
La vida es una experiencia corta, en ocasiones demasiado, por ello disfrutarla es algo fundamental y la amistad una condición necesaria.
Loading summary
Robert
Les estamos ofreciendo Radioficción. Es mentira, pero está pasando.
Borja F. Sedano
Seguimos, queridos amigos, aquí en Radioficción seguimos en el teatro Luis del Olmo. Y también les digo que seguimos sufriendo los estragos del ladrón de este teatro. Porque en el entreacto han desaparecido dos pelucas, una polea, una polea y también una gorra que se dejó olvidada una señora del público la semana pasada. Bueno, no se angustien porque tenemos sobre el terreno, ya lo saben, a un investigador paranormal experto, el youtuber José Antonio Lobo. José antonio, tenemos noticias. ¿Tienes novedades del ladrón?
José Antonio Lobo
Sí. No es un ladrón, Alsina no es un espectro. Espera, espera. Fotoacoples. Radiofrecuencia. Aquí hay una presencia sobrenatural. Mi equipo ya está preparado. Hemos instalado cámaras de radiofrecuencia, sensores de movimiento, detectores de miligaus de sonido espectral. El espíritu no podrá dar un paso sin que lo detectemos, lo grabemos para mi canal de YouTube y lo tengamos en primicia.
Borja F. Sedano
Ya, pero José antes, yo creo que el ladrón no, no es sobrenatural, es un ladrón y punto. Un ladrón sin más, un ladrón corriente, un ladrón cualquiera. Porque no te dejas de cámaras de radiofrecuencia y te limitas a seguir sus huellas, Las pistas.
José Antonio Lobo
Manifiestate espíritu, manifiéstate. ¿Qué quieres, Carlos Alsina? ¿Qué quieres de él?
Borja F. Sedano
José Antonio, que no es un espíritu de verdad, que es un ladrón.
José Antonio Lobo
¿Qué es lo que quieres? Manifiéstate ante nosotros. Dinos qué es lo que ansías.
Borja F. Sedano
No hay manera. Oye, allá tú, Jose antes. Adiós José Antonio.
José Antonio Lobo
Libera este teatro, libéralo de su influjo maligno.
Borja F. Sedano
Vamos a dejar que trabaje tranquilamente, José Antonio, y que nos deje nosotros. Bueno, a continuación vamos a ofrecerles un segundo relato sonoro. Esta vez no trata de asesinos. Pueden estar más tranquilos. Está basado en una historia real y la hemos titulado La historia de Ibelin y Mats.
Ibelin
Bienvenido a la mejor taberna de Azeroth, compañero tabernero. Una jarra de tu mejor cerveza para mi amigo. No has probado nada igual, te lo garantizo.
Ann
No tengo monedas para pagarlo.
Ibelin
Te invito yo, No te preocupes. ¿Cómo te llamas?
Ann
¿Aquí o fuera? Aquí me llamo Luis.
Ibelin
Luis, gran nombre. Pues has tenido suerte al dar conmigo. Por aquí todos me conocen. Preguntes a quien preguntes, todos hablarán maravillas de mis hazañas. Si tienes cualquier problema, trifulca o misión que no puedas completar por ti mismo, no dudes en preguntar por el noble paladín. Yvelin Re.
Robert
Mats. Pero tú. ¿Has visto qué hora es?
Truth Steen
Es tarde, hijo. Deberías irte a dormir.
Matt Steen
Sí. Perdón. Mamá. Ahora mismo lo apago. Dame un momento.
Robert
Tienes que descansar, hijo.
Matt Steen
Lo sé, lo sé. Ahora mismo apago el ordenador. Dadme un momento.
Truth Steen
Está bien, pero solo cinco minutos.
Matt Steen
Cuenta con ello. Disculpa, me habían interrumpido. Como decía, si tienes cualquier problema, no dudes en preguntar por el noble paladín. Evelyn Redmore.
Truth Steen
Dentro de su videojuego de aventuras fantásticas, Evelyn Redmore era un hombre fuerte y valiente, con una larga cabellera dorada, brazos fuertes y un frondoso bigote.
Ibelin
Bienvenidos, queridos amigos. Estoy a vuestro servicio.
Truth Steen
Pero fuera de la pantalla, Evelyn Redmore era mi hijo. En la vida real se llama Matt Steen. Tenía el pelo castaño corto y padecía una enfermedad degenerativa. Distrofia muscular de Duchenne.
Doctor
Lo lamento mucho, Sr. Ssteen.
Truth Steen
Nos dieron el diagnóstico en mayo de 1993, cuando Max apenas tenía cinco años. Lo recuerdo como si fuera ayer. Fue en una oficina del edificio de ladrillo que albergaba el Hospital Juleval de Oslo.
Doctor
Mats padece un trastorno extraño. Sus genes tienen un fallo que impide que sus músculos se desarrollen por horas. Sus síntomas son tropiezos y falta de equilibrio, pero empeorarán y muy rápido.
Truth Steen
Nunca habíamos oído hablar de esa enfermedad. Nos costó mucho quedarnos con el nombre.
Doctor
Distrofia muscular de Duchenne. Es degenerativa y muy agresiva. Por desgracia, los pacientes que sufren esta enfermedad no suelen vivir más de 20 años.
Truth Steen
¿Veinte años? Fue muy difícil de asimilar, pero tuvimos que hacerlo, como auguraron los médicos. Poco a poco, Mads perdió la capacidad de caminar y acabó en una silla de ruedas. Antes de cumplir los 12, le empezaron a fallar los brazos. Enseguida dejó de poder jugar en el recreo con el resto de niños. No podía divertirse como lo hacían los demás. No podía lanzar una pelea ni jugar al escondite. Nos daba mucha pena que estuviera tan solo. Así que, buscando una alternativa, un pasatiempo que pudiese disfrutar en sus ratos libres, mientras sus compañeros de clase jugaban en el patio. Le regalamos una consola.
Robert
Mira, hijo. Se llama Game Boy.
Matt Steen
¿Game Boy?
Robert
Eso es.
Truth Steen
Otros niños tenían una restricción diaria de horas de pantalla, pero nosotros decidimos ser más laxos. Era su único disfrute. ¿Cómo íbamos a limitárselo?
Robert
Y con esta contraseña entras en el ordenador familiar.
Matt Steen
Apuntado. Gracias, papá.
Truth Steen
Al principio tratamos de animarlo a alternar el uso de ese viejo ordenador con otras actividades. Dar paseos por el barrio o hacer planes con nosotros y con sus hermanos y sus primos. Pero Max no disfrutaba esas salidas. No podía nadar en la piscina, ni bailar en un concierto, ni comer solo en un restaurante. Así que con el paso de los años, cuando empezó a pedirnos permiso para ausentarse.
Matt Steen
No quiero ir al concierto, mamá. Quiero quedarme en casa.
Truth Steen
Aceptamos. Nuestro objetivo simplemente era que Mads pasara sus días tranquilo y lo más cómodo posible. Si él era más feliz en casa, ¿Por qué íbamos a obligarle a salir?
Robert
¿Eso de ahí que es?
Matt Steen
Es Mundo Digital, un reino mágico.
Robert
¿Y tú eres ese muñequito de aquí?
Matt Steen
Sí, ese soy yo.
Truth Steen
Él era más feliz así, pero a nosotros nos partía el corazón verlo tan solo. Nos daba mucha pena que aquella fuera a ser su vida y que nunca fuera a hacer amigos.
Matt Steen
Y esta de aquí es mi casa. ¿Lo ves? La he decorado yo.
Robert
Sí, ya lo veo.
Truth Steen
Mat se graduó del instituto y se mudó a la planta baja de nuestra casa. Como todo veinteañero, disfrutaba mucho de tener independencia, aunque dicha independencia solo durara varios metros. Allí pasaba los días jugando a ese juego virtual que tanto le entretenía y escribiendo entradas en su blog. Sus horarios eran extraños. Para coincidir con otros jugadores, se acostaba tarde y jugaba hasta bien entrada la noche. Recuerdo oír cómo festejaba sus andanzas.
Ibelin
Sí, ese dragón es nuestro.
José Antonio Lobo
Cubridme. Cubridme. Mats, baja la voz, que los vecinos te van a oír.
Ibelin
Lo siento, papá.
Truth Steen
Despertaba, comía con nosotros, le sacábamos a pasear en su silla de ruedas y volvía a encender su ordenador para escribir en su blog y jugar. Y al día siguiente, vuelta a empezar. Despertaba, comía, escribía en su blog, jugaba, dormía, y así cada día y cada noche. Hasta que. Hasta que de pronto, un día, Ya no despertó. Publicamos la noticia en su blog para prevenir a sus posibles compañeros de corretías digitales de que nunca volvería a conectarse. Y antes de que nos diéramos cuenta, tuvimos que celebrar su funeral.
Robert
¿Cómo estás, cariño? ¿Salimos ya?
Truth Steen
Dame un momento. Mira que sabíamos que este momento llegaría.
Robert (continued)
Recuerdo perfectamente que aquel médico de Oslo nos lo dijo. Que no pasaría de los 20 años.
Robert
Bueno, ha vivido 25, pero es que
Robert (continued)
no los ha vivido de verdad. Robert. Mira la iglesia. No hay nadie. No ha venido ningún compañero del colegio. No tuvo ningún amigo jamás. A pesar de lo mucho que le queríamos. A pesar de todo, siempre estuvo solo.
Ann
Disculpen. Disculpen. Siento interrumpir.
Robert
Mira, no es un buen momento. Lo sé, lo sé.
Ann
Pero es que. ¿Han dicho algo que? ¿Les importaría salir fuera? No quiero molestar, pero tengo que presentarles a unas personas.
Robert
No vamos a salir.
Truth Steen
Sí, sí, salgamos. Me vendrá bien un poco de aire fresco.
Ann
Ya estamos. Les presento a Ann, del Reino Unido, a Janina, de Finlandia, a Lisette, de Países Bajos y a rick, de Dinamarca.
Truth Steen
¿Quién es toda esta gente?
Ann
Somos los amigos de Mat. Hemos reunido dinero para pagarnos los billetes de avión y poder venir a despedirnos.
Robert (continued)
¿Erais amigos de mi hijo?
Ann
Todos lo éramos. Jugábamos con él en el ordenador desde hace 10 años y charlábamos por texto. Nos desahogábamos, nos contábamos nuestras cosas. Y Mads nos ayudó a todos.
Robert
¿A quiénes? ¿Qué estáis diciendo? ¿A quiénes ayudó?
José Antonio Lobo
¿Mi hijo
Ann
no ha visto el correo del blog? Cuando vimos la noticia, todos les escribimos. Tiene que tener muchos mensajes nuestros.
Truth Steen
No, no me ha llegado ningún mensaje.
Ann
No puede ser. Échele un vistazo al correo. Puedo ayudarla si quiere.
Doctor
Sí.
Ann
Aquí. ¿Lo ve? Esto es. Hay un email de Dan Garret. Inglaterra.
Robert
Siento muchísimo su pérdida. Nunca llegué a conocer a Mads en persona. Pero solo hablando con él a través del chat se notaba que era una persona con un corazón enorme. Le echaré muchísimo de menos.
Mary Landström
Es muy bonito.
Ann
Y ahora salgan a la bandeja de entrada y refresquen. Tiene que haber más ahí.
Robert (continued)
Sí, sí.
Truth Steen
Hay otro de Gite Sohellarse en Suecia. Madge fue un amigo que me acompañó en momentos muy oscuros.
Mary Landström
En momentos muy oscuros. Gracias a él estoy aquí a día de hoy. No se imaginan cuánto le queríamos.
Robert
Querida familia de Mats, Mi nombre es Kai Simon Frediksen. Se me ha roto el alma leer
Ann
su publicación en el blog.
Robert
Mi nombre es Miel, Les escribo desde Francia.
Mary Landström
Me llamo Mary Landström, vivo en Países Bajos y es un orgullo contarles que
Truth Steen
fui amiga de su hijo.
Ann
Le vamos a echar muchísimo de menos.
Mary Landström
Su hijo era una persona increíble.
Truth Steen
Les prometo que le recordaré durante toda mi vida.
Robert
Mads era genial. Le encantaba escucharnos a todos. Nunca he conocido a nadie como él.
Mary Landström
Yo empecé a jugar al videojuego para estrechar lazos con mi hijo. Es autista y en el mundo real no es fácil conectar con él. Les parecerá una locura, pero gracias a Mads, mi hijo empezó a abrirse conmigo y me dio su primer abrazo. Se lo agradeceré de por vida. Gracias por compartir a Mads con todos nosotros.
Robert
El buzón está saturado de mensajes.
Robert (continued)
Sí se me ha bloqueado el móvil, no puedo leerlos todos.
Ann
Sé que no será ningún consuelo, pero al menos la ayudará a ver lo mucho que queríamos a su hijo. Fue muy importante para mucha gente, Sr. Astin. Y no estuvo solo. Le garantizo que No estuvo solo. ¿Podemos entrar a despedirnos?
Truth Steen
Claro, claro, cómo no.
Robert
Yo os acompaño. Pasad. Es por aquí.
Truth Steen
Tardé días en leer todos los correos. Agrupaban centenares de historias de amistad, compañerismo, agradecimiento. Y descubrí incluso una historia de enamoramiento entre Mads y una joven de Dinamarca. A pesar de su enfermedad, a pesar de su silla de ruedas y de los augurios de los médicos, mi mayor miedo nunca llegó a cumplirse. Porque gracias al mundo digital que se ocultaba tras la pantalla de su ordenador.
Ibelin
Tabernero, una jarra de tu mejor cerveza para mi amigo.
Truth Steen
Mi hijo dejó su huella en la vida de mucha gente y nunca estuvo solo.
Borja F. Sedano
Así termina nuestro homenaje a la historia real de Mads o Ibelin y a sus amigos. Hemos escuchado a Borja F. Sedano como Robert, el padre de Mat, El médico que diagnostica al niño enfermo. Ha tenido la voz de Nacho Arias. Los mensajes de texto de los amigos de Match han pertenecido a Leonor García, a Carlota Díaz, a Rubén Santos, a Irene Ramírez, a Manuel Molina. Frente del grupo de amigos ha estado la voz de Pablo Díez. En el papel de Match. Y de Iberin han escuchado a José Guaita. Y nuestra protagonista, Truth Steen, la narradora y madre de Mads, ha tenido la voz de Aida de la Cruz. Y hasta aquí llegó nuestra función de hoy. El miércoles que viene a las 11 de la mañana levantamos de nuevo el telón de Radio Ficción. Hasta entonces, pásenlo bien.
Podcast: Más de Uno – Radioficción
Host: OndaCero
Episode: Radioficción - Episodio 40: La historia de Ibelin y Mads
Date: July 1, 2026
This emotionally resonant episode of “Radioficción” centers on “La historia de Ibelin y Mads,” a dramatized retelling based on a real story of a young man, Mads Steen, who lived with Duchenne Muscular Dystrophy. The episode explores the duality of Mads' world: his constrained physical reality and his boundless digital life as “Ibelin” in an online fantasy realm. It culminates in a surprising, moving revelation of the authentic connections Mads formed online, challenging the notion that he ever lived in true loneliness.
[02:35-03:32]
The audio drama opens in a fantasy tavern in “Azeroth”, the realm within an online game, where Ibelin offers camaraderie to another player, Luis.
The immersion is broken by Mads’ parents reminding him it’s late—blending real and virtual worlds.
[05:21-07:28]
Mads’ parents try to give him a semblance of normalcy and joy, gifting him a Game Boy and access to the family computer. Unlike other children, his screen time goes unregulated—gaming becomes his main outlet and escape.
Attempts to engage Mads in regular activities falter as his disease progresses and limitations outpace possibilities.
The episode blends humor, warmth, and deep empathy. Narration alternates between gentle irony (the paranormal investigator, fantasy adventure) and profound emotion as the family’s misperception of their son’s solitude is shattered by powerful testimony to the meaning and validity of digital friendship. The dramatization is respectful, engaging, and ultimately uplifting.
The episode is a touching homage to unseen connections formed in digital realms, celebrating the real impact one individual can have—regardless of physical limitations—reminding listeners that friendship and legacy sometimes transcend the boundaries of the real world.
“La historia de Ibelin y Mads” is ultimately a celebration of community and friendship found in the unlikeliest, most modern of places—a video game—giving comfort to families and listeners that no one, even in apparent solitude, is truly alone.