
La última persona en cazar una ballena en aguas españolas fue un arponero gallego llamado Miguel López. Se produjo el 21 de octubre de 1985, apenas dos meses antes de que entrase en vigor la moratoria mundial que prohibía la caza comercial de balle...
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A
Más de uno en onda cero, donde alsina. La última persona en cazar una ballena en aguas españolas fue un arponero gallego llamado Miguel López. Fue el 21 de octubre de 1985, apenas dos meses antes de que entrase en vigor la moratoria mundial que prohibía la caza comercial de ballenas. Una moratoria que todavía hoy está vigente a pesar de que media 12 de países, entre los que no está el nuestro, siguen realizando esta actividad. Y aquí la última ballena, como decía, se cazó hace 40 años y tres meses. Mejor dicho, fue una hembra de rorcual común de casi 18 metros y que fue arponeada y remolcada. La factoría de Caneliñas que estaba en el municipio de C, en La Coruña. Una factoría que se había fundado en 1924 en un emplazamiento privilegiado a orillas del mar abierto y tan solo a 60 millas de la zona en la que se cazan ballenas en el océano Atlántico. En esa empresa ballenera, la de Caneliñas, trabajó durante 21 años como marinero Victorio Caamaño. Empezó como ayudante de cocinero, pero pronto se subió a la cofra del barco para avistar a las presas a las que podía localizar hasta 10 metros millas de distancia.
B
Avisábamos al puente diciendo toda significa toda la máquina van. Y le marcabas el rumbo más o.
C
Menos en qué dirección habías visto el.
B
Soplido del ballena o cachalote, lo que fuese.
A
Aquellos barcos balleneros en los que trabajó Victorio Caamaño llevaban una tripulación de no más de 16 hombres. Uno de ellos era el arponero. Pasaban como máximo dos semanas faenando porque no se alejaban demasiado de la costa. De hecho, Caamaño nos ha contado que si sobrepasaban determinado límite corrían el riesgo de que la ballena que habían cazado se echara a perder antes de llegar.
B
A la costa, pues podíamos desplazarnos como mucho a 90 millas. Como mucho, porque si no cogías un testáceo y cuando te llevabas coterías ya no valía la carne.
A
La caza de ballenas ha sido parte fundamental de la economía y de la tradición pesquera del norte de España, del País Vasco, de Asturias, de Galicia, durante muchos siglos. Y queremos recordar aquella historia y aquellos oficios ya perdidos aprovechando la reciente publicación de un libro precioso titulado La huella ballenera en el norte de la península ibérica, que ha editado la Universidad de Barcelona y que ha escrito Álex Aguilar, catedrático de Biología Animal de esta misma universidad. Álex, buenos días.
C
Hola, buenos días.
A
Enhorabuena por el libro, por cierto.
C
Gracias.
A
Maravilloso libro, precioso, Álex. Vamos a ver, Álex es, además de catedrático en la Universidad de Barcelona, es director del Instituto de Investigación de la Biodiversidad, es jefe del grupo de investigación de Grandes Vertebrados marinos y por supuesto es un entusiasta de las ballenas. Tanto que trabajó en las factorías balleneras gallegas para hacer su tesis doctoral sobre el rorcual común. ¿Correcto?
C
Sí, sí, correcto.
A
¿Y por qué esa perrada? ¿Por qué amas tanto a las ballenas?
C
Bueno, a ver, yo cuando estaba estudiando, quería estudiar biología marina, quería trabajar sobre animales marinos. Casi por casualidad visité la factoría ballenera de Caneriñas, precisamente me quedé impresionado con aquello y además vi que las ballenas en aquella época eran un grupo de animales que estaban muy poco estudiados. Y claro, una factoría ballenera te permitía entrar en las interioridades del cuerpo de los animales, te permitía hacer muchísimos estudios. Entonces pedí permiso para ir allá a recolectar muestras, me lo dieron, fueron amables. Y luego rápidamente lo que sucedió es que España entró a formar parte de la Comisión Ballenera Internacional. Y la Comisión Ballenera Internacional exigió que hubiese como mínimo un experto que trabajase, que produjese información biológica sobre la población que se estaba explotando. Y aquí es como empecé a trabajar de una manera profesional en el tema.
A
Teníamos dos preguntas, profesor.
D
Una era la de sí una ballena es capaz de tragarse a un hombre con majonas.
C
Una ballena no, pero bueno, técnica. A ver, voy a hacer una aclaración. Tenemos un problema con la terminología, porque en inglés el término whale significa un Z grande. En español no existe una traducción directa y se traduce por ballena. Pero en realidad las ballenas son animales que son filtradores, son animales muy grandes, son filtradores, son cetáceos, pero no tienen dientes. Y como son filtradores y se alimentan de plancton, el esófago es muy estrechito, con lo cual es imposible que una ballena devore. Primero que no querría hacerlo porque no le interesaría, pero además no podría tragárselo.
A
Lo que pasa, vamos, podría tener hasta una obstrucción, ¿No?
B
Bueno.
C
A ver, hay filmaciones por ahí de esto que se ve que de vez en cuando engullen algún bañista o algo por equivocación e inmediatamente lo escupen, digamos.
D
Esto no es plácton.
C
Exactamente. Lo que pasa es que hay un animal que no es una ballena en español si, en inglés es una whale, que es el cachalote. El cachalote es un animal que se alimenta, precisamente es un predador, es un cetáceo también de un tamaño similar al de las ballenas. Un cachalote puede llegar a los 18 metros de longitud y devora presas, es un predador. Y algunas de las presas son. Por ejemplo, uno de sus elementos preferidos son los calamares gigantes, que son más grandes que una persona, muchísimo más grandes. Un calamar gigante de diámetro puede hacer prácticamente casi un par de metros de diámetro y 8 o 10 metros de largo. Entonces un cachalote sí que puede engullirlo. De hecho hay registros de balleneros engullidos por cachalotes y luego rescatado su cuerpo al abrirle el vientre del animal.
A
Madre mía.
D
La otra pregunta que teníamos, tú que has convivido con balleneros aunque sea hace cuarenta o cuarenta y pico años, ¿Cómo llamaban ellos a la caza de la ballena o la pesca de la ballena?
C
Mira los dos términos. En realidad, en general los profesionales del mar utilizan más el término pesca. Lo que pasa es que pesca, el término pesca en general se asocia a una captura agregada. Pescamos muchos peces de golpe, pero no solo peces, que también hablamos de pescar calamares o de pescar cangrejos. En cambio, la caza es una acción en general que se asocia a una acción directa contra un individuo. Y entonces por esto a veces se habla de caza y se habla de pesca. Los dos términos son correctos.
A
¿Y cómo de rentable era la caza o la pesca de la ballena?
C
Enormemente rentable. Este fue el problema principal de la o sea, hay veces que las virtudes se transforman en defectos. La virtud de la caza de la ballena es que para cazar una ballena necesitas poca inversión, pocas personas, poca infraestructura, sobre todo en la pesca más tradicional. Y los beneficios que se obtienen son enormes, porque en un solo día de trabajo 10 personas pueden capturar una ballena. Y una ballena puede reportar el beneficio equivalente de lo que un agricultor que trabajas en el campo podría ganar en varios años.
A
En el siglo XIII, cuentas en tu libro, uno que hubiera capturado una ballena se haría rico. Sí, daría de comer a su familia, a los vecinos del pueblo.
C
Sí, lo que pasa es que capturaban una o dos ballenas al año.
A
Claro. Y no lo que ocurre o lo que ha ocurrido hasta ahora. ¿Y cuándo empezaron entonces a desplomarse las poblaciones de ballenas?
C
Bueno, la pesca de ballena empieza poco a poco en el siglo XI en el país Vasco y entonces poco a poco se va desarrollando y conforme se va desarrollando y se va extendiendo, porque los mismos vascos extienden la pesca por toda la cornisa cantábrica hasta llegar a Galicia. Conforme esto se va aumentando y van aumentando lo que se llamaban entonces las armadas de pesca ballenera, la captura se va haciendo mayor. Entonces sobre el siglo XIII, XIV, XV, las capturas son bastante elevadas y entonces esto hace que a partir del siglo XVI, incluso es posible que antes, la población de ballenas empiece a entrar en declive, la población de ballenas local, y entonces poco a poco se capturen muchas menos ballenas. Y entonces ya en el siglo XV, XVI, ya la población muestra claros efectos de reducción.
A
Lo que sí es cierto es que es el mejor mamífero que se ha adaptado a un medio marino.
C
Sí, absolutamente. Todos los otros mamíferos, bueno, en general los cetáceos, Los cetáceos es el grupo que engloba las ballenas, los cachalotes, los delfines, las orcas. Entonces estos animales son los únicos mamíferos que realmente son independientes de tierra. Las focas, incluso las sirenas, los sirénidos, son animales que dependen de tierra, están ligados a la tierra, a lo mejor parcialmente, pero en cambio los cetáceos tienen una vida absolutamente acuática.
A
Por lo que ha dicho entonces el primer arponero seguro que fue vasco.
C
A ver, no podemos descartar que en otros lugares lo hubiera, y de hecho hay diversas culturas que reclaman, pero lo que es cierto es que el documento más antiguo que testifica pesca activa de ballenas proviene del País Vasco y durante muchos siglos fue así, hasta el siglo prácticamente XV, XVI, sobre todo XVI, XVII, que empieza poco a poco a traspasarse la tecnología a otros países, a Holanda, Inglaterra, etc. El dominio completo es los vascos.
D
¿Y por qué tenemos esta idea, los que no estamos muy enterados de la historia de la pesca de ballena, de que los países balleneros por excelencia han sido los países nórdicos o Japón?
C
Bueno, porque en época reciente ha sido así. Y también hay una cuestión de tipo historiográfica quizás en España hay muchísimas, hay miles de documentos que ilustran la pesca ballenera, pero son documentos que no salen de los archivos de los notarios, eran litigios, eran compras y ventas, eran herencias, eran documentos de tipo administrativo. En cambio, en el siglo XIX, sobre todo la literatura americana, y el ejemplo más claro es Moby Dick, empieza a producir toda una serie de novelas, de libros, de tratados científicos también, que lo explican. Y entonces, digamos, un poco la percepción de la sociedad es que En el siglo XIX se pescaban ballenas en el Pacífico, porque Moby Dick y todos los otros era donde estaban trabajando en aquel momento, a pesar de que en España se continuaban pescando ballenas, pero en menor grado, y no había nadie que escribiera sobre esto. Y luego ya En el siglo XX, la industria moderna, que se desarrolla sobre todo después de la Primera Guerra Mundial, que es una industria muy dominada por noruegos e ingleses, se ejecuta básicamente en aguas frías, en Antártida y en las latitudes elevadas del Atlántico. Aquí España, por ejemplo, la industria moderna la traen empresas noruegas que establecen factorías. La primera factoría de canariñas que mencionábamos antes, que se establece en 1923, fue una compañía noruega.
A
Luego en ese lugar también llegaron mucho los japoneses, sobre todo cuando se empezó a poder conservar la carne como es debido y no se echaba a perder.
C
Sí, porque aquí en España históricamente, la ballena se la perseguía por el aceite, porque el aceite se podía conservar la grasa que se transformaba en aceite. Cuando hablamos de lámparas de aceite, las lámparas de aceite normalmente funcionaban con aceite de ballena, y también del aceite se sacaba jabón, se producía jabón, y este jabón, que no se utilizaba en aquella, Ahora estoy hablando de la Edad Media, no se utilizaba para el uso humano, sino para desengrasar la lana. Y toda la industria lanera de Castilla funcionaba gracias al jabón producido con aceite que provenía de la pesca de la ballena en el Cantábrico. Pero entonces, en los años 50 ya se establece la cadena de frío en el transporte de alimentos, y entonces la carne se empieza también, que antes solamente se aprovechaba en el área, porque enseguida se estropeaba, la carne se estropea en un día o dos días solamente entonces no se podía transportar y entonces sólo se consumía localmente. Entonces empieza a llegar en los años 50, los mercados de Madrid, de Barcelona, de Valencia, de Zaragoza, etc. Y entonces aumenta su precio. Pero en los años 70 todo esto se perfecciona más y Japón paga mucho más de lo que paga el mercado español. Con lo cual todos los productos, y como los japoneses querían los productos de una determinada manera, cortados de una determinada manera, etc. Es cuando envían trabajadores japoneses a las factorías balleneras españolas para supervisar la producción.
A
En tu libro, en el libro La huella ballenera en el norte de la península ibérica, cuentas las aportaciones de la historiadora Selma Huxley. ¿La llegaste a conocer?
C
Sí, de hecho trabajamos juntos. Bueno, ella hubo en una ocasión que editaba un libro y entonces ella me pidió, esto fue en los años 80, me pidió colaboración y para hacer algunos artículos sobre todos los aspectos más biológicos. La conocí entonces. Yo conocía de antes sus trabajos porque fue realmente la mujer que abrió los ojos a los historiadores españoles sobre el importante legado que existía documentación sobre la pesca de la ballena. Antes de que ella trabajase, este campo en España era muy, muy desconocido.
A
¿Y conoces a su hijo Michael?
C
Sí.
A
Pues mira, salúdale. Michael Huxley. Buenos días.
C
Buenos días.
B
Muy buenos días, Alex. Un placer. Buenos días, María Jesús.
A
También eres hijo de Selma, que es historiadora de ballenera vasca en Canadá. Es experto, tú eres experto en la historia ballenera vasca en Canadá. Continúas el trabajo de tu madre y gracias a tu madre, qué es lo que tenemos ahora como tesoro.
B
Bueno, es interesante. Bueno, yo la verdad es que no tengo que decir nada porque Alex ya ha dicho todo y además lo dicho.
A
Michael se ha cortado. ¿Estás ahí, Michael?
B
Sí, sí.
A
Vale. Que no tienes que decir nada. No me lo creo. Vamos a contar gracias a tu madre, qué es lo que tenemos, cuál es su legado. Esa.
B
No se ha cortado. Decía que no hace falta que diga nada porque Álex ya ha dicho todo brillantemente. Entonces. Y estoy de acuerdo con lo que ha dicho. Pero una cosa que ha dicho es que la historia lo escriben los protagonistas. Y efectivamente ha hablado de los ingleses y americanos holandeses en el siglo XIX y XX, que escriben el relato, como ha dicho él Moby Dick. Y esa es la historia que tenemos en general de. De la caza ballena moderna. Pero lo que pasa es que en la época esta del siglo XVI, después del descubrimiento de América, se sabía que América del Norte, lo que es ahora Canadá, Terranova, ahora es la isla de Terranova, pero entonces Terranova quería decir toda la costa atlántica de lo que es Canadá. Se sabía que había habido una presencia de bacladeros, sobre todo de la costa de Europa, normandos, bretones, portugueses. Pero empiezan a ir a los pescadores de bacalao vascos a principios del XVI también. Pero empiezan a haber ballenas. Y entonces, como ha dicho bien Álex, ¿Como son realmente los pioneros de la caza ballena aquí en la costa cantábrica, cuando ven que hay más ballenas allá que aquí? Porque ha dicho Álex bien que hay un deterioro del número de ballenas aquí. Hemos calculado que aquí en la costa vasca, a mediados del siglo XVI se cazan unas 40 ballenas en la costa, mientras que en la época de auge a mediados del siglo XVI, en Teraloa se cazan 400. Realmente os da una idea de que es una industria ballena. Pero lo que hace Selma es que está trabajando en Canadá, mi madre, sobre la historia de Canadá, y en el siglo XVIII que hay presencia de colonos para la Nueva Francia, colonos vasco franceses. Pero empieza a preguntarse sobre una posible presencia vasca anterior, los siglos XVII y XVI. Entonces crea su propio proyecto. La verdad.
A
Hemos perdido. Te hemos perdido, Michael. Se nos ha cortado el propio proyecto, que es lo que ella investigó en un montón de expedientes, Álex, porque sabes un poco lo que hizo Selma. Está claro.
C
Mira, dos incisos. Primero, cuando Michael hablaba de 40 y de 400. Está hablando por año.
A
Por año, por avistamiento anual.
C
Exactamente. Que no se confunda, porque 40 pueden parecer pocas, pero 40 cada año. Además, también hay otra cuestión y es que la tecnología en aquella época era muy pobre, era muy limitada. A los animales se los cazaba desde pequeñas lanchas que iban a remo, tres o cuatro personas y un arponero en la proa. Entonces cazar una ballena, porque una ballena franca, que era lo que se explotaba entonces, es un animal grande, animal que puede llegar a los 14-15 metros de longitud y pesar 50, 60, 70 toneladas, era muy complicado. Entonces la técnica básicamente consistía en ir a buscar las parejas de madres con crías, matar a la cría, que era pequeña, era un animal de unos pocos metros, de seis, siete metros y mucho más manejable. Y entonces arrastrarla una vez muerta a la costa, al interior de una bahía. Y entonces sabían los balleneros que la madre seguiría a la cría. Y entonces en aguas protegidas era cuando se daba mor a la madre, entonces no sólo eran 40 ballenas, sino es que casi todo eran parejas de madres con crías. Entonces si la explotación actúa sobre el segmento reproductivo es infinitamente más letal que si son capturas al azar.
D
A mí me interesa mucho Álex, la figura del arponero, porque claro, si una ballena era tan rentable imagino que el arponero, el que está especializado en ejecutar esa maniobra, estaría muy cotizado.
C
Sí, sí, en realidad, por ejemplo, cuando los vascos empiezan a extender sus operaciones por toda la costa y llegan a Cantabria, Asturias y a Galicia, lo que sucede durante los primeros siglos es que ellos van allá, contratan personal local para hacer los trabajos más básicos, pero claro, nadie sabe poner una ballena, ningún gallego sabía en aquella época poner una ballena y pasaron de hecho varios siglos hasta que poco a poco las localidades del lugar, gallegas, etc. Empezaran ellos mismos a armar, o sea, realmente el arponero es un cargo importante, muy importante en una operación ballenera.
A
Hemos recuperado a Michael, Michael, tu madre, gracias a ella conocemos quién financiaba estas expediciones, en qué aguas y puertos iban a cazar, identificó el lugar además donde estaban los puertos balleneros en Terranova, gracias a ellas también se encontró un pecio ballenero, el San Juan. Fue el San Juan, Michael.
B
Bueno, yendo al grano, lo que hace ella es venir aquí en 1972, los últimos años de Franco, queriendo investigar la historia de Canadá, o sea, los primeros viajes vascos, y resulta que empezando a investigar en archivos vascos, pero también de Castilla, Valladolid, Burgos, etcétera, encuentra una ingente cantidad de documentación del siglo XVI, notarial, judicial, que jamás pensó encontrar, pero con tanta información que le reveló que no sólo iban a por bacalao los vascos de Aterrador en el siglo XVI, sino también iban a una enorme pesquería de ballenas, una pesquería de ballenas y a una zona determinada de Atlántico de Canadá, porque claro, Atlántico de Canadá es grande, sino que una zona que llamaban la Gran Bahía, y lo que pudo hacer es primero reconstruir el número de barcos que iban, que eran en la época de auge, a mediados del siglo XVI, unos 30 galeones con hasta 2.000 hombres en total por año, y se da cuenta que la Gran Bahía es lo que es actualmente el estrecho de Belil, un estrecho de unos 100 kilómetros de largo que separa la Liga de Terra del Labrador y ya logra identificar los 12 más o menos puertos donde habían establecido porque era una costa, una pesca costera con sus chalupas desde la costa, lo mismo que hacían en el Cantábrico y efectivamente también reconstruye de que había habido galeones hundidos y logra especificar exactamente donde hay uno, por ejemplo, que es el San Juan de Pasajes, que se hunde en lo que es el actual los barcos de Sansaviera y al final pudieron primero excavar los yacimientos en tierra, lo que son las factorías de despiece, derretir la grasa en tierra y luego también excavar este galeón en particular en Red Bay, que es el San Juan, que ahora es mundialmente conocido.
A
Tenemos un poco de complicaciones Michael Huxley con la conexión, pero muchísimas gracias por haber estado con nosotros. Ha sido un placer y seguiremos los trabajos tanto tuyos como los de tu madre. Llegase el programa, pues no me entero de ellos ni mucha gente. Un abrazo grande.
D
Y no tenemos historia ballenera, Alex, vamos.
A
A ir un momentito a publicidad, ¿De acuerdo? Y vamos a seguir hablando de los balleneros. Álex Aguilar sigue aquí con nosotros en Onda Cero Barcelona. Y Álex, contabas que llegaste a la factoría ballenera de Café, ¿Fue en 1978 cuando llegaste allí?
C
Correcto.
A
¿Y tu cometido allí cuál era?
C
Bueno, en aquel momento era un interés puramente personal mío de obtener datos, información, material biológico, digamos, para hacer estudios para la tesis, pero luego el año siguiente fue cuando España firmó el convenio ballenero y entró a formar parte de la Comisión Ballenero Internacional y A partir del 79 y sobre todo del 80 ya me incorporé puramente como el responsable de la investigación en la factoría, bueno, no sólo en la factoría sino también en la otra que había en Cangas de Morrazo, porque había dos factorías trabajando, entonces.
D
Trabajaría mucha gente en esas factorías.
C
Mira, en total unas 200 personas entre el personal de los barcos y tierra.
A
O sea que os conocíais todos. Se puede decir, aunque sea de vista de. Hola, buenos días, ¿Cómo está?
C
Sí, sí, sí, sí.
A
Tú ¿Te suena Lidia Rodríguez Castro?
C
Sí, absolutamente.
A
Lidia, buenos días.
E
Buenos días, buenos días.
A
Lidia, tú entraste en el año. ¿En qué año entraste a trabajar allí en Canelíneas?
E
Pues en el año. Pues ahora no me doy cuenta exactamente en qué año fue.
A
Acabó en el 85 ¿Y cuántos años estuviste trabajando?
E
85. 10 años.
A
10 años estuviste, o sea que conoces perfectamente a Alex Aguilar y a todos los que trabajaron allí. Claro. ¿Cómo era trabajar y por qué te fuiste a trabajar a una factoría ballonera, Lidia?
E
Bueno, porque por aquí no había industria ni donde trabajar y entonces fuimos dos o tres compañeras que teníamos 18 años y fuimos a solicitar el trabajo y nos llamaron para la campaña y así fuimos. Teníamos miedo porque era el trabajo muy bruto, pero bueno, nos adaptamos.
A
¿Y qué hacíais? ¿Qué cosas brutas hacíais?
E
Pues cortar la carne de la ballena, primero la desguazaban los hombres y luego nosotros, la subían y en trozos grandes la cortábamos para pesarla y ponerla en la cámara para llevar luego los japoneses.
A
Tú, Lidia y también Alessa vivisteis, me imagino, el momento en el que la caza de la ballena empezó a estar mal visto, sobre todo porque se fue la bandera de los primeros ecologistas que hubo en aquella época, los que dijeron vamos a salvar a las ballenas y además hubo atentados contra barcos, incluso yo.
D
Creo que llegaron a hundir algún ballenero.
C
Sí, sí, hubo dos atentados, uno únicamente, bueno, únicamente, bueno, atentados con bomba, bombas puestas en el casco de los barcos. El primero fue en el puerto de Corcubión y descentró el eje de cola del barco, o sea la hélice, por decirlo de alguna manera y el barco tuvo que salir a varadero durante una semana, pero no tuvo más consecuencias que esto. Pero el segundo se hundieron dos barcos, uno de los cuales fue inservible, se tuvo que desguazar.
A
¿Y qué tal se trabajaba allí, Lidia? Cuéntanos.
E
Bueno, pues trabajábamos las mujeres cortando la carne, llevaban la cola y la barriga limpiando, cargaban los camiones y era un trabajo bruto, bruto.
A
¿Pero a mí me han dicho que tú eras muy peleona, me han dicho, o no eres peleona?
E
Bueno, porque después nos afiliamos a un sindicato y después claro, había comité de empresa y después, claro, peleábamos también por nuestro trabajo, claro, por sobrevivir y porque.
A
No se cerrara la fábrica, me imagino que no se cerrara la factoría, me imagino. Y para que no se cerrara la.
E
Factoría, me imagino, Claro, claro, claro.
A
Y no se consiguió. ¿Tú te acuerdas de aquella última ballena, Lidia?
E
Pues no me acuerdo mucho, pero bueno, serían en los 85 las últimas que tuvimos, claro, porque fueron pocas, que nosotros teníamos el contrato normalmente de seis meses últimamente, que antes era solo la campaña y cuando hacían el tope ya nos echaban para casa, pero luego teníamos seis meses de trabajo, entrábamos en abril o mayo hasta hasta diciembre.
A
¿Así es que se puede visitar Caneliñas? ¿Hay algo que ver o ya no queda nada de aquella factoría?
E
Bueno, está todo en ruinas. Está todo en ruinas, no hay mucho que ver.
A
Pues Lidia, gracias por haber estado con nosotros y por haber enseñado algo más de este trabajo. Un beso grande, un buen año. Hasta pronto. Alex, muchísimas gracias por haber estado con nosotros. Alex Aguilar, Gracias por ese libro La huella ballenera en el norte de la Península Ibérica, donde se aprenden un montón de cosas. Gracias Alex.
C
Gracias a vosotros por la atención y por el interés.
A
Un abrazo grande.
C
Igualmente.
Podcast: Más de uno
Host: Carlos Alsina, Onda Cero
Air Date: January 20, 2026
This rich and engaging episode explores the history, tradition, and science surrounding the now-lost trade of whaling in northern Spain. Carlos Alsina, with guests including biologist Alex Aguilar, historian Michael Huxley, and former factory worker Lidia Rodríguez, dives into the legacy of Spanish and especially Basque whalers, the monumental economic role of the industry, its decline, and the preservation of its memory.
[00:05–01:57]
Notable Quote:
“Si sobrepasaban determinado límite corrían el riesgo de que la ballena que habían cazado se echara a perder antes de llegar.” – Carlos Alsina [01:53]
“Podíamos desplazarnos como mucho a 90 millas... porque si no cogías un testáceo y cuando te llevabas coterías ya no valía la carne.” – Victorio Caamaño [01:57]
[02:13–04:57]
Notable Quote:
[04:14–06:07]
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[06:19–07:34]
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[07:46–08:48]
[08:48–09:23]
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[09:23–10:05]
[10:05–13:43]
Notable Quote:
[13:43–17:57]
Notable Quotes:
[23:11–28:45]
Notable Quotes:
| Timestamp | Speaker | Quote | |------------|------------------|---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------| | 01:57 | Victorio Caamaño | “Podíamos desplazarnos como mucho a 90 millas... porque si no cogías un testáceo y cuando te llevabas coterías ya no valía la carne.” | | 03:23 | Álex Aguilar | “Una factoría ballenera te permitía entrar en las interioridades del cuerpo de los animales, te permitía hacer muchísimos estudios...” | | 04:28 | Álex Aguilar | “...las ballenas... son filtradores... el esófago es muy estrechito, imposible que una ballena devore [a un hombre].” | | 07:09 | Álex Aguilar | “Y una ballena puede reportar el beneficio equivalente de lo que [un agricultor] podría ganar en varios años.” | | 09:16 | Álex Aguilar | “Los cetáceos tienen una vida absolutamente acuática.” | | 12:36 | Álex Aguilar | “Toda la industria lanera de Castilla funcionaba gracias al jabón producido con aceite que provenía de la pesca de la ballena en el Cantábrico.” | | 14:16 | Álex Aguilar | “Fue realmente la mujer que abrió los ojos a los historiadores españoles sobre el importante legado... de la pesca de la ballena.” | | 20:23 | Michael Huxley | “Mi madre... encuentra una ingente cantidad de documentación del siglo XVI... le reveló que no sólo iban a por bacalao... sino también a una enorme pesquería de ballenas.” | | 25:21 | Lidia Rodríguez | “Cortar la carne de la ballena, primero la desguazaban los hombres y luego nosotros... la cortábamos para pesarla y ponerla en la cámara para llevar luego los japoneses.” | | 26:44 | Lidia Rodríguez | “Era un trabajo bruto, bruto.” |
The conversation masterfully weaves historical rigor, personal testimony, and a dash of humor, capturing the significance of whaling as both an emblematic and controversial thread in Spanish heritage. The nostalgia of lost trades intermingles with scientific clarity and humane reflection.
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History, maritime tradition, marine biology, labor history, the Basque diaspora, and the human consequences of ecological decline.