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Iniciando la mañana de este viernes, estamos a 23 de enero del año 2026. Echamos un vistazo a los periódicos a esta hora de la mañana. Ya les he contado que están de enhorabuena hoy los aragoneses porque ha empezado una nueva campaña electoral. Qué feliz noticia para todos, ¿Verdad? A disfrutar de los mítines, de las sobreactuaciones, de los ataques de unos y otros, de las medias verdades, de las consignas. En fin, lo que constituye una campaña como Dios manda en España. Hoy trae el diario Heraldo, el Heraldo de Zaragoza, la foto tradicional que han aceptado hacerse todos juntos los aspirantes a la presidencia del Gobierno aragonés y dice la crónica que las conversaciones entre ellos durante la sesión fotográfica fueron tan amables como insustanciales, con gestos a mitad de camino entre el afecto y la gelidez glacial. Trae encuesta El Heraldo hoy sobre las elecciones en Aragón con este tí el PP ganaría con más escaños que todos los partidos de izquierda o este otro entre PP y Vox suman el 60% del voto en Aragón. Azcon se quedaría 4 escaños por debajo de la mayoría absoluta, pero sería el único aspirante en condiciones de ser investido. El PSOE perdería 4 diputados o incluso 5 y vería como el 8% de sus votantes se pasan al PP y el 2% de sus votantes se pasa a Vox. Presidente Sánchez compareció ante la prensa anoche en Bruselas después de la cumbre de gobernantes europeos y se manifestó cansado cuando había respondido ya a dos preguntas Una más que tengo que volver. No, en serio, es un día largo y llevamos días bastante largos y tengo que volver a Madrid. El presidente no, en serio, porque los periodistas lo han escuchado. Ustedes se reían recordando seguramente otros momentos en los que el presidente pidió la hora también en comparecencias ante la prensa. Bueno, antes de las preguntas había hecho diez minutos de intervención, de discurso y había trasladado el presidente del Gobierno su aliento a las familias de los fallecidos en el accidente de Adamuz. ¿Qué responsabilidad asume el Gobierno? Asumimos todas, como estamos haciendo desde el primer momento de la tragedia. Echaba de menos al presidente el editorial del diario La Razón que dice esta mañ empieza a ser un escándalo la práctica desaparición de Sánchez en un intento pueril de desvincular su imagen de la tragedia apareció aunque fuera un ratito corto en Bruselas. Bueno, la portada del diario La Razón a quien señala hoy es al ministro Puente, de quien dice que escurre el bulto porque apunta a un problema en la vía casi indetectable. Después dice en su editorial que al menos el ministro dice algo, aunque no sea forzosamente la verdad. El País atribuye a los técnicos que están investigando el accidente la hipótesis principal de que el carril colapsó por una fisura que se fue expandiendo hasta romperlo del todo. Dice que ahora van a ser los análisis en un laboratorio externo los que corroboren o no esta firme sospecha y a veces sostiene que Adif carece de personal y de medios propios para detectar defectos en las vías, defectos internos en las vías y que necesita contratar este servicio con empresas privadas. Cuenta que en octubre se licitó el concurso para la detección de fallos con ultrasonidos y que en el pliego se explica que la única manera de detectar fallos internos en el material es esta, los ultrasonidos. Fallos internos en el material es lo que el ministro Puente llamaría no dar la cara. Los fallos que no dan la cara, o sea que no se perciben externamente y cuando se perciben ya es tarde, como se ha visto en Adamuz. Junto a la investigación de la causa del accidente está la investigación de la respuesta que desde Adif se dio al accidente una vez que se tuvo noticia de que se había producido. Título del Confidencial Esta mañana un error de comunicación dejó sin auxiliar durante más de una hora a las víctimas del Alvia. Publica ese periódico el testimonio de Lola, pasajera del vagón número 5 del Alvia y una de las personas que llamó al 112 para pedir ayuda. Ella calcula que pasó una hora hasta que llegó el primer guardia civil con una linterna y entremedias cuenta que ya había estado hablando con su hermano por teléfono, que Lola le decía a su hermano que aún no había llegado la ayuda hasta el tren y que el hermano no lo entendía porque en televisión estaba viendo imágenes de que las ambulancias ya habían llegado al tren. Luego entendió que era otro tren al que estaban llegando las ambulancias. Ese guardia civil que primero llegó al tren Alvia, al siniestrado tren Alvia, ese guardia civil es el protagonista hoy de la portada del diario El Mundo. El guardia civil se llama Arturo Carmona. Estaba atendiendo a las víctimas del Lirio cuando apareció caminando un pasajero del Alvia. Primero pensó este guardia civil que sería un vagón que por lo que fuera había quedado más lejos. Luego ya entendió que no, que estaban hablándole de otro tren. La cronología que ha difundido el Palacio de la Moncloa dice que la Guardia Civil localiza este segundo tren, el Alvia, a las ocho y media de la tarde. Pero lo que cuenta este guardia civil es que cuando él está auxiliando a los pasajeros del Alvia y ha llegado hasta ese segundo tren, aparece un hombre con chaleco amarillo y ese hombre es el maquinista del AVLO que circulaba por la vía hacia Madrid. Iba tres kilómetros por detrás de Lirio. Se habían quedado sin suministro eléctrico, el tren estaba parado y desde Atocha le habían pedido que bajara la vía a ver si era capaz de encontrar el Alvia, que no sabían dónde estaba. Y cuando llega se encuentra efecto con este guardia civil y es el propio maquinista del hablo el que le tiende el teléfono al guardia para que hable con Atocha y le explique la gravedad de lo que ha sucedido con el Alvia, porque hasta ese momento, dice el guardia, en Atocha no estaban al tanto de lo que había ocurrido. Y él calcula que todo esto sucede una hora después de producirse el accidente. Aunque este relato del guardia sobre la tardanza en llegar hasta el Alvia o la falta de información sobre el Alvia es la apertura del diario El Mundo unas páginas más allá. Opina Javier Redondo que este giro de foco, orientado ahora hacia el tiempo transcurrido entre el accidente y el socorro a los pasajeros del Alvia, ha sido facilitado por la filtración del audio del maquinista que ignora que ha descarrilado el Alvia. Leo la columna. El episodio de la tardanza en la ayuda no tiene recorrido, pero en la Moncloa tratan de llegar hasta el día del funeral. En El Confidencial dicen que el final del luto oficial reabre la tensión política y que el PP estrecha el cerco al Gobierno. Opina Ignacio Varela que en España somos campeones mundiales de la discordia, que el martes ya estábamos enzarzados en debates sospechosamente acalorados sobre la calidad de materiales de construcción desconocidos para el 99% de la población, filtraciones a medios adictos y expertos De parte dice nada que no estuviera cantado o que pueda evitar el vómito. Destacan los diarios esta mañana que mientras Isabel Díaz Ayuso denunció ayer lo que ella llama la ley del silencio y el miedo a criticar atronador silencio, entonces, diría yo, lo que no puede ser es que impere la ley del silencio y del miedo a pedir responsabilidades. A pedir responsabilidades. Que mientras Ayuso decía esto, un gobernante de apellido Moreno y presidente de la Junta de Andalucía se negó a ir por esa línea. No soy una persona de polémica y mucho menos en un día como el de hoy, Opina Ignacio Camacho en ABC que la tragedia de Adamuz se prestaba a devolver en caliente a los socialistas la acusación que ellos le habían endilgado a Juanma Moreno a cuenta de los cribados del cáncer, pero que el presidente andaluz escogió la actitud contraria. La sintonía institucional con el Gobierno central y las llamadas a la calma, dice Camacho, ha marcado la línea a su partido En un momento en que lo chocante en España es que un responsable público haga lo correcto, alguien tenía que demostrar que existe un método de liderazgo distinto. Sobre Rodalías o Cercanías Catalunya dice La Vanguardia que el gobierno autonómico trata de superar la crisis sin minar su relación con Óscar Puente y que la frase que ayer pronunció el ministro sobre las razones del paro de los maquinistas yo creo que si el sufle emocional baja y todos nos calmamos, podemos llegar a acuerdos razonables y dar un poco satisfacción a lo que ellos piden, pero también en el tiempo que sea necesario. Soufflé emocional que no ayudó al Gobierno de Cataluña a apaciguar los ánimos de los maquinistas. Ya hemos contado que el servicio de Rodalías se ha restablecido esta mañana, pero todavía con algunas limitaciones y un par de cosas más. Que la película Hamnet sigue cosechando muy buenas críticas entre la mayoría de los críticos de los periódicos. La mayoría, digo, porque la excepción es Bollero, que dice en El País que le ha parecido una nadería pretenciosa que ni frío ni calor la película en cuestión. Y luego que entrevistan a Julian Barnes en La Vanguardia y explica que Despedidas va a ser su último libro, o sea que es el libro final ya de su carrera, de su vida, que sólo él sabe si lo que cuenta es memoria o es ficción. Que deja a sus biógrafos en la tarea de descubrir si hay parte de verdad, parte de mentira. Todo es verdad, todo mentira. Bueno, mentira, fabulación. Julian Bars, que está enfermo, tiene un cáncer de sangre, declara en la entrevista que él está muy cansado, Claro, está muy fatigado. Le echa humor a la pregunta sobre la muerte, le da miedo la muerte y el hombre No la apruebo, no creo que me aporte nada. Luego, más en serio, dice que antes le aterrorizaba, pero que ahora que tiene 80 años, que está enfermo y que está muy fatigado, es como perder la vida cuando apenas ya te mantienes con vida. Mis últimas palabras tampoco dejarán huella, porque a mí me gusta, por ejemplo, el último mensaje que le dio Lord Green Thorpe a su esposa antes de expirar, y el mensaje Querida, nos estamos quedando sin mermelada.
