
Sergio del Molino ha estado reflexionando sobre la amplia carrera de Alsina y se ha dado cuenta que ha hecho prácticamente de todo pero se ha dejado algo muy importante, nunca ha cubierto presencialmente un conflicto armado. Pero eso lo va a soluciona...
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A
En directo desde el Teatro Luis del Olmo de Onda Cero, Carlos Alsina presenta Radioficción. Adelante, compañeros, desde el vestíbulo del teatro.
B
Muy buenos días. Bienvenidos a Radioficción. Queridos oyentes radioaficcionados. Hoy tomó el relevo de Begoña hasta el regreso de sus larguísimas vacaciones. Y ya que estoy aquí, si les parece, voy a aprovechar para enseñarles un detalle del hall. Miren, aquí hay un tablón con documentos importantes que tiene aquí colgados con chinchetas. Esto de aquí, no lo están viendo, pero se lo describo yo, es el cartel de Se busca de Se busca el ladrón del teatro. Y este otro, este póster enorme, tan bonito, es una especie de folleto de mano a gran escala. Un folleto donde se le adelanta a los visitantes que vienen aquí al vestíbulo del teatro que vamos a representar esta mañana, e incluso se revelan los nombres de algunos de nuestros actores principales. Por ejemplo, veo por aquí que hoy interviene la gran estrella de radioficción, Borja F. Sedano. También está en el programa de mano hoy la gran Patricia Gijón. Y a ver quién más. No puede ser. No puede ser. Tiene que ser broma. Esto es algo. Yo. Me han metido en el elenco. Qué ilusión. Pues nada, yo me voy a ensayar ahora mismo. Qué emoción. Me han dado un papel. Voy a llamar a mi madre. Qué nervios. Que salgo en radio. No sé ni decirlo.
A
Radioficción es mentira, pero está pasando.
C
Con todos ustedes, el anfitrión de este espectáculo, Carlos Alsina. Muchísimas gracias. Gracias por sus sentidos aplausos. Queridos radioaficionados, esta mañana vamos a recuperar uno de los formatos más clásicos de radioficción, que es el cambio de género narrativo. Vamos a tomar un clásico literario y lo representaremos en un género totalmente atípico. En un género que no le pegue nadie. ¿Alguien no entiende lo que es atípico? Hace unos meses, por ejemplo, representamos el cuento del Mago de Oz como si fuera un drama judicial y La Divina Comedia como si fuera una historia de la mafia. Y también hicimos Pinocho como si fuera una leyenda samurái. ¿Se acuerdan?
A
Sí.
C
Aplaudan. Nunca está de más. Bien, pues para escoger qué clásico literario vamos a representar esta mañana y en qué género lo contextualizaremos, necesitamos un aparato. Un aparato que más de uno debería conocer a estas alturas. A ver si recuerdan el nombre. Este aparato se llama La ruleta doble. Muy bien, muy bien. La ruleta doble. Pues que suba La ruleta doble. Muchas gracias, compañeros de. Dejadla por aquí. La ruleta de arriba, como ven, tiene nombres de clásicos. La Celestina, El Quijote, está Orgullo y prejuicio. Bueno, la de abajo tiene géneros narrativos. Ahí está la ciencia ficción, el misterio, las aventuras, novela negra, Antiguo Egipto, pone aquí. Así que con su permiso, voy a girar ambas ruletas y la mezcla del clásico y el género que salga será lo que vamos a representar esta mañana. Voy a girar yo. Yo. No hemos encontrado esta mañana a nadie que lo haga. Las dos ruletas a la vez. Con estas dos manos, que son las que tengo. Vamos allá. Tan duras. A la de una, a la de dos y a la de tres.
D
Ahí está.
C
Buena. Esta es la primera. Ahí lo tenemos. El clásico que vamos a representar hoy es el cuento de los tres cerditos. Y lo representaremos como si fuera una historia de espías. Quedado ustedes ahí como. Han quedado como pillados en la sorpresa de que sea una historia de espías. Bueno, lo tienen difícil hoy los guionistas, esa es la verdad. No son malos, pero a ver qué sale. Mientras ellos marchan entre bastidores para construir su guión, vamos a ir saludando ya y recibiendo en este escenario a Sergio del Molino, a ver qué nos tiene preparado esta mañana. Un fuerte aplauso para Sergio del Molino, por favor.
A
Muchas Gracias. Gracias. Gracias.
C
¿Qué traes contigo? ¿Que? ¿Vienes de la tintorería o qué?
A
Vengo del departamento de vestuario, porque es que no vamos vestidos para la ocasión, Carlos.
C
Ya, pero esto lo tienes que avisarnos. El teatro Luis El Olmo dispone de camerinos y podríamos haber salido a escena ya todos vestidos, pero es que aquí
A
todo se hace a la vista. Que radioficción. Será mentira, pero lo hacemos todo a la vista. Y enseñando las tramoyas, las moyas más bien. Sí, enseñando tú las moyas. Aquí lo enseñamos todo. Y Carlos, la verdad que estos días he estado pensando mucho en tu carrera,
C
en la mía, en tu casa. Estamos empatados. Porque yo también he pensado un poco en ello. Claro.
A
Y me he dado cuenta, haciendo revival, haciendo memoria, de que has hecho prácticamente de todo en esta profesión. Pero te has dejado algo muy importante
C
y me vas a contar lo que es mi carencia, mi carencia profesional.
A
Mira, la carencia profesional de Carlos Alsina es que no ha cubierto nunca una guerra.
C
Bueno, eso lo dirás tú. He cubierto unas cuantas ya, pero desde
A
el estudio, tranquilito, con el aire acondicionado, remangadito, con tu sillita ergonómica, los churritos que te traen para desayunar, cada uno
C
en el lugar en el que le corresponde contar las cosas.
A
El lugar que le corresponde a un corresponsal, valga la correspondencia, es el frente.
C
Ya, pero para eso están los compañeros reporteros de frente.
A
Excusas, Carlos. Vamos a ver, a ver. ¿Tú sabes, Carlos, dónde crecen las cruces de hierro?
C
Pues claro que ¿Dónde? En las crucerías.
A
Qué gracioso. Mira, ¿Tú sabes dónde se hacen hombres? Los hombres.
C
Los hombres ya están hechos hombres.
A
¿Tú has visto caer sobre ti la sombra de la Parca? ¿Has sentido en los tímpanos el silbido de las bombas? ¿Has olfateado el hedor de la batalla? ¿Los gusanos, esos gusanos dándose un festín con la carne de la juventud? A las trincheras.
C
Para ya, por Dios. Está revolviendo el estómago.
A
A eso iba, a eso iba. Pero hoy lo vamos a remediar. Hoy, querido público, Carlos Alsina va a cubrir una guerra.
C
Bueno, ¿Te parece? Sí. Venga. ¿De acuerdo? ¿Estás de acuerdo? Sí.
A
¿Estás de acuerDO?
C
Aquí todo es mentira. Hay que probar cosas nuevas.
A
Creía que había que convencerte más o llevarte a rastras o algo así, como en la mili, pero siempre me sorprendes. Un fuerte aplauso para el soldado, digo, para el reportero de guerra, Carlos Alsina.
C
Muchísimas gracias. Muchísimas gracias. Hay que ponerse la ropa esta que has traído, ¿No? Sí, esto es un chaleco antibalas. El casco me lo tengo que poner. ¿El casco?
A
Qué tío.
C
¿De verdad? ¿El casco también?
A
¿Qué tío, No? Lo primero que preguntas.
C
Ay, chaleco con bolsillo.
A
No preguntas a qué guerra te llevo. Pero sí te preocupa el outfit.
C
No, pero porque yo siempre quería llevar un chaleco con bolsillos de estos que te caben.
A
¿Quieres salir bien en las fotos y en las conexiones? Pues no, mira, no llevo nada de eso. Llevo aquí un traje, Mira, para ti. Es este traje.
C
¿Un traje?
D
Sí.
C
Pero si esto es un esmoquin, Sergio.
A
Un esmoquin hecho a medida en nuestro servicio de sastrería. Póntelo que te va a quedar como un guante. Mira, yo también me llevo.
C
No me voy a la guerra, o sea, ¿Cómo voy a ir vestido de smoking a la guerra?
A
Maestra Encarnación Carrasco. Por favor, que la orquesta nos toque un poco de música bélica para entonarnos.
D
Ver.
C
Muy de guerra, ¿No?
A
Un respeto al respeto.
C
Ya que digo que no me suena muy de. Sí, que yo esperaba algo más marcial, digamos.
A
Bueno, es que igual tienes una imagen muy tópica de la guerra. Como no ha sido Carlos, pues tienes una imagen típica. Pero los que no habéis estado en las batallas os creéis que todos son tiros y sangres y bombas. Pero la guerra es muy, muchísimo más que todo eso.
C
Como muy experimentado.
A
Mira, la guerra también es un café con veladores de mármol.
C
Y por eso has cambiado el decorado. Y ahora estamos en un café.
A
Y no en cualquier café. En menudo café estamos.
C
Carlos.
A
Menudo café.
C
Sí me está sonando familiar.
D
Ya.
C
El piano que veo ahí, los camareros. ¿Cómo has montado todo eso tan rápido?
A
¿A qué hora? ¿Agradece, sir? De smoking para la ocasión.
D
¿Qué está pasando aquí? ¿Dónde está ese condenado cuando lo necesito? Maestra Encarnación Carrasco.
C
Encarni llama Encarni. Encarnación.
D
Encarna, por favor, para ahora mismo.
C
Sabe lo que hace.
D
Te he dicho mil veces que no toques nunca esa canción en mi café.
A
Pero a ver, no le grite a la maestra Carrasco, por favor.
C
Eso es, no le grite. Aunque esto sea una guerra, hay que mantener los modales.
D
Ya. Perdónenme, perdónenme, pero hay cosas que. Maldita sea. Si es diciembre del 41 en Casablanca, ¿Qué hora es ahora en Nueva York?
A
Pues si me da un momentillo se lo miro en Google.
D
Deben de dormir en Nueva York. Deben de dormir en todas partes.
C
Sergio, este caballero no será.
A
Pues yo creo que sí que lo es. Sí que lo es.
D
El auténtico qué cuchichean De todos los sucios tugurios de Casablanca. Tuvieron que entrar precisamente en el mío, ¿Verdad?
C
Es él.
A
Es el mismísimo Bogart.
C
Esto es mucho mejor que ir a la guerra.
D
¿Ustedes también intentan escapar de la guerra?
A
No, nosotros somos reporteros. Somos reporteros.
D
A mí no me den explicaciones. Mientras paguen la cuenta y sus deudas de juego. Por mí como si son Santa Claus.
A
Oiga, Sr. Rick. Sr. Rick.
C
Don Rick, diría yo.
D
Rick a secas.
A
Rick, Rick. Sr. Don Rick a secas. ¿Sería tan amable de sentarse con nosotros?
D
No es mi costumbre, pero haré una excepción. Oigan, oigan. ¿Por qué aplaude toda esa gente?
C
Ah, no, por nada. Es que han visto la película muchas veces. Es muy emocionante verle y poder charlar con usted.
D
¿Qué película?
A
No le haga caso. Yo quería convencer a Alsina de que hay otras formas de vivir una guerra. Y la suya yo creo que fue la mejor.
D
Yo no vivo ninguna guerra. La guerra son los demás. Yo solo lucho por mí.
C
Ya, sí sabemos que al final deja usted a la chica. Deja que la chica se vaya con László. Porque Sabemos que es usted un sentimental. ¿Qué chica? Pues. ¿Qué chica va a ser? Pues Ingrid Berman.
A
No, Carlos, que le estás liando todo mucho. Y nos va a echar del café con adelantarle Casablanca.
D
Parece tranquila, pero no deberían fiarse. ¿Y no soy yo un hombre que prodiga consejos? ¿Ven aquella mesa?
C
¿La del señor bajito? ¿Dice usted la mesa de allí?
D
Sí. Es Ugarte.
C
Ah, claro.
A
Ugarte.
D
Un tramposo, un vividor. Sospecho que ha pegado un gran golpe y está a punto de conseguir un billete para Lisboa.
A
Oiga, ¿Y aquel otro?
D
No me hable, no me hable, no me hable. Es el sargento Renault, Una sabandija. Una deshonra para la bandera tricolor que lleva en el uniforme. Pero estamos en Casablanca. Aquí hay que hacerse amigo hasta del diablo. Y quien no lo entiende no sale jamás de esta cárcel al aire libre.
C
Esto es trampa, Sergio.
D
Pero trampa no. Si le han ganado a la ruleta a Renault con medios cuestionables. Por favor, procuren que no se entere del engaño.
C
No, si me refiero a que esto no es la guerra de verdad. Esto es un cuento de Hollywood. Esta Casa Blanca no existió. Todo este Glamour, estas frases. ¿Qué frases hace tan redondas esta ropa tan lujosa que lleva?
D
¿Cómo que no es así la guerra? Deje que le invite a un par de botellas de Dominio Perignon, cosecha del 21, un año excelente. Y una Blindís de caviar Beluga con un poquito de foie gras. Y les contaré lo mucho que sufrimos mientras los alemanes iban de gris y tú ibas vestida de azul. Sasha. Sasha. Aquí. Una cubileta y tres copas, rápido.
C
¿Te das cuenta, Sardina? Es ridículo. Si ni siquiera pasan un poco de hambre en la guerra.
D
¿Cómo que no? Yo llevo sin probar bocado desde el desayuno. Claro que me he bebido siete vasos de whisky en las rocas. ¿Quieren uno? ¿Me lo traen de Escocia en submarino?
A
A lo mejor sí que tienes un poco de razón, Carlos. La verdad que esta guerra.
D
¿Creen que esto no es la guerra de verdad?
C
Ni por asomo.
D
Ustedes no soportarían la guerra de verdad. Por eso fabricamos esta ilusión. Esto sí lo entienden. La guerra simplemente no se entiende.
A
Pues vamos a hacer una cosa. Vamos a hacer una cosa.
C
¿Qué cosa vamos a hacer?
A
Mira, vamos a contar. Como he visto que la ruleta ya ha elegido el cambio de género narrativo, yo propongo que la cosa transcurra la Segunda Guerra Mundial, pero no en esta. Una guerra que se vea más guerra. Que sea más guerra la cosa o más conflicto, más sucio.
C
Yo coincido contigo, pero los guionistas llevan todo este rato trabajando en un guión sobre espías e imagino que lo estarán ambientando en el tiempo presente, o sea, espías de la época actual.
A
Oye, pues se le cambia la época. Que sea una aventura de espías en la Segunda Guerra Mundial, que mola más y que había muchísimo espionaje. Y seguro que se puede reutilizar el guión con cambiarle dos fechas, yo creo. Aunque tenga mucha épica y mucha aventura. Y así contrarrestamos, porque me ha salido Esta guerra me ha salido un poco. Un poco bluff, la verdad. Y le quitamos así la pompa del café del Sr. Rick.
D
¿Qué ha dicho de mi café?
A
Que es precioso. Es un café estupendo, maravilloso.
D
Gracias, gracias. Hago lo que puedo con los pocos recursos que tengo. Las mesas son de importación china, los manteles de algodón egipcio y la pintura de las paredes son frescos de pintores italianos muy humildes.
A
Muy humilde, muy humilde.
C
Se ve igual. No es mala idea. No es mala idea lo que has dicho tú, Sergio. Una aventura de espías ambientada en la Segunda Guerra Mundial. Voy a avisar a los guionistas que
A
igual todavía improvisando, que ni lo escriban. Directamente sobre la marcha. No, que le vayan tanto, señor Ricasecas, antes de. Mientras van preparando todo lo que viene después, yo, aprovechando que se ha apropiado usted de la orquesta de radioficción y le ha dado esos berridos a Encarnación un carrasco, me voy a dar un lujazo de hacer algo que siempre he querido hacer.
D
Por favor, como si estuviera usted en su casa.
A
Ahí sí. Miren qué nervios. A ver si lo digo bien. Voy a darme el gustazo. A ver, maestra Encarnación Carrasco, toque La Marsellesa. Tóquela.
C
Bueno, así termina nuestra entrevista al mismísimo Rick de Casablanca. Rick a secas, que ha sido interpretado, como no podía ser de otra forma, por Humphrey Bogart.
D
Gracias, gracias, Gracias. Muy amables, gracias.
A
Y Sergio del Molino, que ha sido interpretado por Sergio del Molino.
C
Vaya, ha sido arriesgado el casting, la verdad. ¿Bueno, Humphrey, amigo Bogart, me sabe mal retenerle más de la cuenta, pero ya que le estamos aquí, ya que le tenemos aquí a usted le importaría quedarse un ratito más? Y a la vuelta del intermedio representamos un relato aquí en el teatro y para mí sería un gran honor, gran honor que usted encarnara a uno de los personajes.
D
Bueno, lo cierto es que ya que uno no es Humphrey Bogart todos los días, digo yo que me voy a hacer un poquito de rogar.
C
Bueno, haga usted lo que quiera, pero le da tiempo, ¿No?
D
Quiere decir, tengo que estar a las 3 en Hollywood.
C
Buah, no, llega usted de sobra.
D
Si me da tiempo, cuente conmigo.
C
Llega usted de sobra en cualquiera de nuestros medios de transporte de mentira. Hollywood en un momento. Un aplauso de nuevo para Humphrey Bogart, que se queda a interpretar algún personaje de nuestro segundo relato. Vamos al intermedio y a la vuelta. Atención. El cuento de los tres cerditos. Como una aventura de espías de la Segunda Guerra Mundial con Humphrey Bogart. Ahora continuamos.
Episode Title: Sergio entrevista a Rick de 'Casablanca'
Host: Carlos Alsina (Onda Cero)
Guests/Participants: Sergio del Molino, actor interpretando a Rick (Humphrey Bogart)
Date: June 3, 2026
Location: En directo desde el Teatro Luis del Olmo de Onda Cero
En este episodio especial de "Radioficción" de Más de uno, Carlos Alsina se rodea de humor, ingenio y talento radiofónico para jugar con los formatos literarios y cinematográficos en vivo desde el Teatro Luis del Olmo. El programa explora el “cambio de género narrativo”: este día, los clásicos se reinterpretan y, concretamente, Sergio del Molino entrevista al mítico Rick de 'Casablanca', representado con todo el glamour y la ironía del Hollywood dorado. Además, el público anticipa una segunda parte donde los tres cerditos serán llevados a una aventura de espías en la Segunda Guerra Mundial.
Introducción al concepto: Carlos Alsina explica el “cambio de género narrativo”: tomar obras clásicas y representarlas en un género inesperado. Ejemplo: El Mago de Oz como drama judicial, La Divina Comedia como historia de la mafia, Pinocho como leyenda samurái.
La ruleta doble: Un elemento cómico decide la obra y el género mediante ruletas — sale “Los tres cerditos” representados como una historia de espías.
Preparativos y bromas “de guerra”: Sergio reta a Alsina a convertirse en corresponsal de guerra, parodiando el rol del periodista en conflicto y jugando con vestuario (smoking incluido).
Ambientación en el Café de Rick: Conversión súbita del escenario en el icónico café de Casablanca, con bromas sobre la puesta en escena y la música en vivo.
Encuentro e interacción: Sergio y Carlos entrevistan (en tono de parodia) al legendario Rick, quien mantiene la actitud fría y cínica del personaje.
Descripciones irónicas y ambiente de glamour: El programa juega con el contraste entre el dramático fondo bélico real y la versión hollywoodiense, superficial y elegante de la guerra.
Sergio cumple un sueño: Pide a la orquesta tocar “La Marsellesa”, homenajeando la mítica escena de Casablanca.
Despedida del segmento de entrevista: Se agradece a ‘Rick’ (Humphrey Bogart) su presencia y se le invita a participar en la próxima ficción:
Este episodio, apostando por el humor meta-narrativo y la parodia, consigue trasladar al oyente la magia de un teatro-radio donde el juego, el homenaje al cine clásico y la sátira de la actualidad periodística conviven en directo. La entrevista “imposible” a Rick plantea preguntas y guiños sobre la diferencia entre la guerra real y la de Hollywood, preparando el terreno para la siguiente ficción delirante: los tres cerditos en pleno espionaje de la Segunda Guerra Mundial, con Bogart como actor invitado de lujo.
¡Atentos a la segunda parte tras el intermedio!