
Begoña Gómez de la Fuente y Jorge Abad dedican una hora de Más de Uno al mueble más querido de la casa: el sofá. Entre anécdotas personales, historias de oyentes y referencias a sofás icónicos del cine y la televisión como el de 'Friends' o el...
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Jorge
A mí personalmente lo que más me
Antonio Rafael Fernández Paradas
gusta hacer en el sofá es comer rápidamente a la hora de la comida para poder hacer una pequeña siesta todos los días. Es mi momento favorito y la cosa que más me gusta hacer en el sofá.
Begoña
Y la vida. Yo me he venido unos días a pasarlo con mi hija aquí a Madrid y estoy durmiendo en un sofá porque vive en un piso chiquitito, entonces estoy durmiendo en un sofá y de verdad que es comodísimo y bueno, pues es lo que hay. Cuando tienes una casita pequeña es donde hay que dormir en el sofá. Pues yo sí que es verdad que
Jorge
aquí los sofás, pero que no es por dinero, es una manera diferente de conocer a gente.
Begoña
De hecho yo me fui a Vietnam
Antonio Rafael Fernández Paradas
y me fui así.
Jorge
Es que es súper habitual, no te creas que lo hace mucha gente.
Begoña
Ostras, pues tenemos que hablar de quiénes son señores y señoras que van a los sofás de la sofás ajenos.
Jorge
Es una forma de conocer la cultura también. Igual en todos los países.
Begoña
Exacto. Recordarás Jorge, que la semana pasada el jefe entrevistó al candidato de la coalición por Andalucía.
Jorge
Sí, Antonio Maíllo.
Begoña
Sí, ¿Te acuerdas? Y le preguntó por aquellas declaraciones del aportado del Partido Socialista de Monse Mínguez en las que decía estar convencida de que, voy a abrir comillas. ¿Andalucía se levantará del sofá para votar el 17 de mayo?
Jorge
¿Se levantará del sofá?
Begoña
Sí. Que era una forma posiblemente poco afortunada de llamar para la movilización. Alsina le preguntó a Mahyo y el candidato de izquierdas hizo en este programa un bonito elogio del sofá. ¿Te gusta mucho el sofá en casa
Jorge
es muy de tumbarse en el sofá o más de levantarse?
Rubén Santos
Bueno, yo soy de momentos, hay momentos
Antonio Rafael Fernández Paradas
de estar muy activo y momentos de sofá que no vienen mal tampoco, o
Rubén Santos
sea que tampoco vayamos a crucificar los
Antonio Rafael Fernández Paradas
sofás como elemento de descanso.
Begoña
Y aquí no solo nos crucificamos, No, no, no, sino que lo reivindicamos.
Jorge
Me ha contado Marisol, Marisol Parado una cosa y esto es algo que le habrá pasado mucha gente, sospecho yo. Y en su primer piso de Madrid, el sofá que tenían era un sofá que habían recuperado de la calle, que lo habían dejado en la acera para recogida municipal de muebles en un barrio. Bien. Y ella lo vio.
Begoña
Claro que se sigue haciendo tú mismo alguna vez.
Jorge
Yo ni confirmo ni de invento sofás, no, pero otro tipo de muebles. Oye, sí que lo he hecho. Es que este de Marisol, de recoger un mueble que merecía otra vida, me ha recordado la historia de uno de los sofás más icónicos de la historia de televisión, que antes lo he mencionado, la serie en Friend, el sofá en el que se sientan los seis amigos en el Central Perk, en la cafetería, ¿Lo recuerdas? Que era un sofá de tres plazas tapizado en naranja, que tenía flecos así colgando por la parte baja, muy vintage.
Begoña
¿Y qué le pasa a este sofá?
Jorge
Pues que es un sofá que rescataron, lo contó hace poco, creo que por el 30 aniversario de la serie, uno de actores de atrezo. Contó que encontró ese sofá medio sepultado por otro tipo de muebles y cachivaches en un almacén que la Warner tenía en California. Él lo vio allí, le encantó, se lo llevó al set, grabaron con él el programa piloto y la gente, los directores, los productores, la cadena, le dijeron que eso, que no, que dónde iba con ese sofá, que era un sofá que estaba muy desgastado, que estaba desgarrado en la parte de atrás, que era un sofá nuevo. Pero el jefe de Beatrezo insistió con buen criterio, defendía que esas imperfecciones le hacían parecer un sofá real, muy creíble, y al final el tío se salió con la suya, tuvo que restaurarlo un poquito, coser un poquito aquí y allá, tuvo que poner una tabla debajo de los cojines, que eso también lo hemos
Begoña
hecho todos, para que no te hundieras,
Jorge
porque si no te hundes te quedas ahí como. Y ahí se quedó el sofá naranja que se convirtió luego en un icono de Friends.
Begoña
Hay muchos más sofás icónicos, como por ejemplo el desayuno con diamantes, que era, ¿Te acuerdas? Una bañera reconvertida en sofá, tapizada de morado, además, o el sofá Chester del príncipe y la corista, donde coquetean la Marilyn y Lawrence Olivier. ¿Tú te acuerdas de esa peli?
Jorge
Me acuerdo más del sofá de Los
Begoña
Simpson, por ejemplo, que te conviene y voy a lastrar tu, tu invitado y al mío, ¿Te parece?
Jorge
Y al de todos los estamos aquí hablando de sofás sin ningún criterio.
Begoña
Sabe mucho más de sofás. Sí, que nosotros. En la teoría, desde luego. No sé si también en la práctica. Antonio Rafael Fernández Paradas. Muy buenos días, compañero.
Antonio Rafael Fernández Paradas
Buenos días desde el sur.
Begoña
Hola, buenos días. Catedrático en el Departamento de Didáctica de las Ciencias Sociales de la Universidad de Granada. Perito tasador de Antigüedades y Obras de Arte y además es autor de muchos, muchos libros, pero entre ellos el tema que nos interesa, historia de la historia del mueble en España. Una pregunta que te quiero hacer primero. ¿Hay alguna diferencia, aparte del tamaño?
Antonio Rafael Fernández Paradas
Bueno, yo voy a tirar un poco para casa y yo estoy sentado en mi escaño, o en mi canapé o en mi poltrona, que sería el término más castellano todavía.
Begoña
Es verdad. Pero entonces es una cuestión de tamaños, No es una cuestión de. No, porque es como un sillón pequeño, un sofá total. ¿Es lo mismo o tienes un?
Antonio Rafael Fernández Paradas
No, tiene su historia. Tiene su historia, Begoña. Para eso llevamos dos mil años de historia del sofá, algunos más. Tiene sus pequeñas particularidades. El sofá como lo conocemos actualmente, heredero de otras muchas cosas. Y quizás yo he dicho el término que era más español, que era el escaño. Un escaño era como un banco corrido, para que nos hagamos un poco la idea. Un banco así de explicado de manera
Jorge
muy simple, como los que hay en
Antonio Rafael Fernández Paradas
las sidrerías, como parecía los que hay en las iglesias, más o menos para que te hagas una idea. En cierta manera sería la misma tipología. Ese escaño tiene varias particularidades, se podría cubrir de cojines, etc. Y posteriormente llega un término muy francés que es el canapé, que viene a ser como nuestro sofá de toda la vida, nuestro escaño, nuestro banco, pero que está ya más recubierto de tapicería.
Begoña
Correcto. Y entonces todo esto viene de los egipcios, de ahí parte el sofá que conozcamos.
Antonio Rafael Fernández Paradas
En las culturas antiguas ya existían mecanismos, Begoña, para asentarse, pero especialmente sabemos que la cultura egipcia más que un sofá había cama de día. Vamos un poco el término correcto, eran cama de día, que además sería un término que nos va a acompañar prácticamente hasta principios del siglo XX. Mucho más que los canapés, incluso mucho más que nuestros escaños. Bueno, tenemos que tener en cuenta que no había escaños o sofá o cama de día para las clases bajas ni populares. Pero sí que es cierto que en el antiguo Egipto tenían una función, además que ritual, estaban relacionados con la monarquía con los faraones, y en este caso la tipología vamos a entender como el sofá ahí sería más diván, el concepto que tenemos actual de diván, un poco como una poltrona prolongada, que sería la palabra adecuada. Una poltrona es una silla de brazos, para que nos entendamos todo. Tampoco es el sillón que nos recostamos, que es donde habéis dicho antes que cada uno teníais el vuestro.
Begoña
Perfecto. Y luego en Roma se comía en el triclinium, ¿Se llamaba así la cheslongue, ¿Sería un poco la precursora de la cheslongue o no?
Antonio Rafael Fernández Paradas
Claro, el triclinium era el comedor, era el sitio donde los romanos, en esa cultura tan sibarita de la comida, tan sumamente desarrollada, recibían y comían, y en ese sitio se ubicaba el triclinio, que era ese sofá que era prácticamente igual que esa cama de día, o ese sofá que no era sofá que hemos mencionado de los egipcios, que pervive en el tiempo prácticamente será una tipología que aunque desaparezca la Edad Media, ya se recupera en los siglos XVI, XVII, XVIII, especialmente en el siglo XVIII, ese sofá recostado, especie de Chase Long, duquesa otomana, que tenemos que hablar de esos términos, también se generalizan muchísimo a partir del siglo XVIII.
Jorge
Pero lo de tener un sofá en casa, eso históricamente es algo muy reciente, ¿No?
Antonio Rafael Fernández Paradas
Claro, Jorge, tan reciente. Por ejemplo, si pensamos en la España de principios del siglo XX, yo en este caso en Málaga, pienso en las cuevas del Palo, en la costa, en los barrios de pescadores, en Granada, las cuevas del Sacromonte, no existían sofás, de hecho, porque esto tiene una explicación, porque las personas no hacían vida, las personas que no fuesen burgueses, nobles o de la monarquía, no hacían prácticamente vida en su casa. Esto era algo muy limitado, salvo los tiempos más estivales. Las personas, tendremos que hablar también, por cierto, del estrado, que es un dato importante, tendremos que comentarlo porque está intrínsecamente relacionado a la historia de España, pero las clases populares no tenían prácticamente mobiliario de asiento, tenían a lo mejor algunos banquitos, algunos banquitos bajos, etc. Esto es prácticamente hasta el siglo XX, aunque las clases burguesas ya en el siglo XVIII, siglo XIX, encontramos canapés generalizados, en el siglo XX, prácticamente hasta después de la Guerra Civil, más o menos, no encontraríamos ese concepto de tener un sofá. Y no todo el mundo. Cincuenta, sesenta. Ya. Sí que hay una generalización mucho más consolidada del uso del sofá en casa.
Begoña
Yo leí no sé dónde y las cosas que se leen a veces no son reales. Y tenemos aquí al profesor que la slongue se había creado para que las mujeres pudieran desvanecerse de una forma más cómoda. ¿Y por qué se desvanecían? No porque fueran flojas, sino porque llevaban el corsé que las dejaba sin aire. Entonces era una forma de que las pobres se pudieran recuperar en un lugar adecuado. En los salones de la alta burguesía, me imagino.
Antonio Rafael Fernández Paradas
Bueno, sí, exactamente. La historia viene tan relacionada con eso, más que la chaise long, el propio canapé. El sofá del siglo XVIII era un sofá, entendido el canapé como el sofá un poquito más caladito, pero ya más acolchado, muchísimo más acolchado, que era más ancho. También permitía que las señoras pudiesen sentarse con esos amplios vestidos y efectivamente, con los corsés que tanto apretaba las costuras y los pulmones. Entonces sí que hay una relación. Esa changelong tampoco era tan habitual en el concepto que nosotros la conocemos. Sí que es cierto que en las casas burguesas nobiliarias del siglo XVIII, por influencia francesa especialmente, como que se generaliza bastante en ese entorno. Claro.
Begoña
¿Tú eres de sofá de sillón o de cheslongue? ¿De qué eres, profesor?
Antonio Rafael Fernández Paradas
Yo soy. A mí me gusta cuando estoy en las cámaras, en este caso en el micrófono, sentarme en mis caños.
Begoña
¿Y el estrado, ¿Algo que añadir más del estrado?
Antonio Rafael Fernández Paradas
Todo. Tenemos que contarlo todo. El estrado es súper importante para comprender la historia de España. ¿Por qué? Porque en España, por tradición islámica, incluso cuando ya no éramos musulmanes, pero por influencia del mundo islámico, nos sentábamos en el estrado. El estrado es un espacio que hay que entenderlo de varios conceptos. ¿Y por qué es para nosotros importante? Porque no había sofá ni canapé. El ostrado es como la tarima del profesor de las universidades o de la escuela, donde las personas se sentaban en cojines o en sillas pequeñas o taburetes. El nombre correcto de silla era taburete. En ese estrado se incorpora a la monarquía hispánica y al ritual cortesano de la monarquía hispánica. Y será tan importante que, por ejemplo, En el siglo XVIII encontramos, hay documentos en Zaragoza, por ejemplo, en Murcia, donde hay una pervivencia total del estrado, digamos que sería una habitación netamente española y además, por ejemplo, en muchísimos museos a nivel internacional se han recreado estrados, por ejemplo en el Museo del Greco, en el Museo Nacional Decorativa, qué tiene de particular que había muebles para recibir, en este caso en el estrado, y posteriormente se convierte en un espacio netamente femenino. Claro, eso también nos habla de por qué no había sofás en las casas españolas nobiliarias habitualmente, especialmente en este periodo de final de Edad Media hasta el siglo XVIII, porque el estrado tenía un papel muy importante en las casas. ¿Había sillas, Sí, pero quién tenía derecho a sillas? Pues también estaba codificado según el protocolo nobiliario castellano.
Begoña
¿Y por qué los japoneses y los árabes no tienen sofá?
Antonio Rafael Fernández Paradas
Buena pregunta también porque perviven tradiciones, por ejemplo en este caso como los árabes, relacionados con tocar el suelo, tocar la tierra, que tiene que ver también con los ritos funerarios, por ejemplo enterrar el cadáver directamente en tierra, tocando tierra. Estas tradiciones vienen de muchísimo más antigua. También piensa que por ejemplo en las tradiciones de los primeros judeocristianas o de los primeros hebreos no existe el concepto de sentarse a la mesa. Eso será algo prácticamente de finales de la Edad Media. Esa idea de los romanos que comentabas antes, Begoña, se pierde y llegarán otro tipo de influencia. El sistema de poder estaba codificado para que, por ejemplo, en el mundo islámico, lo podemos ver en el Imperio Otomano, en el Imperio turco, donde solamente se podía sentar, tenía derecho a sitio o derecho a sentarse, por ejemplo el emperador, esto es la película El último emperador de China, se ve muy claramente, o los emperadores mongoles. ¿Quién tiene derecho a silla actualmente? Si hacemos un poco de memoria, es muy significativo verlo en Tailandia, en la monarquía tailandesa, ¿Quien tiene derecho a silla? De hecho el rey se sienta en la silla, incluso la reina consorte se sienta en el suelo, ligeramente recostada en posición por debajo siempre, por supuesto, del monarca.
Begoña
El muelle, ¿Qué tal? El invento del muelle fue la bomba,
Antonio Rafael Fernández Paradas
Eso fue fantástico y además fue uno de los grandes avances en la historia de la tapicería, en este caso, que le prestamos poca atención, estamos hablando de sofá, pero tenemos que prestarle más atención a la historia de la tapicería, por ejemplo al capitoné. Pero el capitoné, Jorge, es una parte de la historia de la tapicería, además que surge unos contextos muy particulares. Por ejemplo, nuestras sillas, nuestros sofás en el siglo XVIII estaban rellenos de crines de caballo. Ese era el relleno habitual, más cómodo, ecológico. Totalmente. Del sofá netamente español. De hecho, cuando peritamos muebles hemos llegado a encontrar periódicos del siglo XIX utilizados para hacer el relleno. Con lo cual eso de la esponja y demás, que es bastante malilla, que decía antes lo de la tabla del sofá, eso también es más moderno. La gente hacía las cosas antes muchísimo mejor. En el siglo XIX, aproximadamente, antes de mediados del siglo XIX, se desarrolla el sistema por muelle. Esto será un sistema muy importante porque permite dar un tipo de confort totalmente diferente en el que se van suprimiendo poco a poco las crines de caballo, entre otras fibras naturales, y se consolidan. Y en ese proceso, aunque ya viene del siglo XVIII, tendrá una extraordinaria fama el sofá, el famoso Chester, que viene del conde Chesterfield.
Begoña
Carísimos, por cierto.
Jorge
Y no del todo cómodos.
Antonio Rafael Fernández Paradas
Efectivamente, Jorge, son insoportables, pero estaban pensados para eso. A mí me encantan. En mi casa siempre quise poner uno hasta que vi que no me podía sentar en él y ya cambié de opción totalmente. Pero es que estaban pensados para eso. Cuando se inventan en el siglo XVIII, noble que los inventa. Lo que quiere es que alguien se pueda sentar con la espalda tan recta que el traje no se arrugue. Claro, ahí está. Que no se pueda sentar.
Jorge
La elegancia por encima de la comodidad.
Begoña
Antonio ha dicho tapizar y me voy a buscar un tapicero, ¿Te parece? Volvemos en un momentito. Y ahora nos vamos. ¿A dónde vamos? No sé. Bueno, Alicia, Más de uno en Onda Cero, donde Alsina.
Antonio Rafael Fernández Paradas
Mi vínculo más preciado hace un año es con un sofá. Vine de visita a Madrid y me terminé quedando a vivir en la casa de un amigo. Al principio dormía con mi amigo, pero de entre los tantos problemas que tengo, uno es dormir acompañado. Así que acaparé el sillón como mi lugar de descanso.
Jorge
Qué bonito. Una historia de amor con un sofá.
Begoña
Es una preciosidad. Sobre todo que no puede dormir muy profundo.
Jorge
Te da mucha pena desprenderte según qué sofás.
Begoña
Estamos hablando del sofá para los que no, los que han pillado ahora mismo nuestra emisión de Onda Cero está en Onda Cero, que acuerden. Y estamos hablando con antonio Rafael Fernández Paradas, que sigue con nosotros. ¿Verdad, Antonio? Que tú has dicho tapicería y he dicho yo. Vamos al tapicero ya. Y hablando y sobre todo tapiceros y los que restauran muebles. Nos vamos a ir a la calle, si te parece. Rubén Santos está con uno de esos rincones de Madrid que huelen tanto a oficio de verdad, a tradición. Rubén, buenos días.
Rubén Santos
Hola, Begoña. Hola, Jorge.
Begoña
Buenos días, Rubén.
Rubén Santos
Pues estoy en un negocio centenario del año 1890, nada menos, muy cerca del Rastro de Madrid, que se llama Zafra. Está en la calle ribera de Curtidores, 38, que seguro que os situáis. Estoy ahora mismo sentado en un sillón precioso del año 1800, estilo isabelino, que yo no sabía lo que era y me lo han dicho ahora. Madera de ébano que pesa muchísimo y que está esperando a ser restaurado. Los abuelos y los bisabuelos de la persona que ahora vamos a conocer le pasaron todos sus conocimientos, su saber hacer, la tradición. Él es Luis Eduardo Márquez Zafra, que es Luis de Para los amigos. Lleva desde el año 2002 al cargo del negocio en Zafra. Vende materiales, restaura muebles y desde este año también tienen una escuela de tapicería para que el oficio no se pierda, que yo creo que hace falta. Buenos días.
Luis Eduardo Márquez Zafra
Luis de Buenos días, encantado.
Rubén Santos
Cuéntame algo más sobre este sofá en el que estamos sentados.
Luis Eduardo Márquez Zafra
Pues este sofá que es característico porque lo que estábamos escuchando anteriormente me ha llamado mucho la atención porque sigo viendo esa evolución de que la gente recoge cosas de la calle muchas veces. Y este es un claro ejemplo de que es muy antiguo, con una madera muy poco habitual y que además lo recogieron del momento de lo vamos a tirar a la calle, que la gente
Jorge
no sabe lo que tira.
Begoña
No sabe ni lo que tiene, no
Jorge
tiene ni idea, no sabe lo que tira porque bien arreglado, ¿Verdad?
Luis Eduardo Márquez Zafra
Y esto a mí me fue algo muy característico porque tanto la composición de la madera junto con el tejido me llamó muchísimo la atención y este cliente nuestro nos preguntó si lo podíamos realizar y evidentemente es nuestro cometido.
Begoña
Oye, ¿Qué pasa? ¿Que no hay vocaciones de tapiceros?
Luis Eduardo Márquez Zafra
Hay muy poca vocación.
Begoña
Bueno, de restauradores en general, ¿No?
Luis Eduardo Márquez Zafra
Correcto. En restauración no que se sepa hacerlo bien. Hay poquísima gente a nivel nacional y bueno, nosotros aquí es nuestra forma de trabajar desde hace, como bien te decía el compañero, mucho tiempo.
Begoña
¿Y cuántos alumnos tienes?
Luis Eduardo Márquez Zafra
Pues ahora mismo tenemos cuatro y cuatro por las tardes. Ocho personas.
Begoña
Ocho personas, muy bien. ¿Pues oye, son bastantes, no?
Luis Eduardo Márquez Zafra
Son bastante. Fenomenal.
Jorge
Me ha llamado la atención de lo que estaba contando Antonio es el relleno que se ponía antes en los sofás, lo de las kines de caballo, lo más extraño que te has encontrado tú Son todos ya de Gomaespuma, todo lo que restaurado.
Luis Eduardo Márquez Zafra
Nosotros lo habitual es que hagamos en crin, más que de caballo es en crin vegetal porque la crin de caballo ahora mismo a nivel nacional es muy difícil de encontrar, prácticamente extingua, salvo que tengas pellas que es la torta con la que se recubría que yo la suelo guardar para posibles casos y sobre todo en restauración. Pero lo que más habitual encontramos es crin vegetal y muchas veces una crin vegetal con una amalgama de tejidos como para simular esa crin que la gente no puso en su día. Ya, pero sí, sí.
Begoña
¿Y ahora con qué tapizáis cuando se hace una restauración de un mueble de esa categoría? ¿Con qué lo hacéis? ¿Con la crin vegetal?
Luis Eduardo Márquez Zafra
Con crin vegetal. Yo utilizo crim vegetal que ahora mismo hubo una época de escasez en la cual nos intentamos proveer de material y bueno, ahora mismo hay otra vez a nivel nacional con lo cual sigo manteniendo el mismo el mismo producto pero evidentemente hay cosas en gomaeskuma y se fabrican gomaes, Goma, claro, que es la forma más rápida.
Begoña
¿Y qué cosas raras has tenido tú allí en tu taller? ¿Cosas raras, cosas hermosas o cosas así como wow, lo que estoy reformando?
Luis Eduardo Márquez Zafra
Mira, de las cosas más habituales que podemos tener, evidentemente Sevilla clásica desde Isabelina, Luis XV, Luis XVI y demás art deco mucho que son de los productos que a mí más me gusta trabajar porque suelen ser característicos, sobre todo en la parte de la madera. Pero me flipa un poco los sillones de estilo y de diseño que utilizaban diseñadores que los hacían exclusivamente son los que más me llaman la atención por la complejidad y porque no hay mucho. Cuando te llega una pieza de estas es bonito trabajarla evidentemente porque en clásico desde pequeñito lo he visto, lo sigo trabajando con lo cual es lo que más veo.
Jorge
Esto Antonio se lo sabrá muy bien, pero cuando dicen muebles de diseño, yo recuerdo que hizo Dalí de la forma de los labios.
Antonio Rafael Fernández Paradas
¿Y cuántas complicaciones trajo ese famoso mueble de los labios de Dalí? Por una circunstancia muy particular. Cuando se hace en 1936 ese mueble no había materiales para poder hacerlo. Es decir, que el desarrollo de la tecnología, del contexto, todavía no era el apropiado. Nos faltaba la época de los plásticos, para que nos entendamos. En su momento, ese mueble se hizo en tapizado tradicional, tapicería tradicional, y hubo que esperar prácticamente hasta el año 72 para que ya estuviese muchísimo más avanzada la historia del plástico. En este caso, para conseguir un sofá muchísimo más carnoso, que refleja. Perdía la forma, perdía la forma, perdía la boca. Parecía que le estaba comiendo de una manera un tanto. Un poco indecorosa.
Begoña
Vosotros, claro, tenéis un problema en la vida, Luis Eduardo y Antonio, y es que vais a las casas de los amigos y a las casas de los familiares y os estáis fijando todo el rato y diréis, Dios mío, qué horror lo que tiene aquí.
Antonio Rafael Fernández Paradas
A mí siempre me ha pasado, desde hace mucho tiempo, cuando trabajábamos Coperito, tasador de obra de arte en Madrid, que trabajé durante muchos años, que llegaba a una casa y se me iban los ojos en un barrido. Me hacía una idea de lo que había en la casa, si valía dinero o no valía dinero, algo. Y es un defecto que todavía no he podido abstraerme como 20 años después. ¿Aquí cuánto hay? Mentalmente estoy contando cuánto valen los platos, cuánto valen los muebles, cuánto va en la vitrina.
Jorge
Luis Eduardo le dirá esto hay que tapizarlo ya, este forro.
Luis Eduardo Márquez Zafra
Mi problema es que me cojo, me siento, meto la mano para adentro y digo, ¿Esto cómo está?
Jorge
Esto ha perdido firmeza.
Begoña
¿Para qué metes la mano?
Luis Eduardo Márquez Zafra
Se ha hecho una mala manera.
Begoña
Y metiendo la mano así, ¿Qué te has encontrado, Luis?
Luis Eduardo Márquez Zafra
Mira, me he llegado a encontrar un poco de todo. Sí me gustó una cosa que es una tontería, pero una persona conocida. Me llegué a encontrar un soldadito de plomo, que es lo que más me ha gustado, que luego se lo devolví y era un solito plomo que era cuando era pequeño, con lo cual que era de su familia. Y eso es lo más bonito que me he llegado a encontrar, porque dinero me he encontrado.
Jorge
Monedas. A todos se nos caen ahí.
Luis Eduardo Márquez Zafra
Y luego formas y malas maneras de antiguos tapiceros que han hecho que pone alfileres dados la vuelta para que cuando la persona recoja las pelusas se los clave.
Begoña
Sí, eso es una venganza. Eso es venganza, sí, venganza. No me ha pagado, me ha pagado la mitad. Yo que sé. A saber. Así es. Pues Luis, Eduardo, que ha sido un placer inmenso. Muchísimas gracias. Y gracias a ti, Rubén, también, por haber estado allí con Luis. Has aprendido cosas, ¿No? Viene y me las cuentas todo lo que has aprendido. Y Antonio, profesor, un abrazo enorme. Muchísimas gracias por haber estado con nosotros.
Antonio Rafael Fernández Paradas
Un abrazo, compañeros.
Begoña
Hasta pronto. Adiós, Antonio. Parece que como que ya ha hecho mucha radio antes.
Jorge
Antonio tiene tablas y no de las que se ponen debajo del sofá.
Begoña
Que nos vamos al boletín de las 12 de las 11 en Canarias. Luego seguimos y será con JF León.
Podcast: Más de uno
Host: OndaCero – Carlos Alsina
Fecha: 12 de mayo de 2026
En este episodio, el equipo matinal de Onda Cero, con Carlos Alsina en la producción, ofrece una conversación amena y llena de humor sobre uno de los muebles más cotidianos y queridos en el hogar: el sofá. El tema se explora desde experiencias personales, su historia cultural en España y en el mundo, sus variantes, y la evolución técnica y estética, con la participación especial de Antonio Rafael Fernández Paradas —catedrático de Historia, perito tasador y autor de libros sobre la historia del mobiliario— y un paseo por uno de los talleres de tapicería más antiguos de Madrid.
Entrevista con Antonio Rafael Fernández Paradas, Universidad de Granada
Entrevistado: Luis Eduardo Márquez Zafra, tapicero de tradición familiar
([16:52] - [22:37])
Restauración y hallazgos:
Poca vocación:
Este episodio es una conversación entretenida y didáctica sobre el sofá: su historia, sus variantes, su papel cultural y técnico, y el vínculo sentimental y personal que todos mantenemos con él, desde la siesta diaria hasta grandes hitos de la cultura pop. El humor de los conductores y las anécdotas de expertos y artesanos aportan una mirada única a un objeto presente en todos los hogares, pero frecuentemente ignorado en su profunda herencia histórica y social.