
Solemne es el título de la novela de autoficción de Santos Cerdán, La caída, que ya tiene cuajo titularla como la novela de Camus. El término «solemne» viene de sollus annus, todo el año, porque solemne es aquello para lo que uno se pasa el año ...
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A
Con Fonbella recuperas los minerales que pierdes durante el día y que tu cuerpo no genera de forma natural. Es la única reconocida por expertos de la nutrición. Hoy nos cuidamos con Fonbella y también con Jorge Freire. No nos hagamos daño. Buenos días, Jorge.
B
Buenos días, don Carlos.
A
¿Cuál es su consejo esta mañana?
B
Pues aquí va. Lleva por título No seamos solemnes. Solemne es el título de la novela de autoficción de Santos Cerdán, La caída, que ya tiene cuajo titular como la novela de Camus. El término solemne viene de solus annus, todo el año. Porque solemne es aquello para lo que uno se pasa todo el año aguardando, adelgazando, ilustrando los zapatos, qué sé yo, El cotillón de Nochevieja, la cabalgata de Reyes, la corrida de beneficencia, una boda con photocall, cosas así. Hay que ser sublimes sin interrupción, decía Baudelaire. Y algunos entienden que hay que ser solemnes sin interrupción. De ahí que resulte tan cómico el solemne fuera de temporada, el baranda que se presenta en domingado un jueves a las 8.17, como si le fueran a prender el Toisón de Oro. El libro de Santos no pasará a la historia como un hito de la literatura carcelaria, ni está a la altura de Kessler o de Solzhenitsyn, pero nos deja una enseñanza filosófica. No sé si te has fijado, Carlos, en el hecho de que el adjetivo solemne siempre acompaña un insulto, nunca un elogio. Uno puede ser un solemne majadero o un tonto solemne, pero nunca un solemne tipo estupendo o una solemne gran amiga. La solemnidad es la mitra de cartón piedra, el capelo cardenalicio que se pone el más bobo cuando quiere que le hablen de usted o le besen el anillo. Con la solemnidad pasa como con el smoking. Uno se lo calza y se cree Von Karayan, presto para dirigir la Filarmónica de Berlín, y en realidad parece el mayordomo del conde Drácula. Por eso, porque abjuro de la solemnidad esta noche, Carlos, pienso acudir a los premios Cavia con mis playeras jiber y mi camiseta del sacoveo 93. Cómo lo oyes.
A
No puedes hacer eso.
B
Por supuesto que puedo. Conclusión, como decía el bachiller Sansón Carras con el Quijote, no hay libro malo que no enseñe algo bueno. Y El de Santos Supersantos enseña que más vale tomarse la vida a chufla que desfilar por ella con morro de mariscal de campo. Así que no seamos solemnes y no nos hagamos daño.
A
Bueno, luego en la segunda parte del programa a las 11 seguimos hablando de tu dress code para esta noche. Bueno, son los premios mañana de Gavia. No puedes ir con. No puedo, hay que ir de smoking.
B
Es que en este país ya no se puede hacer nada, Carlos.
A
Yo me acuerdo que había que ir de smoking.
B
Bueno, pero ¿Para qué están las reglas sino para contravenirlas?
A
Adiós, Freiri. Adiós, adiós, adiós. Luego hablamos.
Podcast: Más de uno
Host: Onda Cero (Carlos Alsina)
Guest: Jorge Freire
Date: 2 de julio de 2026
Este episodio de "Más de uno" empieza la mañana con una reflexión filosófico-humorística a cargo de Jorge Freire. A partir del concepto de la solemnidad, Freire explora su relevancia y absurdo en la vida diaria, mezclando cultura literaria, anécdotas y una actitud distendida. Es una invitación a tomarse la vida con más ligereza y a rebelarse contra la rigidez de las formalidades.
Origen y Significado de "Solemne"
“Solemne es aquello para lo que uno se pasa todo el año aguardando, adelgazando, ilustrando los zapatos, qué sé yo, El cotillón de Nochevieja, la cabalgata de Reyes, la corrida de beneficencia, una boda con photocall, cosas así.”
Entre Solemnidad y Ridiculez
“De ahí que resulte tan cómico el solemne fuera de temporada, el baranda que se presenta en domingado un jueves a las 8.17, como si le fueran a prender el Toisón de Oro.”
La Solemnidad como Insulto
“Uno puede ser un solemne majadero o un tonto solemne, pero nunca un solemne tipo estupendo o una solemne gran amiga.”
Solemnidad y Apariencias
“Con la solemnidad pasa como con el smoking. Uno se lo calza y se cree Von Karayan, presto para dirigir la Filarmónica de Berlín, y en realidad parece el mayordomo del conde Drácula.”
Actitudes Antisolemnes: Rebelarse con Humor
“Esta noche, Carlos, pienso acudir a los premios Cavia con mis playeras jiber y mi camiseta del sacoveo 93. Cómo lo oyes.”
Intercambio sobre reglas y normas sociales
“Más vale tomarse la vida a chufla que desfilar por ella con morro de mariscal de campo. Así que no seamos solemnes y no nos hagamos daño.”
Cierre con humor sobre el código de vestimenta
En este breve, pero agudo segmento, Jorge Freire da una lección de filosofía cotidiana: evitar la solemnidad exagerada y reírse de uno mismo puede ser la clave para disfrutar más de la vida y las convenciones sociales. El tono es distendido, ingenioso y cargado de ironía, resultando en una dosis de buen humor matutino.