
Fermín, un oyente de Más de uno, ha escrito angustiado a nuestro filósofo Jorge Freire para que le ayude a escapar del ritual al que tiene que acudir cada día al salir del trabajo.
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Carlos
Estamos ya en el consultorio del Dr. Freire. ¿De nombre? Jorge. Bueno, de nombre Nudos georgianos. El consultorio y Freire. Buenos días, consultor.
Dr. Jorge Freire
Buenos días.
Carlos
¿Eres consultor?
Dr. Jorge Freire
Mira cómo sí, mira, fíjate para lo que hemos quedado.
Carlos
Servicio de consultoría. Pero es un consultor moral para resolver los dilemas que se le plantean a nuestra audiencia. Por cierto, has debutado en el jurado del Premio Princesa de Asturias.
Dr. Jorge Freire
Sí, así es.
Carlos
Cuando necesitan sabia nueva para sus jurados. Mira cómo saben dónde buscar, vienen aquí.
Dr. Jorge Freire
Carlos, yo solo voy a contestar con monosílabos, mis labios están sellados. Tú sabes que los estatutos proscriben la más mínima indiscreción, así que yo voy a estar. No puedo decir absolutamente nada, pero ni siquiera puedo insinuarlo. Lo que puedo decir es que ha sido una experiencia maravillosa, que lo he pasado muy bien, que nos han tratado con mucho cariño. Disputadísimo, porque todos los nombres eran de campanillas. Hay que reconocer que todos eran.
Carlos
Le habéis dado el premio a Timothy Garten.
Dr. Jorge Freire
Asch es un intelectual total, que es algo que no abunda, porque es un gran escritor, autor de ambiciosísimos ensayos, y al mismo tiempo alguien que escribe, digamos, para todo el mundo, que tiene artículos que son muy populares, Publica en prensa, está sindicado con El País y con otros transperios.
Carlos
Una vez al mes.
Dr. Jorge Freire
Sí, por ahí. Y luego además, hombre, es alguien que no rehuye las grandes cuestiones de nuestro tiempo, aunque escriba grandes ensayos teóricos. Luego ha criticado acerbamente el Brexit, los populismos, los identitarismos. Es alguien de su tiempo. Entonces yo creo que es un intelectual público. Ahora hay muchos estudiosos, ahora hay grandes teóricos, pero intelectuales y muy pocos. Y este es uno de ellos.
Carlos
Que no decimos que Freire haya defendido una candidatura u otra, pero digamos que
Colaborador/Amigo de Carlos y Jorge
tú cuando votas tienes que decir por qué votas. ¿Por X o por Y?
Dr. Jorge Freire
Por Z. Bueno, es que no puedo contar nada. Sí, hombre, se puede argumentar, pero en cualquier caso, imaginaos que yo no hubiera votado por él y estuviera en contra. Yo ahora tampoco podría decir que me parece mal su. No, en cualquier cosa me parece muy
Colaborador/Amigo de Carlos y Jorge
bien que cada vez que votas tendrás que decir por qué votas. En una deliberación, simplemente fulano.
Dr. Jorge Freire
Y no solo porque lo votas, sino porque los demás deberían votarlo, que es más importante todavía. Claro, porque al fin y al cabo, mira incluso si tú dices este es un buen autor, pongamos, es un autor que tiene libros interesantes o que ha hecho grandes aportaciones intelectuales. Eso es importante hasta cierto punto, porque los principios o los valores, como se dice ahora, de la Fundación Princesa de Asturias van más allá de lo intelectual. Es decir, tú puedes haber hecho una gran obra teórica, pero lo más importante todavía es que pongas esa obra al servicio del bien común, al servicio de la sociedad, que sirva como de herramienta para que la sociedad consiga interpretar su tiempo.
Carlos
Es un poco la esencia de tu espacio.
Dr. Jorge Freire
Pues mira, no quería yo decirlo, pero
Carlos
en efecto, al servicio de la sociedad,
Dr. Jorge Freire
tu sabiduría, incluso inmolarme en el altar de la democracia y de la sociedad y me sacrifico por ellos.
Carlos
Vamos a escucharla consulta que nos ha llegado esta semana.
Dr. Jorge Freire
¿Te parece una cuestión palpitante?
Carlos
Por cierto, le hemos puesto voz a la consulta de un o una oyente, no sé, ahora te lo voy a mirar. Fermín se llama el oyente. Fermín, que ha enviado esta carta que no en Fermín.
Fermín (oyente)
Querido Jorge, trabajo desde hace siete años en una consultora tecnológica. Mi trabajo consiste en coordinar sinergias y procesos transversales, cosa que 12 años después sigo sin saber qué diablo significa. Cuando empecé, terminaba la jornada y me iba a casa con la sensación de cortar el hilo con el trabajo. Pero desde que llegó el afterwork, esa moda odiosa anglosajona abrazada por muchos con Fermor, la jornada laboral no concluye jamás. Pasamos de la oficina a la terraza de un garito de moda donde el jefe cuenta sus batallitas y tú tienes que reírle en las gracias. Naturalmente, nadie te obliga a asistir, pero ahí reside precisamente el mecanismo de coacción. A las siete de la tarde, cuando uno ya ha sobrevivido ocho horas de Excel y videocalls, aparece un responsable de área y pronuncia la frase el que
Dr. Jorge Freire
quiera que se venga luego a tomar algo.
Fermín (oyente)
Es el que quiera. Jorge tiene la misma carga de libertad real que las elecciones en la Rusia de Stalin. Aborrezco profundamente el afterwork. No tengo amigos, la oficina ni deseo tenerlos. Mis compañeros son personas que no tienen conversación más allá de los fondos indexados y de los procesos de optimización de recursos. Yo lo que quiero es llegar lo antes posible a casa, calzarme el chándal y mirar vídeos de YouTube sobre un señor asturiano que restaura tractores viejos.
Dr. Jorge Freire
Este es el primer tractor que yo compré cuando me incorporé a la agricultura.
Fermín (oyente)
Soy consciente de que los ascensos no se cocinan en Recursos humanos, sino entre Gin, Tony y mojitos. De hecho, acaban de promocionar a un junior cuyo único mérito demostrable es contar chistes después del tercer Negroni. Ahora tiene coche de empresa, bonus trimestral y despacho con vistas a las cuatro torres. Te pregunto, Jorge, ¿Tendría que imponer mi voluntad y largarme a mi casa al término de mi jornada, aunque eso me convierta en un invisible dentro de la empresa, o debo quedarme a compadrear con el tonto de mi jefe angustiado? Fermín.
Carlos
¿Cuantísimos oyentes se sentirán identificados con esta situación penosa que atraviesa nuestro oyente? Fermín, ¿Qué le recomiendas?
Dr. Jorge Freire
Se suele decir en este tiempo muchas veces cuando sale algún libro dicen un libro necesario, lo cual es mentira, porque no hay libros necesarios, son contingentes, todos somos contingentes. Pero este dilema sí es un dilema necesario porque efectivamente afecta a mucha gente. Es algo que ahora mismo acucia a muchas personas y yo les recomiendo lo que entonaban en la Alemania nazi. Algunos. Sí, sí, como lo oyes. Algunos resistentes heroicos. Aquella foto mítica, nunca he sabido su historia, en la que sale un mitin de Hitler y se ve en un estadio, en una grada, 200 personas con el brazo en alto y hay uno que se mantiene sentado con el brazo bajo. Es el entonar lo que los romanos llamaban el egonon etiamse omnes egonon. Que lo hagan todos. Yo no. Resiste, querido Fermín, no vayas al afterwork, no hagas networking, no le bailes el agua al tardito de tu jefe, no caigas en ese error. No, no. Yo estoy radicalmente en contra de esta nueva explotación que nos hace añorar aquellos tiempos fordianos en que el explotador era un tipo con un sombrero de copa y con un monóculo. Ahora estamos en el tiempo de los jefes coleguitas. Hace un par de años hubo una polémica con un youtuber que se descubrió que tenía esclavizados a sus trabajadores, que les pagaba euro y medio a la hora so pretexto de que les pagaba con likes y con repercusión. Y tú veías su imagen y decías, claro, es que este hombre no lo puedes odiar, iba con una camiseta de los Arctic Monkeys o de los Strokes o no sé qué, y luego ya encima llevaba el pelo recogido en un moño. Entonces, claro, no es la imagen de un explotador, es la imagen de un coleguita. Si luego te dice oye, ¿Te vienes conmigo a jugar al padre el sábado? No le puedes decir que no. Pues dile que no, Fermín, dile que no.
Colaborador/Amigo de Carlos y Jorge
Asigna de alguien, no sabemos de quién,
Dr. Jorge Freire
porque le está dando mucha risa, le titilan los ojos. Hay algo de maldad en el fondo de ese alma. No sé en quién está pensando.
Colaborador/Amigo de Carlos y Jorge
Se está acordando de alguien o de algo.
Carlos
Además, yo estoy en contra de tu consejo.
Colaborador/Amigo de Carlos y Jorge
Hay que bailar el agua un poco al jefe de vez en cuando.
Dr. Jorge Freire
Pero es que eso es interminable.
Carlos
Empiezas a no hagas caso, porque si le haces caso a Jorge, te quedas sin trabajo.
Colaborador/Amigo de Carlos y Jorge
Exacto.
Carlos
Entonces tú ve a todo el tiempo, conviértete en el más partidario del afterworld de todos los compañeros de trabajo y así irás subiendo en el escalafón, irás promocionando, promocionando, hasta ser tú el jefe
Dr. Jorge Freire
y el que arrastre a los demás a la partidita de pádel el sábado por la mañana.
Carlos
Y ahí deroga el afterwork.
Dr. Jorge Freire
Ah, y ahí lo derogas.
Carlos
Exactamente.
Dr. Jorge Freire
El problema es que el poder es muy goloso y cuando llegas arriba ya no quieres derogar el afterwork. Yo tengo un amigo que está todos los fines de semana yéndose a casas rurales porque su jefe es muy simpático y muy majo y a ver quién le dice que no te vas de casa rural con él, porque el hombre se aburre en su casa y entonces Hay que entretenerlo.
Carlos
¿Está ligando?
Dr. Jorge Freire
No, que va. Es una cosa mucho más prosaica. Hay un mito, por cierto, un mito griego, que es muy bonito, que es el del tonel de las Danaides. Ya sabéis lo que las Danaides eran las hijas del rey Danao, que era el rey de Libia, y entonces había tenido 50 hijas, y el vecino hostil, que era el rey Egipto, había tenido 50 hijos. Con lo cual se hizo uno de estos matrimonios políticos de venga, para conseguir la paz, como Juana de Castilla y Felipe tal. Nos casamos únicamente.
Carlos
Se llama matrimonios al por mayor.
Dr. Jorge Freire
Matrimonios al por mayor, eso es. Y entonces nos casamos. Pero dice el rey Danao, el de Libia, le dice a sus hijas, de acuerdo, os casáis, pero a condición de que en la noche de bodas degolléis a todos vuestros recién maridos. Y entonces lo hacen y son castigadas a estar eternamente en el fondo del tártaro, en el infierno, digámoslo así, a estar toda su vida y toda la eternidad llenando unos toneles, unas anforillas en realidad, que están agujereadas, con lo cual están haciendo un trabajo que no sirve de nada. Van llenando la anforilla y se va vaciando, van llenándola, pues como Sísifo, pero con ánforas. Y esto al final es el afterwork. Es decir, tú vas a bailarle luego a tu jefe, pero te va a pedir más, te va a pedir que al día siguiente también lo acompañes al tenis, y luego encima te va a pedir que te vayas con él de casa rural, y luego te va a pedir encima que la acompañes de fiesta a hacer senderismo. Y es una cosa que no se acaba, que va creciendo, va creciendo, va creciendo y al final ¿Qué hace? Pues te da una segunda jornada laboral.
Carlos
Pues Fermín, este es el consejo del doctor Freire, que es que di. No, no es no, Carlos.
Dr. Jorge Freire
Antiguamente, en los buenos viejos tiempos, ¿Que sucedía en las fábricas? Sonaba el timbre, sonaba. El jefe no se quería arrimar, Benditos fueran, Claro que sí, eso es. ¿Entonces, de repente, sonaba el timbrecito en la oficina, o qué sonaba en las fábricas? Sonaba la sirena. Eso es, eso es, o el toque de retreta en los cuarteles. Y entonces se acababa. Había una diferencia tajante entre el mundo del trabajo y el mundo de la vida. Ahora, ¿Qué ha sucedido? Que so pretexto de emanciparnos y de romper con esa barrera, el mundo del trabajo invade el mundo de la vida y al final estamos dominados por el mundo del trabajo 24 horas al día.
Colaborador/Amigo de Carlos y Jorge
Muy bien.
Dr. Jorge Freire
Así que plántate, Fermín, plántate.
Carlos
Visto así, pues tiene toda la razón el doctor Freire, que ahora inmediatamente ya se vuelve a su despacho búnker, en el que realiza su trabajo al margen
Dr. Jorge Freire
de todos nosotros, aislado, impermeabilizado y a salvo.
Carlos
Bueno, Fermín, ya nos contarás cómo te ha ido en términos laborales, siguiendo el consejo del Dr. Freire. ¿Eso, nos mandas tu currículum para poder hacérselo llegar a Freire, que lo mueva? Sí, porque pobre hombre. Muchísimas gracias, doctor Freire, como siempre, por su sabiduría y por poner su sabiduría al servicio de la sociedad. Gracias. Vamos a hacer una pausa muy cortita y a la vuelta recibimos a Alberto Aparici o visitamos a Alberto Aparici para que nos desvele también él que nos va a explicar esta mañana.
Podcast: Más de uno | Host: OndaCero (Carlos Alsina)
Fecha: 28 de mayo de 2026
En este episodio de la sección “Nudos Georgianos” del consultorio moral con el Dr. Jorge Freire, el dilema que presentan los oyentes es el rechazo a la cultura del ‘afterwork’. Fermín, un empleado de consultora tecnológica, explica su hastío frente a la presión social de asistir a estas actividades informales fuera del horario laboral. Con humor y profundidad, el Dr. Freire debate con Carlos Alsina y un colaborador sobre la obligación implícita de socializar en el trabajo y cómo resistirse a esa nueva forma de “explotación invisible”.
El episodio está marcado por un tono irónico, humorístico y filosófico a partes iguales. Carlos y Jorge Freire utilizan el sarcasmo y las referencias culturales para exponer lo absurdo e invasivo de los afterworks, y abren el micrófono a una conversación honesta sobre los límites entre lo personal y lo laboral.