
Sergio del Molino entrevista a este genio español del ajedrez español.
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A
En directo desde el teatro Luis del Olmo de Onda Cero, Carlos Alsina presenta Radioficción. Adelante, compañeros, desde el vestíbulo del teatro.
B
Muy buenos días, queridos oyentes. Bienvenidos una semana más al teatro Luis del Olmón. Me al alegra mucho, además, notificarles que esta semana todo pinta maravillosamente bien. Para variar, no parece que tengamos ningún fallo técnico. Tocamos madera. Ningún tramista se ha lesionado, toca madera. Y el ladrón del teatro esta semana, pues no ha robado nada. Así que tocamos madera, efectivamente, para no tentar la suerte. Pero parece que esta semana no tendremos incidentes. Pero lo que sí tenemos son novedades. En la matiné de hoy vamos a hacer algo muy especial, muy rompedor. Vamos a convertir un juego de mesa en un audiorrelato. Vale cualquiera, desde el tragabolas hasta el dominó. Juegos de cartas también, el juego de las familias, el póker o que sea. Cualquier juego de mesa. Y ustedes desde casa, así como todos los asistentes del teatro, podrán escoger qué juego de mesa convertiremos en cuento.
C
¿Y cómo elegimos?
B
Pues con la aplicación de Radio Ficción. Ese es nuestro estreno. Tenemos HAP, señores. Nos ha quedado muy bonita, además.
C
Perdone que le diga, ¿Cómo se llama?
B
Radioficción.
D
App. Onda.
B
Es que el estaba cogido. Ya no.
C
Me sale igual. Es solo para Android, Hombre.
B
Señor, Vaya entrando. De todas maneras se la instala dentro. Ahora se lo explica todo al SINA. Verá, ese esta. ¿No sabe? Es el calendario del móvil. No, no. Dice que es el cumpleaños de su esposa. Por cierto, la de Radioficción es esta. Esta de aquí, la B.
C
Qué bonita. ¿Y cómo se vota?
B
Vaya entrando al teatro, señor. Vaya, vaya entrando. Y les explican dentro todo.
C
Ahora me dice que no tengo comer.
B
Adelante, compañeros, que empiece la función.
D
Dios.
A
Radioficción. Es mentira, pero está pasando.
E
Con todos ustedes, el anfitrión de este espectáculo, Carlos Alsina. Muchas gracias. Están un poco fríos esta mañana. Esta mañana fría en todo el país. Desde aquí acompañamos desde Radio Ficción a todos estos conductores que ahora mismo están inmovilizados en carretera y que necesitan un rato de distracción, creo. Muchas gracias a todos los presentes por haber conseguido llegar hasta el teatro Luis del Olmo a pesar de la nevada y por ocupar sus butacas. Y no se relajen demasiado porque en la función de hoy ustedes van a tener un papel importante. Ya les ha contado Begoña que esta mañana vamos a transformar un juego de mesa en un relato. Dependiendo de si sale bien el experimento, repetiremos otro día o igual no. El caso es que ustedes pueden escoger el juego de mesa que representaremos sobre el escenario. Tienen que abrir la aplicación de radioficción, que confío en que tengan ya instalada. Cabezas que asienten. Bueno, personas con cabezas que asienten. Muy bien. Y ahora la pestaña que dice Votación de hoy, a ver si la encuentran. Y tienen que escoger el juego de mesa que les gustaría haber convertido en un relato. Votación de hoy. ¿Vale cualquier juego de mesa? Cualquiera de los juegos de mesa.
C
Cualquiera, Carlos, Cualquiera. Mi suegra saca un juego personalizado para nuestra familia.
E
Bueno, pues usted vote lo que quiera, señor. Probablemente no saldrá elegido al juego de su suegra, pero si quiere votarlo, es muy libre de hacerlo. Sí, eso. A ver si hay suerte. Gracias. Bueno, pues a votar sus juegos de mesa. Tienen exactamente siete segundos. También pueden votar ustedes desde casa, que nos están escuchando, si tienen la aplicación disponible. 7 segundos. Ponemos el contador y comienza la votación. Enseguida vamos a poner el contador en marcha. Gracias. Tiempo. Tiempo. Tiempo. Tiempo.
D
Tiempo.
E
Tiempo. Se acabó el tiempo. ¿Que se acabó? Qué nervios. Bueno, están ahora actualizándose los datos de la votación y tenemos ya juego ganador. El juego de mesa que vamos a convertir en relato esta mañana será, atención, el ajedrez. El ajedrez se juega en una mesa, por tanto se considera juego de mesa. No ha salido el de su suegra. Lo siento, amigo. Ya, lo lamento.
C
No pasa nada. Ya lo harán otro día.
E
Otro día. Bueno, mientras nuestros guionistas intentan enhebrar rápidamente un texto que adapte el ajedrez al teatro, vamos a ir empezando con la matinée de esta jornada. Le toca venir hoy a Sergio del Molino. Pues recibamos. Empezamos. Empezamos mil ¿Qué ha pasado? Se han estropeado las luces. Ah, no, están encendidas. Pero no son las luces de siempre estas. No tenemos un ambiente como mortecino.
B
¿Que se han ido los colores?
E
No entiendo lo que ha dicho, señora. ¿Que se ha ido qué?
B
Que está desteñido, Alsina.
E
¿Cómo desteñido? Será la iluminación.
F
No, tiene razón la señora. Estamos desteñidos.
E
Hola, Del Molino, ¿Cómo estás?
F
Hola. Hola. Muy buenas.
E
Ya me olía yo que esto era otra de tu. Es que no sé ni cómo llamarlas. Entradas dramáticas, no.
F
Golpes de efecto.
E
No, que va. No me refiero mamarrachadas que diría Rosa Belmont. Eso sí, eso sí. Pero está bien que lo digas tú.
F
Cada día me siento más valorado en este espacio.
E
Perdóname, pero ¿Por qué has iluminado el teatro con esta pobretería?
F
No, no son luces, es que estamos en blanco y negro.
E
¿Cómo dices?
F
Generalmente ofrecemos radioficción en color, pero en esta ocasión necesitamos el blanco y negro. Y no os he puesto así.
E
Pero luego volveremos al color, ¿Verdad?
F
No lo sé, supongo que sí. La verdad que no lo he probado, pero como las cosas antes eran en blanco y negro. Cuando las cosas eran en blanco y negro, en los cines se proyectaba un noticiero antes de la película.
E
Si, él no lo noticiario documental. Pero lo que me extraña es que tú sepas estas cosas.
F
Es que me documento yo muy bien. Me documento muy bien para eso. ¿Te parece que proyectemos un nodo de aperitivo?
E
Bueno, si no hay más remedio, que se proyecte el nodo.
F
Mira este de 1943, de cuando el mundo era más negro que blanco. Por favor, señor proyeccionista, cuando quiera.
G
Arturito Pomar tiene 11 años y es aparentemente un niño como los demás. Un niño que monta en bicicleta y juega con los otros chicos. Aquí adquiere con entusiasmo la prensa infantil que corresponde a su edad.
E
Artrito Pomar estará muy triste.
F
No, no. ¿Triste, triste?
D
¿Por qué triste?
E
Hombre, pues porque su vida ha acabado muy mal. Hay un libro de Paco Cerdá que la cuenta. Hay un documental también, ¿No, Sergio, pero.
D
¿Cómo va a acabar mal si acabo de ganar el campeonato de España en Santander?
E
Perdón, ¿Que usted es Arturo Pomar?
D
Arturo Pomar, para servirle a usted y a Dios. Aunque todos me dicen Arturito.
E
Ya, pero ¿Cómo es posible si Arturo Pomar murió?
F
Calla, calla, Alsina. Que ya debería saber que nuestros invitados vienen con edades diferentes según les convocamos. Arturito aún no sabe nada de su futuro. Ni debe saberlo. Pues porque Arturito está feliz, ¿No?
D
¿Verdad?
F
Está feliz.
D
Bueno, sí, supongo.
E
Hombre, en el nodo si se veía un niño feliz.
D
Pues si lo dice el nodo, será verdad. El nodo nunca miente.
F
Bueno, a ver, quienes no mentimos somos nosotros. Aunque estemos haciendo una radioficción, no mentimos.
E
No líes al chiquillo, Sergio. Que bastante confundido.
F
Lo que quiero es ayudarle. A ver, Arturo. ¿Te puedo llamar Arturo?
B
Pues lo prefiero.
D
Sí, pero como los del nodo y Franco y todo Kiss que están dale que te pego con Arturito y. Caramba, tengo ya 15 años y me han salido pelos en los.
F
Ya, ya.
E
Los hacemos una idea. Te llamaremos Arturo.
D
Gracias.
F
A ver, que yo no quiero confundirte más pero en este escenario en blanco y negro que es todo ficticio hay verdad. Y en el nodo este que hemos visto en realidad solo hay mentira.
D
No lo entiendo.
F
Mira, la película te saca mirando una bicicleta y mirando el escaparate de una tienda de juguetes.
D
Eso es.
F
Pues como si fueses un niño normal que se pasa el día jugando.
D
Supongo que sí.
F
¿Pero jugaste con todas esas cosas?
D
No, hombre, ¿Cómo iba a perder el tiempo jugando? Yo tenía que entrenar. Yo, Ju. ¿Jugar? Si, eso. Al ajedrez, que es lo mío.
F
A todas horas.
D
A casi todas. Menos cuando había que ir a ver al Caudillo o ponerme delante de la juguetería para que me filmase el lodo.
F
No hay más preguntas, señoría.
D
Ah, qué bien. ¿Me puedo ir ya a entrenar?
E
No, tiene que haber una forma de hablar enseguida. Vamos a recapitular. Un momento. Estamos en blanco y negro, damos muchas cosas por supuestas y creo que el público no se está enterando de nada. Arturito Ponte, don Arturo Pomar fue un genio del ajedrez.
D
¿Cómo que fue?
E
Perdón. Arturo Pomar es un genio español del ajedrez que a los 10 años ya daba palizas a los campeones adultos y que según hemos visto, está llamado a hacer historia.
D
Oiga. Pues ojalá. Por mí no ha de quedar.
E
Eso es. Y entonces, Arturo, ¿Cuáles han sido tus triunfos hasta ahora?
D
Pues verá, yo nací en Mallorca, ¿Sabe usted? Y allí aprendí a jugar con mi abuelo y mi padre que son muy aficionados. Y como se me daba tan bien y les hacía a todos jaque mate en un decir Jesús me llevaron a competir al club de ajedrez.
F
Y de ahí a Madrid.
D
No. A los 12 años jugué contra Alfred Brinkman un alemán que jugaba con una cruz rara en el brazo.
F
Una esvástica, quizá.
D
Eso sería. El tío sería alemán y tendría toda la mala leche que quisieras. Pero no pudo conmigo. Jugamos 10 horas y quedamos en tablas.
F
Y ahí empezó la locura.
D
No se pueden imaginar. Me decían que el honor de la patria dependía de mí que un niño le había bajado los humos a los alemanes, esos que se iban a enterar en el mundo de lo que valía un peón español.
F
Y enseguida batiste un récord con un ruso francés que se llamaba Alexander Alekhine a los 13 años.
D
Bueno, bueno, lo que fue aquello. Eso pasó en Gijón, que me acuerdo de que toda mi familia se fue a la playa a ponerse como las grecas mientras yo me las veía con el jodido ruso ese.
F
El campeón del mundo que era entonces.
D
Y muy creídito se lo tenía, pero le paré los pies.
E
¿Y cómo fue? ¿Cómo fue aquello?
D
Cansadísimo. Diez horas de partida. Yo, que estaba acostumbrado a ganar a los panolis en un chasqueo de deos, no me daba tiempo ni a decirles jaque. Y con este ruso no había manera.
F
Tampoco esperarías ganarle, digo yo.
D
Hombre, ya que me hacen ir a Gijón y repeinarme y ponerme pantalón largo, Pues esperaba ganar, la verdad.
E
Se comprende. Pero tengo entendido que aquello marcó un récord que todavía no ha sido superado.
F
Eso es, Alsina. Mira, Arturo Po Omar fue el ajedrecista más joven de la historia en hacer tablas con un campeón del mundo. Y nadie tan joven como él ha vuelto a conseguir una gesta así.
D
Pero no gané. Recontra corcholis. Fuimos a Gijón para nada. Bueno, mi padre aún se comió una fabada. Yo ni eso. Que no querían que tuviera gases durante la partida. Pero vamos a ver, ¿Por qué aplauden? ¿Por los pedos?
E
No, porque es divertido lo que ha contado usted, Arturo.
D
Pues yo no le veo el chiste aún repaso todas las noches la partida buscando el fallo. En qué momento me despisté y perdí la ocasión de hacerle jaque. Y aún no lo he averiguado.
F
Pero Arturo, ¿Puedo preguntarte algo personal?
D
Dele.
F
A ver. ¿Eres feliz.
E
Arturo?
D
Sí.
E
¿Que pregunta, Sergio? Que si eres feliz.
D
Lo he oído a la primera.
F
¿Y entonces?
D
Pues que vamos a dejarlo en tablas.
F
No sé interpretar eso.
D
Ay, qué manía tienen ustedes de ponerle nombre y palabritas a todo. De verdad. Por eso me gusta el ajedrez, porque se juega en silencio. No hay que dar palica. Al contrario. El ruso no hablaba ni papa de español y nos entendimos tan ricamente. Ni nos mirábamos, Solo atendíamos el tablero. ¿Por qué no puede ser todo como.
F
El ajedrez, o sea, que eres feliz mientras juegas?
D
Pero he dicho que lo dejamos en tablas.
E
Sí, sí, como tú veas. De acuerdo. Gracias y un aplauso. ¿Nos aceptarías un aplauso, Arturo?
D
Bueno, si se empeña.
E
Pues venga, un fuerte aplauso para Arturo Pomar, leyenda del ajedrez y niño prodigio.
D
Gracias, gracias.
E
Muy buen. Se retira ya Arturo Pomar de nuestro escenario sin despedirse. Sin cuidado te tropieces con golpes. Gada. Madre mía.
D
Estoy bien, estoy bien. Como en el noto porrazo se ha pegado.
F
Oye, Carlos. Carlos, una cosica.
E
Dime. Se nos acaba el tiempo.
F
Sí que me ha gustado mucho este encuentro con Arturo Pomar, porque creo que le hemos cogido en el momento en el que era feliz, aunque yo creo que no se daba cuenta. Empezaban a fastidiarle la vida. Le llevaban de acá para allá, le mareaban con la fama, que si Franco por aquí, que si Franco por allá. Pero dejó un tiempo después de ser ese niño prodigio, y como Franco ya no pudo usarlo en su propaganda, pues se olvidaron de él.
E
No me digas.
F
Y hay un libro muy triste que yo creo que conoces de Paco Cerdá. El peón era el que cuenta una partida con Bobby Fischer que tuvo lugar muchísimo tiempo después. Y para entonces Arturo ya trabajaba de cartero. Y Fischer al terminar dijo qué pena que un jugador con este talento se tenga que volver a repartir cartas después de este torneo.
E
Es una historia tristísima en realidad, la de Pomar.
F
Bueno, pero le hemos quitado tragedia. A lo mejor otro día traemos al Pomar viejo y la contamos en color. Le quitamos el blanco y negro.
E
Claro, es que si la hubiéramos contado en color, mucho mejor. En color.
F
Es un color triste, pero bueno. Adecuado, adecuado.
E
Pero bueno, si escribe bien el Paco Cerdá este que dices.
F
Sí ha ganado algún premio, yo le.
E
Daría el Nacional de Narrativa.
F
Creo que llegas tarde.
E
¿Quién soy yo para Llegas tarde?
F
Se lo han dado ya por otro libro. Por otro lado, no por ese, pero se lo han dado.
E
Bueno, que te tienes que marchar, Sergio del Molino.
F
Pues sí, qué remedio.
E
Nosotros vamos al intermedio, si a ustedes les parece bien. Sí les parece bien. De acuerdo. Pues vamos al intermedio y a la vuelta continuamos con la segunda parte de nuestra función matinal, Radioficción en más de uno intermedios.
En este episodio especial de "Radioficción" de "Más de uno", Carlos Alsina y su equipo proponen un experimento original: transformar un juego de mesa en un audiorrelato en vivo desde el teatro Luis del Olmo. Por votación del público (tanto en el teatro como en casa, a través de la nueva app de Radioficción), se escoge el ajedrez como protagonista. Aprovechando el resultado, el núcleo del episodio es una ingeniosa y tierna entrevista dramatizada a "Arturito Pomar", niño prodigio español del ajedrez, celebrando sus logros y explorando su vida con humor, emoción y reflexión sobre la fama infantil y el paso del tiempo.
| Segmento | Timestamps | |-------------------------------------------------------------|-------------| | Introducción y presentación de la función | 00:05–01:18 | | Votación y resultado: el ajedrez | 03:10–04:36 | | Ambientación y entrada de Sergio del Molino | 06:00–07:08 | | Recreación NO-DO y aparición de “Arturito Pomar” | 07:33–08:12 | | Biografía y hazañas de Pomar | 10:00–12:26 | | Reflexión: fama, presión y felicidad | 13:14–13:56 | | Salida de Pomar y balance del relato | 14:19–15:27 | | Comentario sobre el destino adulto de Pomar y cierre | 15:06–16:01 |
El episodio articula las luces y sombras tras la figura de un niño prodigio nacional, usando el recurso del humor, la radioficción y la nostalgia para rescatar la humanidad y la vulnerabilidad de grandes figuras históricas. El contraste entre la épica del NO-DO y la voz auténtica (aunque ficticia) del joven Pomar revela la diferencia entre la narrativa oficial y la experiencia personal, dejando espacio para la ternura, la ironía y la reflexión.
Los oyentes salen con una sonrisa y también con una invitación a mirar más allá del mito, tras las partidas de ajedrez y los reflectores.