
Para la segunda representacion del dia, la compania del Teatro Luis del Olmo ha querido rescatar un formato al que ya estamos mas acostumbrados: 'El heroe de una historia mal contada', en el que convertimos al heroe en villano y a su antagonista en heroe.
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Henry Jekyll
Es mentira, pero está pasando.
Narrator
Seguimos en Radioficción después del intermedio. Vamos a ofrecerles ahora un relato un poco distinto. Seguramente recordarán algunos de ustedes. Hace algunos meses, aquí en Radioficción, estrenamos un formato que titulamos de manera verdaderamente inesperada, como El héroe de una historia mal contada. Es un formato que consiste en recuperar historias clásicas donde haya un bueno y un malo, y cambiarles los papeles. Contar exactamente la historia de siempre, pero contarla exactamente al revés, convirtiendo al héroe en villano y al villano en héroe. Lo hemos hecho ya con Robin Hood y con el sheriff de Nottingham, y de alguna manera también lo hicimos con Scrooge en El cuento de Navidad este año. El caso es que llevamos todos estos meses buscando otros dos personajes que se presten a este mismo juego de inversión de papeles. Pero no conseguíamos dar con el relato apropiado. Hasta hoy. Porque hoy, por fin, lo hemos encontrado. ¿Les suena, seguro, una novela de horror gótico llamada El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr? ¿Hyde? Sí que les suena, sí. De hecho, estarán hartos de escuchar La historia del Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Y estarán hartos de ver al pobre don Dr. Henry Jekyll retorciéndose de dolor en su laboratorio después de ingerir una pócima prodigiosa. Estarán hartos de ver cómo, después de ingerir esa poción, el Dr. Jekyll se mira en el espejo y no se ve a sí mismo, sino a un monstruo terrible y deforme.
Henry Jekyll
¿Quién? ¿Quién eres tú? Soy el demonio que habitaba dentro de tus entrañas, Jekyll. Soy tu otra mitad.
Dr. Hasty Lanion
Puedes llamarme Edward Hyde.
Narrator
Monstruo que se hace con el control de su cuerpo y que desata un reguero de crímenes por Londres. El doctor se ve acorralado y solo veo una opción para poner fin a las fechorías de su otra personalidad, que es envenenarse. Si muere Jekyll, también morirá Hyde.
Henry Jekyll
Esta es la hora de mi verdadera muerte. Lo que venga después pertenece a otro.
Narrator
El Dr. Jekyll firma una detallada confesión en la que relata a los pormenores de su historia. Y después, en un acto final de heroísmo, pone fin a su propia vida.
Henry Jekyll
Y así, posando la pluma, cerrando esta confesión mía, pongo fin a la vida del infeliz Henry Jekyll.
Narrator
Esta es la historia clásica es la que estarán ustedes hartos de escuchar. Así que hoy vamos a darle una vuelta de tuerca a este cuento y vamos a cambiar el foco de la narración y nos vamos a preguntar cómo sonaría esta misma historia. La aventura del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, pero al revés, o sea, si el bueno de este cuento fuese Mr.
Dr. Hasty Lanion
Hyde.
Narrator
Radioficción presenta el héroe de una historia mal contada hoy, el dr. Jekyll y mr.
Dr. Hasty Lanion
Hyde. Mi nombre es Hasty Lanion. Soy médico especializado en dolencias de corazón. He ejercido de cirujano durante varios años y asistí a compatriotas heridos durante la guerra de Crimea. Pero recientemente, por las noches, he asumido una segunda profesión.
Henry Jekyll
Buenas noches, Dr. Lanion. Suerte con la guardia.
Dr. Hasty Lanion
Gracias, Henry. No olvide su silbato.
Henry Jekyll
Aquí lo llevo. Si veo cualquier cosa, silbaré. Vuelvo a mi puesto, señor.
Dr. Hasty Lanion
Buenas noches, Henry. Desde hace costa de un mes, un hombre contrahecho y vil vaga por las calles de Londres perpetrando crímenes atroces. Es un ser monstruoso, despiadado, que responde al nombre de.
Henry Jekyll
Edward Hyde. Para servir de seguridad.
Dr. Hasty Lanion
El tal Edward Hyde oculta su rostro valiéndose de un abrigo y un sombrero. Lo único que aciertan a describir todos los que lo han visto es su baja estatura, su postura deforme y su característica cojera. Arrastra el pie y camina con bastón.
Henry Jekyll
Buenas noches. No llevarán algo de dinero suelto, ¿Verdad?
Dr. Hasty Lanion
Sus fechorías han ido a peor con el paso de los días. Empezó con pequeños hurtos, pero enseguida pasó a las agresiones físicas, después a las sexuales. Hace unos días mató a un hombre, Danvers Carius, mi mejor amigo. Así que, dado que la policía londinense no es capaz de dar con él, he decidido tomar cartas en el asunto y hacerlo yo mismo. Esa es mi profesión. Soy vigía, guardés, cazador. Y atraparé a mi presa cueste lo que cueste. Buenas noches, Gabriel.
Gabriel Utterson
Buenas noches, Dr. Lan.
Dr. Hasty Lanion
¿Nada aún?
Gabriel Utterson
Yo no he visto nada.
Dr. Hasty Lanion
Gabriel Utterson es una joven estudiante aficionada a la escritura que fue testigo del asesinato de mi amigo. La he contratado como asistente a ella y a Henry, el hombre despistado con el que acabo de cruzarme y que siempre olvida en casa. Su silbato.
Gabriel Utterson
Unos críos han visto a un posible sospechoso por el camino del cementerio. Cojeaba y arrastraba la pierna.
Dr. Hasty Lanion
Henry está apostado en esa zona. Si ve cualquier cosa sospechosa, usará su silbato.
Gabriel Utterson
Vuelvo a la calle mayor. Entonces. Suerte, Dr. Lanion.
Dr. Hasty Lanion
Cada noche, Henry, Gabriel y yo mismo vigilamos distintas callejuelas de la ciudad, siguiendo las voces de alarma de las víctimas de JAB. El plan es ir trazando un mapa de sus rutas de huida e ir estrechando poco a poco el cerco hasta encontrar su guarida. No nos queda mucho para conseguirlo. Sabemos que siempre, venga de donde venga, acaba pasando por la calle Mayor. Es cuestión de tiempo que.
Henry Jekyll
Disculpe, señor. No le había visto. No suele haber nadie en este lóbrego callejón.
Dr. Hasty Lanion
Tranquilo. Ha sido culpa mía. Estaba despistado.
Henry Jekyll
Le dejo. Tengo prisa. Pase una feliz noche.
Dr. Hasty Lanion
Gracias. Lo mismo le deseo. Como decía, ya hemos estrechado el cerco de nuestra presa. Conocemos varias de sus rutas de huida, así que es cuestión de tiempo que.
Gabriel Utterson
Lanyon. Lanyon. ¿Está ciego? ¿Qué hace?
Dr. Hasty Lanion
¿Qué ocurre? ¿Qué ocurreve, Gabriel?
Narrator
Era él.
Gabriel Utterson
El Sr. Hyde. Era el hombre con el que acaba de chocarse.
Dr. Hasty Lanion
Demonios. Hecho a correr en un rapto de frustración. Los testigos no mentían. Es imposible describir los rasgos de Hyde. Se tapa la cara con una destreza pasmosa. No tengo demasiado tiempo para pensar. Corro. Corro a toda velocidad. Al subir unas escaleras, trastravío y pierdo mi revólver. Pero no tengo tiempo de mirar atrás. Atravieso un callejón y al final mi presa se escapa entre la niebla de la noche. Lo he perdido. Lo he perdido, Gabriel. Y también mi revólver. Se me ha caído del cinto.
Gabriel Utterson
Tranquilo, Sr. Lanyon. Yo no le he perdido. Sé dónde está.
Dr. Hasty Lanion
¿En serio? ¿Dónde?
Gabriel Utterson
Lo he seguido por la calle paralela. Sé dónde está. Ha entrado ahí, en esa casa de la puerta verde.
Dr. Hasty Lanion
¿Está segura?
Gabriel Utterson
Sí. Lo he visto con mis propios ojos.
Dr. Hasty Lanion
Bien, entremos. Gabriel y yo nos deslizamos en el interior de la casa de la puerta verde. Está muy ordenada para ser la guarida de un homicida.
Gabriel Utterson
Ahí, mire. Tras la cortina hay una puerta semioculta. Aquí debe estar escondido el Sr. Hyde.
Dr. Hasty Lanion
Gabriel señala una portezuela ajada y oscura.
Gabriel Utterson
¿La abro, Sr. Lanion?
Dr. Hasty Lanion
Sin mi revólver no me siento seguro, señorita. Podría echársenos encima y matarnos a los dos.
Gabriel Utterson
Quizás, o quizá no. Pero nunca hemos estado tan cerca del Sr. Hyde. Si lo dejamos escapar, puede que no volvamos a tener una ocasión como ésta.
Dr. Hasty Lanion
Está bien, ábrala. Pero despacio. Muy despacio.
Gabriel Utterson
A la orden.
Dr. Hasty Lanion
Pero qué.
Gabriel Utterson
Dios santo.
Dr. Hasty Lanion
Al abrir la puerta, no encontramos al perverso criminal que veníamos persiguiendo. En su lugar, descubrimos a un hombre cautivo en condiciones miserables. Un joven desplomado sobre el suelo. Duerme sobre un jergón miserable y empapado de sudor junto a una palangana para hacer sus necesidades. El olor que emana de él es nauseabundo.
Gabriel Utterson
¿Será una de las víctimas del Sr. Hyde?
Henry Jekyll
Yo.
Dr. Hasty Lanion
Yo no. Tranquilo, joven. Hemos venido atrapar a su captor. Yo soy médico. Voy a ayudarle. ¿De acuerdo?
Henry Jekyll
No, No.
Gabriel Utterson
Yo.
Dr. Hasty Lanion
Usted. ¿Qué le ocurre?
Henry Jekyll
Yo.
Gabriel Utterson
El Sr. Hyde habrá huido por la puerta trasera. Deberíamos intentar cortarle el paso.
Dr. Hasty Lanion
Vaya usted, Gabriel. Yo me quedo con el enfermo.
Gabriel Utterson
¿Está seguro?
Dr. Hasty Lanion
Sí. Vamos. Corra o se le escapará. Corra. Vamos, joven. Tranquilo. Todo va a ir bien. Incorpórese. Tranquilo. El Sr. Hyde no va a volver a hacerle daño.
Henry Jekyll
No, no lo Entiende. Yo.
Gabriel Utterson
Yo.
Dr. Hasty Lanion
¿Usted qué? Yo soy.
Henry Jekyll
Yo soy el señor Hyde.
Gabriel Utterson
¿Cómo?
Narrator
¿Que?
Dr. Hasty Lanion
Pero entonces, ¿Quién? El hombre que me crucé en el callejón aparece a mis espaldas con el abrigo tapándole el rostro y empuñando un afilado puñal con la hoja dentada.
Henry Jekyll
Al final lo ha conseguido, Sr. Lanion. Me ha encontrado. Enhorabuena. Es él, señor.
Gabriel Utterson
Es él.
Dr. Hasty Lanion
No entiendo nada. Si este pobre hombre enfermo es el señor Hyde, ¿Usted ¿Quién demonios es?
Henry Jekyll
¿Lo es evidente? Espere. Voy a darle una pista. Traigo mi silbato.
Dr. Hasty Lanion
Henry. ¿Era usted? ¿Ha sido usted todo este tiempo?
Henry Jekyll
Eso me temo. La mejor forma de despistar a un cazador es hacerle pensar que no eres su presa.
Dr. Hasty Lanion
Pero No lo comprendo. ¿Cómo puede ser que todos pensásemos que el asesino era el Sr. Hyde?
Henry Jekyll
Porque yo se lo dije. Es muy sencillo, amigo. De verdad que lo es. Es tan sencillo que resulta casi insultante. Ese muchacho es un mendigo. Un miserable. Un miserable sin amigos ni suerte en la vida. Lo contraté como ayudante y lo envenené echando dosis de narcóticos en su comida. Poco a poco, día a día, dosis a dosis. Y mientras lo debilitaba, estudié sus movimientos, su cojera, su postura deforme y sus andares débiles y patéticos.
Dr. Hasty Lanion
Sáquenme de aquí, por favor.
Henry Jekyll
Practiqué la imitación del miserable Sr. Hyde. Durante días inventé un disfraz para ocultarme el rostro y ensayé frente al espejo su manera de caminar arrastrando la pierna derecha. Cuando por fin tuve listo a mi personaje, empecé a patear las calles de Londres y di rienda suelta a mis instintos más perversos. Siempre, por supuesto, dejando mi nombre bien claro a todas mis víctimas. Me llamo Hyde. Edward Hyde, para servirle, señorita. Es un plan perfecto. Impecable. Si algún día la policía llega hasta mi domicilio, encontrarán al verdadero Hyde muerto. Y como su pierna retorcida, su espalda deforme y su baja estatura encajarán con las que describen sus. Quiero decir, mis víctimas concluirán que fue él quien lo hizo todo y no yo.
Dr. Hasty Lanion
Por favor.
Henry Jekyll
Por favor, lléveme a un hospital. Por favor, Sr. Hyde, deje de protestar.
Narrator
Y.
Dr. Hasty Lanion
¿Por qué? ¿Por qué ha hecho algo tan monstruoso?
Henry Jekyll
¿Monstruoso? Todos tenemos monstruos en nuestro interior, Sr. Lanyon. Todos tenemos pensamientos y impuros impulsos homicidas, tentaciones pecaminosas intenciones que carcomen el cerebro y nos provocan daños internos. No es bueno contener a nuestros monstruos. Así que he abierto las puertas del mío. Me he convertido en el demonio que habitaba dentro de mis propias entrañas. Soy mi otra mitad.
Gabriel Utterson
Es.
Dr. Hasty Lanion
Está loco.
Henry Jekyll
En fin, lamento que las cosas tengan que acabar así.
Dr. Hasty Lanion
¿Cómo? ¿Cómo van a acabar?
Henry Jekyll
No he sacado el cuchillo para untar mantequilla.
Dr. Hasty Lanion
No, espere. Espere, por favor.
Henry Jekyll
Intentaré que sea un corte limpio. La muerte es desagradable cuando la víctima se atragante entre espumarajos de sangre y vísceras.
Dr. Hasty Lanion
Por favor, no. No lo haga.
Henry Jekyll
Adiós, Dr. Lanyon.
Gabriel Utterson
No, no dé un paso más. Quieto, Henry. Quieto. Dispararé.
Dr. Hasty Lanion
Bravo. Bien hecho, Gabriel.
Gabriel Utterson
No se mueva, Henry.
Dr. Hasty Lanion
El perturbado Henry Jekyll, de espaldas a la puerta, no había percibido que Gabriel Utterson había vuelto a reptar dentro. Esta vez empuñando mi viejo revólver.
Gabriel Utterson
Levante las manos, Jekyll. Despacio. Va a acompañarnos.
Henry Jekyll
No pueden probar mi culpabilidad. Sin el testimonio del Sr. Hyde, y a juzgar por el color de su tez, diría que ha muerto.
Gabriel Utterson
¿Cómo que ha muerto?
Dr. Hasty Lanion
Tiene razón. No oigo su corazón. Ha fallecido.
Henry Jekyll
¿Lo ven? No tienen forma de demostrar mi culpabilidad.
Gabriel Utterson
Maldito lunático.
Dr. Hasty Lanion
No le dispares. Gabriel. Tengo una idea mejor. ¿Una idea?
Henry Jekyll
¿Qué idea, Sr. Lanyon?
Dr. Hasty Lanion
¿Va a redactar una carta? Una confesión.
Henry Jekyll
Ya le he dicho que no pienso confesar.
Gabriel Utterson
Siéntese y coja su pluma de inmediato o disparo.
Henry Jekyll
Está bien, está bien.
Dr. Hasty Lanion
Anote que usted y Haid son la misma persona. Con. Confiese que era una segunda versión de sí mismo. Que salía a la luz cuando tomaba uno de estos brebajes que tiene en su consulta.
Henry Jekyll
Están locos. Esto no se lo creerá nadie.
Gabriel Utterson
Escriba.
Dr. Hasty Lanion
Confiese que este brebaje mágico que usted elaboró para liberarse de sus impulsos más impúdicos. Lo que hizo fue liberar a su otro yo. Una segunda personalidad perturbada.
Henry Jekyll
Miré el líquido que bullía y humeaba en el vaso. Esperé que terminara la efervescencia. Luego me armé de valor y bebí.
Gabriel Utterson
Confiese que gracias a la poción, usted cambiaba de forma. De Hyde a Jekyll y de Jeikal Ahaid.
Henry Jekyll
La droga abrió las puertas que encarcelaban mis inclinaciones más oscuras. Me dividí en dos personas. Una era totalmente mala, mientras la otra se quedó en el antiguo Henry Jekyll.
Dr. Hasty Lanion
Confiese que con el tiempo, Hyde empezó a volverse demasiado poderoso, demasiado fuerte.
Henry Jekyll
Todo indicaba que yo iba perdiendo poco a poco el control de la parte originaria y mejor de mí mismo. Y poco a poco, identificándome con la secundaria y peor.
Gabriel Utterson
Hive cada vez era más peligroso. Llegó incluso a matar a un hombre.
Dr. Hasty Lanion
Karyu. El señor Karyu.
Gabriel Utterson
Eso es. Así que tomó una decisión heroica. Quitarse la vida. Matándose a sí mismo mataría también al monstruo.
Henry Jekyll
Esta es la hora de mi verdadera muerte. Lo que venga después pertenece a otro.
Dr. Hasty Lanion
Un acto desesperado pero noble para acabar con el mal que usted mismo desató.
Henry Jekyll
Y así, posando la pluma, cerrando esta confesión mía. Pongo fin a la vida del infeliz Henry Jekyll.
Dr. Hasty Lanion
Perfecto. Listo para imprimir.
Henry Jekyll
¿Cómo que listo para imprimir?
Dr. Hasty Lanion
Esta carta se publicará mañana a primera hora en el Time. Sin el Heraldo, su vida, tal y como la conoce, acaba de terminar. Henry Jekyll. Ahora lárguese. Empiece de nuevo en cualquier otro sitio. Pero no se le ocurra volver a las andadas.
Gabriel Utterson
Le estaremos vigilando.
Henry Jekyll
Todo esto es un disparate. Nadie va a creerse semejante fantasía. Un hombre que se convierte en monstruo.
Dr. Hasty Lanion
De fantasía, nada. Usted mismo lo ha dicho hace un rato. Todos tenemos un monstruo en nuestro interior. Lo único que distingue a su monstruo del nuestro es que usted lo ha dejado salir.
Narrator
Aquí termina la segunda entrega del héroe, en una historia mal contada, donde los villanos pasan a ser héroes y los héroes se convierten en villanos. Voy a pedir un fuerte aplauso para nuestro cuadro de actores. Pablo Díez, que ha sido el bueno de esta historia. Nuestro Míster Hyde, Alfonso Manjabacas, que ha interpretado al perverso Dr. Jekyll. Y nuestro dúo protagonista de cazadores y asesinos, que han formado Gabriel utterson y el Dr. Lanyon, o sea, Noelia de Luis y Luis Grandío. Pues hasta aquí la primera función de Radioficción en este nuevo año. Gracias a todos. Gracias ustedes por haber venido. Gracias sobre todo a los actores que nos prestan su talento. Y gracias al equipo técnico que permite que subamos el telón de nuestro teatro imaginario cada semana. Que el teatro es imaginario, pero las personas que permiten que funcione son todas reales. Está el equipo de sonidistas que han creado la ambientación en tiempo real, la estupenda orquesta que dirige Encarnación Carrasco. Y, por supuesto, gracias a Adelaida Tomé, a la gran Adelaida Tomé, que sigue coordinando a nuestro equipo de escritores para elaborar los textos que escuchamos aquí cada semana. En la semana que viene volvemos a subir el telón del teatro Luis del olmo a las 11 de la mañana aquí en Radioficción. Esperamos verles aquí de nuevo. Gracias y hasta entonces. Adiós.
Fecha: 7 de enero, 2026
Host: Carlos Alsina (narrador y creador del formato)
Actores destacados: Pablo Díez (Hyde), Alfonso Manjabacas (Dr. Jekyll), Noelia de Luis (Gabriel Utterson), Luis Grandío (Dr. Lanyon)
En esta entrega especial de Radioficción, el equipo retoma su formato “El héroe de una historia mal contada”, donde invierten los papeles clásicos de bueno y malo en historias universales. Esta vez, desafían la percepción tradicional de “El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde” de R.L. Stevenson, presentando al villano (Hyde) como héroe y al supuesto héroe (Dr. Jekyll) como el verdadero monstruo. La narrativa mezcla humor, ironía y una atmósfera de suspense gótico, invitando a la audiencia a replantearse los límites del bien y el mal.
"Es un formato que consiste en recuperar historias clásicas donde haya un bueno y un malo, y cambiarles los papeles." (Narrator, 01:20)
"Vamos a cambiar el foco de la narración y nos vamos a preguntar cómo sonaría esta misma historia… si el bueno de este cuento fuese Mr. Hyde." (Narrator, 03:35)
"Desde hace costa de un mes, un hombre contrahecho y vil vaga por las calles de Londres perpetrando crímenes atroces..." (Dr. Lanyon, 04:43)
"La mejor forma de despistar a un cazador es hacerle pensar que no eres su presa." (Henry Jekyll, 12:40)
"Todos tenemos monstruos en nuestro interior, Sr. Lanyon. No es bueno contener a nuestros monstruos. Así que he abierto las puertas del mío..." (Henry Jekyll, 14:49)
"Confiese que este brebaje mágico que usted elaboró para liberarse de sus impulsos más impúdicos… lo que hizo fue liberar a su otro yo. Una segunda personalidad perturbada." (Dr. Lanyon, 17:29)
"Todo esto es un disparate. Nadie va a creerse semejante fantasía. Un hombre que se convierte en monstruo." (Henry Jekyll, 19:46)
"De fantasía, nada. Usted mismo lo ha dicho hace un rato. Todos tenemos un monstruo en nuestro interior. Lo único que distingue a su monstruo del nuestro es que usted lo ha dejado salir." (Dr. Lanyon, 19:55)
[00:01][02:07][12:40][14:49][15:32][19:55]En este capítulo reinventan radicalmente la historia de Jekyll y Hyde, presentando al respetado doctor como el verdadero monstruo y utilizando el mito de la doble personalidad como coartada para sus crímenes, mientras que el habitualmente temido Hyde es convertido en víctima. Con actuaciones de primer nivel, el episodio explora la facilidad con que se pueden retorcer los relatos y alerta sobre la naturaleza universal de la maldad humana. Se mantiene el humor y la ironía, mientras se pone en duda todo lo que creemos saber sobre los héroes y villanos de la literatura clásica.