
Este semana ha sido Rosa Belmonte la encargada de sustituir a Jorge Freire en su papel de consejero de los oyentes de Más de uno. Ante las dudas de una escritora a la que le han pedido consejo Belmonte ha sido clara: "Si eres amigo que no me traigas n...
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Lo primero que voy a aclarar a los oyentes que nos están preguntando es que el Dr. Freire se encuentra bien. El Dr. Freire está atendiendo sus obligaciones familiares porque para eso es padre de nuevo. Entonces está disfrutando, él está disfrutando de su baja paternal y el resto de su familia lo está sufriendo en casa durante estas semanas de
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ayudando mucho los
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entes están celebrando mucho también he de decirlo, y esto que no se entere Jorge, están celebrando mucho estas suplencias que otros colaboradores del programa, generosamente, gustosamente incluso están haciendo de su tarea.
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Hay tortas por hacer esta sección, estas
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suplencias, claro que es para no dejar desatendida a la audiencia que sigue teniendo dilemas morales, aunque Freire sea padre. Entonces hay que cubrir esa labor. Y por aquí han pasado ya Sergio del Molino, que la verdad estuvo muy acertado, muy bien, lo hizo muy bien. Goyo Jiménez, que hizo una exhibición, el profesor Rodríguez Brown, que estuvo la semana pasada y que bueno, ya altísimas referencias, habló de Popper, Insólita. Y hoy le llega el turno a Rosa Belmonte, que se ha prestado también a suplir hoy a Freire. Buenos días, Rosa.
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Muy buenos días. Me he prestado a hundir la sección.
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Bueno, tampoco te creas que está muy arriba.
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Yo lo que quiero es que me veas a esta hora, por si te apetece que yo venga todos los días a esta hora en lugar de las siete y media.
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Bueno, pero es que es compatible venir las dos veces, por ejemplo. Yo estoy aquí a las dos. Bueno, vamos a escuchar si te parece, Rosa, en esta sección que tú conoces. Primero se escucha la consulta que nos ha enviado un oyente. Le hemos puesto voz, en este caso le hemos puesto voz a nuestro oyente, nuestra oyente que se llama Susana. Y luego tú ya lo que tienes que hacer es resolver su inquietud y su situación, que a veces es apurada, desde el punto de vista de la elección de un dilema que se le ha planteado a Susana. Vamos a escuchar qué es lo que le pasa. Mira.
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Estimados señores y señoras, me dirijo a ustedes con la esperanza de que puedan ayudarme a salvar una vieja amistad sin que ello suponga traicionar mis principios. Y es que en esa encrucijada me encuentro, como paso a explicarles. Trabajo como periodista cultural en un medio de su competencia en el que me desempeño como crítica literaria. Mi relación con los libros es más profunda, puesto que también he publicado como escritora tres novelas y un libro de relatos. Por esto quiero que entiendan mi familiaridad con el mundo editorial. Pues bien, hace 5 años un amigo íntimo me contó que había empezado a escribir una historia. Nunca le había conocido pulsión literaria alguna, pero lo cierto es que durante este tiempo se ha entregado con pasión a la escritura. Cuando le preguntaba por las evoluciones de su novela, mi amigo me da daba respuestas evasivas. En una ocasión le pedí que me enviara el primer capítulo, pero él me contestó con una rotunda serás la primera en leer la novela, me dijo, pero cuando esté escrita. Y ese momento, me temo, ya ha llegado. Hace un mes mi amigo se presentó en casa emocionado como nunca le había visto, con un manuscrito de 800 páginas bajo el brazo. Una novela que a los cinco minutos de lectura me di cuenta de que era un tocho inferior. La he acabado por cortesía, navegando entre el aburrimiento, la vergüenza ajena y la náusea. Creo que es lo más espantoso que he leído en toda mi vida. Mi amigo no solo me ha pedido opinión sobre su obra, sino que, convencido de que ha escrito La nueva Patria, me ha encargado que mueva su novela entre mis editores de confianza. Yo me debato entre soltarle la cruda verdad, con los riesgos que eso conlleva, o taparme la nariz y llevar el manuscrito a las editoriales para que sean otros los que asuman el rechazo, lo que podría poner en peligro mi prestigio como prescriptora. ¿Qué debo hacer? ¿Qué me recomiendan? Espera su respuesta.
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Susana, este es muy duro este dilema. Súper duro.
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Más peliagudos con los que nos hemos enfrentado en el programa. Menos mal que no nos toca ni a Begoña ni a mí aconsejar a nuestra oyente. Que no.
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Menos mal.
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Ha dado tantas pistas de a que se dedica y que tiene 90, publicada también ella y que trabaja en la competencia. Periodista cultural. Igual alguna idea yo podría tener de quién se trata. Pero bueno, Rosa, te corresponde a ti resolver esta situación.
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Bueno, esto preferiría no hacerlo. De Bartle, de Melville, pero te toca. A mí me ha venido a la cabeza lo primero en esta circunstancia esa cita de Pla, que en realidad está citando a Joubert, que es Cuando mis amigos son tuertos, los miro de perfil. Puede empezar por. Pero claro, el problema es que aquí no se trata de decirle que el traje que lleva es feo, le sienta mal y además le hace más tonto. Es toda una relación personal, luego tú sabrás si él atiende esto. En este caso es que pone en juego tu propia reputación laboral, cómo te presentas con un una novela que te una basura a las editoriales, que a lo mejor te tienen respeto, que tú crees que te tienen respeto, que a lo mejor no te tienen ninguno, que esa es otra. También recientemente tenemos los manuscritos no solicitados de Miguel Alcázar, y pues un manuscrito no solicitado, eso no lo hace un amigo. A mí no me traigan novelas, a mí tráiganme jamón, pero no me traigan novela, o sea, y lo digo en general, En general, o sea que en general no hay que dejar a un amigo. Tu novela, tu primera. Yo creo que no hay que mandar la novela a un amigo porque lo en un aprieto gordo. Yo creo que no, porque en general tiene muchas cosas que leer por deberes o por placer, siempre que encima añadir 800 páginas, 800 páginas. Me gustaría que pusiera tiempo de lectura, como ponen Vanity Fair y en algunos sitios y que te dicen lo que tarda en leer esa cosa. Bueno, también depende de lo que te importe quedar mal con ese amigo. Si al decirle la verdad crees que lo va a tomar mal, o sea, ya sabes lo que decía Ricky Gervais con las bromas, es decir, aquí hay una regla, tú dices lo que quiere y luego a la gente le parecerá lo que quiera, y luego depende de lo que a ti te importa lo que los otros digan, pero bueno, puede que te importe la opinión de tu amigo, pero oye, si es capaz de escribir eso y además mandártelo, a lo mejor es mejor no tener ese amigo hasta ese extremo, yo ya te digo eso. Pero si te importa, si te importa realmente y crees que puedes perder su amistad, quizá tengas que ponerte tú a trabajar. ¿Cómo haciendo qué hacer como la editora de Harper Lee? Hombre, la editora de Harper Lee no trabajó ella darle una vuelta, porque cuando Harper Lee llegó a la editora Como matar a un ruiseñor, la editora Tae Hohof, que me encanta el nombre porque es como de Wagner, de Walkiria de Wagner, le dijo que era la editora legendaria de J. B. Lippenkot, le esto no tiene unidad. A mí la parte que me interesa de esta novela es el flashback de Scout y cuando habla del padre defendiendo a un negro. Tú dale una vuelta y céntrate en la novela, en ese aspecto. De hecho, cuando se publica hace unos años, ve y llamó un centinela, no era más que el borrador que se desechó, pero como se hizo a traición, una pobre vieja ya se había muerto, la pobre hermana abogada que era la que defendía a Harper Lee, pues se publicó esa puta mierda. Pero vamos a lo bueno, lo que
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le propones es decirle abiertamente al amigo de las 800 páginas que has escrito, con muchísimo mérito, igual se salva medio folio y quizá pues por ahí podías
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hacer otra si quieres, porque la amistad hay que trabajarla, como el matrimonio y como todo. Entonces a lo mejor te toca a ti reescribir el libro. Ese señor no es Harper Lee. ¿Tú lo harías? Si la amistad me importara mucho, a lo mejor. Pero si no quieres ni trabajar ni mantener la amistad, o quieres arriesgarte a que no se lo tome mal, ya sabes, mueve la novela, que es la expresión que utiliza este señor en la carta a lo Dorothy Parker. Es decir, esta no es una novela que deba ser apartada a la ligera, debería ser arrojada con gran fuerza. A lo mejor te quedas sin amigo.
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Puedes ir por las. Por las editoriales diciendo a ver, a mí no me ha gustado, pero igual a vosotros sí. Tú ya has cumplido con mover.
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Yo llevo ya mucho año y a lo mejor ya he perdido la mirada, estoy sin criterio. He perdido la mirada. Es amigo y no puede tener criterio.
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Exactamente. Como es amigo me parece espantosa. Pero a lo mejor a vosotros que no le conocéis os parece bueno, a
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lo mejor ya he perdido totalmente el criterio de vista. Te hacen un poco la tonta, pero yo creo que lo primero es recomendar a la gente que no mande novelas a los amigos, porque eso no es un amigo, eso no es. ¿A ti te ha pasado esto?
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Bueno, pasa todos los años, constantemente, pero no manuscrito.
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A mí me mandan ya las novelas
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colaboradores en este mismo programa que escriben novelas, luego se empeñan en traer.
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Claro que lo mismo puede pasar de mí mismo. Como yo no quiero verme en esa situación, pues creo que no hay, o sea, ni mandar novela ni pedir, que son esas frasecitas que van.
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Pero si te lo piden. Bueno, pues este es el consejo de Rosa Belmonte para nuestra oyente Susana. El nombre es falso, Susana, porque yo sé quién eres y no te llama Susana. Pero este es el consejo y a partir de ahora lo que tienes que hacer es contarnos quién es el amigo que ha escrito la novela para no leerla, para quitarnos de en medio, no vaya a ser que tengamos amigos comunes. Bueno, Rosabel Monte, muchísimas gracias por estar.
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Gracias a vosotros. Muy bonitas, muy estupendas. Me han gustado.
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Una altura que Freire jamás ha alcanzado.
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Es que él es muy antiguo. Freire es muy antiguo. Nombra gente muy muerta.
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No, y aparte Freire lo mismo dice una cosa que la contraria y no se sabe muy bien nunca que es lo que está.
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Es verdad.
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Muy equidistante que es equidistante, es modeladito. Total, que no vuelva porque los demás colaboradores tienen cosas que atender a veces.
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Tengo espejo, no puedo venir a esta hora.
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Adiós, Rosa. En medio minuto recibimos en este programa Alberto Aparicio. Le visitamos a él en su casa, lo que él prefiera, para hablar de divulgación científica.
Podcast: Más de uno
Host: Carlos Alsina (Onda Cero)
Fecha: 12 de marzo de 2026
Este episodio gira en torno a un dilema ético y personal: ¿qué hacer cuando un amigo pide feedback, e incluso favores profesionales, por una novela mala? Rosa Belmonte, colaboradora invitada, se pone en el lugar del consejero tras recibir la consulta de una oyente ficticia (“Susana”), que teme poner en juego su amistad y reputación al tener que decidir entre sinceridad y diplomacia. El tono general combina humor, referencias literarias y reflexiones sobre las lealtades personales y profesionales.
La consulta de “Susana” describe el clásico conflicto:
Notable cita literal de la consulta:
C (Susana) [03:51]: “Creo que es lo más espantoso que he leído en toda mi vida. (...) Me debato entre soltarle la cruda verdad (...) o taparme la nariz y llevar el manuscrito a las editoriales para que sean otros los que asuman el rechazo, lo que podría poner en peligro mi prestigio como prescriptora.”
Rosa despliega ironía y sabiduría literaria mientras analiza las opciones:
Rosa discute el grado de sinceridad según la importancia de la amistad:
B [08:18]: “Si la amistad me importara mucho, a lo mejor... Pero si no quieres ni trabajar ni mantener la amistad, ya sabes, mueve la novela... A lo Dorothy Parker.”
Rosa Belmonte sobre la diplomacia con amigos:
“No se trata de decirle que el traje que lleva es feo, le sienta mal y además le hace más tonto. Es toda una relación personal.”
(B, 04:49)
Rosa Belmonte sobre manuscritos indeseados:
“A mí no me traigan novelas, a mí tráiganme jamón, pero no me traigan novela.”
(B, 05:27)
Rosa Belmonte sobre la (im)posibilidad de salvar el manuscrito:
“Igual se salva medio folio y quizá pues por ahí podías hacer otra si quieres.”
(B, 08:06)
Conclusión lapidaria sobre libros espantosos:
“Esta no es una novela que deba ser apartada a la ligera, debería ser arrojada con gran fuerza.”
(B, 08:51)
“No mandes nunca tu novela a un amigo” (B, 09:21)
El episodio entretiene mientras ofrece una visión cruda y divertida sobre los dilemas de lealtad y profesionalidad en el entorno literario. Destacan el uso del humor, la profundidad ética y las referencias culturales, con un tono cercano y muy directo que invita a reflexionar... ¡mientras muchos respiran aliviados por no tener que leer manuscritos de amigos!