
La histórica periodista deportiva, ya retirada, ha conversado con Carlos Alsina sobre 'Eso no estaba en mi libro de los Juegos Olímpicos', su última publicación en la que resume su extensa carrrera.
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Paloma del Río
Más de uno en onda cero, donde alsina,
Carlos
Hay una cosa que dice ¿Cuando fueron las elecciones en Castilla y León? Se lo apuntó aquí. Jorge, Que no, perdone. Buenos días, Jorge, ¿Cómo estás? ¿Carlos? ¿Cómo está Beña Gómez de la Fuente? ¿No viene?
Jorge
Pues está vacacionando.
Carlos
¿Y eso?
Jorge
Pues porque trabajó la semana pasada y le corresponde trabajar esta justa correspondencia.
Carlos
Pues liberales, trabajes en esta. La semana pasada. Bueno, entonces comenté que desde que estoy aquí, que ya son muchos años, gracias, que desde que estoy en Onda, desde el año 2004, o sea, estoy desde hace más, pero desde el 2004 me ha tocado hacer la noche electoral de todas las elecciones que ha habido. Las generales, las europeas, las autonómicas, las municipales, que no estoy diciendo yo que
Jorge
no, las de la comunidad de vecinos, las del delegado de clase.
Carlos
No, eso lo dijisteis en un sketch pretendidamente humorístico que hicisteis sobre mí. Pero no, que he contado todas las elecciones que hay, pero hay un acontecimiento u otro tipo de acontecimientos muy emocionantes, más emocionantes incluso que una noche electoral, y que sin embargo, que a mí nunca me han tocado. Por ejemplo, los deportes. Los deportes, deportes. Pues igual podría pensar en mí el equipo de deportes para el Mundial que va a empezar ahora. Pues los partidos.
Jorge
Pues si quieres hablamos. Hablamos con Félix. Con Félix José Casillas.
Carlos
Y que no, porque vamos tarde, porque eso implica mucha organización previa. A lo que sí llegaría, fíjate, si me lo propusieran, es a los Juegos Olímpicos. Son en Los Ángeles.
Jorge
Sí, bueno, ahí quedan dos años.
Carlos
Pues hay tiempo. Y entonces he leído en un libro del que ahora hablaremos, que ha escrito una compañera periodista, que ha cubierto no uno, sino 16 Juegos Olímpicos, que trabajar en apasionante, que es muy intenso, que es muy duro, pero que es muy emocionante también. Y yo quiero probar ya, pero yo
Jorge
no sé si tú das el perfil bueno, porque para cubrir unos Juegos Olímpicos tienes que saber no solo de fútbol, de baloncesto, de tenis, como tú sabes, sino que tienes que controlar disciplinas que a lo mejor no son las más mainstream, que dicen, las más populares. Por ejemplo, tú cómo estás en gimnasia, gimnasia artística femenina,
Carlos
pues mira, te vas a sorprender, porque si hubieras dicho esgrima, por ejemplo, pues ahí. Pero en gimnasia artística femenina yo estoy creo que bastante bien. No sé, vamos a hacer una prueba para que la escuchen nuestros jefes. Y valoren la posibilidad de incluirme en el equipo que cubra los Juegos de Los Ángeles de 2021.
Jorge
Una prueba.
Carlos
Una prueba, sí, de lo que tú has dicho, de la narración de gimnasia artística femenina. Entonces voy a necesitar, para demostrarte que voy a necesitar, ingeniero Montes, un sonido ambiente de estadio, que hay muchísima gente. Tiene que haber muchísima gente en el. En el estadio. Tiene que ser un pabellón cubierto, pero muy grande. Y un comentarista que me acompañe. Porque yo vi, por ejemplo, mucho a Paloma del Río, y ella, que es la que mejor ha narrado la gimnasia artística en este país, además de otros deportes. Y ella a su lado tenía Almudena Cid. Claro que le iba.
Jorge
Bueno, si quieres soy yo. Tú Almudena Cid quieres que sea.
Carlos
Si solo estás tú, quieres decir. No tienes muchas más opciones desarrollando las distancias. Pues la verdad. ¿Que te parece bien Poco, pero ya está? El sonido del estadio. Pues pónmelo, ingeniero. Vamos casi 30 años atrás. Si os parece, vamos al 30 de julio de 1996. Qué jóvenes éramos en Georgia, en Atlanta. Ya está. Mira, nos han puesto una buena cabina de transmisiones aquí para ver. Esta es la gran final de gimnasia artística por equipos. Estamos en el Georgia, Dom está a rebosar. Son 70.000 personas que esperan por primera vez a ver a su selección a los Estados Unidos alzarse. Ya me estoy poniendo en transmisión, retransmisor. Alzarse a lo más alto del podio. Nunca en la historia de los Juegos Olímpicos las gimnastas estadounidenses han ganado la medalla de oro por equipos. Y qué mejor oportunidad para conseguir por fin este logro que aquí en los Juegos de Atlanta 1996.
Jorge
Sí, además, Alsina lo haría frente al eterno rival. Yo soy. Sí, porque la gran dominadora mundial junto a Rumanía ha sido siempre Rusia. Y están ahí.
Carlos
Sí, la Federación Rusa, que se llama ahora, que compite por primera vez como país en estos Juegos Olímpicos, porque hace cuatro años, en los Juegos de Barcelona, las antiguas repúblicas soviéticas participaron juntas en el equipo de la CEI, la Confederación de Estados Independientes. Pero ha sido en estos Juegos cuando por vez primera su país compite bajo su propia bandera. Por ejemplo, en gimnasia deportiva femenina, además de la Federación Rusa, tenemos a las selecciones de Ucrania y de Bielorrusia. Pero ahora mismo la lucha es cosa de dos, Jorge, porque el equipo rumano, que es el tercero en discordia, ha perdido ya sus opciones de alzarse con el oro.
Jorge
Ahora mismo estamos en el momento Alsina más emocionante de la final. En la última rotación, Estados Unidos está en primera posición con una ventaja de 0.897 puntos sobre las rusas, casi nueve décimas. Y a cada equipo le queda un ejercicio. Las gimnastas rusas están en el ejercicio de suelo, mientras que a las estadounidenses les queda la prueba de salto.
Carlos
Parece un margen suficiente como para que las estadounidenses, si no cometen errores, puedan conseguir la medalla. Lo de los errores lo digo porque acabamos de ver el primer salto en el que la estadounidense Dominique ha fallado. Ha caído sentada y ahí va con el segundo intento y falla de nuevo. Ha vuelto a errar en la caída, o sea que las rusas se están acercando. Jorge.
Jorge
Sí, las rusas Alsina no están fallando en sus ejercicios de suelo. Acabamos de ver a la capitana Corquina, que acaba de hacer un ejercicio perfecto. Fíjate lo bien que lo voy a decir. Ha estado combinando elementos de alta dificultad con una poderosa coreografía. Y ahora sólo quedan dos gimnastas por actuar en cada equipo. Aquí se la juegan todo. La rusa Rosalía Galiva en suelo y
Carlos
la americana se llama Carrie en salto. Y esta es la atleta, ahora la estamos viendo, sobre la que están puestos todos los ojos. Están puestos todos los ojos. Tiene 18 años, nació en Arizona, 1,41 de estatura. Es miembro del equipo que ganó el bronce en los Juegos de Barcelona. Y necesita un promedio de 9,493 en su ejercicio para asegurar la medalla de oro de su país.
Jorge
Nosotros estamos muy tranquilos porque no nos jugamos nada, pero los compañeros de la televisión de Estados Unidos que tenemos aquí al lado, en la cabina de retransmisiones de al lado, están muy nerviosos. Vamos a pedir a los compañeros de realización a ver si podemos emitir su. Si podemos pinchar su emisión para comprobar
Carlos
el sonido de la televisión de aquí al lado.
Jorge
Ha fallado. Ha fallado Kerry Strap.
Carlos
Por eso están así estos de aquí al lado. Y no ha sido una caída limpia, porque se ha desequilibrado. Le ocurrió también a su compañera Mozart. Y esto pone, yo creo que muy complicada la medalla de oro para el equipo de Estados Unidos.
Jorge
Se ha hecho daño, Se ha hecho daño en un pie.
Carlos
Sí, claro que se ha hecho daño. ¿No la estás viendo? Le está cojeando el pie izquierdo. Se lo ha doblado al caer.
Jorge
Pues que está muy coja.
Carlos
Tendrá un esguince o algo. Y esta sería la peor noticia para Estados Unidos porque si no puede hacer su segundo salto. La medalla de oro es para la Federación Rusa.
Jorge
Me la está mirando ahora mismo la atleta, su entrenadora, Bela Karol.
Carlos
Este es el entrenador de Estados Unidos, pero es de origen rumano. Vamos a ver si podemos escucharlo porque está hablando. Veo. Que puede hacerlo. Le está diciendo que puede hacerlo. Puedes hacerlo. Se lo ha dicho a la gimnasta y va a hacer un nuevo intento. A pesar de que yo creo que le duele muchísimo el tobillo. Ahora mismo le duele mucho.
Jorge
Sus padres están ahí. Les están enfocando las cámaras. Están muy nerviosos. Claro, están viendo a su hija sufriendo muchísimo.
Carlos
Es que imagínate que se lesiona del todo por el esfuerzo que está haciendo. Ahora se puede perder las finales individuales de aparatos, que ya estaba clasificada. Y a pesar de eso lo va a intentar.
Jorge
25 metros de carrera hasta el potro.
Carlos
Pues vamos a ver si lo consigue o no. Porque es un momento muy emocionante este. Cómo se resuelven.
Jorge
Si no sería medalla de plata. Ahora. Ahora va.
Carlos
Lo ha conseguido.
Paloma del Río
Lo ha clavado.
Carlos
Lo ha conseguido. A pesar del dolor en el pie, ha clavado el ejercicio.
Jorge
9. 7 21 de puntuación para Gary Struck. Así que Estados 1 medalla de oro. Medalla de oro por primera vez en la historia de los Juegos Olímpicos en gimnasia artística por equipos.
Carlos
Al final le ha sobrado esta puntuación. Mira el entrenador que ha salido a recoger en brazos a Kerry. No puede moverse.
Jorge
Está completamente rota.
Carlos
Yo creo que ya estaría. Yo creo que sí.
Jorge
Hemos narrado una medalla de oro.
Carlos
Oye, todo con una enorme emoción. Y eso que. A ver, es que ya sabíamos cómo acababa.
Jorge
Esa ventaja teníamos.
Carlos
Es verdad. Claro, porque lo cuenta Paloma en el. Es que es aquí. Paloma del Río, que es quien nos va a puntuar ahora a ti y a mí. Buenos días, Paloma del Río.
Jorge
Estamos mirando a la jueza.
Paloma del Río
Muy bien, muy bien, muy bien.
Carlos
¿Tú crees? Pero no lo dices porque seas amiga.
Paloma del Río
No, no, lo digo bien. Además, lo habéis narrado muy bien. Habéis metido el sonido ambiente tanto de los comentaristas de la NBC como de Bela Caroli, cuando le dice puedes hacerlo, puedes hacerlo, está muy bien, muy bien.
Jorge
Además tú estabas viendo ya el salto, ¿Verdad?
Paloma del Río
Es que lo recuerdo perfectamente. Recuerdo perfectamente aquella final, la emoción y también lo duro que fue para Kerry Strack, porque ese salto le supuso el final de su carrera deportiva. Se hizo un esguince de grado 4.
Carlos
Mira que lo sospeché ahí el ojo
Paloma del Río
de lince te ha funcionado bien.
Carlos
Claro, claro, El ojo de lince es del año 96, pero.
Paloma del Río
Pero sí, sí, eso fue. El final de la carrera de Kerry Strack fue muy épico, muy al estilo estadounidense de aquel momento. Aquel pabellón, el Georgia Dom, que estaba llenísimo siempre. Y ahí es donde en una de las visitas, no sé si fue en esa final de equipos, aparecieron Bill Clinton y su mujer y cantaron la Macarena. Entonces ya la Macarena, el baile de la Macarena aquella que bailó todo el mundo a la vez.
Jorge
En una pausa, ¿No?
Paloma del Río
En una pausa pusieron la Macarena, se pusieron todos a bailar con la coreografía aquella. Y yo decía, es que no me lo puedo creer, los del Río aquí en la final olímpica. Pero sí, sí, la final fue muy dramática y para mí dolorosa. Dolorosa porque luego, claro, después con el tiempo hemos sabido los métodos de Bela Caroli, de Marta Caroli, aquel médico que tenía en la Reinasar, en el rancho que ellos crearon, en donde no dejaban llegar a los padres, el equipo se concentraba allí. Y los métodos no eran los más suaves, al contrario, eran muy difíciles y le tenían mucho miedo. Era un tipo que venía de Rumanía con unos métodos muy duros, muy soviéticos, muy al estilo de aquella gimnasia de los años 70. Y luego a mí me ha hecho pensar muchas veces, dónde llegó Nadia Comanec de la mano de este hombre. Pero también los métodos que sufrieron todos. Yo veía siempre a las rumanas muy tristes, muy tristes, muy serias. Y luego me he preguntado. Luego, claro, leí el libro que escribió Bela Caroli, pero luego, después que se destapó todo el asunto de los abusos sexuales de la Reina Sar, entendí todo. Entendí todo y entendí los métodos y el miedo que tenían las gimnastas, la competición que les ponían, o sea, la competición que hacía hay entre ellas. Lógicamente, en Estados Unidos la gimnasia artística es muy popular, pero hacen igual que hacen con el atletismo, los trials, las pruebas de calificación y sólo van tres. Imagínate la cantidad de niñas que hay haciendo gimnasio. Y las cinco primeras que quedaran en la clasificación de ese campeonato de EEUU son las que formaban el equipo nacional. La sexta era la suplente y esas eran las que iban. Con lo cual ahí había una competición durísima entre ellas. Y luego, una vez que les seleccionaban, cuando quedaban dos meses para el Mundial o para los Juegos Olímpicos, al rancho de Bella Carolí. Y allí ya no podía entrar nadie. Y luego, pues nos hemos enterado de todo lo que pasaba allí. Una pena.
Carlos
Atlanta, Por cierto, el libro que ha escrito Paloma del Río se llama Esto no estaba en mi libro de los Juegos Olímpicos. Y ahí cuentas mil cosas sobre todos los Juegos que tú has descubierto y sobre tu propia carrera profesional. Atlanta fueron uno de los peores Juegos Olímpicos desde el punto de vista de la organización. Hay cuentas y están muy bien, porque yo mismo no sabía muchas cosas y se supone que estoy en el oficio. Pero claro, cómo la cobertura de unos Juegos Olímpicos para Guinness os toca cubrirlos, os obliga a tener claro, por ejemplo, cuánto se tarda desde donde duermo, que es el hotel, hasta donde trabajo, que no tiene por qué ser el mismo sitio donde se desarrolla la competición, puede ser una cabina de transmisión o un plató, lo que sea. Si hay o no hay tráfico, cómo se desplaza uno hasta allí. Y todo eso forma parte de la organización de unos clubes olímpicos. Facilitar el trabajo, por supuesto, a los deportistas y también a los periodistas. Y Atlanta fue todo el mundo.
Paloma del Río
Un horror. Mira, antes decías, el primer capítulo del libro es los Juegos empiezan a organizarse dos años antes, con lo cual estás a tiempo si quieres ir para los de Los Ángeles.
Carlos
Ahora no me retes, no me desafíes.
Paloma del Río
En julio faltan dos años para los Juegos de Los Ángeles. Entonces, dos años antes. A mí cuando me decían coge la maleta y vete, yo ya estaba feliz, porque ya sólo me quedaban las transmisiones. Pero durante esos dos años previos, tanto como los deportistas se tienen que clasificar, las televisiones tienen que organizar su propia cobertura. Entonces, una de las cosas que tenemos que saber es desde donde nos alojamos. Hay muchísimos hoteles y villas olímpicas para periodistas, para prensa, hasta el IBCE, a los pabellones, cuánto se tarda, los traslados. Y veníamos de Barcelona, que habían sido los mejores, con un carril olímpico. Muchas de las cosas que se inventaron y que se pusieron en marcha en Barcelona todavía perviven. Y en Barcelona, con las grandes avenidas, organizaron el carril olímpico, de manera que tú te montabas en el autobús de prensa, en el Sattel, y para ti sola no te metías en los atascos. Pero Atlanta es una ciudad que no tiene esos carriles, es una ciudad un poco ratonera, como Londres, donde no podía haber esos carriles. Y encima el IBC estaba al lado de la CNN. Entonces era imposible llegar allí. Había que tener un cuidado tremendo, porque perdías los autobuses y perdías la posibilidad de llegar a tiempo. Y los deportistas también. Los deportistas se metían en atascos que eran terribles. Y luego ellos confiaron en que iban a poder cubrir los gastos financieros de la organización de unos Juegos que son extraordinarios, con financiación privada. Y Samaran, que era un tío listo, se dio cuenta que como no entrara el dinero público, aquello iba a ser un desastre. Entonces veníamos de los mejores, nos fuimos a los peores. Y durante mucho tiempo, yo que he cubierto 16 9 de verano y 7 de invierno, tengo para comparar, me di cuenta de que aquello era difícil de suponer en cuanto malos. Pero luego llegaron los de Río, llegó
Carlos
Río y fue Brasil.
Paloma del Río
Luego llegaron los de Río y los de Río ya fueron. Sin duda superaron. No mal organizado, sino que el dinero se fue para donde no tenía que irse y no se aplicó donde se tenía que aplicar.
Jorge
Me quedo con datos de los que cuentas y me quedé con uno muy tonto. 25 dólares una ensalada en Río de Janeiro.
Paloma del Río
Sí, sí lo pagabas a precio de tóner de impresora, poco menos. Sí, sí. ¿Además, ya ves tú, o sea, que tiene eso? Un cuenco, un cuenquito de pequeño. 25 dólares. Si tienes que comer eso. Si tienes que comer, Tienes que pagar 25 dólares por una ensalada. Y así todo. Es que tenían que recuperar lo que habían invertido. Y era una cosa sangrante, pero además mal organizado. Con Almudena Cid y yo descubrimos el último día, yendo al pabellón, para qué servían los monitores que estaban en los autobuses de los shuttles. Y es que resulta que te iban poniendo las paradas donde iban a hacer y nunca funcionaron hasta el último día. Y los pobres voluntarios ponían en papel este es el autobús 53 que te lleva de aquí a aquí. Claro, con la humedad y las lluvias, aquello se borraba. Pero ¿Cómo tienen esto así? Y un día descubrimos detrás de unas vallas todos los carteles indicadores de los autobuses, de las marquesinas allí tiradas. Yo decía, pues vale, fenomenal. Y en el libro pongo una foto en donde hay un cartelito en el suelo pegado allí, puesto como salida por aquí. Yo digo, qué desastre.
Carlos
Déjame que destripe a los oyentes el final del libro, el último capítulo del libro. Porque mira, este programa, En la temporada 2021-22, veníamos del verano, el primer programa de esa temporada lo hicimos en la base de Torrejón, porque regresaban los militares españoles que habían estado en Afganistán cuando se produjo la salida de todos los occidentales, empezando por los estadounidenses. Cuando los taliban recuperan el poder, asaltan el aeropuerto, se produce el atentado y todo aquello. Aquello ha salido un poco a la estampida. Y estuvimos ahí hablando con los militares que habían hecho volar los últimos aviones españoles y de lo complicado que había sido, y de las personas que no habían podido llegar a los aviones, a pesar de que tenían contacto con militares españoles para poder salir de Afganistán. Sobre todo mujeres que sabían lo que se les venía encima, que era el régimen talibán. Tú en el capítulo final del libro hablas de deportistas, muchas de ellas mujeres, pero no sólo de deportistas, de países en conflicto, por ejemplo Afganistán, que cuando se produce una situación como esa, la única esperanza que tienen es poder llegar a otro país y poder continuar con su carrera deportiva en un país, aunque no sea el suyo, porque en el suyo ya no hay manera ni de hacer carrera deportiva ni hacer nada, sobre todo si eres una mujer bajo el régimen talibán. Y ahí cuentas algunos casos y sobre todo cuentas que habéis seguido Pampliega y tú, que también es buen amigo nuestro, Antonio Pampliega, habéis seguido sacando mujeres y Afganistán, porque en aquel momento, cuando salen precipitadamente los militares de España, entre otros, se frustra la posibilidad de que muchas de esas personas que tenían ya apalabrada la salida puedan hacerlo. ¿Y no habéis cejado en ese empeño en todos estos años?
Paloma del Río
No, La primera que salió fue Nilo Far, que era la que mandó el SMS. Y le mandó Antonio. Claro, a ti te mandan un SMS que te ayúdame a salir porque me van a matar. Yo no me puedo quedar sentada sin hacer nada. Entonces Antonio me lo manda a mí. Yo no conocí a Antonio. Antonio le conocí físicamente un año y medio después, cuando nos dieron un premio en Canarias. Y entonces Antonio me lo manda a mí, yo se lo mando a Jorge Garbajosa era la capitana del el equipo de baloncesto en silla, tenía pasaporte, hablaba en inglés, trabajaba para la Cruz Roja, ella era abogada, eran mujeres formadas dentro del régimen anterior, régimen democrático, y estaban en peligro de muerte con los talibanes. Entonces dentro de Antonio conseguimos el salvoconducto para ella y ella se metió en el avión con su marido, en uno de estos que aterrizó en Torrejón. Pero claro, el resto del equipo, nosotros también queremos salir. Agosto conseguimos a través de. Habían sido los Juegos Olímpicos de verano del 21, los sonorizamos y tal. Y entonces conseguimos que nos mandaran por WhatsApp los pasaportes, los números de teléfono, las identificaciones y conseguimos los salvoconductos, que eso les hicimos llegar y ellas se fueron al aeropuerto caótico aquel, esperando que los soldados españoles con las camisetas rojas les hicieran señales para ver por dónde podían estar. Estuvieron 48 horas. Luego nos ha narrado que. Que les golpearon, que no tenían agua, que les privaron de todo y estalló la bomba y se tuvieron que volver. Y nosotros, Antonio y yo, le prometimos que volveríamos, que haríamos todo lo posible por sacarlas. Entonces ha sido un goteo poco a poco. Yo hablé con la ministra de Defensa, con Margarita Robles, me dijo que salgan o por Pakistán o por Irán. En ese momento era más fácil por Pakistán. Fueron consiguiendo el salvoconducto al cabo los meses y luego estuvieron esperando en Pakistán y nosotros con lo que habíamos recogido de donaciones, les pagábamos la manutención y el alojamiento hasta que la embajada les hacía los trámites para poder venir por Pakistán. Salieron varias por Irán. Luego en Pakistán se acabó, fue más difícil. Luego empezaron a salir por Irán y yo he contabilizado la última que llegó. Llegó aquí el 1 de enero con su marido. Estuvo esa noche durmiendo en Barajas, en el centro que tienen en barajas, y el 2 ya le permitieron entrar. Y hasta entonces, hasta ese momento hemos conseguido sacar 36. 36 personas, de las cuales la mitad son mujeres, la mayoría de ellas deportistas. Y ahora se han quedado tiradas dos en Pakistán, en Irán una que fue política en la etapa anterior y tiene cinco hijos, ha nacido el sexto allí en cautividad, porque están escondidos, porque además en Irán ahora tienen orden de expulsarles. Y se ha quedado a mitad de camino entre las gestiones, porque la embajada la encerrada y de ella he sabido hace una semana un mensaje que me mandó, estamos bien. Y otra que también su marido le deportaron, le torturaron, y de esta no he vuelto a saber nada desde hace un mes. Entonces yo creo que va a ser muy difícil que puedan salir, porque la embajada está cerrada, entonces no pueden hacer nada. Pero es satisfactorio ver que llegan aquí, que el gobierno les acoge, les da el estatuto refugiados, están en los centros de refugiados, algunos han volado a Francia y Alemania porque tienen familia allí. Y otra, por ejemplo, la primera que llegó, que fue la Tifa, ella es ortopedista y tiene estudios internacionales. Y gracias a que tiene estudios internacionales y un certificado de la Cruz Roja Internacional, le han podido homologar los estudios y está trabajando en Madrid. Habla un poquito español, ya vive en una habitación alquilada, dice que no encuentra una casa, en fin. Pero ella sigue trabajando y quería seguir trabajando, quería seguir haciendo baloncesto. Ellas siguen con la idea de seguir haciendo baloncesto, pero las ves y te da mucha satisfacción porque piensas que. Que en Afganistán las mujeres lo tienen muy, muy complicado. Muy complicado. Bueno, tan complicado que las persiguen y las matan. Esta que tiene los cinco hijos, tiene la orden de busca y captura en el momento en que pancompía en Afganistán, ya sabemos lo que va a pasar con ella.
Carlos
El libro del que estamos hablando, esto no estaba en mi libro de los Juegos Olímpicos, cuenta estas historias que nos está contando Paloma y cuenta la propia historia de Paloma del Río. Primero, cómo tú estudias periodismo, a la vez estás trabajando en una UVI, en el Ruber.
Paloma del Río
Sí, fue un Ruber de Juan Bravo. Sí.
Carlos
Por la noche, haciendo unos horarios horribles,
Paloma del Río
de 10 de la noche a 8 de la mañana.
Jorge
Desde entonces detestas el tema de la noche.
Paloma del Río
A las diez y media. A mí no me preguntes ni mi nombre porque no lo sé. Ahora Sí, a las 7 de la mañana yo estoy con la radio puesta. Pero fíjate que coincidí con Vicente en el grupo de clase que íbamos por la tarde. Fran Llorente, Vicente Vallés, Miguel Ángel Nieto, Fran Sevilla, que ahora está también de corresponsal, está por ahí por el mundo. Y Vicente y yo somos de los que jugamos los partidos de baloncesto ahí
Carlos
en el qué Buena Jornada.
Paloma del Río
Teresa Viejo también estaba, Nos lo pasábamos muy bien en la carrera.
Carlos
Y tú entras en Televisión Española ya como becaria y tomas una decisión. Cuando entras como becario a veces te preguntan dónde prefieres, ¿En qué sección prefieres? Y tú dices deporte. ¿Te imaginas cómo habría sido tu vida si hubieras dicho otra cosa?
Paloma del Río
Bueno, a mí lo que me gustaría, fíjate que cuando estábamos en la carrera cada uno de nosotros ya sabíamos lo que queríamos hacer. Vicente por ejemplo quería hacer política, Fran Sevilla lo mismo, Fran Llorente también, o sea, estos quería hacer. Y Fran Sevilla quería hacer Internacional. Y la suerte que hemos podido hacer lo que queríamos vocacionalmente. Ahora yo cuando llego de becaria allí me dicen tú a Internacional, fenomenal, pues ya hubiera hecho Internacional. Y Paco Lobatón me intentó llevar a hacer parlamento. ¿Qué hago yo en parlamento? No, es que a mí me gustaría que te vinieras, digo, pero Paco, yo me tengo que divertir haciendo lo que hago y a mí lo de la política me gusta para leerla, pero no para hacerlo.
Carlos
Igual habrías hecho unas transmisiones parlamentarias emocionantísimas.
Paloma del Río
Bueno, sobre todo ahora. Sobre todo ahora con la que hay más.
Carlos
Claro, no, pero es curioso, leyendo tu libro te pones en aquellos años y te das cuenta hasta qué punto las mujeres, casi no había mujeres haciendo información deportiva. Estaba Mari Carmen Izquierdo, que era una institución, pero seguramente por lo inusual, y luego todas las de Olaviza y de
Paloma del Río
María Escario y de Mercedes Milá que hacía motor. Pero claro, es que había una televisión, la televisión era la que te daba la visibilidad. Sé que en radio y en prensa había mujeres, había algunas que escribían, había una que escribía con el seudónimo de Maratón para que no se supiera que era una mujer, pero claro, la que te da la visibilidad es la televisión. Y yo llegué en ese grupo, ellas fueron la avanzadilla, yo llegué y yo creo que fui la última que me quedé haciendo deportes, porque luego cada una de ellas ha ido tirando para otras cosas. Pero sí yo lo que quería hacer era deportes y lo hice y hasta
Carlos
que me he jubilado y tan feliz.
Paloma del Río
Hombre, yo creo que no hubiera podido hacer una cosa más divertida, porque además, fíjate, no te sube la bolsa, no te sube la gasolina, los precios siguen igual, o mejor. Gana uno, fenomenal. Gana el otro también fenomenal. Sí la cuestión es divertirse, es una cosa muy lúdica. Y yo me lo he pasado muy bien haciéndolo. Y creo que se ha notado cuando me lo he pasado. Cuando había que llorar, se lloraba. Que había que reírse.
Jorge
Cada vez que Sanabalín no llorabas.
Paloma del Río
Uy, el himno olímpico. Era una llorera. Amat Carceller se preocupaba. Le digo, tú tranquilo. Si es que es la emoción que me puede. Tú sigue y luego ya cuando yo me reponga, continúo.
Jorge
Emociona mucho la entrega de medallas, porque yo he vuelto a ver, por ejemplo, en Atlanta 96, la medalla de oro, que la llamaron las Niñas de Oro, la gimnasia rítmica. Y es que te dan ganas de llorar viendo a esas crías.
Paloma del Río
De verdad.
Jorge
Es un momento muy emocionante.
Paloma del Río
Fue muy sorprendente porque ganaron a Rusia, como tú decías antes. Rusia era la primera vez que competía como país, como Federación Rusa. Y Rusia y Bulgaria en Rímica eran las que ganaban. Pues bueno, pues fenomenal. Sí que dan el podio. Fenomenal. Pero claro, de repente ganan el oro. Impresionante. Y además estuvieron a punto de descalificarlas, porque en maillot que ya llevaron para recoger las medallas, era un logotipo sin nombre de una marca que les patrocinaba en aquel entonces dijeron. Pero luego empezaron a convencerles para que no les quitaran la medalla. Porque no se puede hacer publicidad en los Juegos Olímpicos.
Jorge
Anda que perderla por eso.
Carlos
Bueno, Palma del Río, celebro que estés feliz. Jubilada.
Paloma del Río
Y tanto. Y tanto. Yo te aconsejo que te jubiles, que se vive muy bien. Hay vida mucho más allá del trabajo.
Carlos
Estoy muy por seguir tu consejo.
Paloma del Río
Cuanto antes puedes hablar con los de aquí. Habla con tus jefes.
Carlos
Ya he hablado, pero es que no se dejan.
Paloma del Río
No hay manera.
Carlos
No se dejan. Pero seguro que tienes toda la razón del mundo. Seguro que le has ganado muchas horas al día.
Paloma del Río
Y tanto. Y sobre todo la tranquilidad de vivir más despacio, no meterte en los atascos, estas cosas, levantarte cuando el cuerpo se despierta. En fin, estas cosas.
Carlos
Qué maravilla. Palma, gracias por la visita.
Paloma del Río
Muchas Gracias, Carlos. A vosotros. Muchas gracias.
Carlos
En 19 minutos llegamos a las 12 de la mañana. Una hora menos en Canarias. A la vuelta estamos en territorio negro y hablamos de los sucesos.
Podcast: Más de uno
Host: Carlos Alsina (Onda Cero)
Guest: Paloma del Río
Date: April 6, 2026
In this engaging episode of "Más de Uno," Carlos Alsina sits down with renowned sports journalist Paloma del Río to discuss her recently published book Esto no estaba en mi libro de los Juegos Olímpicos. The conversation delves into Paloma's extensive career at Televisión Española, her experiences covering 16 Olympic Games, the evolution of women in sports journalism, the behind-the-scenes realities of Olympic organizations, and her humanitarian efforts to help Afghan women athletes escape the Taliban. The tone is informative, emotional, and laced with Paloma’s characteristic humility and humor.
The Emotional Cost of Gold
Olympic Organization: The Good, the Bad, and the Chaotic
| Timestamp | Speaker | Quote/Description | |-----------|---------------------|-------------------------------------------------------------------| | 09:40 | Paloma del Río | “Lo habéis narrado muy bien... está muy bien, muy bien.” | | 09:56 | Paloma del Río | “Ese salto le supuso el final de su carrera deportiva...” | | 13:47 | Paloma del Río | “En Barcelona... Atlanta es una ciudad... era imposible llegar allí.” | | 15:45 | Paloma del Río | “25 dólares una ensalada en Río de Janeiro.” | | 18:32 | Paloma del Río | “No me puedo quedar sentada sin hacer nada... conseguimos sacar 36…” | | 24:03 | Paloma del Río | “Yo me tengo que divertir haciendo lo que hago.” | | 24:43 | Paloma del Río | “La televisión era la que te daba la visibilidad...” | | 25:20 | Paloma del Río | “No podría haber hecho una cosa más divertida...” | | 27:14 | Paloma del Río | “La tranquilidad de vivir más despacio, no meterte en atascos...” |
This episode offers both a riveting look back at iconic Olympic moments and a poignant reflection on what it means to dedicate a life to reporting sports. Paloma del Río’s vivid storytelling, candid insights, and unwavering commitment (both to her profession and to humanitarian causes) shine through, making this a must-listen for anyone passionate about journalism, sports, or stories of resilience and social impact.