Transcript
B (0:05)
Pues ahora no nos hagamos daño con Jorge Freire. Autoayuda para encarar la durísima actualidad.
A (0:11)
Buenos días, Jorge. Buenos días, don Carlos.
B (0:13)
¿Consejo que nos das hoy?
A (0:14)
Pues aquí va. Lleva por título Seamos naturales. A los comunistas solemos decirles aquello de Vete a Cuba. Y a los que abjuramos de la vida moderna suelen decirnos Vete al bosque. Nosotros respondemos que queremos vivir como Zoro, en comunión con la naturaleza, pero distancia razonable del bar donde alternar con los amigotes y de una madre que nos lave los gall. Tú imagí cultivar tus propios tomates, educar a los niños sin pantallitas y hacer pan casero. Menudo planazo. Te despiertas con el canto del gallo, te duchas con agua de pozo que huele a libertad y a óxido de tractor y andas un rato descalzo para conectar con la Madre Tierra mientras buscas una mantita porque la Madre Tierra está muy fría. Verbigracia, el matrimonio Trebalión, que ha decidido criar a sus hijos en pleno bosque en la región de los Abruzzos. Que yo sepa, a la loba Capitolina nadie le exigió una cédula de habitabilidad para criar al Rómulo y Remo. Pero al parecer el la justicia italiana ha quitado a los treballeón la potestad de los niños que por no tener no tenían ni inodoro. Uno se pregunta qué pensaría de esto el inventor del mito del buen salvaje y gurú de la vida natural, el filósofo ginebrino Jean Jacques Rousseau, que cambió la historia de la pedagogía sin necesidad de cambiar un solo pañal. De hecho, abandonó a sus cinco hijos en un hospicio, uno tras otro. Curioso. Hizo muchas andeces, pero por la razón que sea, nunca se le ocurrió criarlos en el bosque.
B (1:32)
¿Cuál es tu conclusión?
A (1:33)
A todos nos tienta, Carlos, aislarnos del mundanal ruido, del estrés moderno, de los vecinos, de los tertulianos y hasta de las presuntas fontaneras. Pero una cosa es ser natural y otra muy distinta a silvestrarse. No nos hagamos daño.
B (1:46)
Tengas buena mañana, Jorge Freire. Luego me cuentas más cosas.
A (1:49)
Igualmente, igualmente, Carlos.
