
Despues de interpretar una de las obras mas conocidas del actor de ciencia ficcion Julio Verne, Sergio del Molino ha querido entrevistarle en una conversacion en el que ha elogiado su relevancia como literato y ha aprovechado para contar un poco su vida.
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A
Les estamos ofreciendo radioficción. Es mentira, pero está pasando.
B
Pues aquí seguimos después del intermedio. Seguimos en el teatro Luis del Olmo. Estamos en radioficción y nos acompaña Sergio del Molino, el tramposo ganador de nuestro concurso.
C
Tramposo. Nada, yo seré muchas cosas, pero tramposo. ¿Quieres un mazapán?
B
No, quiero un mazapán de tu cesta navideña porque al final te la has quedado. Pues tú te lo pierdes.
C
Están buenísimos. Y hay un montón, además.
B
Bueno, que veo que ha empezado a llover o algo. Suenan como. No, es como unas gotas lo que.
C
Sí, sí, sí. Es una tormenta. Es una tormenta. Mira cómo huele el petricor.
B
Pues sí, sí, ahora sí que se.
C
Percibe la tormenta y parece que arrecia.
B
Pues menos mal que ya estabas por aquí. Si hubiera llovido tanto hace un rato no llegabas.
C
No, pero siempre que es mentira el SINA, aunque está pasando, es mentira.
B
¿El qué es mentira?
C
La lluvia, la tormenta, esta humedad tristona. Es toda una puesta en escena de nuestro magnífico equipo de decoradores y sonideros.
B
Me parece a mí que sonaba muy fake en esta tormenta.
C
Mira, mira la lluvia de la ventana es agua que se escurre por el cristal, se recoge abajo y vuelve a caer, que es el truco más viejo del cine.
B
Y un poco cliché también. ¿Y me vas a decir ahora que te quieres poner con esta lluvia?
C
¿Melancólico o malencónico? Mira, como decían en castellano antiguo. ¿Cómo dices que se dice malencónico? Yo siempre prefiero estar malencónico a melancólico.
B
Bueno, pero no embarulles la función, que habíamos empezado muy bien, con un poco de lluvia, con buen ambiente. Ahora te has puesto a inventar palabras y estás generando una gran confusión al público, que lo veo en sus caras. Y a mí también. ¿Que se me ve en mi cara? Me estás confundiendo.
C
No era mi intención confundir a nadie. Yo solo quería crear un ambiente recogido y hogareño para la entrevista.
B
Bueno, eso está bien. Se agradece un poquito de tranquilidad. Después de las aventuras de julio Verne.
C
Lo mejor de los viajes al SINA, y de eso yo sé un poco, es volver a casa. Pero para volver a casa primero hay que salir.
B
Es un poco de perogrullo quizá esto.
C
Que has dicho, pero nuestro invitado apenas conoció esa sensación. Porque de casa lo que se dice de casa salió poco.
B
¿Por qué no dejas de hacer adivinanzas y nos cuentas quién es invitado ¿Que has elegido esta mañana?
C
Poquito de paciencia. He recreado su casa en un día típico de su ciudad. La alegre ciudad de Nantes, donde nunca brilla el sol, al oeste de Francia.
B
Parece una casa buena. Un poquito antigua. Igual recargada, si me preguntas. Me parece recargada, pero se ve que se vive bien.
C
Tiene sus buenos millones de francos, nuestro invitado, y muy bien ganados con su esfuerzo. Pero no se los gasta en fruslerías.
B
¿En qué?
C
En fruslerías. No me hagas repetirlo. Difícil. Es un hombre austero, entregado a su oficio y no necesita más que una mesa camilla y un braserillo para que no se le congelen las muy sedentarias piernas. Por favor, Maestra Encarnación Carrasco. Un poco de música de tarde de lluvia en Nantes con mesilla y brasero. Ay, eso es tristón. Y ahora sí que podemos sentarnos en torno a esta mesa y saludar a.
B
Monsieur Verne Auvergne, o sea que julio Verne. Jules Verne. ¿Y cómo ha llegado hasta aquí? ¿Se ha sentado de pronto julio Verne?
A
Llevo aquí todo el tiempo.
C
Por favor, un aplauso para el grandísimo julio Verne.
A
Gracias, gracias. No estoy acostumbrado a estas multitudes, Me aturden un poco.
C
Pues por eso he querido que la escena le resultara lo más familiar posible.
A
Gracias, joven, es usted muy gentil. Coja una galleta de mantequilla.
C
Luego quizá, que todavía estoy con los mazapanes.
B
Si puedo yo. A mí sí me gustaría. Corte.
A
Coja, coja.
B
Muchísimas gracias, Sr. Verne.
C
Mire, es muy emocionante para mí recibirle en radioficción. No sabe cuánto.
B
Están buenísimas las galletas.
A
Se lo dije, son el opio del pueblo.
C
Por favor, Carlos. A ver, que intento crear un momento emotivo e íntimo.
B
Perdona, que le estaba haciendo el elogio a las galletas del anfitrión.
C
Así no hay manera.
B
Se está poniendo un carácter gruñón.
A
Sergio, no riñan. Haya paz. No me perturbe en la casa, que yo necesito mucho sosiego para escribir.
C
A ver. Le decía, don julio, que para mí es muy bonito encontrarme con usted precisamente en este salón y en torno a esta mesa. Porque aquí. Aquí me hice yo escritor.
A
¿Él?
B
¿Quieres decir que aquí se hizo escritor julio Verne?
C
No, he dicho lo que he dicho. Aquí me hice yo escritor.
A
Explíquese. Porque Yo tampoco le estoy entendiendo.
B
Es que es muy confuso esta parte de la función. Siempre nos queda así.
C
A ver. Sí, claro, si me dejan explicarme entre galletas y tal. A ver, usted es el escritor de los viajes fantásticos.
A
De los viajes extraordinarios. Así se titulan mis novelas. Los viajes extraordinarios.
C
Ya lo sé. Se publicaban con unas cubiertas rojo sangre con las letras en dorado y unos grabados preciosos. Y las tengo todas, gracias. Me las regalaron a los 8 años y me las devoré una detrás de otra. Así como las galletas en una sentada.
A
Pues eso tampoco es bueno. Mis novelas, como las galletas de mantequilla de Nantes. Una está bien, dos parecen pocas, pero a la tercera ya empachan.
B
Yo voy por la cuarta. Ya me está pasando eso ahora.
C
Es que no, La cuarta lleva seis. Lleva seis. Alsina, que pareces bigalondo en la cultureta.
B
No, hombre, tampoco hace falta decirlo así.
C
En fin, que yo sé que empapuzarse de lecturas tampoco es bueno, que uno se obsesiona y se vuelve loco. Pero a los ocho años me pasó esto con sus libros. ¿Qué quiere que le diga? Y aunque eso no fue ni lo más importante ni lo más raro que me sucedió.
A
¿Y ahora le tengo que preguntar qué fue eso tan raro?
C
Claro, para eso le he dado pie.
A
Es que no entiendo esto. Me invitan para entrevistarme, pero el que me está contando su vida es usted. Parece que el entrevistador soy yo.
B
Todas las razones, Sr. Verne.
C
Bueno, a lo mejor me estoy dando un caprichillo por ser mi última radioficción de 2025.
A
¿Dos mil veinticinco ha dicho? Madre mía, qué tarde se me ha hecho. No sabía yo que la posteridad era tan larga.
B
Es que ahora le diré a Sergio que ya se han hecho realidad todas las cosas que usted imaginó. El submarino, el viaje a la Luna.
C
No iba a decir eso. Iba a seguir hablando de mí.
A
Si me deja al grano, joven, que nos van a dar las uvas.
C
Decía que me pasó una cosa tan extraordinaria como los viajes. La mayoría de sus lectores querían vivir las aventuras que narraba.
A
Es lo natural.
C
Querían subirse al Nautilus. Querían acompañar a Phineas Fogg en su vuelta al mundo. Bajar al centro de la Tierra, buscar el rayo verde, el faro del fin del mundo. En fin, remontar el Danubio, ser un capitán de 15 años.
A
La literatura quizá no lo sepa permite vivir todas esas vidas. Es lo que siempre han querido mis lectores.
C
Pues todos menos yo. Yo no quería eso.
A
¿Y qué quería?
C
Yo quería ser usted.
A
¿Ser yo?
C
Yo leía sus novelas. Y yo no envidiaba al capitán Nemo, sino al señor sentado a esta mesa que llenaba folios y folios en Nantes mientras la lluvia caía por la ventana.
A
¿Pero quién va a querer ser un escritor pudiendo ser cualquier personaje? Ni los escritores queremos ser escritores. Usted Se cree que si yo hubiera podido elegir me habría quedado en este salón con olor a cerrado y en esta ciudad tan triste donde no hay aventuras, ni pasiones, ni nada de nada.
C
Sí, ya lo sé yo que no. Ya sé que usted Hubiera querido salir a vivir el gran mundo que tanto le gustaba.
A
El escritor escribe porque no quiere ser escritor. Y el lector lee porque no quiere ser lector.
C
Pero yo leía mal, Sr. Verne. Yo quería ser el que se inventaba las historias, no el que las vivía.
A
Menudamente gato estaba usted hecho.
B
Hombre, tampoco se ponga, Albert. Un poco de razón. Un poco de razón tiene.
C
Yo solo quería darle las gracias, aprovechar esta radioficción, porque a lo mejor muchos niños se hicieron exploradores o alpinistas o marineros o científicos después de leer sus novelas. Pero yo me hice escritor, o sea.
A
Que le hice muy desdichado. ¿Me está reprochando su desgracia?
C
No, al contrario. Al contrario. Le estoy agradeciendo mi vocación y haber encontrado el sentido del mundo. Sin usted Yo sería otro.
A
No me eche a mí toda esa responsabilidad. Yo no tengo la culpa de que usted leyera mis libros.
B
Al revés.
C
Sí, ya lo sé, y no se la ha hecho. ¿Pero no ha pensado nunca en lo maravilloso que es que el inventor de la ciencia ficción, el escritor que dio tantas vueltas al mundo y no dejó un centímetro de planeta sin explorar apenas saliera de su casa en una ciudad provinciana de Francia?
A
No hay contradicción ninguna. Si me hubiera dedicado a recorrer el mundo no habría tenido tiempo de escribir, o se escribe o se tienen aventuras. Hay que elegir. A mí eso de los escritores aventureros siempre me ha parecido una pamema.
C
Pues por ahí quería yo empezar la entrevista.
B
¿Cómo que empezar la entrevista? Estamos acabando ya.
A
¿Acabando?
B
Sí. ¿Acabando? Sí. Bueno, perdónenme, pero es que el tiempo vuelve en torno a los braseros. Como estamos ahora se nos ha acabado el tiempo y es que hay que abandonar el escenario y bajar el telón ya. Lo siento. Pueden seguir ustedes hablando otro día si quieren. Estaba siendo muy interesante esta parte de la conversación, pero es que hay que marcharse. Pido un fuerte aplauso de nuestro público para despedir, por favor, a don julio Verne. Aplauso para julio Verne y un aplauso para su actu de voz, que ha sido Luis Grandío. Le doy, como siempre, las gracias por venir al teatro Luis del Olmo. Muchas gracias, Luis. Este teatro y todo el equipo de radioficción se honra con tu presencia. Yo sé que a ti no te hemos dado cesta de Navidad. Sergio se ha quedado con Lauria. Tengo media por aquí todavía. Un aplauso también para Sergio del Molino, que ha sido interpretado por Sergio del Molino.
C
Otra vez me interpreta Rosa del Monte.
B
Y ha hecho una magnífica entrevista a julio Verne para entrevistarse a sí mismo.
C
En efecto, he abusado a julio Verne contra mí.
B
Es una entrevista autobiográfica.
C
Sí, es una excusa, un capricho, un pequeño capricho pre navideño.
B
¿Cómo llamáis a esto? ¿Autoficción? Los escritores.
C
Esto se llama jeta. Se llama caradura.
B
Caradura por partida doble, porque no solo se ha entrevistado a sí mismo, sino que se ha quedado con la cesta del equipo del programa. Bueno, has dicho que esta es la última radioficción de Sergio del Molino en 2025, pero el año que viene te esperamos aquí.
C
Con vuestro permiso, yo aquí estoy ya trayendo nuevos invitados, porque no es la.
B
Última radioficción de 2025, que aún nos queda la semana que viene, que es Nochebuena. Es. Es miércoles.
C
Pero es el día grande para ti.
B
Y haremos radioficción en Nochebuena. No, el día grande es el día siguiente, que es Navidad, que haremos radioficción de Navidad. Bueno, hasta aquí hemos llegado por esta semana y por esta mañana. Muchas gracias a todos ustedes por prestarnos su atención y por prestarnos también su compañía. Y gracias al público por haber llenado nuestro teatro falso una semana más al público, que naturalmente, también es falso. A diferencia. Sí, gracias. Falso, pero muy bien aplaudido. A diferencia de la gran Adelaida Tomé, a la que quiero enviar un cariñosísimo saludo. La semana está convaleciente de una pequeña intervención a la que ha tenido que someterse Adelaida. Hoy es Santa Adelaida. Pues Felicidades a Adelaida Tomé y en su nombre también a todo el equipo de escritores de este programa. Bajamos el telón el próximo miércoles, día de Nochebuena, a las 11 de la mañana lo levantaremos de nuevo. Gracias y hasta entonces que disfruten. Adiós.
Podcast: Más de uno (Onda Cero)
Host: Carlos Alsina
Aired: December 17, 2025
This episode is a playful, metafictional radio-theatre piece in which writer Sergio del Molino, Carlos Alsina, and their team "interview" the legendary sci-fi author Julio Verne (portrayed brilliantly by Luis Grandío). The conversation blends fact and fiction, exploring the power of imagination, the boundaries between readers and writers, and the humble reality of Verne’s own life against the boundless scope of his literary journeys. It’s a dialogue full of humor, nostalgia, and literary reflection—celebrating the spirit of storytelling and its impact on readers and would-be writers.
“La lluvia, la tormenta... Es toda una puesta en escena de nuestro magnífico equipo de decoradores y sonideros.” (C, 01:09)
“Gracias, gracias. No estoy acostumbrado a estas multitudes. Me aturden un poco.” (A, 03:39)
“Los viajes extraordinarios. Así se titulan mis novelas.” (A, 04:58)
“Me invitan para entrevistarme, pero el que me está contando su vida es usted.” (A, 05:58)
Sergio reveals an unusual wish—not to replicate Verne’s characters’ adventures, but to be the person inventing them.
“Yo no quería ser el capitán Nemo... Yo quería ser usted.” (C, 07:10)
Verne, self-deprecatingly, questions why anyone would want his sedentary life:
“Ni los escritores queremos ser escritores... Si yo hubiera podido elegir me habría quedado en este salón... donde no hay aventuras, ni pasiones, ni nada de nada.” (A, 07:19)
The segment explores the paradox of how someone so renowned for adventure hardly left his provincial town, affirming:
“Si me hubiera dedicado a recorrer el mundo no habría tenido tiempo de escribir, o se escribe o se tienen aventuras. Hay que elegir.” (A, 08:50)
“Le estoy agradeciendo mi vocación y haber encontrado el sentido del mundo. Sin usted yo sería otro.” (C, 08:22)
“Esto se llama jeta. Se llama caradura.” (C, 10:41)
Meta-humor and irony throughout:
“Les estamos ofreciendo radioficción. Es mentira, pero está pasando.” (A, 00:03)
On the artificiality of literary ambiance:
“La lluvia... es toda una puesta en escena... Es el truco más viejo del cine.” (C, 01:09/01:18)
On why Sergio wanted to be a writer:
“Yo leía sus novelas... no envidiaba al capitán Nemo sino al señor sentado a esta mesa que llenaba folios y folios en Nantes.” (C, 07:10)
Verne’s wry wisdom:
“El escritor escribe porque no quiere ser escritor. Y el lector lee porque no quiere ser lector.” (A, 07:44)
The paradox of adventure and writing:
“Si me hubiera dedicado a recorrer el mundo no habría tenido tiempo de escribir, o se escribe o se tienen aventuras. Hay que elegir.” (A, 08:50)
The episode is witty, literary, and layered with meta-humor. The speakers slip between sincere reflection and playful banter, faithfully capturing the warmth of radio theatre and the self-effacing wisdom that fans of Verne (and radioficción) cherish.
Perfect for listeners who enjoy literary nostalgia, metafiction, or unique interpretations of history’s great writers—served with a side of Spanish wit.