
¿La comida ya no es comida? En este episodio de Querido Boomer, Begoña, Rubén Santos y Manuel Molina abren una misteriosa caja enviada por un fiel seguidor (¡el gran Germán Morollón!) que nos trae un auténtico viaje en el tiempo: ¡un vinilo! Pero ...
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A
JF. Tú no le puedes ver a Manuel Molina. Se la da mejor que Rubén.
B
Rubén no tiene arte.
A
He pensado que tenía más arte Rubén que Manuel, pero no, Manuel tiene mucho arte. Se le nota mucho. Levanta brazos, hace cosas. Se. Y como cada viernes. ¿Estás ahí, J. F. Sí, sí, sí, sí, sí? Que conoces a Rubén Santos y conoces a.
C
Nos conocemos todo ya, Begoña. Los tengo ya muy vistos incluso, fíjate lo que te digo.
B
Ya.
A
Es que dicen que vienen a enseñarnos cosas modernas. Espérate. Jaja. Adiós, Paco. Como hacían los modernitos. Claro, básicamente. Pero es que le han llamado la sección de otra manera, ¿No? ¿Qué traéis hoy, querido Boomer?
C
Pues Begoña, tú sabes que la semana pasada dijimos a la gente que podía enviarnos sus mensajes de cualquier forma. Y hoy nos ha dado Diego en la entrada una caja y la tenemos aquí en la mesa. Así que Manu va a hacer los honores.
B
Venga, voy al lío.
C
Va a abrir la caja. Parece que es de un fiel seguidor. Manu, abre la que hay.
A
¿Y qué hay dentro?
B
Esto. No sé yo. ¿Qué?
C
¿Cómo que no sabe la que hay, Manuel?
D
Es un vinilo.
B
Parece un plato negro.
C
Dáselo a Gaby, que lo ponga, que tiene reproductor de vinilo. Gaby, la máquina de al lado, la de la aguja. Es que Gaby también es millenial, o sea, Z. Ahí. Eso le tienes que dar. Bájaselo.
A
Falta de respeto.
C
Bueno, mientras tanto. Un vinilo es un plato negro con líneas. Yo, la verdad, tampoco tengo mucha idea de lo que es. Se le pone una aguja y suena. Gaby Dallas Surco.
A
Pero hay que limpiar la aguja.
B
Ay.
C
Nos ha puesto música.
D
Queridos jóvenes del transistor, les habla una voz del pasado desde su sillón de orejas. El otro día subí en un carruaje sin caballos de mi nieto. De pronto, el muchacho de plástico se lo llevó a los labios y empezó a echar por la boca una humareda con un denso olor a sandía y melón. Pensé que se estaba quemando por dentro, pero me dijo que estaba vapeando.
A
Vapeando.
C
Claro.
D
Iba yo a persignarme cuando el humo se disipó y llegamos al restaurante a comer. Y fue allí donde presentí la verdadera locura de este siglo. Trajeron a la mesa un plato humeante y yo, muerto de hambre, cogí el tenedor dispuesto a comer. Cosa lógica en un restaurante. Pero mi nieto, dejando un grito de espanto. Me agarró del brazo. Abuelo, ¿Para que? ¿No le echo la foto al plato? Claro. Movió los platos del sitio, movió la mesa, corrió las cortinas del mesón, sacó de una mochila cuatro luces, se puso de pie en la silla, sacó el móvil y se tiró 20 minutos haciéndole fotos a la comida desde todos los ángulos. Claro. Dejó enfriar el plato y cuando le pregunté qué diantres hacía. Disculpen el taco, es que estoy muy nervioso. Me soltó tan tranquilo que ese era su trabajo. Que es influencer de comida en Instagram.
C
Comida. Claro.
D
¿Desde cuándo sacarle fotos a unos huevos fritos es una profesión?
B
Pues nunca.
D
¿Cómo se le explica a alguien de mi época que ahora la gente cobra por enseñar lo que va a comer? Aclárenmelo, porque yo no entiendo nada.
A
Pues ya he ido mucho para aclarar esto.
D
Germán Morollón.
A
Ay, Germán.
C
Germán. Gracias. Cámbianos de música, Gaby, que ya me llevas mucho.
B
Es que tiene toda la razón. No sé si estáis conmigo.
A
¿Sabes que hay 20 os desvanecemos?
B
Sí, pero me cuesta mucho a mí aceptarlo. Pero es que realmente todos los foodies, esto que se hacen llamar, deberían extinguirse todos.
A
¿Estás criticando a tu generación?
C
Tienes que extinguirse.
B
Aquí vengo a ser sincero.
C
Como los dinosaurios. Es que con todo el cariño que le tenemos a los dinosaurios, esta gente tiene que morirse. No hace falta sacar 20 fotos.
A
Los de las fotos sí no tienen.
C
Que además es que encima cobran.
B
Parece que van allí. Que están haciendo un reportaje a unos huevos fritos para la BBC. ¿Tú te crees?
C
No tiene ningún sentido. ¿Sabéis? Por cierto, ahora que la comida normal ya no vale, ahora hay comida 2.0. ¿Tú has visto cómo se hacen a las hamburguesas?
A
¿No?
B
Hamburguesas con donut. Ponen un donut, una hamburguesa y otro donut. Mezcla dulce y talón.
A
Yo pensaba que. Estaba preocupada, pero. Yo pensaba que vuestra sección era para meteros con los boomers.
C
Bueno, pero es que. ¿Qué hacemos, hija? En este caso hay excepciones. La tortilla de patata ya no sirve en un plato, se sirve de construida. Y ahora le ponen encima aire de patata que no tiene sentido.
B
Y es que aire que le cobran. Cobran a usted. Germán. Si me escucha. Le cobran por el aire.
C
Germán, te entendemos.
A
Se escapa.
B
Se Escapa, se escapa el aire lo emplatan.
C
Germán, no coma usted nada de esto. Hay sushi de burrito y café con carbón.
B
Y lo otro de una cafetería, café con carbón.
A
Os vamos desvaneciendo. JS León, beso grande, compañero.
C
Un besazo. Hasta lunes.
A
Hasta lunes vosotros también. Adiós. Sí no seguís hablando, ya lo sé. Pero bueno, buen fin de semana ya que pasen ustedes los oyentes un gran fin de semana en compañía de Onda Cero siempre, por favor. Y el lunes aquí todos a las 7, las islas en Canarias.
Podcast Summary: Más de uno – “Querido boomer: Los foodies” (July 31, 2026)
In this episode of "Más de uno," Carlos Alsina and his team bring humor and generational debate to the table as they dissect the “foodie” phenomenon – from Instagram influencers who photograph every meal to modern culinary trends like “desconstructed tortilla” and donut hamburgers. Through the voice of “Germán Morollón,” they contrast boomer bewilderment with millennial and Gen Z enthusiasm for food trends, social media, and culinary spectacle.
This “Querido boomer” segment is a playful yet biting critique of foodie culture, delivered through a generational lens. The creative use of a mock-boomer letter bridges nostalgia and modern bafflement, as the hosts collectively mock the more absurd aspects of Instagram-era food obsession and culinary spectacle—inviting boomer, millennial, and Gen Z listeners alike to laugh at themselves.