
El arte religioso no solo se mira. A veces, se abre… y entonces cuenta historias que no están en los libros. De los secretos que han permanecido dentro de las esculturas, retablos y pinturas hablamos con el doctor en Historia del arte, José María Vi...
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Hace unos días se viralizó un vídeo en Instagram de un taller de restauración y en el vídeo se veía a unas restauradoras contar cómo habían encontrado en un retablo cartas a San Antonio, colocadas quizá por sus fieles mujeres que pedían en la santo un novio. Esas cosas que se hacía. Y no es un caso aislado. Durante restauraciones de imágenes religiosas en España han aparecido firmas de autores que nadie sabía que estaban allí, o contratos, fechas exactas de creación, las hojas de contabilidad, relatos de epidemias, de guerras, de la vida cotidiana, incluso objetos insólitos, como si los artistas o los capellanes o los propios vecinos hubieran querido dejar mensajes para el futuro. Pequeñas cápsulas del tiempo escondidas en Cristos, en retablos o esculturas que han sobrevivido durante siglos sin que nadie supiera lo que guardaban dentro. El arte religioso no sólo se mira, a veces se abre y entonces cuenta historias que no están en los libros. Así que hoy nos vamos a hacer una ¿Qué sabemos realmente de lo que oculta el arte? ¿Qué secretos han permanecido durante siglos dentro de esculturas, de retablos, de pinturas? ¿Y qué nos cuentan esos hallazgos sobre la historia, los artistas y la sociedad que los creó? Para eso ya saben ustedes que nos asesoramos muy bien durante esta hora de los martes a las 11 de la mañana con los mejores asesores que hay en España. Y nos hemos cogido a José María Vicente, que es de doctor en Historia del Arte, director del Museo Territorial Campos de Renacimiento y técnico historiador de la Fundación Las Edades del Hombre en el Centro de Conservación y Restauración del Monasterio de Santa María de Valbuena, en Valladolid. Josemaría, buenos días.
B
Muy buenos días, Begoña.
A
Qué trabajo más chulo tienes.
B
Sí, la verdad es que sí. Estar rodeado de maravillas es una delicia.
A
Y yo no sé si en el centro, me imagino que sí, en el Centro de Conservación Restauración de Las Edades del Hombre, en el Monasterio de Santa María de Balbuena, no solo restauráis obras, muchas veces encontráis cosas, cosas insólitas, que tiene que ser como un arqueólogo cuando se encuentra con los huesecillos del dinosaurio o con los huesecillos de nuestros antepasados, que debe de flipar. Pues vosotros tenéis que flipar igualmente con ese tipo de hallazgos.
B
Desde luego que sí, que a lo largo de estos más de 20 años, desde el año 2002, está establecido este Centro de Conservación y Restauración en el monasterio de Santa María de Balbuena, de la Fundación Las Áreas del Hombre, los restauradores, los expertos que han trabajado allí durante estos años, recuperando piezas, esculturas, pinturas, etc. Se han encontrado muchas sorpresas, de las que si quieres podemos relatar alguna de ellas.
A
Primero quiero que me digas cuál es el protocolo de actuación, porque imagínate que estoy restaurando una empresa privada o pública, no sé, lo que sea, está restaurando un objeto o un retablo o lo que fuera, o. Y de repente se encuentra con algo, hay que llamar a algún sitio.
B
Sí, desde luego lo hacen con las mayores de las minuciosidades, en colaboración con los propietarios, que muchas veces son diócesis o particulares, y se procede de una forma exquisita para no dañar tanto el posible documento o testimonio que pueda haber en la obra de arte, como la propia obra de arte en sí. Se extrae con todas las garantías, se digitaliza, etc. Y luego esos objetos ¿Dónde van?
A
Dependerá de si es privado, se lo quedará el señor, me imagino, la señora.
B
En algunos casos, esos objetos, para que no se pierdan, etc. Se han vuelto incluso a devolver al lugar en el que se conservaban. Es decir, en otros, si tenía un valor intrínseco importante, pues están expuestos y se pueden contemplar.
A
Pues danos envidia, cuéntanos cosas que os
B
habéis encontrado, algunas cosas que han ido apareciendo, etc. Durante la restauración de todo el patrimonio mueble del monasterio, que sufrió la desamortización, como los grandes conjuntos monásticos en España, pero conservó algunas piezas señeras en la iglesia y retablos del maravilloso imaginero Gregorio Fernández, unos relieves extraordinarios hacia 1625, que están encastrados en unos retablos posteriores del siglo XVIII. Pues viene uno de estos retablos que acoge uno de los relieves. Ya del siglo XVIII aparecieron dos sellos de la Segunda República, fechados en 1938 y adheridos al propio retablo. El monasterio, para quien no lo sepa, funcionó como campo de concentración al menos durante abril y mayo del año 39, y tenía una capacidad para 3.500 prisioneros. Entonces puede ser factible que de ese periodo daten estos dos ellos que los
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escondieron allí, me imagino, por lo que fuera, para utilizarlo o no, pero para esconderlo, seguro, Claro, no dejarían tener de nada. ¿Y qué más cosas además de sellos?
B
Pues a lo mejor en una talla barroca que representa la Virgen de la Asunción, que era de las benedictinas de Alba de Tormes. Pues bueno, un pequeño texto que tampoco aporta excesivamente, pero que ponía mi amadísima Ma. María de la Asunción. Quizás un testimonio más relevante apareció en una talla que representa San Juan Bautista de cabeza de Framontanos, una localidad de Salamanca que fue intervenida en el año 2008, que se encontraba en muy mal estado, de modo que tenía varias piezas constitutivas que requerían el desmontaje para su correcto encolado y entre ellas la parte de la cara. En algunas épocas, sobre todo en el barroco, el rostro era una pieza separada del resto de la cabeza, porque se vaciaba la cabeza para colocarles después por detrás los ojos postizos, que en este caso eran medias esferas adheridas con cera, también partes de la boca, etc. Al separar el rostro en esos huecos aparecieron dos papeles, en uno de ellos señalaba los datos que vienen siendo comunes. El autor te lo puedo leer prácticamente literalmente, Me hizo Blas González Córdoba en Zamora, año 1837. En la época de mayor persecución de la iglesia, se arruinaban los conventos y toda la plata y todas las iglesias y esta es la mayor fuerza, la guerra civil de ser rey de España Carlos V o Isabel II. Dios tenga misericordia de nosotros. Todas las plagas están sobre hambre, peste, guerra y ladrones. Y bueno, se hablaba de la talla San José y siendo cura párroco Don José, había otro documento, pero rep. Me hizo Blas González en Zamora, 1837. Aquí por lo menos tenemos esa contextualización del momento y aparte el autor y la fecha en la que se hizo.
A
¿Por qué hay tantas veces que el autor y la fecha en la que se hizo están ocultos dentro de una talla? Es decir, no tenían los escultores de aquella época no tenían una firma que fuera visible, como los canteros que tenían un sello.
B
Sí, no era tan habitual que en aquella época directamente sobre la propia imaginería se firmase, así como sobre los cuadros. Llegó un momento en el que los pintores lo hacían ellos. Más cosas que te puedo contar. Detrás del ojo de un Cristo aparece un pequeño texto que era una plegaria, una pequeña oración.
A
Pues quitar el ojo y encontré algo. Da un poco de susto.
B
Sí, ¿Verdad?
A
Impresionar.
B
Sí, sí, o fechas concretas. El año pasado hicimos una gran exposición dedicada a Gregorio Fernández y Martínez Montañés en la Catedral de Valladolid y una escultura que representa San Sebastián de Francisco Fermín, que es un maestro que se formó en el taller de Gregorio Fernández. Al bajarla del retablo donde se encuentra la Catedral de Palencia y pasar por el taller de restauración, simplemente para una puesta a punto, porque la escultura se consigue bien, pero tenía una capa de polvo
A
muy densa.
B
Sí, muy acentuada. Pues en la parte trasera apareció la fecha, 1639 años, por lo tanto la pudimos fechar concretamente.
A
Claro, me imagino que conoces el caso del Cristo de Sotillo de la Ribera, en Burgos.
B
Sí, sí. Además es uno que yo creo de los que más ha aportado a nivel de contexto social, etc. Es que tenemos
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Ángeles Comba, que es la directora de Da Vinci, que es la empresa de conserva, restauración de bienes culturales, que es la que ha restaurado este Cristo. Ángeles, muy buenos días. Buenos días y enhorabuena por lo que habéis descubierto.
C
Bueno, muchas gracias.
A
Tiene que ser muy satisfactorio en vuestro caso. Estaba en las nalgas del pobre Cristo, pero vamos, encontrarlo de repente tuvo que ser una alegría encontrar algo dentro.
C
Pues sí, fue una absoluta sorpresa, porque básicamente el Cristo vino por un problema estructural, se estaba desprendiendo un poco del paño de pureza, la parte trasera de la cruz se estaba desprendiendo igual que un brazo. Entonces vino exactamente para eso, para preparar eso, aunque luego ya se le hizo toda la intervención de limpieza y demás. Y fue en ese momento, de repente, levantar el Cristo, entre mi socia y yo estábamos levantándolo y me giré un poco para cogerlo por los pies y de repente empecé Ay, ay. Y mi socia ¿Pero qué pasa? Imaginándose cualquier cosa que podría haber ahí dentro, porque podría haber nidos de bichos o cualquier otro, pero ¿Quién imaginaba? Entonces de repente, ya cuando conseguimos quitarlo y vemos que eran dos pergaminos de piel antiguos, lo cogimos ahí con los guantes, con todo cuidado y lo empezamos a mirar y no nos lo creíamos.
A
Esta banda tenían fecha los pergaminos, todo
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datado en 1777, firmado por el capellán José Mínguez, que era quien se ocupó, posiblemente el que estaba al cargo de la intervención de esculturas que se hicieron allí. Hablaba también de quién había sido el autor. Eso está muy interesante, porque Manuel Vall tampoco se habían encontrado la firma de todas esas esculturas que forman parte del retablo. Y no sólo eso, claro, lo interesante es la cantidad de documentación que contaban de la vida mundana, de la vida del momento, de que comían, cuáles eran las enfermedades, a qué jugaban. Es muy, muy curioso. Y realmente sí, como dice el anterior interventor, que ha sido súper interesante para historiadores, porque normalmente nadie cuenta cosas de la vida, la gente cuenta cosas importantes y hay algo importante.
A
Tenía un concepto ya de la cápsula del tiempo del futuro.
C
Sí, sí, totalmente, así es, totalmente. Pensaba que esta persona, un visionario, y pensó si yo lo escondo aquí, algún día lo van a encontrar. Y realmente fue así. Lo único que pasó es que es curioso, pero hablaba de un papa Clemente de XIII, que realmente no es el Papa que había en ese momento, sino que era Pío VI. Y bueno, pues hay controversia en por qué se ha mencionado, porque el Papa Clemente XIII había muerto como 10 años antes, bastante antes de cuando se fechó. Entonces, bueno, ahí es la única parte que da más juego a interpretaciones. Lo demás cuentan cosas muy, muy curiosas, pero a la vez de la vida, algo sencillo.
A
José María Vicente, ¿Tiene alguna interpretación esto de que se refiere a un Papa diez años antes?
B
Pues la verdad es que es curioso. Yo imagino que sería una mera confusión, pero también es verdad que como acaban de comentar, habían pasado ya 8 o 9 años. Clemente XIII había muerto en 1769, se había nombrado a Clemente XIV al año siguiente, que había muerto en 1774, por lo tanto también antes de que se introdujeran estos documentos que se introdujeron en 1777, es decir, bajo el pontificado de Pío VI, como bien acaban de decir. Es curioso, es curioso, pero vamos, que
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le metió, no se enteró, porque en
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aquella época lo mismo, claro, no existían como hoy, porque el resto de datos se ciñen exclusivamente, rigurosamente a la realidad.
A
Ángeles, cuando uno encuentra algo así, ¿A quién llama en tu caso?
C
En nuestro caso, como nos lo había contratado la Restauración, la cofradía de Sotillo de la Ribera, lo que hicimos es ponernos en contacto con ellos y bueno, la verdad es que ellos dieron un poco la voz de alarma más adelante a al mundo de la televisión y los medios de comunicación, que eso fue muy curioso. Yo me levanté un día, miro el Google, veo una alerta que pone cápsula al tiempo de su tío la Ribera y me quedo así. Digo Anda que lo han contado. Y llego al taller y me empiezan a llamar de todas las cadenas de televisión. Fue una locura.
A
Hasta del extranjero te han llamado, creo.
C
National Geographic se puso en contacto. Habló mi socia, que habla mejor inglés. Y bueno, y más personas que nos siguen preguntando través de Internet sigue habiendo. Bueno, y se han hecho historietas incluso, vamos, Latinoamérica. Hay algún vídeo recreando el momento, pero con una invención tremenda. Es curioso, es curioso.
A
¿Y qué habéis hecho con esta?
C
Iba a contar lo que hicimos. La cofradía decidió hacer una nueva cápsula contando cómo era la vida en el siglo XXI. Nosotros no, directamente ya. La cápsula la llevaron al obispado de Burgo de Osma, donde se ha guardado. Allí se ha hecho una réplica que se ha puesto al lado del Cristo, en el retablo donde está el Cristo. Se ha colocado ahí esa otra cápsula para que se pueda leer. Cualquier visitante puede ir a verlo. Y ahora está custodiada en los archivos, supongo. En Burgo de Osma, en el obispado. Bueno, creo que es una manera de proceder correcta, desde luego. Avisar siempre a los propietarios, como decían anteriormente.
A
José María. Sí, es todo un proceso correcto.
B
Sí, sí, sí, desde luego.
A
Perfecto. Pues Ángeles, ha sido un placer. He visto vídeos y he visto que tenía mucha carcoma el Cristo tenía muchos agujeritos. Esos agujeritos son.
C
Claro, en parte por eso se había partido un poco la zona, aparte de que era un encolado. Pero realmente la carcoma produce bastantes problemas en las tallas de madera.
A
Los restauradores ¿Qué teméis más a un ratón o a una hormiga?
C
Yo temo a los ratones, siempre más tememos a la carcoma. Y lo que más tememos es la termita. La termita. Cuando descubres termita, que yo he descubierto termita en un retablo, aparte lo desagradable que es es que sabes que por dentro posiblemente se ve una policromía muy limpita y muy bien, pero por detrás esté deshecha la madera. Con lo cual eso es lo más. Lo que más se teme.
A
¿Y ahí qué hacéis? ¿Cómo lo restauráis para que? No se.
C
Bueno, yo normalmente siempre lo que hablo. Claro, si se puede, se puede recuperar, consolidad y a lo mejor trabajar. Y hay veces que es imposible porque termita devora y entonces lo que sí es fundamental es que venga una empresa especializada para tratarla, porque si no eso sigue antiplagas.
A
De estos, ¿No? Así es.
C
Cualquier empresa que tenga una especialización en
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plagas, que estaba en el culete del Cristo, Ángeles Comba y su socia lo han hallado en esta empresa de conservación restauración de bienes culturales. Da Vinci. Exactamente. Y que a lo mejor habéis encontrado otras cosas en otros momentos, o fue la primera vez.
C
He encontrado alguna cosa. He encontrado una firma de los maestros que había policromado o dorado, que era el hermano de José Luzán, que fue el maestro de Goya y Bayeu. Eso fue un hallazgo en un retablo detrás, al eliminar la parte del ático, vimos en el muro la firma, que fue decisivo, porque al final un retablo normalmente no tiene muchas veces la autoría y hay que investigar. Son más hipótesis muchas veces de lo que puede ser que lo que real. Y eso fue muy interesante. Y bueno, ¿Alguna cosa más? He encontrado un cuadro del siglo XVII debajo. Eso no es un hallazgo, pero han hecho un repinte en la guerra sobre unos cuadros maravillosos de San Pedro y San Pablo del siglo XVII, a los cuales les habían pintado como el típico círculo con dos puntitos y una boca de niño pequeño. Literal. Y gracias a eso ahí se salvó de la guerra, amigo. Eso es lo que narran en el pueblo, que posiblemente no interesó destrozarlos y al eliminar repinte salió lo contrario a lección, una pintura del siglo XVII.
A
Una pregunta que tengo, cuando te encuentras con un repinte, imagínate que es un repinte de Goya, ¿A quién das prioridad, a lo que hay debajo o lo que hay encima?
C
Hasta ahora se daba más importancia a lo de debajo, pero es cierto que ahora se hacen muchas más valoraciones. Por un lado porque a lo mejor la capa pictórica de la parte subyacente, la parte inferior, esté muy mal, entonces no tiene sentido. Pero otras veces a ver qué es lo más valioso. Por ejemplo, en los Cristos hay un Cristo del siglo XV que se ha repintado en el XVIII. En el pueblo ya están acostumbrados a verlo con el aspecto del siglo XVIII, que es mucho más naturalista. ¿Y qué pasa? Que la gente del pueblo también, de repente si le haces. Es que lo digo porque me llamó una señora para. Es que me han restaurado, yo creo. Me lo han hecho mal. No, no se lo han hecho mal porque han dejado el origen. Pero es que el origen a veces es controvertido. Es controvertido. Nosotros encontramos unos cobres que eran unas escenas religiosas y parece ser que realmente eran unas escenas paganas y al eliminar el repinte que nos dejaron porque realmente era un cambio de contexto total habían cambiado y el carro de la feria era. Bueno, que se veía al fondo o un árbol parecía de repente era un San Pablo, habían hecho un cambio ahí en la página web lo contamos y ahí muy curiosas, en repintes hay cosas
A
muy curiosas y tan curioso yo no sé si podría hablar José María, de algún repinte que a usted le haya chocado.
B
Mira, en relación a lo que está comentando la interviniente, hace unos años restauramos un crucificado, una pieza además de dimensiones bastante considerables de Alejo de Bahía, que es un maestro que todas las obras que hizo a finales del XV, principios del XVI utiliza un tamaño medio, pero en este caso como digo, utiliza un tamaño mayor. Tenía cuatro policromías una encima de la otra. ¿Qué fue lo que lo que se hizo? Pues dejar la número dos. ¿Por qué razón? Porque de la primera, de la original apenas se conservaba policromía en las catas que se hicieron a lo largo de la pieza te lo puede decir mucho mejor la restauradora pero sería una actuación, una mala praxis si realmente eliminas todas las policromías para dejar apenas unos centímetros cuadrados en una obra cuando había una policromía poquito posterior en vez de finales del XV, avanzado el siglo XVI, que se conservaba espléndidamente y que fue la que se decidió quitar. Por lo tanto se quitó la capa, la cuarta, se quitó la tercera y se recuperó prácticamente en toda su totalidad una policromía espléndida que no era la original pero era poco posterior y de
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muy buena calidad o sea que es un poco. ¿Quién toma esa decisión, José María? Los expertos, los propietarios, autoridades competentes que tengan que hacerlo, ¿Quién lo hace?
B
Bueno, en este caso tanto la directora del taller como el equipo de restauradores hacen una valoración indudablemente en colaboración con, en este caso era propiedad de la diócesis de Palencia, pues con los responsables de patrimonio de la diócesis de Palencia
A
y Ángeles, si es un propietario le puedes asesorar de tal manera que digan no, yo esto no lo hago porque vas a destrozar.
C
Claro, lo normal, lo que hemos dicho anteriormente es eso, se hace una valoración y yo le puedo plantear un estudio de lo que puede aparecer pero claramente le voy a recomendar a lo mejor no hacerlo en el mismo caso, si no queda casi policromía. Es absurdo, porque al final la policromía va a ser del siglo XXI, la que voy a tener que hacer yo, porque no lo vas a devolver así. No tiene mucho sentido.
A
Pues Ángeles, ha sido un placer tenerte con nosotros. Ángeles Comba, directora de Da Vinci, esa empresa de conservación y restauración de bienes culturales que se ha encontrado en los pergaminos dentro del Cristo de Sotillo de la Ribera, en Burgos. Muchísimas gracias.
C
Muchísimas gracias a ti y un saludo a todos los oyentes.
A
Feliz Semana Santa. Hasta pronto.
D
Igualmente.
A
¿Y te quedas, José María, conmigo? Sí, claro que sí, hasta el final del programa. Pues venga, vamos a seguir. Vamos. Un momento de publicidad y luego seguimos. Más de uno en Onda Cero, la
B
mañana de la radio.
A
Soy
B
parece mentira que el hielo queme, que el silencio hable, que no hacer
A
nada canse
B
o que ser plural sea algo singular, porque gente dispuesta a respetar todas las opiniones no se ve todos los días, pero sí se puede escuchar,
A
parece mentira que sea verdad.
B
Onda Cero, tu radio.
A
Onda Cero. Más de uno en Onda Cero, la
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mañana de la radio.
A
José María Vicente, estamos hablando de lo que nos encontramos en las obras de arte, lo que está oculto dentro de las obras de arte. Es doctor en Historia del Arte, director del Museo Territorial Campos del Renacimiento y técnico historiador de la Fundación Las Edades del Hombre. José María, que también se han encontrado cosas raras. No sé, por ejemplo, por decir uno, en la Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca hay una cosa rara que se encontraron dentro de un libro.
B
Pues sí, en el año 2008 se encontraron por investigadores de la Biblioteca Histórica que dirige Margarita Becedas, y mientras estaba procediendo a la revisión y la nueva catalogación de parte de los fondos de esta importante institución, aparecieron dos preservativos que estaban envueltos en una hoja de periódico de 1857 que se encontraba a su vez dentro de un manual de medicina del siglo XVI. Están hechos de tripa de cerdo y tiene en uno de sus extremos una cinta azul que servía para ajustarlo. Según los expertos, son de ese momento, del momento al que pertenece la hoja de periódico, es decir, de mediados del siglo XIX. Y es probable que los colocase allí algún estudiante que en aquel tiempo estaba consultando este manual.
A
Pero que estaban nuevecitos.
B
Efectivamente. Y uno de ellos, además, ahora se puede ver porque está expuesto actualmente en una de las vitrinas de la Biblioteca Histórica, en la que además hay otros objetos curiosos que se han encontrado en los libros, porque los libros, como todos sabemos, son lugares muy susceptibles de guardar cosas, incluso hoy en día.
A
¿Qué más cosas se han encontrado que estén así expuestos? Alguna cosa más rara, no tan relevante.
B
Fotografías, décimos de lotería, pero antiguos, del siglo XIX. Cartas, cosas más mundanas y no tan. Aunque bueno, mundano también es lo otro, pero es muy llamativo, muy curioso.
A
Así es. Las cartas, por ejemplo, Hablaba de cartas. Pues cartas se han encontrado. Estábamos hablando a las 10 de la mañana, estuvimos hablando con gente de un pueblo que se llama Acebo, en Cáceres, y resulta que en la iglesia de San Antonio, de la iglesia de Acebo, de este pueblecito, se han encontrado unas cartas. Yanire Sancho es restauradora de la empresa Castris Restauración. Yanire, buenos días.
D
Hola Yanire, buenos días.
A
Muy buenos días. Que hablaba antes José María Vicente de las cartas que se encuentran en los libros. ¿Vosotros las cartas las habéis encontrado en otros sitios en dónde estaban escondidas?
D
Pues mira, resulta que la gente de allí, de Acebo, quería restaurar un retablo de allí, de la iglesia principal, la de San Antonio, el retablo San Antonio. Y al desmontarlo, en la parte de detrás, bueno, es habitual que aparezca basura y sobre todo muchísimo polvo. Pero lo que no nos esperábamos era encontrar las cartas. Nos encontramos unas cartas dirigidas a San Antonio, al santo del retablo, pidiéndole cosas, pidiéndole salud, salud, dinero. Y también le pedíamos. Claro, sí, es lo más llamativo. Y además de esas cartas, bueno, encontramos también una etiqueta de una vela antigua, encontramos ropa, un lacito. Y debajo de una de las columnas del retablo encontramos un par de pesetas de 100 euros.
A
He visto en un vídeo cómo quitabais primero una capa enorme de polvo. Yo no sé si el polvo es dañino. ¿El polvo es dañino o es una forma de preservar bajo esas capas tremendas de polvo lo que hay debajo? No tengo ni idea.
D
No es dañino, Es dañino tanto para las obras como para la salud humana. Lo que pasa que en este caso lo que ha conseguido es que elimine la humedad del papel. Entonces, pues se han conservado medianamente bien. Aunque también es verdad que puede hacer efecto contrario, que conserve muchísimo la humedad. Es que depende de los casos, pero en este caso, bueno, no ha sido tampoco muy catastrófico, digamos, o sea que
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os habéis encontrado con. Y dinero, me han dicho también que os habéis encontrado con un tesoro.
D
Sí, dos monedas de 100 pesetas, fíjate.
A
¿De qué año esas 100 pesetas? ¿Lo sabes?
D
Del 82.
A
Ah, del 82 todavía. Entonces faltan por un ratito, me imagino yo, No sé si. Dos monedas de 100 pesetas del 82, José María Vicente, ¿Eso ya es una reliquia o todavía no?
B
Todavía no, desgraciadamente.
A
¿Cuántos años tendría que pasar para que fuera considerada una moneda importante a nivel histórico?
B
Dependerá también mucho de la cantidad de monedas que existan y me temo que de esas de 100 pesetas todavía tenemos casi todos algunas.
A
Mucha gente se está preguntando, Yanire, ¿Cómo hago yo para estudiar lo que hacéis vosotros para ser restauradora?
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Pues muy fácil, se puede acceder a través de grados superiores en escuelas de restauración, que las hay en Madrid, creo que las hay también en Salamanca, en Sevilla y también se puede estudiar a través de grado universitario, como en mi caso, que fue en Sevilla, todavía no lo hay, por desgracia.
A
Existe un grado que se llama así, ¿Restauración o cómo es? ¿Cómo se llama?
D
Sí, Restauración y Conservación de Bienes Culturales.
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Vale, vale, vale, vale. Y tú llevas. ¿Cuánto tiempo llevas trabajando ya?
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Bueno, yo soy por así decirlo, Nobel todavía. Llevo un par de años trabajando.
A
Pues hay trabajo, Quiero decir que es una profesión de futuro, Yanire.
D
A ver, es complicado, es complicado. La verdad que se debería de invertir bastante más en patrimonio, pero bueno, a ver, no nos podemos quejar porque tenemos trabajo y estamos bien, pero siempre nos gustaría tener mucho más.
A
Me da la sensación, no sé por qué, que esto es una profesión que eligen mucho las chicas en tu clase.
D
Bueno, hay de todo.
A
Es que ha sido casual que hoy me he encontrado con Ángeles Comba que tiene una socia con Tigo y digo yo lo mismo, es que esto le gusta más a las chicas que a los chicos. Pero no tiene que ver, hay de
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todo, hay de todo. En mi clase, por ejemplo, yo cuando estudié la carrera éramos mitad y mitad, más o menos.
A
Muy bien, Yanire, pues muchísimas gracias y enhorabuena porque es la primera vez que te encuentras cosas. Me da la sensación de que es la primera vez que te encuentras cosas.
D
Sí, sí, sí. A ver, algo así tan llamativo es la primera vez que nos lo encontramos, así que la verdad que fue una sorpresa bastante grata. Y pues nada, decir que hoy subimos el siguiente capítulo de la serie, donde se ve como hemos dejado lo que es la parte de madera y tal, y que después de Semana Santa vamos a subir la restauración del lienzo, que el retablo tiene un lienzo y es espectacular. La verdad que es que otra sorpresa porque no nos esperábamos que quedase tan maravilloso.
A
Claro. ¿Que estáis haciendo? ¿Qué es el Instagram o en donde lo estáis subiendo?
D
En Instagram y en TikTok.
A
Y en TikTok. Vale, pues ahí te seguiremos. ¿Y cómo se llama el canal? Sí, ¿Cómo se llama?
D
Castris. Restauración.
A
Castris, barra baja de restauración. Vale, pues me lo apunto para seguir todo lo que es la restauración de ese San Antonio en la iglesia de Acebuencáceres. Yani de Sancho, muchísimas gracias. Un beso grande, feliz Semana Santa.
D
Muchísimas gracias, Begoña, igualmente. Un besazo grande y feliz Semana Santa.
A
Yo no sé, José María vicente, si podemos. ¿Hay algún libro que hable de estas cosas?
B
Pues yo no controlo ninguno en el que se recopilen estas cápsulas del tiempo, como has mencionado antes, o incluso podríamos denominar también serendipia, porque la serendipia ya sabes que es un hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual, que es como lo define la RAI, como lo fue la penicilina, como lo fueron los rayos X, como lo fue la radiactividad. Y en este caso, aplicado a la historia del arte o a las obras del arte, también se podía hablar de ello, porque como digo, se define como un hallazgo afortunado, valioso, inesperado, que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta o incluso sin buscar nada. Aquí, como vemos, mayoritariamente se han encontrado estos objetos, estos documentos, a la hora de hacer una intervención exhaustiva en estas piezas, en otros casos, a lo mejor con un movimiento de o o para procesionar, etc. También han podido aparecer. Pero fundamentalmente, como vemos, es cuando se realizan intervenciones en profundidad y restauraciones cuando se han llegado a localizar estas auténticas joyas que aportan en algunos casos información testimonial, pero en otros muy valiosas porque permiten adscribir obras a autores, fecharras en concreto, aparte de de las otras aportaciones que realizan.
A
Así es. Pues estás tardando, José María Vicente, en escribir un libro que tienes todos los datos que he aprendido con vosotros, aparte de muchas otras cosas, es a fijarme más. Lo digo porque he estado viendo, claro que la gente también aprovecha las ranuras de los muros de las iglesias para dejar mensajes y entonces ir ahora a una iglesia, además de ir por la belleza, el que vaya por el tema religioso, por sobre tema religioso, también vas un poco como un arqueólogo, no para quitarlo de su sitio, pero sino para a lo mejor encontrártelo. ¿A ti te ha pasado algo así parecido? ¿Tienes una visión diferente?
B
Sí, sí, desde luego que sí, desde luego que sí. Incluso a lo mejor relacionado de forma indirecta, también durante periodos de guerras o la invasión napoleónica se escondieron verdaderos tesoros que han ido apareciendo en las últimas décadas cuando se han hecho obras en algunas capillas o en algunas torres de catedrales, porque claro, se pusieron ahí y no se reparó o la gente falleció, etc. Y no se han recuperado hasta ciento cincuenta, doscientos años después, o sea que todavía las sorpresas nos las seguimos encontrando, las propias obras de arte y los propios edificios o espacios arquitectónicos.
A
Un tema apasionante. José María Vicente, muchísimas gracias por haber estado con nosotros y asesorarnos también. Un abrazo grande y feliz Semana Santa.
B
Feliz Semana Santa y muchísimas gracias. Encantado de haber estado en tu programa.
C
En onda cero.
A
Más de uno.
Episodio: Qué sabemos de lo que oculta el arte
Fecha: 31 de marzo de 2026
Host: Carlos Alsina y equipo
Invitados principales:
El episodio explora los misterios y secretos ocultos dentro de obras de arte religiosas, especialmente en retablos, esculturas y libros antiguos en España. Se destaca cómo las tareas de restauración no solo buscan preservar el arte, sino que a menudo revelan objetos, textos y relatos que han estado escondidos durante siglos. A través de entrevistas con expertos en restauración y conservación, el programa ofrece testimonios directos de descubrimientos fascinantes e insólitos, desde cartas y monedas hasta cápsulas del tiempo.
Documento hallado en una talla de San Juan Bautista de Framontanos detallando autora, fecha y contexto de la escultura:
“Me hizo Blas González Córdoba en Zamora, año 1837… Todas las plagas están sobre hambre, peste, guerra y ladrones.” (06:24 – 07:20, parafraseado por José María Vicente)
Explicación técnica: en el Barroco, la cara era una pieza separada para insertar los ojos postizos, lo que permitía esconder mensajes dentro (07:19).
“Lo interesante es la cantidad de documentación de la vida mundana: qué comían, enfermedades, a qué jugaban.” (10:31 – 11:31, Ángeles Comba)
Carlos Alsina (presentador):
“El arte religioso no sólo se mira, a veces se abre y entonces cuenta historias que no están en los libros.” (00:40)
José María Vicente:
“A lo largo de estos más de 20 años… los restauradores, los expertos que han trabajado allí… se han encontrado muchas sorpresas.” (02:18) “Incluso durante periodos de guerras… se escondieron verdaderos tesoros que han ido apareciendo en las últimas décadas cuando se han hecho obras en algunas capillas o en algunas torres de catedrales…” (34:01)
Ángeles Comba:
“Fue una absoluta sorpresa, porque… ¿quién iba a imaginar que había dos pergaminos de piel antiguos dentro?” (09:32 – 10:27) “Lo que más tememos es la termita… sabes que por dentro posiblemente esté deshecha la madera.” (16:06 – 16:31)
Yanire Sancho:
“Lo que no nos esperábamos era encontrar las cartas. Nos encontramos unas cartas dirigidas a San Antonio… pidiéndole salud, dinero.” (26:45 – 27:37) “Algo así tan llamativo es la primera vez que nos lo encontramos, así que la verdad que fue una sorpresa bastante grata.” (30:47)
El episodio revela cómo la historia, la vida cotidiana, y los anhelos personales quedan ocultos en el arte, esperando ser redescubiertos. Más allá del valor estético, el arte es también archivo, testimonio y testigo mudo de épocas turbulentas o felices. Restauradores y conservadores, a través de su meticuloso trabajo, desentierran estos secretos y los ponen en valor para la sociedad actual.
Una de las grandes lecciones transmitidas es que la restauración va mucho más allá de conservar la apariencia de una obra: es un viaje arqueológico y emocional hacia el pasado, donde cada objeto o texto encontrado puede reescribir lo que creíamos saber.