Transcript
Ainhoa Álvarez (0:00)
Más de Uno en Onda Cero, donde Alsina.
Narrator/Voice Actor (0:04)
Una menos 26 minutos de la madrugada. No podemos dormir. Cada noche retrasamos la hora de acostarnos. Cada noche nos vamos antes a la cama. Cada noche lo hacemos a la misma hora. Y no, no podemos dormir. Tardamos en coger el sueño, lo logramos enseguida para despertarnos poco después. Nos sorprende la alarma. Nada más cerrar los ojos nos sentimos llenos de energía y por eso no podemos dormir. Nos sentimos agot. Y por eso no podemos dormir. No podemos dormir porque somos jóvenes y las jóvenes no duermen mucho. No podemos dormir porque somos viejos y los viejos no duermen tanto. No podemos dormir porque estamos en la mediana edad y es cuando peor se duerme. Tenemos calor, tenemos frío. Giramos cambiando de postura, boca arriba sobre el costado derecho, con los brazos haciendo almohada. Y no podemos dormir. Colocamos un cojín entre las piernas, nos tapamos y destapamos. Nos incordian pequeños calambres, cosquilleos, picores acuciantes pliegues y costuras. El guisante bajo 20 colchones y no podemos dormir. Permanecemos inmóviles. Nos concentramos en relajar el cuerpo. Conseguimos una postura donde nada duela ni pique. Y tampoco podemos dormir. Oímos un zumbido, un ronquido vecino, un bebé llorando, tan remoto y desatendido que pareciera imaginario. Oímos una motocicleta de la noche del barrio. Ladridos, gritos de borrachos, discusiones familiares a deshoras, gemidos de placer siempre sobreactuados. Oímos crujidos de muebles, motores de nevera, canicas fantasmales rodando en el piso de arriba. Puto mosquito. No oímos nada. Y entonces escuchamos nuestro pulso, nuestros zumbidos y crujidos internos. El corazón de la Thor nos molesta. ¿Quien duerme a nuestro lado? ¿Su agitación o su quietud? ¿Su respirar sereno o ronco? Recordamos. No podemos dormir. Y entonces recordamos lo sucedido en el día con detalle de cronista. Lo sucedido en la última semana, en el último año, en nuestra vida toda.
Begoña Gómez (2:14)
Es como una novela de terror. Jorge Abad.
Jorge Abad (2:17)
Un poco sí. Y menos mal que yo no me identifico ya.
Begoña Gómez (2:20)
Así comienza la última novela de un escritor, parece ser que insomne, o al menos insomne, no sé si por temporadas, ahora no lo contará, si es que quiere contarlo, porque parece ser que los insomnes se lo ocultan a los demás. Y probablemente muchos lectores y ahora muchos oyentes se hayan sentido identificados en esta angustia de no poder dormirse, porque según la Real Academia de medicina, cerca del 10 de la población, 4 millones de personas, sufren en España insomnio crónico. Es lo que le ocurre a los dos protagonistas de Las buenas noches, la nueva novela del escritor Isaac Rosa, cuyo arranque acabamos de escuchar y que narra como dos insomnes, un hombre y una mujer que no se conoce de nada, consiguen por fin lo que más dormir bien, dormir seguido, dormir profundamente, pero solo juntos. Isaac, buenos días.
