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Estamos estrenando una nueva mañana, estamos ante un nuevo día, se llama 8 de enero del año 2026. Estamos a jueves, segundo lunes, perdón, segundo jueves ya de este año, de este nuevo año, ventilado ya casi ocho días del año nuevo y a esta hora como siempre, pues un vistazo antes de recibir a los contratulios de este programa. Los periódicos pues hablan sobre todo de lo de Trump, como viene siendo costumbre desde hace un año que tomó posesión como presidente de los Estados Unidos. Pero bueno, hay algunas otras cuestiones también en los diarios es verdad, por ejemplo, 10 años, 10 años esperando a que Pedro Sánchez se siente a hablar con él y el día que por fin sucede se comprobará Oriol Junqueras que en realidad en las portadas no se habla mucho de él y sí se habla mucho de Donald Trump y de Marco Rubio y de Groenlandia. La última vez que el presidente Sánchez se vio con Oriol junqueras fue un 15 de marzo de 2016 cuando junqueras gobernaba Cataluña mano a mano con Puigdemont y estaban con el raca raca del referéndum y lo del procés. Año 16 es un año antes de todo el lío del referéndum y todo lo demás. Aquella reunión del año 16 entre Sánchez y Oriol Junqueras fue secreta y solo trascendió tres semanas después y cuando se supo lo que se habían visto. La versión oficial que dio el PSOE es que Sánchez le había sondeado a Junqueras sobre el posible apoyo de Esquerra a la investidura de Pedro Sánchez, pero que como la condición que había puesto Junqueras era el referéndum, pues que se había acabado ahí el sondeo. Bueno, pues diez años después vuelven a reunirse en el Palacio de la Moncloa. Adelante el periódico que hoy el presidente concederá al líder inhabilitado de Esquerra Republicana 5.000 millones de euros más para la financiación de Cataluña. Que le concederá que haga él el anuncio que el gobierno central dice, confía en que esta lluvia de millones desatasque la negociación de los presupuestos que nunca fueron presentados y que sobre todo quien confía mucho es Salvador Illa porque tampoco tiene presupuestos y está a ver si esto sirve para que los suyos salgan adelante. Sostiene Garea en su crónica del español que La Moncloa enfría las expectativas respecto del llamado concierto catalán y admite que sigue siendo bastante complicado amarrar a la vez el apoyo de Esquerra y el apoyo de Junts. Y que aún así, para unos presupuestos generales seguiría haciendo falta el apoyo de Podemos, cuyas exigencias en Moncloa consideran inviables. Y sostiene Portillo en su crónica de La Razón que en el PSOE sigue la sensación de fin de ciclo y que hay dirigentes que están muy encendidos con esta reunión de hoy en la Moncloa porque entienden que Pedro Sánchez está anteponiendo sus propios intereses a los del Partido Socialista. El País elige un título esperanzador para el Gobierno, que Sánchez y Junquera se reúnen para dar estabilidad a la legislatura, dice se estabilique. Y luego trae una crónica sobre Pilar Alegría en la que leo que se le cruza este espinoso asunto de la financiación en la campaña de las autonómicas, pero que ella ya dijo ayer que va a defender con uñas y dientes que aragón sea respetado. ¿Por quién? Por Sánchez, supongo. Respetado uñas y dientes, presidente, que lo sepa uñas y dientes. El Mundo dice hoy que Pedro Sánchez cruza dos líneas rojas de golpe esta mañana, la foto y el modelo singular de financiación. Y trae una editorial que Pilar Alegría afronta contradicciones imposibles, igual que María Jesús Montero como candidata en Andalucía. Que el presidente acepte el marco de desigualdad entre españoles por pura supervivencia es una amenaza para el propio Partido Socialista. Insiste, por cierto, Ana Carmona, la catedrática, en su tribuna del diario El País, en recordarle al Gobierno que los decretos no pueden ser utilizados como vía para gobernar cuando no tienes mayoría parlamentaria, porque la Constitución exige que haya unas circunstancias de urgente necesidad para recurrir a los decretos leyes. Y que hacerlo para enmascarar la debilidad estructural de un Gobierno que depende del Parlamento, dice, es un ejercicio de malabarismo que agrava la insoportable levedad en que se encuentra la Cámara en esta legislatura. Es una tribuna bien interesante, en mi opinión, que al presidente en su lectura de prensa, supongo que no le va a interesar lo más mínimo. Se la saltará. Bueno, pero decía que en las portadas sobre todo, sigue mandando Donald Trump, qué le voy a contar. Por su asalto a petroleros rusos, Henry Morgan Trump, ya decíamos ayer, y por su hoja de ruta hasta ahora desconocida para Venezuela, que ayer desveló Marco Rubio, el ministro de Exteriores, Petróleo, Amnistía y transición son las tres fases, según el diario El Mundo. Estabilización, recuperación y transición son las tres fases, según el diario El País. Dedica este periódico una página hoy a la figura de Richard Grenell, de quien nos viene hablando John Muller en la tertulia de este programa. John lo llama el zapatero de Trump porque es un tipo que se entiende con el hermano de Delcy, con Jorge Rodríguez, y que a la vez susurra en el oído de Donald Trump lo mala y lo incapaz que es la oposición venezolana. Su influencia, dice hoy la crónica de Juan Diego Quesada en El País, su influencia, la de E. Grenelle, es todavía mayor ahora que Maduro ha salido de la ecuación y que uno de los hermanos Rodríguez ha entrado por la puerta del Palacio de Miraflores, o sea del sí, firmen la razón. Amador Boyar un análisis sobre Donald Trump que empieza así dice La batidora geopolítica de Donald Trump está produciendo un brebaje que sus aliados ya no saben cómo tragar. Especialista como es en reciclar ideas de otros, aplica ahora la teoría del hombre loco, que en realidad es una teoría de Nixon y que dice que ser imprevisible no solo es muy válido para los enemigos, sino que es también muy válido para tratar con tus propios aliados. Que ser imprevisible es una virtud política y que Trump lo está llevando a su extremo máximo. Informa el diario El Mundo y desde aquí informamos a la Casa Blanca de que Núñez Feijóo reveló ayer a la cúpula del PP su malestar con Donald Trump. Le tiene contrariado y disgustado, que lo sepa el del pelo naranja. Hay malestar de Feijóo con lo que está haciendo. Alberto Rojas en este mismo periódico repara en la historia del petrolero Vela 1, que luego fue rebautizado como Marinera y que el que ha sido asaltado por los estadounidenses en el Atlántico Norte. Dice Alberto que tiene armador iraní este barco bandera de Guyana, que está sujeto a sanciones como tantos viejos cascarones oxidados que la tripulación mientras huía del asalto estadounidense, quitó la bandera de Guyana en la costa de Venezuela, pero como no llevaba la rusa a bordo, pues lo que hizo fue pintar en el casco la bandera rusa y declarar como residencia de este barco la ciudad de Sochi para intentar pasar inadvertido. Pasar inadvertido cuando tiene 333 metros de eslora, o sea que es como el portaaviones estadounidense Gerald Ford, no es fácil pasar inadvertido en esas condiciones. Jone Belarra ayer criticó a Pedro Sánchez por no atreverse a llamarle agresión a lo de Estados Unidos a Venezuela.
