, para Madrid, desde las gafas. Bueno, los dos tienen gafas del que tiene menos pelo este del Tellado.
A
La comedia sirve como burladero para justificar a menudo las alusiones al aspecto físico de otras personas. Pero cuando es un presidente autonómico quien se pone ingenioso o una vicepresidenta del Gobierno, la cosa casi siempre termina mal. Hacer escarnio de la apariencia, de la fealdad, de la estatura, de la calvicie, de la delgadez, de la gordura, viene a ser una tentación tan apetecible para políticos, comentaristas, columnistas que han de obligarse a sí mismos a echar el freno y renunciar a esa broma tan estupenda que se les había ocurrido sobre el aspecto de ¿Qué cosas no ha tenido que escuchar a estas alturas, a lo largo de su vida y de su carrera? ¿Qué cosas no ha tenido que escuchar o qué leer? ¿Yolanda Díaz, por ejemplo, Cayetana Álvarez de Toledo, Irene Montero, Loyola de Palacio en otros tiempos, o un Halféret le decía Alfonso Guerra, Oleire Pajín o Sorayas en Santa María? ¿Algún hombre? También hubo un tiempo en que era común que tuiteros de izquierda se refirieran al alcalde de Madrid, al señor Martínez Almeida, con un apelativo que rima con cebolla y que celebraran con entusiasmo otros tuiteros tan zafios como ellos. Qué cosa tan graciosa esto, tan original, tan ocurrente, que así fuera conocido Óscar Puente se dolió en este mismo programa de que hubiera una lista interminable de columnistas que le hubieran insultado por su aspecto físico. Con todo tipo de insultos físicos la mayoría. ¿Qué le voy a hacer? A Pedro Sánchez se le insulta por guapo, a mí por feo. Tiene razón, tiene razón porque puede que Óscar Puente sea con Almeida el político varón que más ha sido atacado por su físico. Y fíjate, incluso alguien como Óscar Puente, que él mismo ha sufrido acometidas tan groseras, hace burla después con el aspecto de Feijó tras operarse de la vista. ¿Cuando proclamó Óscar Puente la inferioridad estética de Feijóo frente a Pedro Sánchez? Bueno, pues es lo que hay. El otro vicio que permanece en la vida pública española es llamar al político que no te gusta por el nombre que sabes que no le gusta a él. Pablo Iglesias estaba tan harto de que sus adversarios, sobre todo el PSOE, en aquel año 2015 le llamara Pablo Manuel con la excusa de que así le distinguían del Pablo Iglesias tipógrafo que se quitó el manual del DNI para que le llamaran como él quería, como él había elegido ser llamado, que es Pablo Iglesias y no Pablo Manuel Iglesias Turio, que es un derecho bastante razonable que a uno le llamen como uno prefiere ser llamado. Un conocido locutor tenía por costumbre llamar Rodríguez o Presidente Rodríguez a Zapatero, a sabiendas de que el presidente prefería ser llamado o Rodríguez Zapatero o Zapatero a secas, pero no Rodríguez. Si llamarle Rodríguez les cuece, pues más Rodríguez. Zapatero echó mano de su mano izquierda, por supuesto, y resolvió el asunto seduciendo al locutor y animándole a criticarle cuanto quisiera y por lo que quisiera, pero respetándole el nombre por el que él prefería ser conocido. Es muy inusual que en España se utilicen los dos apellidos de los políticos para referirse a ellos. Rodríguez Zapatero acabó siendo Zapatero y punto. Díaz Ayuso ha acabado siendo Ayuso Núñez Feijóo es Feijóo. Incluso García Paje cada vez es más Paje y menos García. Y sin embargo hay un caso que escapa a la norma general. Por decisión de la izquierda en general y del PSOE en particular. Puede que sea el único gobernante al que el PSOE se refiere siempre por sus dos apellidos, orquestada y disciplinadamente, a sabiendas de que el gobernante hace tiempo que hizo saber que prefiere ser llamado como le llama la gente que le ha tratado siempre, o sea Juanma Moreno para el PSOE, y que nadie en el partido o entre sus followers se descuide, para el PSOE tiene que ser siempre llamado Moreno Bonilla. A estas alturas ya resulta un poco pueril el empeño socialista en llamar al presidente de la Junta como si fuera un árbitro de fútbol. Pero ahí sigue raca raca, sin duda, porque debe tener encuestas fabulosas que dicen que si en lugar de Juanma Moreno se le llama Moreno Bonilla su crédito disminuye y María Jesús Montero Cuadrado tiene más opciones de convertirse en presidenta de la Junta de Andalucía. Ayer le dijo al presidente Sánchez en la despedida en el Consejo de espero verte pronto como presidenta. Se lo dijo con la misma convicción que expresó por Miguel Ángel Gallardo en Extremadura o por Primera Alegría en Aragón, o por Carlos Martínez en Castilla y León, o sea con la falsa convicción de quien sabe que no va a pasar que sea presidenta, pero se siente obligado a proclamar su profecía trucha a los cuatro vientos.
B
Moreno Bonilla ha adelantado las elecciones porque conoce el descontento general con su gestión. Una maniobra defensiva de Moreno Bonilla. El tiempo de las políticas injustas privatizadoras de Moreno Bonilla está llegando a su fin. Moreno Bonilla, Moreno Bonilla.
A
Racarraca, Racarraca, decía. A ver si así la secuestra. No es verdad, aunque se haya contado muchas veces, no es verdad que en tiempos de Franco la prensa tuviera orden de llamar a los árbitros siempre por sus dos apellidos porque había un Ángel Franco arbitrando al que a veces ponían a caldo en los partidos al grito de Fuera Franco, fuera Franco. No es verdad. Es una hermosa leyenda que la hemeroteca desmiente. Pero sí es verdad que fue el régimen franquista quien persuadió a los medios para que a este árbitro en concreto se le pusieran los dos apellidos. Dicen las crónicas que María Jesús Montero ayer pronunció su primer mitin de pre campaña en Andalucía. Esto tampoco es verdad porque lleva mitineando y en campaña desde que fue coronada como líder regional de su partido. Pero ayer dejó su primer mensaje con la cuenta atrás ya hacia el 17 de mayo en marcha y fue este mensaje que dice que hay que reconocerle a ella el mérito de renunciar al Gobierno central para irse a Andalucía a rescatar a los andaluces.
B
¿Me permiten que yo ponga en valor lo que me parece que tiene más valor? Que una persona con ese número de funciones que tiene asignada decida venir a Andalucía a disputar unas elecciones autonómicas para rescatar a los ciudadanos andaluces del desgaste del deterioro de los servicios públicos.
A
Esto que mejor lo hacía era el mago Andreu, Magic Andreu, ¿Se acuerdan? No rescatar, colgarse medallas. Todo el tiempo se colgaba medallas. Lo que pasa es que él era humorista de verdad o de profesión. La ministra es aficionada meritoria porque no quiso despedir su mitin de ayer sin esta broma suprema sobre los presupuestos que nunca hubo.
B
Será la persona que me sustituya quien presentará los Presupuestos Generales del Estado que están justo preparados para poder empezarlo. Yo he terminado mi tarea.
A
Eso es justo lo que no ha hecho su tarea, que era presentar los presupuestos al Parlamento, que lleva tres años esperándolos.
Host: Carlos Alsina
Date: March 25, 2026
Podcast: OndaCero
In this episode, Carlos Alsina intertwines literature, Spanish politics, and current international crises, particularly the ongoing war in Iran. Using the motif of Don Quijote, he draws parallels between Spanish national character, political behaviors, and the current dilemmas faced by the government on both the domestic and global stages. With his signature mix of incisive commentary and witty humor, Alsina critiques the quirks, vices, and rhetorical maneuvers prevalent in Spanish public life.
(00:04–04:30)
Quote:
"El gran debate que siempre ha acompañado al Quijote es hasta qué punto refleja el carácter de los españoles o de lo español..."
— Carlos Alsina [03:40]
(04:30–06:40)
Quote:
"¿Cómo es compatible el no a la guerra en Irán con el sí a la guerra contra Putin...?"
— Carlos Alsina [05:20]
(06:40–07:50)
Quote:
"Tal vez la historia de España habría ido mejor si nuestro ejemplo hubiera sido un Sancho Panza... que no un lunático... con esa ración de locura llamada quijotismo..."
— Alsina, summarizing Manuel Vicen [07:25]
(07:50–13:18)
Quotes:
"Hacer escarnio de la apariencia [...] viene a ser una tentación tan apetecible para políticos, comentaristas, columnistas..."
— Carlos Alsina [07:37]
"A Pedro Sánchez se le insulta por guapo, a mí por feo."
— Óscar Puente (quoted by Alsina) [09:37]
"Es muy inusual que en España se utilicen los dos apellidos de los políticos..."
— Carlos Alsina [10:41]
(12:02–14:12)
Quote:
"No es verdad que en tiempos de Franco la prensa tuviera orden de llamar a los árbitros siempre por sus dos apellidos..."
— Carlos Alsina [12:19]
"Lo que mejor lo hacía era el mago Andreu, Magic Andreu... La ministra es aficionada meritoria porque no quiso despedir su mitin de ayer sin esta broma suprema sobre los presupuestos que nunca hubo."
— Carlos Alsina [13:40]
On the Quijote debate:
"Decir que somos un país de quijotes es la mayor mentira en la que un español puede incurrir."
— Citing Torrente Ballester [06:59]
On political name games:
"Para el PSOE tiene que ser siempre llamado Moreno Bonilla... como si fuera un árbitro de fútbol."
— Alsina on the strategic repetition [10:52]
Wit on political showmanship:
"Lo que mejor lo hacía era el mago Andreu, Magic Andreu... La ministra es aficionada meritoria..."
— Alsina, referring to María Jesús Montero’s self-congratulatory campaigning [13:40]
Alsina maintains his trademark tone: analytical, ironic, erudite, and laced with humor. His critique is nuanced—equal parts literary essay and sharp-tongued column—dragging political habits into the light with both affection and exasperation for Spanish public life.
Summary Usefulness:
This summary offers a comprehensive guide to the episode’s content, capturing major themes, critiques, and the intricate blend of literary analogy and political commentary—all essential for listeners seeking core insights without hearing the full episode.