
Como cada día, Carlos Alsina hace un repaso de las portadas de los principales periódicos.
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Aquí estamos estrenando la mañana del viernes, el viernes, décimo día ya del mes de abril de 2026. Echamos un vistazo a los periódicos, como siempre a esta hora. Y bueno, como cierre de esta semana, de temas que nunca caducan, de temas que son siempre secuela de SEC, esta semana hemos hablado del Guernica, del viaje a la Luna, de Oriente Medio, de la corrupción en España. Temas clásicos que siempre están ahí. Pues como cierre a esta semana, añade el diario El Mundo, otro de nuestros imperecederos, que es el origen de Cristóbal Colón. A ver si en lugar de catalán o balear resulta que era gallego. Esto lo sostiene Carmen García. Es portado y del diario El Mundo. Lo sostiene Carmen. Es uno de los asuntos de portada. Lo sostiene Carmen García, que es investigadora de linajes genéticos y que está convencida no sólo de la galleguidad de Cristóbal Colón, sino de que bajo el nombre de Colón en realidad se escondía Pedro Álvarez de Sotomayor, o sea, Pedro Madruga, vizconde de Twy, que así era apodado Pedro Madruga. Siempre que se ha planteado esta hipótesis, que no es nueva, de que en realidad Cristóbal Colón fuera Pedro Álvarez de Sotomayor, se ha planteado el problema siguiente. Y es que Pedro Álvarez Otomayor se murió seis años antes del descubrimiento de América. No te digo ya cuántos años antes de los siguientes viajes a América, porque también hubo más viajes a América, como hubo más viajes a la luna después del 69. Los partidarios de esta teoría, en todo caso, lo resuelven alegando Pedro Álvarez Otomayor, habiendo caído en desgracia por su apoyo a la Beltraneja, fingió su propia muerte y adoptó una nueva identidad, la nueva identidad de Cristóbal Colón. Impresionante esto. Madruga. Pedro Madruga. Bueno, por los puntos, hoy ganan en interés en los periódicos las señoras pano a los señores Trump y Netanyahu, o sea, de la geopolítica a las bolsas de cartón tipo Zara, como dijo ayer una de las testigos declarantes. Salvo La Vanguardia, que es quien menos espacio dedica al juicio de las mascarillas, los diarios se rinden hoy al atractivo literario de la madre y la hija, que ayer acusaron al ministro Ávaros de recibir un chalé como soborno y al Partido Socialista de abrir sus puertas a las bolsas con billetes de procedencia ilícita.
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El dinero se metía en una bolsa de plástico, se doblaba la bolsa y se metía en una bolsa de papel.
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Sostiene el diario La Razón que las sombras sobre la financiación del PSOE eclipsaron en la sesión de ayer los negocios del propio Ábalos, como si le hubieran robado el protagonismo al ministro en su propio juicio o ex ministro. Ocurre en ABC, de hecho, porque la portada hoy es para las Pano, o sea, la madre y la hija con sus abogados respectivos caminando los cuatro por las Salesas camino del Tribunal Supremo. Y en el editorial dice ABC que a estas alturas de las investigaciones resulta extravagante que el PSOE no haya sido llamado aún a declarar como investigado, porque cualquier asociación que manejara fondos de esta manera ya habría sido imputada. El español explica en su editorial que si en el juicio Mascarillas se habló ayer de los dineros del PSOE es porque no asistimos a hechos aislados, sino a vasos comunicantes de una misma trama. Podría parecer un mosaico confuso, pero es la anatomía de una sola operación de poder. Premio al título chocante para la portada del Mundo, que es esta. El Gobierno se mete en la nevera. ¿Cómo dice que el Gobierno se quita del foco y huye del escándalo desatado en el Tribunal Supremo? Están ahí, en perfil bajo. A ver si escampa. En El Confidencial se fijan en uno de los personajes de ayer, Álvaro Gallego, cuya profesión, según dijo él mismo, es pensionista, pero que en sus ratos libres ayudaba a la pano mayor, a Carmen, y le hacía de chófer. Oía muchas cosas, dice la crónica. Tanto yo, Álvaro, que se atrevió a dar ayer un número redondo sobre una de las mordidas. Dijo que fueron 600.000 euros para engrasar la concesión de la licencia de los hidrocarburos a la pano menor, que es Leonor, la hija. La Fiscalía la señala en otra de las causas que se están investigando como testaferra de Claudio Rivas. Ella aparecía como administradora de una sociedad, pero ignoraba, o eso dice ella, a qué se dedicaba exactamente la empresa. Es ella quien intercambia whatsapps con su ex novio Aldama, en los que habla de Ábalos como el putero y de Pedro Sánchez como el guapo. Y ayer Leonor se disculpó por estos términos.
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Son conversaciones privadas, que el lenguaje ahora parece muy soez, que evidentemente no se tiene que hablar así de las personas, pero bueno, son conversaciones privadas que tengo con mi pareja. Y era que se enfrentó Pedro Sánchez Ábalos y Ábalos a Pedro Sánchez.
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Tampoco me parece a mí muy soes llamar guapo a Pedro Sánchez. Putero igual, pues suena mal, pero siempre tiene la alternativa que es putañero. Dice Rocío Martínez Posada en su crónica del País que Leonor González Pano con el rosario en la mano, inundó de candidez la sala, dice su voz dulce, aterciopelada, por momentos infantil y aderezada de gestos risueños, consiguió generar un clima cálido en el Supremo. Nati Villanueva en ABC la vio más aferrada a la fe que a la justicia, como su exnovio Aldama, que lleva crucifijo en la solapa del traje y que ayer llevó palmeritas y croasanes a los periodistas, porque el que está hecho a corromper al final soborna. Como respira. Es que ni se da cuenta de lo que está. Escribe Leire Iglesias en El Mundo que es posible que el Tribunal Supremo jamás haya asistido a una narración delictiva en un tono más meloso que el de la señora Pano y que visto lo visto, llamar a esta matrioska de colocación de queridas y trasiego de billetes caso mascarillas es de un simplismo extremo. La cochambre lo llama Francisco Pascual en su columna El hedor que desprende la trama y que permite al contribuyente adquirir plena conciencia de a qué se dedicaban sus dineros. Se ilustra esta columna con foto de Pedro Sánchez en modo carcajada subido a un coche Lego en la feria del videojuego. Estos son como mundos paralelos, todo está sucediendo a la vez. Pero hay elecciones el domingo en Hungría y nos recuerda María Paz López en su crónica de La Vanguardia que el hombre que puede desbancar a Víktor Orban el domingo, que se llama Peter Magiar, formó parte de su círculo hasta que dejó de hacerlo hace dos años, o sea que es de derechas. Vamos, que es una oposición pero que es centro derecha. Dice la corresponsal 39% del voto le están dando los sondeos. 30% le están dando a Viktor Orban. 39%. 30% la izquierda en Hungría no se come un colín demoscópico para que luego digan de España. Fíjate, allí la derecha estaría en el 70% del voto. Esto lo subraya también la profesora Ruth Ferrero Turrión en su tribuna del Diario del país dice que la oposición que puede acabar con Viktor Orban en realidad es una disidencia del propio partido de Viktor Orban y que la incógnita para el domingo es si Orban aceptará el resultado de las elecciones en caso de salir derrotado y qué hará la Unión Europea en caso de que Orban no acepte el resultado de las elecciones en Hungría. De la cumbre política celebrada ayer en Barcelona Illacabo Rufián en modo Vaqueros Anchos y Montero Irene en modo Merecemos la pena. Leo en la crónica de Iñaki Pardo en La Vanguardia que el primer aplauso cuando entró Gabriel Rufián al aula lo inició su propio equipo, porque tiene un equipo, pero que el público luego lo mantuvo, o sea que realmente había ahí calor y seguidores y que además de repasando quiénes estaban allí, que además de Rouras asistió una profesora catalana afincada en Escocia que aprovechó sus vacaciones para ir a este acto y una militante griega de la izquierda ecologista que apenas habla español, pues lo que viene siendo el pluralismo, o sea que había un poco de todo. Y dijo allí Rufián que él prefiere llenar TikTok a las bibliotecas, yo prefiero llenar TikToks que bibliotecas porque mi hijo mira el TikTok. Dice la crónica de A veces sobre la pésima relación entre Rufián y los otros diputados del grupo de Esquerra en el Congreso que los otros piensan que Rufián solo piensa primero en sí mismo, después en sí mismo y en tercer lugar en Twitter.
Host: Carlos Alsina (OndaCero)
Fecha: 10 de abril de 2026
En este episodio matutino, Carlos Alsina ofrece su habitual y agudo repaso de la prensa española e internacional, combinando información, análisis de titulares y un toque de humor. El programa gira en torno a los clásicos temas que nunca caducan (historia, corrupción, geopolítica), con especial atención a la portada de la prensa sobre el juicio de las mascarillas, escándalos políticos, y curiosidades tanto históricas como actuales.
“A ver si en lugar de catalán o balear resulta que era gallego. Esto lo sostiene Carmen García…”
— Carlos Alsina [00:34]
“El dinero se metía en una bolsa de plástico, se doblaba la bolsa y se metía en una bolsa de papel.”
— Testimonio recogido en prensa [02:24]
El Mundo titula: "El Gobierno se mete en la nevera", sugiriendo que Moncloa busca pasar desapercibida hasta que escampe el escándalo.
El personaje de Álvaro Gallego destaca: pensionista y chófer ocasional de Carmen (la madre Pano), se atreve a poner cifra a una de las mordidas: 600.000 euros.
“Álvaro… dio ayer un número redondo sobre una de las mordidas. Dijo que fueron 600.000 euros para engrasar la concesión de la licencia de los hidrocarburos a la pano menor.”
— Carlos Alsina [03:19]
"Son conversaciones privadas, que el lenguaje ahora parece muy soez... pero bueno, son conversaciones privadas que tengo con mi pareja."
— Leonor González Pano [04:32]
La prensa destaca el tono y la teatralidad de las declaraciones:
Crónica de El Mundo califica el caso como una "matrioska de colocación de queridas y trasiego de billetes", y ABC critica que el PSOE no haya comparecido aún como investigado.
"39% del voto le están dando los sondeos. 30% le están dando a Viktor Orban... la izquierda en Hungría no se come un colín demoscópico para que luego digan de España."
— Carlos Alsina [07:00]
Sobre Colón:
Sobre las bolsas del caso mascarillas:
Análisis sobre corrupción:
Sobre Hungría:
Sobre Rufián y el efecto TikTok:
Este episodio es una radiografía afilada y divertida de la actualidad: desde teorías históricas bizarras e imperecederas (Colón gallego), pasando por el desfile nacional de corrupción y una mirada irónica a la crónica política europea y nacional. Alsina combina el humor con la crítica social, logrando mantener la frescura de una agenda repetida pero siempre relevante.